viernes, 19 de noviembre de 2010

Iñaki Urdangarín. ( Y II) Negocios que molestan a la Casa Real


El Rey con los Duques de Palma.

Desde que, en el 2000, abandona la práctica y competición de balonmano, Iñaki Urdangarín –casado en 1997 con la hija del Rey–, incrementa notablemente su patrimonio personal. En 2003, los Duques de Palma crean Aizoon para la “compraventa y arrendamiento de bienes inmuebles” y la “consultoría y asesoramiento en gestión de empresas”. El mismo año, Urdangarín funda Nóos Consultoría Estratégica, el embrión del Instituto Nóos de Estudios Estratégicos de Patrocinio y Mecenazgo, entidad que se encuentra bajo escrutinio judicial por su presunta implicación en el caso Palma-Arena. Urdangarín fue el administrador único y presidente de Aizoon S. L., mientras que su esposa, la infanta Cristina, figuraba como secretaria general de la sociedad.

Hace una semana, el grupo valenciano Compromís inquiría a Camps por el convenio firmado en diciembre de 2005 con el Instiuto Nóos (en aquel entonces, en manos de Iñaki Urdangarín) para promocionar la candidatura de Valencia a los Juegos Europeos de 2010, competición que jamás llegó a celebrarse. El acuerdo se cerró por tres millones, de los que ya se habrían abonado 382.000 euros. “¿Qué actividades ha realizado Nóos? –preguntaba Enric Morera, portavoz del grupo, quien amenazaba con acudir a los juzgados si la Generalitat no mostraba las cuentas– ¿Dónde están las facturas?”. “Todo está debidamente documentado y fiscalizado”, objetaba Francisco Camps, sin aportar ni un solo dato. La respuesta encendía a la diputada Mireia Mollá quien espetaba: “No quiere admitir que le han timado. Sería aceptar que es un presidente nefasto y que cualquier tramposo le llama, le regala palabras bonitas y le roba nuestro dinero”.

Sin embargo, los éxitos profesionales del currículum de Urdangarín no dejan de crecer. En el año 2006, Urdangarín es designado consejero de Telefónica Internacional en Barcelona, empleo por el que percibe 500.000 euros al año, además de dietas y casa. Tres años más tarde, es ascendido a consejero y presidente de la Comisión de Asuntos Públicos de Telefónica Latinoamericana y Estados Unidos, trasladando su residencia a Washington D. C., pese a contar con una vivienda de 1.200 metros cuadrados en el exclusivo barrio barcelonés de Pedralbes, valorada en seis millones de euros. Pero sus negocios no acaban de ser tan boyantes como esperaba. En efecto, Urdangarín y la infanta Cristina de Borbón saldan con pérdidas su aventura en el sector inmobiliario. La inmobiliaria Aizoon S. L., propiedad de ambos, cierra el último ejercicio con pérdidas, después de haber registrado, en el anterior, un beneficio de más de 280.000 euros. Por otra parte, el Rey Juan Carlos fuerza a su yerno a eliminar de su biografía oficial toda referencia a su controvertido pasado empresarial, especialmente, su polémico paso por el Intituto Nóos, entidad especializada en patrocinios deportivos que logra contratos millonarios de varias administraciones públicas y que ahora está bajo escrutinio judicial y político.

“El larvado malestar del Rey por los numerosos negocios de su yerno –escribe José Luis Lobo en “El Confidencial”–, muchos de ellos alimentados con dinero público, estalló en febrero de 2006, cuando el PSOE de Baleares destapó que el Ejecutivo autonómico de Jaume Matas pagó 1,2 millones de euros al Instituto Nóos para que organizase un foro internacional de tres días de duración sobre deporte y turismo en Palma de Mallorca. Según fuentes cercanas a La Zarzuela consultadas, el monarca, preocupado por el daño que los negocios del Duque de Palma podían causar a la imagen de la Casa Real, presionó entonces a Urdangarín para que renunciase a la presidencia de la entidad, que abandonó en abril de ese mismo año, y ordenó borrar de la biografía oficial de su yerno cualquier referencia a su actividad empresarial”. Actualmente puede leerse en ella que el yerno del monarca “en los últimos años ha cultivado el interés por las cuestiones sociales y culturales, amén de las deportivas, intentando establecer caminos de diálogo entre unas y otras”.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Iñaki Urdangarín. (I) Los contratos “confidenciales” de Camps.


Iñaki Urdangarín.


Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina de Borbón.


