viernes, 17 de septiembre de 2010

Benedicto XVI pretende llevar su reino al Reino Unido.

El Papa fue recibido por la reina Isabel, Isabel II.

Helados de pecado en Inglaterra.

Si algo no necesitaba Benedicto XVI en la víspera de aterrizar en Reino Unido eran declaraciones de su entorno que cuestionasen la forma de vida de los británicos. Eso fue precisamente lo que ocurrió cuando se difundieron unas inoportunas declaraciones del cardenal alemán, Walter Kasper, a la revista Focus: “Cuando llegas al aeropuerto de Heathrow, a veces piensas que estás en un país del Tercer Mundo”. Pero Kasper, de 77 años, cuyo trabajo en el Vaticano es promover la unidad de los cristianos en todo el mundo, no acompañaría al Papa a Inglaterra. La Iglesia alegó que “ha estado enfermo varios días”. Era la última polémica previa a la visita del Papa a Gran Bretaña, que empezó ayer.

En su viaje en avión de Roma a Edimburgo, el Papa conversó con los periodistas y reconoció que los obispos y el Vaticano, no habían sido suficientemente “vigilantes, veloces y decisivos” a la hora de afrontar los casos de abusos sexuales a menores por parte de sus clérigos. Más de la mitad de sus sacerdotes en Inglaterra y Gales, acusados por abusos de menores, aún no habían sido expulsados de la Iglesia e incluso algunos continuaban recibiendo ayuda financiera. Los obispos católicos ingleses manifestaron a principios de 2010 su dolor y vergüenza por estos casos y pidieron perdón a las víctimas mientras la información de Channel 4 cuestionaba la rapidez de la Iglesia en castigar a aquellos que trajeron esa vergüenza. El Papa aseguró que su compromiso con los menores, víctimas de los abusos, era encontrar la forma de ayudarles a “superar el trauma” para que volvieran a reconciliarse con la vida y la “fe en el mensaje de Cristo”. Y expresó su “profunda tristeza” por lo acaecido, aunque defendió la necesidad de encontrar el modo de “proteger” a los culpables, alegando que eran víctimas de una “enfermedad” en la que la “libre voluntad” no funciona y por ello era preciso “protegerles de sí mismos” y apartarles de la posibilidad de “acercarse a los jóvenes”.

Ante este panorama, el Papa iniciaba ayer su visita a Escocia, que fue durante muchos años la reserva espiritual de los católicos británicos. Fue recibido por la Reina, Isabel II, de Inglaterra, en la ciudad escocesa de Edimburgo, siendo la primera vez que la monarca inglesa rompía ese protocolo para recibir a un mandatario extranjero que llegaba en visita oficial. Y, pese a que más de 50 personajes públicos británicos habían firmado una carta, publicada el miércoles en el diario “The Guardian”, en la que criticaban el tratamiento que el Papa recibiría el en su visita a Reino Unido, llegado el momento, Benedicto XVI recorrió las calles de la capital escocesa a bordo de su “Papamóvil”. “El Papa, como ciudadano europeo y líder de una religión con muchos fieles en el Reino Unido –comenzaba el texto–, es libre de venir y hacer una gira por nuestro país. Sin embargo, también como líder religioso es un jefe de Estado, y el Estado y la organización de los que es líder ha sido responsable de esto”. La carta proseguía con un listado de asuntos de los que la Iglesia es responsable: “negarse a colaborar en el reparto de condones en África” para combatir el sida, promover la “segregación en la escuela”, “prohibir el aborto a las mujeres más vulnerables” y oponerse a la “igualdad de derechos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales”.

Días antes de su llegada, la Advertising Standards Authority (el regulador independiente del Reino Unido) prohibía la difusión de un anuncio de una marca de helados por considerarlo ofensivo con la religión católica. Los Helados Antonio Federici, anunciaba sus helados de pecado con la imagen de una monja embarazada y la leyenda: “Concebido inmaculadamente”. El anuncio recibió ocho denuncias de lectores de varios medios y su publicidad desató la furia de la Iglesia. La misma ASA reconoció como una burla “de los católicos”. Federici aceptó retirar la campaña, pero, a cambio, dijo que contraatacaría con otra que promete ser igual de controvertida y podría ser visto en los alrededores de la Abadía Wetminster, en Londres, como la continuación del anterior anuncio. Según él, la nueva imagen desafiaría a la prohibición de la ASA. Pero no es la primera vez que Federici recurre a la religión para anunciar sus helados. En 2009, otro de sus carteles fue vetado por mostrar a un cura y una monja a punto de besarse.


jueves, 16 de septiembre de 2010

Berlusconi, histriónico, aconseja a la juventud.



