viernes, 16 de diciembre de 2011

A mi inseparable compañera.




Ella es mi amante secreta, siempre brillante y agradecida, cuando la toco y acaricio con mis dedos y mis labios, insuflándole toda mi energía. Sé que, a veces, puede sorprenderme con nuevos y brillantes sonidos, puede levantarme el ánimo y puede llevarme hasta el quito cielo. Pero, a la vez, sé también que es huraña y desagradecida, cuando dejo de cortejarla por unos días o semanas. Y no ignoro que es capaz incluso de hundirme hasta el infierno, en cuanto le dé la espalda o pase de ella.

He aprendido a convivir con ella y su contacto se me hace imprescindible. La acaricio con mis labios hasta enloquecerla. Y soy capaz de dar con ella el do de pecho y de extraviarme con sus modulaciones. Con el tiempo, pienso envejecer a su lado hasta que el cuerpo, mis labios y mis pulmones aguanten. Por esto, la añoro cuando me alejo de ella. Siento un inmenso vacío cuando no puedo tocarla con la yema de mis dedos. Y vuelvo a comenzar de cero, tras cada separación.

Quisiera que nuestros contactos nunca se profesionalizaran, porque ni quiero vivir de ella ni convertirla en mi modo de vida, sino en una compañera lejos de todo contrato y obligación. Y cuando, un día, me encuentre sin dientes, cuando no pueda pronunciar correctamente su nombre, cuando, en mi vejez, ya no pueda depender de ella porque mi aliento sólo sirva para vivir pendiente de un hilo, o cuando no pueda pronunciar ni su nombre, quisiera seguir con ella a mi lado, aunque nada pueda hacer ya por complacerla. Con su recuerdo, me iré de este mundo… Aunque, ¿quien sabe?, a lo mejor, en el otro, si es que me animo a visitarlo, puede que me dejen volver a acariciarla. Porque ella siempre será, mientras permanezca en el recuerdo, mi inseparable compañera, mi trompeta.


Por cierto, el domingo, 18 de diciembre, la Banda Sinfónica Damián Sánchez, de la que formo parte, ofrece a las ocho de la tarde, en el Teatro Auditorio de Alcobendas, el concierto de Navidad en el que interpretaremos, entre otras obras, el pasodoble Yakka, de Pascual-Villaplana, Danzón número 2, de Arturo Márquez, la Obertura solemne, 1812, de Tschaikowsky, y A orillas del Danubio Azul, de Juan Strauss. Así que, si quieres disfrutar un rato de la buena música...

jueves, 15 de diciembre de 2011

Una silla real especial para cazar cómodamente.

El Rey necesita una silla para seguir cazando.



PACMA (Partido Animalista contra el Maltrato Animal) denuncia que el rey tendrá una silla especial para sus jornadas de caza. Dice, a través de una nota explica, que se trata de “una silla ergonómica con respaldo y apoyabrazos que le permitirá descansar entre disparo y disparo”. Y recuerda que “mientras la Casa Real valora cómo afrontar los problemas de salud del monarca sin que deba abandonar su afición por la caza, más de 80 millones de animales mueren cada año en España asesinados por personas sin escrúpulos”, y sin silla, añadimos nosotros.

Fuentes de la Casa Real reconocen que, debido a su salud, el monarca tiene cada vez más problemas para realizar una de sus aficiones preferidas. Según revela Vanitatis, no es la primera vez que fabrican al rey “un objeto de caza personalizado”. Al parecer, tiene “una espléndida colección de escopetas”, y ante una “mala racha” en la que “atinaba poco, se hizo fabricar una con un diseño 'ultramoderno', con dos cañones superpuestos adaptados al tiro de perdiz”. De esta forma, no nos extraña que el monarca disfrute tanto. Sólo le falta que alguien, en el momento preciso, le apriete el gatillo y dispare. Una caza perfecta con el menor esfuerzo que ya practicara el dictador Franco, su mentor. Claro que el triunfo del rey cazando sólo es suyo, no faltaba más.


Zarzuela entiende que si Juan Carlos encarga o no una silla especial es algo que pertenece a su ámbito privado. Claro que la caza también le ha causado algún quebradero de cabeza, cuando el rey cazaba osos, lobos, búfalos, antílopes, leopardos y todo lo que se le cruzaba por delante. Por cierto, un humorista del diario Deia fue denunciado por injurias y calumnias contra el rey, al entender que una viñeta sobre el monarca y el oso Mitrofan no era constitutiva de delito. Con lo que aumentó su falta de información en las cazas para que no llegaran de forma tan descarada al público.

