viernes, 21 de mayo de 2010

Venezuela-Colombia, bloqueo ideológico-comercial.

Chávez y Uribe no se entienden.

Bloqueo comercial.

Magdalena Prado, presidenta de la Cámara de Integración colombo-venezolana.

En julio del año pasado, se firmó un acuerdo militar entre Estados Unidos y Colombia por el que el personal estadounidense utilizaría siete bases colombianas para combatir el narcotráfico y el terrorismo. El acuerdo no cayó nada bien a Hugo Chávez, presidente venezolano, quien decidió “congelar” las relaciones con Colombia. Magdalena Pardo, presidenta de la Cámara de Integración colombo-venezolana, considera “absurdo” dicho bloqueo y afirma que es poco probable que el comercio entre ambos países pueda llegar a cero. Pardo recuerda que el vecino país “tiene una producción interna prácticamente parada”. La congelación de las relaciones entre ambos países tuvo graves consecuencias para el comercio bilateral, aunque el Gobierno colombiano confía en que, en el 2010, las exportaciones, alcancen la cifra récord de 40 mil millones de dólares aún con la caída del 72 por ciento en las ventas a Venezuela.

El pasado 8 de mayo, Magdalena Pardo declaraba que anuncios como el hecho por Chávez (cerrar totalmente el comercio con Colombia, si el sucesor de Alvaro Uribe era el oficialista Juan Manuel Santos, político, periodista y economista) “no son buenos ni para Colombia ni para Venezuela”. Chávez califica a Santos de “mafioso” y de “amenaza” no sólo para Venezuela sino para medio continente. Pardo asegura que las medidas adoptadas por el gobierno de Chávez en contra de Colombia “son una clara persecución y son injustificadas”. El vicepresidente colombiano, Francisco Santos, recuerda la “herencia común” entre ambos países y denuncia que, por cuenta del “bloqueo comercial” venezolano, en la frontera han quedado desempleadas 170.000 personas. La respuesta del mandatario venezolano no se ha hecho esperar. Hugo Chávez reclama que, desde que él llegó al Gobierno, las compras de productos colombianos se han incrementado, pero reconoce que su país “tiene el derecho a comprar donde quiera”. Y que nunca se ha planteado la posibilidad de un conflicto con Colombia, pero “para llegar a la paz, hay que prepararse para la guerra”.

El propio presidente, Álvaro Uribe, lo recuerda en el programa “Oye Cali”: “Lo que hay realmente en Venezuela es un embargo ilegal e injusto contra la economía colombiana”. Y agrega: “Tanto se han quejado del embargo contra Cuba, y ahora lo que tiene Venezuela es un embargo contra Colombia. Están creando un Muro de Berlín. Y lo que me preocupa, porque genera desconfianza, es que otros países de la región se han aprovechado y se han ido al mercado de Venezuela a sustituir los productos de Colombia. ¿Estamos o no en unión? ¿Hay propósito de unidad suramericana o no lo hay?”. Uribe pide que, en Venezuela, se proteja a los colombianos, de la misma manera que en Colombia se brinda protección a los hermanos del vecino país. Solicita que los asesinatos de compatriotas en Venezuela sean investigados con toda severidad por una justicia independiente y que no se expliquen con juicios políticos que muchas veces no corresponden a la realidad. “Nosotros –añade– pedimos que en Venezuela se dé protección a los colombianos, como aquí son protegidos los venezolanos. Y que un asesinato de un compatriota en Venezuela sea asumido con toda severidad por una justicia independiente”.

jueves, 20 de mayo de 2010

La fiscal pide dos años para Miguel Ángel Rodríguez.


Miguel Ángel Rodríguez.


Doctor Montes.

Miguel Ángel Rodríguez, periodista y colaborador próximo de José María Aznar en sus primeros años en la Moncloa, se enfrenta a una petición de dos años de cárcel por llamar “nazi” a José Luis Montes, el médico anestesista del hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid) en dos programas de televisión. Montes fue acusado falsamente de provocar la muerte de varios pacientes en estado terminal. La fiscal del caso considera a Rodríguez responsable de “un delito continuado de calumnias realizadas con publicidad”, por lo que, además de la pena de prisión, pide que indemnice a Montes con 20.000 euros “por las lesiones sufridas en su honor”. El doctor había pedido a Rodríguez 60.000 euros por “delitos de injurias y calumnias graves”.

En su escrito de acusación, el ministerio público detalla que el primer programa en el que Rodríguez calumnió al médico fue “59 segundos”, que TVE emitió el 30 de enero de 2008. Rodríguez se dirigió a la audiencia: “Si alguna vez caigo en manos del doctor Montes o de sus secuaces, por favor, llamen a la policía”. Un contertulio le solicitó que retirara lo dicho, ya que, nueve días antes, una resolución de la Audiencia Provincial de Madrid había exculpado al médico de cualquier acusación de mala praxis. Pero el ex portavoz del Gobierno no sólo se negó a hacerlo, sino que siguió atacando al médico, al que, en varias ocasiones, le acusó con la palabra “nazi”. “Me gustaría –dijo – que, en esta campaña electoral, a ‘Los Desayunos de Televisión Española’ viniera el señor Zapatero abrazado al doctor Montes y sus secuaces [...] y al fondo, los féretros de los muertos”. Nueve días más tarde, en otro debate televisivo –La Noria, esta vez en Telecinco–, Rodríguez volvió a cargar contra el médico. En un momento del espacio, el periodista Enric Sopena le preguntó si lo mantenía. Lejos de retractarse, Rodríguez insistió en su insulto: “Ya lo he dicho. Si quieres, lo repito otra vez [...] porque aquél que mata a otro sin permiso es un nazi”.

