viernes, 18 de febrero de 2011

Telemadrid manipulta sus informativos y niega la contaminación.


Hace una semana, las noticias de Telemadrid negaban la contaminación existente en la capital de España, desmintiendo todas las noticias ofrecidas por los medios nacionales que hablaban del alto nivel de contaminación en la capital. El canal televisivo, controlado por Esperanza Aguirre, dedicó incluso un bloque de seis minutos en sus informativos para negar la evidencia. “Los datos reflejan que efectivamente no estamos en un episodio de contaminación elevada en Madrid –decía Víctor Arriba, editor y presentador del informativo del mediodía–. No hay razón alguna para preocuparse. Dicen los médicos que los datos actuales de contaminación en Madrid no son perjudiciales para la salud. Podemos estar tranquilos y seguir haciendo una vida normal”.

La cadena presentó incluso a un catedrático de educación para la salud quien comentó que “las alarmas han saltado debido a que la normativa de la Unión Europea es ahora más exigente”. Sin embargo, otros medios como TVE, EFE y los principales diarios, desmentían a Telemadrid. E incluso los sindicatos del canal madrileño denunciaban, en un vídeo subido al portal YouTube, el alto grado de contaminación, negada en sus informativos. Y explotó la polémica sobre la manipulación de los informativos de la cadena. El País o la agencia Atlas, basándose en testimonios de especialistas, explicaban que “no es aconsejable hacer ejercicio al aire libre. Al menos, que se practique en lugares más elevados como la montaña”. Y publicaba que “Madrid incumple la normativa europea en materia de contaminación, al hallarse los índices de dióxido de nitrógeno de la capital por encima de los límites estables”.

No es la primera vez que los sindicatos denuncian a esta cadena de por manipulación. “Muchos redactores se niegan a firmar sus noticias, algunos de los cuales han sido apartados de sus funciones y hacen cosas menores –confiesan los trabajadores de Telemadrid–. Sólo hay que recordar cuando se censuraron los abucheos a Esperanza Aguirre para ver la manipulación de la que hablamos”. Pero no ocurre sólo en ésta. Hay otras cadenas que no dudan en manipular cuando y cuanto les interesa.

jueves, 17 de febrero de 2011

"Polònia" cumple cinco años.

“Polònia”, el programa televisivo de sátira política emitido por TV3, la cadena autonómica catalana, cumplió ayer 5 años de existencia. Empezó a emitirse a finales del primer Tripartito y el nombre del programa fue tomado del gentilicio que se aplica a los habitantes nacidos en Catalunya pero que no habitan en ella. Un término despectivo y coloquial usado para referirse a los otros catalanes con un sarcasmo ilimitado. “Con el tiempo y los vaivenes de la política –explica su director, Toni Soler, que siempre grita “talleu, és bona” (corten, es buena)–, muchas imitaciones han quedado por el camino. Pero mantenemos los diálogos con los políticos actuales, parodiados o reales, que aceptan ir al plató, dejando siempre claro que la política es comedia, la comedia es política, y que la frontera no está nunca clara”.

Toni Soler asegura que el cambio de Gobierno en Cataluña no les afectará. “Criticaremos por igual al nuevo Gobierno –advierte–, y se verá que la sátira del Tripartito no venía motivada por cuestiones ideológicas sino porque era el gobierno de turno”… Pero, añade, enseguida: “Si ‘Polònia’ no se hace con libertad absoluta, no se hará”. Los únicos límites a la broma son las desgracias personales y la vida privada, y Soler admite ciertos deslices y los reconoce aunque no acepta las críticas de quienes se ven a veces ridiculizados, sean de Catalunya, sean del resto de España.

Desde su estreno, se trata de uno de los programas con mayor audiencia de la cadena y ha recibido los galardones televisivos más prestigiosos. Como ha recibido, igualmente, toda clase de críticas por alguna de las parodias presentadas. El 10 de octubre de 2008, Jordi Pujol, ex presidente de la Generalitat, recriminaba a Toni Soler, en un almuerzo público, las sátiras sobre el Papa Benedicto XVI. Y en septiembre de 2009, el Departamento de Presidencia presentaba una queja por una parodia de José Montilla, interpretada por Sergi Mas, emitida justo después del mensaje institucional y ofrecida por el entonces Presidente de la Generalidad con motivo de la Diada Nacional de Cataluña. La propia cadena pidió, al día siguiente, disculpas públicas. Y la directora de TV3, Mònica Terribas, y el director de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, Albert Sáez, reconocieron el hecho de “desafortunado error”. En el mismo mes, el programa generó una nueva controversia al emitir un sketch en el que se parodiaba a Adolf Hitler y la invasión nazi de Polonia, en su setenta aniversario. Al día siguiente, en una entrevista en “Els Matins”, la periodista Pilar Rahola acusaba a Toni Soler de banalizar y hacer “un chiste fácil con un asesino de masas que humilló a millones de personas”. Lo que generó un debate en los medios de comunicación catalanes, alimentado por críticos televisivos y columnistas de prensa.