El Partido Animalista pide la prohibición de esta práctica “absolutamente dañina para los animales” y exige “el fin de la financiación pública de estas actividades”. Laura Duarte, portavoz de este partido, explica que es indignante “que, mientras las protectoras de animales, que desempeñan una labor encomiable y altruista, se quedan sin subvenciones y sufren los devastadores efectos de la crisis, el Estado financie la actividad ociosa del rey Juan Carlos, que consiste en la matanza de animales por puro placer”.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Monti, la Iglesia y las lágrimas de Fornero.



La ministra de Trabajo, Elsa Fornero, no pudo contener las lágrimas cuando iba a referirse al durísimo paquete de medidas de ajuste anunciado por el Gobierno italiano. Mario Monti, sonriente, salió en su ayuda mientras aclaraba: “Creo que estaba diciendo ‘pedir sacrificios’”. Más tarde, los sindicatos italianos, reunidos con Monti, reconocieron que el primer ministro era respetuoso con ellos pero que, fuerte como un témpano, no se había echado para atrás ni un centímetro. Y anunciaron huelgas contra el plan de ajustes de un Gobierno que pretende ahorrarse 30.000 millones con la bendición de una iglesia que disfruta de una bula fiscal. Monti reinstauró el impuesto de bienes inmuebles suprimido por Berlusconi en 2008, pero dejó afuera a las entidades religiosas. Buena parte de estos ajustes no tocan a la Iglesia. “No hemos valorado tasar los bienes inmuebles de la Iglesia”, reconocía Monti quien cuenta con la presencia en el Ejecutivo de tres personas consideradas “del Vaticano”: los ministros Lorenzo Ornaghi, Andrea Riccardi y Renato Balducci, quienes sin duda influyeron en la toma de esta decisión. La reacción de los ciudadanos contra estos ajustes ha sido unánime. En sólo 48 horas se han recogido 100.000 firmas para que se elimine tal privilegio de la Iglesia.


Entre el 20 % y el 30 % de todo el patrimonio inmobiliario italiano –115.000 casas, 36.000 parroquias, 9.000 escuelas, 4.000 hospitales y centros sanitarios…– pertenecen a la Iglesia. Pero, desde 1992, el mayor casero de la República goza del privilegio de no pagar el ICI (Impuesto de Bienes Inmuebles). “Si la iglesia es la casa del señor –reza un irreverente página de Facebook– ¿por qué Dios no paga el ICI?”. Tampoco lo pagan las demás confesiones religiosas, ni las embajadas, ni las fundaciones líricas, ni los cines, ni las ONG, ni organismos internacionales como la FAO, ni un número considerable de albergues y hospitales privados que pertenecen a la Iglesia.

El Partido Radical ha desarrollado durante años una campaña para acabar con todos privilegios del clero que podrían engordar las cajas del Estado en 2.500 millones al año. Dicho grupo radical ha interpuesto una demanda ante la UE contrae el Gobierno italiano por trato de favor de la Iglesia. Si se eliminaran todas las exenciones de las que ahora goza Italia, la cuenta ascendería a los 4.000 millones. Hasta la Conferencia Episcopal admite que el plan de ajustes podía haber sido “más equitativo”. Y el cardenal Ángelo Bagnasco, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, dice que la Iglesia está dispuesta a discutir y a captar, llegado el caso, las correcciones de una legislación que, hasta el momento, tanto le ha favorecido. Incluso se ha mostrado dispuesto a investigar las “zonas rojas”, los “puntos oscuros” en los que las instituciones eclesiásticas hubieran podido incurrir al aplicar torcidamente la exención del ICI. Pero el caso es que todo sigue igual.

El plan de Monti también ha defraudado en la parte que los ricos deberían pagar. Se esperaba un impuesto ejemplar a las fortunas por encima del millón de euros, que Monti desechó porque “habría provocado una fuga de capitales”. A cambio, ha establecido un impuesto del 1,5% al capital emergido de las varias condonaciones de los gobiernos de Silvio Berlusconi (unos 100.000 millones) y ha duplicado las tasas por los coches de lujo, el gravamen a los yates y los aviones privados. Algo que es calificado por el Partido Democrático como “insuficiente”.

La reforma de las pensiones que presentó entre lágrimas Elsa Fornero se ha encontrado con la oposición de los sindicatos, que ya han presentado movilizaciones. Trabajadores y pensionistas han llenado las calles con sus protestas. Y rebaten que sean ellos los que más paguen esta crisis, mientras que la Iglesia y los políticos se cruzan de brazos. Estos últimos son los primeros que se niegan a rebajarse su sueldo. En cualquier caso, Monti no debería subestimar a los sindicatos, porque la próxima decisión de Fornero, con lágrimas o sin ellas, irá enfocada a reformar el mercado laboral y el panorama no se presenta más agradable.