La abogada de Montes señala en su escrito que Miguel Ángel Rodríguez “con conocimiento de su falsedad, con manifiesto desprecio a la verdad y sin otra intención que la de difamar”, realizó los pasados 30 de enero y 9 de febrero de 2008, unas manifestaciones en los programas “59 segundos” y “La Noria” que atentaban contra “el honor y el buen nombre” de su defendido. Paralelamente, otros periodistas de la COPE difamaron asimismo al doctor Montes. Pendientes de juicio por difamación están Federico Jiménez Lozanitos, César Vidal y Cristina López Schlichting.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Curas que se desnudan ante el público.

Antonio Viñas, párroco de Sant Miquel de Fluvià (Gerona) el pasado domingo, desnudándose ante su feligresía.

Una vecina, trata de evitar el desnudo del cura.

Párroco de Noez, en Internet.

El pasado domingo, Antoni Viñas, párroco de Sant Miquel de Fluvià (Girona), puso, en la misa, música de Beethoven. Empezó a hablar de la muerte de sus padres y mostró a los feligreses una foto de su infancia. Luego se quitó la casulla con ayuda de los monaguillos, se despojó de la camiseta y se quedó con unos pantalones que le llegaban por debajo de las rodillas y unas sandalias. El reverendo pretendía hacer una acción simbólica de reconciliación comunitaria. Pero, antes de que pudiera desprenderse del cinturón para flagelarse ante los fieles, el alcalde y otros vecinos le pararon. Los hechos se produjeron en la Fiesta de las Personas Mayores, inscrita en la Fiesta de la Espina de la localidad.

El párroco, de 78 años, quería hacerse perdonar por los feligreses y por el alcalde, Àngel Posas, con quien mantenía algunas diferencias en los últimos meses. Y, “guiado por Jesús” –que se le apareció en sueños, según contaba–, ideó la forma de mostrar su arrepentimiento. Pero su acto de contrición, que incluía el desnudarse a medias en plena misa, no fue entendido por la parroquia. Cuando mosén Viñas cumplió los 75 años, explica, presentó la renuncia por jubilación al anterior obispo, Carles Soler. “Me pidió que siguiera en las parroquias de Sant Miquel y de Sant Mori. ‘Ya sabes que no tenemos curas’, me dijo. Como yo estaba bien, le dije que sí!”. Luego, el cura comenzó a sufrir ciertos achaques. Los vecinos de Sant Miquel reconocen que descuidaba la higiene personal y sufría traiciones del cuerpo que le hacían muy difícil el servicio pastoral. “Desde hace unos meses, lloraba sin motivo aparente, apenas comía y parecía sufrir una depresión”, dice de él una comerciante del pueblo, que no se explica cómo el obispado le ha dejado ejercer durante los últimos años. Y, entre sus preocupaciones, la llamada de la iglesia. Antoni Viñas había pedido la colaboración para que la iglesia parroquial pudiera volver a tener campanas, un sueño que quería convertir en una realidad antes de acabar el año.

Otro ejemplo de curas que se desnudan ante el público –a lo mejor ¿quién sabe? es para mostrarse tal como son en la intimidad– fue el protagonizado por Samuel Martín, de la localidad toledana de Noez y Totanés. Hace tres meses, este sacerdote con cuarenta años menos que mosén Viñas, también se mostró desnudo. En este caso su gesto no lo protagonizó delante de sus feligreses, sino a sus espaldas. Lo hizo motu propio, mostrándose en las páginas pornográficas de Internet y dejando oír su voz por las líneas telefónicas eróticas. El joven cura ,de 27, años se había gastado en ellas 17.000 euros provenientes del dinero que, en su mayor parte, sustrajo a las hermandades y cofradías de Semana Santa de Noez (mil habitantes) y Totanés (unos 500). Al parecer, al joven y más que “presentable” cura le costaba cumplir con la norma del celibato. Según la alcaldesa de Noez, Yolanda Sánchez, las actividades extra-religiosas del párroco eran un secreto a gritos y, entre los vecinos, se hacían “comentarios de este tipo”. Según “El Mundo”, se había presentado como “Héctor, hombre hetero-español, al servicio de tu felicidad”. “Para mujeres y parejas. Bien dotado (15 cm)… Estoy abierto a todo, excepto al sado. No os arrepentiréis. Os haré gozar de felicidad como nunca”, decía el anuncio, que fue retirado de la red. Sus tarifas oscilaban entre los 50 euros por 15 minutos de servicio y los 120 euros por hora. Pero, la Archidiócesis de Toledo no le cesó por sus escarceos sexuales sino por las irregularidades detectadas en las cuentas.