Pese a estas y otras disculpas por los fallos emitidos, el programa sigue a toda vela. Carlos Latre, actor cómico e imitador envejece décadas desde entra en la sala de maquillaje. Helena Fenoy, maquilladora, tarda casi dos horas en caracterizarlo como Jordi Pujol. Queco Novell, periodista, actor y humorista, tanto hace de Zapatero, como del ex presidente del Barza o tiene puesta la barba de Oriol Pujol, portavoz de CiU al Parlamento de Catalunya. Y es uno de los colaboradores más fieles de Soler desde que comenzaron a hacer experimentos televisivos y radiofónicos con el humor políticamente incorrecto. “Polònia”, hijo de “Mire usté”, es un precedente en Antena 3 del mismo equipo que fracasó en España pero tuvo audiencia en Catalunya. Toni Soler se encarga ahora de la expansión de la productora, Minoría Absoluta, que también factura “La escobilla nacional” y prepara un programa para TVE y una película.


miércoles, 16 de febrero de 2011

El "Pa Negre" de Villaronga.


Agustí Villaronga es el segundo director cinematográfico isleño que logra más premios en los Goya. El primero fue Daniel Monzón, quien el año pasado, con su “Celda 211” conseguía ocho. Agustín, con nueve, le supera, y además lo hace por primera vez en catalán. Ambos nacieron como yo, en Mallorca –Monzón, en 1968; Villalonga, en 1953–, isla a la cola en ayuda institucional al cine, pero pródiga en montajes de corrupción política y peliculera. “Una maravillosa coincidencia –comenta este último en una las de numerosas entrevistas que se vio obligado a responder en los dos últimos días–. Me acaban de confirmar que ahora, con los premios, mi película tendrá otra oportunidad con cien nuevas copias. Eso significa que su vida se alarga, lo que me pone muy contento. Pero a los Goya, como con cualquier premio, hay que olvidarlos muy rápido. Claro que ayudan a la promoción, pero lo importante es poder trabajar y hacerlo sin baches”.

Nieto de titiriteros, y apasionado del cine desde la infancia, Agustí Villalonga se llevó el Goya a mejor Director, con su película Pa Negre. Consigue con este nueve premios y triunfa como nadie en la XXV edición de los Goya. En su drama, narra la miseria moral y material de la posguerra en un pueblo de la Catalunya rural. Hasta este momento se proyectaba en 60 pantallas pero, a partir de esta semana se estrenará en 110, aunque, en su versión original, en catalán, sólo se podrá ver en Valencia, Catalunya y en algunos cines de Madrid. Me pregunto si también en Baleares.

Pa Negre recibió, en su momento, los aplausos de la crítica especializada y, a pesar de no escapar del todo a ciertos arquetipos ideológicos y simplistas, acierta de pleno en el retrato que hace de la podredumbre moral de la posguerra española. Agustí reconoce que la obra de Emili Teixidor, en la que se basa, era muy literaria, muy costumbrista y no se correspondía con el cine que hacía. Tenía muchas de sus obsesiones, “pero supe desprenderme de la parte del guión que prestaba más atención a la religión o a la cuestión ideológica. Así, la película quedaba más concentrada y cruda. Y remite mejor a la miseria moral y material, que era lo que quería contar”.

¿Qué más podría decir de mi paisano isleño? Que fue actor en los inicios de su carrera. Que hizo algo de cine en los setenta, en películas como “Robin Hood nunca muere”. Y que hizo una docena de películas en la que sobresle “La niño de la luna”, que ganó el mejor guión original. Y que, al acabarla, preparó “La mort i la primavera”, un proyecto en el que estuvo trabajando durante dos años y que tampoco él consiguió financiación. “El desastre fue tal que tuve que parar durante siete años. Alguna vez he dicho que he trabajado hasta de pastelero para subsistir. Nunca me he retirado del cine a propósito, pero tampoco he querido verlo como algo negativo, porque son períodos en que cargas pilas y puedes preparar las cosas con tiempo”. Por eso, en cuanto pueda, pienso ir a ver su última obra. Y, por supuesto, si cabe, algunas de las anteriores.