El domingo pasado, Silvio Berlusconi propuso unos consejos a la juventud de su propio partido que dieron, rápidamente, la vuelta al mundo. Entre chistes baratos y chascarrillos, recomendó a los jóvenes que no leyeran periódicos. Según él, la Thatcher le dijo, en una ocasión, que no se podía gobernar por culpa de los medios de comunicación, que deprimen. De ahí su recomendación de alejarse de ellos. Berlusconi les sugiere que emigren al extranjero, “mirando a Italia desde Berlín o Nueva Cork”, sobre todo cuando, en Italia, escasea el trabajo y hay que olvidarse del contrato indefinido. Les propone que no piensen sólo en el contrato fijo y que opten por crear algo por si solos, como él ha hecho. “Con mi pasado –les dice– no puedo hacer otra cosa que aconsejaros que no penséis sólo en ser contratados por una empresa, sino que hagáis algo vosotros mismos. Así inicié yo mi vida y, aunque no tenía dinero, surgió la posibilidad de crear algo importante”. Además, invita a las jóvenes a que busquen a un millonario para casarse. Y les habla de la “conveniencia” de buscarse un novio rico. “Sé que me van a criticar, pero lo tengo que decir: yo tengo una larga lista de chicas que hacen cola para casarse conmigo, pues soy simpático, tengo dinero y la leyenda dice que no lo hago mal. Además, piensan que soy viejo y que, por tanto, heredarían pronto”. Por si todo esto fuera poco, Berlusconi asegura que puede meter siete sin sacarla y que le lanzan bragas por allí donde pasa con el número de móvil. Y reconoce que hay una leyenda que asegura “que no lo hace mal”.

Berlusconi comenzó su intervención, a la clausura de Atreju”, unas jornadas organizadas en Roma por los jóvenes del PDL, deseando abrazar a todas las chicas presentes y terminó pidiéndole el número de teléfono a una de las jóvenes que le hizo una pregunta. Volvió a lanzar comentarios sobre las mujeres, intercalándolos con consideraciones serias respecto a la actual situación de su Gobierno y provocando risas entre los asistente. Aseguró que no habría elecciones anticipadas y que contaba con la mayoría en el Parlamento, a pesar de la ruptura con su aliado Gianfranco Fini.

Hay quien califica estas salidas de graciosas e histriónicas. Otros, en cambio, las consideran como lamentables eruptos de alguien con la cara más dura que el cemento que juega a ser un político.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Kirchner no genera compasión.




Carlos Tórtola, director del diario digital argentino “El Informador Público”, periodismo de emergencia en tiempo real, publica el siguiente artículo sobre la salud del ex presidente argentino en el que se baraja su estress del pluriempleo, su obsesión por acumular poder fuera del Gobierno y su misma delicada salud jugarían fuerte en el tablero electoral.

”La salud de Néstor Kirchner pasó a ser un dato central de la política nacional. La nota que reproducimos de Elmundo.es, focaliza la causa de la nueva angioplastia en el stress que le provoca el pluriempleo. Esto es, ser Secretario General de la UNASUR, Diputado Nacional, Presidente del PJ y candidato a Presidente. Podríamos agregar que también es interventor de la Provincia de Buenos Aires, ya que se ocupa minuciosamente de la relación con los intendentes y de las distintas líneas del PJ y que asimismo es el Ministro de Economía en las sombras. Kirchner no acepta delegar los cuatro resortes claves del poder en la Argentina: el control de la caja, del aparato del PJ, de la Provincia de Buenos Aires y de las relaciones internacionales. Cabe suponer que, si el año que viene CFK fuera reelecta o Daniel Scioli llegara a la Casa Rosada, Kirchner intentaría retener estos resortes fundamentales del poder. De acuerdo con lo que establece el Tratado Constitutivo de la UNASUR en su artículo 10, su mandato como Secretario General vence en el 2012, y es renovable por otros dos años. Su diputación concluirá en el 2013 y el mandato como presidente del PJ un año antes. En otras palabras, tiene asegurada una importante concentración de poder por los próximos dos años, aun sin volver a la presidencia. Pero, como ironizaba un ex gobernador de Buenos Aires para describir el instinto de poder del partido gobernante: “El peronismo siempre acude presuroso en apoyo del ganador”. En otras palabras, que si el gobierno es derrotado en las urnas el pluriempleo de Kirchner sería rápidamente golpeado y hasta eliminado. Cualquier no kirchnerista que llegue a la Casa Rosada probablemente entienda que su única posibilidad de subsistir será liquidar el poder del ex presidente antes de que ocurra lo inverso. El pluriempleo de aquél es su supuesto reaseguro contra la caída en desgracia y la persecución judicial. Sin embargo, este esquema tiene una validez muy acotada. Sólo le servirá si consigue imponer al próximo presidente y si éste, además, no decide marginar a su padre político como él mismo intentó hacer con Duhalde en el 2003. Durante siete años, los Kirchner alimentaron el hiperpresidencialismo hasta opacar casi por completo a los otros dos poderes. Así construyeron su propia condena, porque sólo pueden subsistir en la política desde la Casa Rosada. La frase de Winston Churchill se hace realidad: “Los dictadores van y vienen, cabalgando sobre tigres que no se animan a desmontar”.

En la misma edición informatizada de “Informador Público” le siguen otros artículos como “El estrés y el pluriempleo minan la salud de Néstor Kirchner”, de Juan Ignacio Irigaray en El Mundo, de Buenos Aires y el “Impacto político de la salud de los presidentes”, de Veronica Smink, en BBC Mundo, Cono Sur no menos interesantes.