El Instituto Nóos, una entidad dedicada al marketing deportivo presidida por Iñaki Urdangarín, yerno del Rey, cobró, en 2005, más de tres millones de euros de la Generalitat a cambio de su mediación. IU asegura incluso que Francisco Camps pagó más de 5,5 millones a la empresa de Urdangarín. El caso es que Camps recurrió a la empresa pública CACSA –Ciudad de las Artes y las Ciencias S. A.– para suscribir un contrato con el Instituto Nóos cuyo objetivo era la “preparación de la candidatura de la Comunidad Valenciana como sede de la primera edición de los Juegos Europeos”. El proyecto –dijo el duque de Palma– “supondrá la integración de Europa a través del deporte. La celebración de unos Juegos Europeos en Valencia era para Urdangarín “un reto personal que me voy a tomar con el máximo interés”. Pero el esposo de la infanta Cristina de Borbón, ex jugador de balonmano y ex vicepresidente del Comité Olímpico Español, se embolsó esos millones “a cambio de nada” pues la competición deportiva nunca llegó a celebrarse. Y, seis meses después, abandonaba la presidencia del Instituto Nóos, al ser contratado por César Alierta, presidente de Telefónica, como consejero de la filial Telefónica Internacional.

Desde entonces, Uñaki Urdangarín vive en Washington con su esposa y sus cuatro hijos, como consejero de Telefónica Latinoamérica. Y se desentendió de su compromiso con Camps, lo que enfureció al presidente de la Generalitat, que expresó, en privado, su profundo malestar a algunos de sus más estrechos colaboradores. La renuncia de Urdangarín se produjo justo después de que “Palma-Arena” salpicase al propio yerno del Rey, al trascender que el entonces presidente de Baleares, Jaume Matas, le había pagado por la organización de un foro internacional en Palma de Mallorca sobre deporte y turismo. El juez instructor del caso, José Castro, reclamó al Instituto Nóos que acreditase documentalmente “haber rendido cuentas de los fondos recibidos”. Jaume Matas, ex presidente, no supo contestar al juez con exactitud por qué el Govern había pagado por unas jornadas 1,2 millones de euros al Instituto Nóos, una organización sin ánimo de lucro, que preside el duque de Palma.

Tras la salida de Urdangarín del Instituto Nóos y la paralización de la candidatura de los Juegos Europeos, el Grupo Parlamentario Socialista en el Parlamento valenciano preguntó por escrito al Ejecutivo de Camps todos los detalles del contrato firmado por CACSA y la entidad presidida por el duque de Palma. Pero el presidente de la Generalitat se escudó en que se trataba de un “contrato confidencial” y el Gobierno autonómico se negó a facilitar información al PSOE, argumentando que si lo hiciera “vulneraría lo acordado con el proveedor del servicio”. Dos años después, los socialistas volvieron a preguntar a Camps por el proyecto que éste encargara a Urdangarín. La escueta respuesta por escrito de Trinidad Miró, consellera de Cultura y Deportes de la Generalitat del Gobierno regional, el 25 de noviembre de 2008, decía: “El proyecto de Juegos Europeos fue tratado en comité en el seno de la 37ª Asamblea General de los comités olímpicos europeos celebrada en noviembre de 2007, y después de un debate por parte de todos los comités representados en dicha reunión, fue desestimada su puesta en marcha”.

Mañana: (y II) Negocios que molestan en la Casa Real.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿Que quieren decir algunos políticos cuando dicen…?



Lo apunta César Calderón, en su blog Netoratón. Se trata de lo que algunos políticos dicen y lo que, en realidad, quieren decir (entre paréntesis).

¡Nunca!: (Por el momento)

¡Siempre!: (Por ahora)

Pongo la mano en el fuego por…: (Yo tampoco me fío de él)

Estamos trabajando en ello: (No lo voy a hacer nunca)

Hoy celebraremos una rueda de prensa: (Hoy haremos unas declaraciones y no admitiremos preguntas)

No se nada de ese tema: (No me apetece hablar de ello)

¡Combatiremos la corrupción!: (Bueno, siempre que no sea en Valencia y no nos cueste votos)

Apoyamos el estado de las autonomías: (Al menos de aquellas en las que gobernamos)

Estamos por encima de las mejores expectativas: (Hemos perdido las elecciones)

¿Me puede repetir la pregunta?: (A ver como salgo de ésta)

Apostamos por la democracia interna: (El candidato será quien yo diga)

Tenemos un problema de comunicación: (Maldición, nos han pillado)