16 de noviembre. La soledad compartida de la abuelitiña de Internet.
María Amelia, la bloguera más anciana de InternetMaría Amelia, la abuela bloguera más anciana del mundo, acaba de ganar el premio BBs al mejor blog en español conseguido en la votación de internautas de la cadena de televisión alemana internacional "Deutsche Welle" (DW). “Estoy orgullosa de este premio –asegura esta nonagenaria gallega en su blog (mariaamelia95<>gmail.com)–. De unos 1000 que participamos, he quedado entre los diez primeros". Amelia, que tiene la cabeza en la tierra y los pies en el cielo, es la internatua más veterana de España desde que su nieto la obsequiara con un blog para su cumpleaños. “Yo soy muy charlatana y, de repente, me encontraba muy sola" –confiesa– Le dije a mi nieto que este regalo no valía para nada, pero él me comentó que con él podría comunicarme con todo el mundo. Así que comenzamos a trabajar. Él coge mi voz por el micrófono y después tecletea tal cual en el blog, sin ponerle ni una coma. Y yo hablo de todo lo que me sale en el momento, lo que me viene a la mente. Así he conseguido tener miles de visitantes, unas trece mil personas que me siguen”. De esta manera tan sencilla y espontánea, se alegra de poder dar su opinión y de ser conocida entre internautas españoles, argentinos, italianos, y de cualquier país del mundo”.
Amelia siempre tuvo esa idea de viajar, conocer otros países y ganar la vida por ahí. “Yo quería danzar, vivir, saber lo que era la vida, pero estaba sujeta a mis padres que me lo impedían. Me casé a los 32 años y no podía hacer lo que quería porque a mi padre no le gustaban las dictaduras pero era un dictador. Entonces me tiraban muchos piropos. Ahora me llaman la abuelitiña”. Amelia asegura que la vejez es triste y la gente deja siempre a los viejos de lado. “Me dicen ‘¡Y tú qué sabes!’. Pero ahora, con la experiencia casi centenaria que tengo, puedo hacer lo que quiera, o mejor dicho, lo que pueda, porque cuando una alcanza esa edad ya no es lo mismo que antes”.
Amelia siempre tuvo esa idea de viajar, conocer otros países y ganar la vida por ahí. “Yo quería danzar, vivir, saber lo que era la vida, pero estaba sujeta a mis padres que me lo impedían. Me casé a los 32 años y no podía hacer lo que quería porque a mi padre no le gustaban las dictaduras pero era un dictador. Entonces me tiraban muchos piropos. Ahora me llaman la abuelitiña”. Amelia asegura que la vejez es triste y la gente deja siempre a los viejos de lado. “Me dicen ‘¡Y tú qué sabes!’. Pero ahora, con la experiencia casi centenaria que tengo, puedo hacer lo que quiera, o mejor dicho, lo que pueda, porque cuando una alcanza esa edad ya no es lo mismo que antes”.
Para Amelia, Internet tiene cosas malas. “Pero hay que ser personas y no cojer lo malo. Yo estoy asombrada de lo que, a mi edad, se puede aprender. Puedes enterarte de las noticias, de las vidas de las personas, de los países... Mucha gente se ríe de que a mí eso me guste tanto ¡Qué cabezas tan cerradas! El Internet instruye. Y, gracias a él, una puede conocer el mundo entero... Siento que haya personas que se mueran de aburrimiento, cuando una nonagenaria como yo puede estar disfrutando de este medio de comunicación”.
Amelia reconoce que, a los 60 años, uno no es ya joven, pero ahora tiene más inteligencia que antes porque “Internet me abrió el sentido. Sí, sí, sí, ustedes se reirán de que, a los 95 años, Internet me dé más capacidad para comprender las cosas, pero es así”. Considerada socialista de los pies a la cabeza, Amelia ha recibido incluso la felicitación del presidente Zapatero. “Estoy asustadísima –dice, avasallada por los periodistas y curiosos–, mareada de tanto contestar a las llamada recibidas. Yo soy una persona humilde, vieja, que no tiene nada que decir. Ni que fuera Sarita Montiel".

