sábado, 27 de septiembre de 2014

Interior premia con “la Roja” a los mandos más violentos de la Policía.



El ministro de Interior, responsable de la Policía.
 
 Florentino Villabona, comisario general de Seguridad Ciudadana.
 

Protestas del M-22, en Madrid.

Finalmente, el Ministerio del Interior ha decidido condecorar a los mandos de las Unidades de Intervención Policial (UIP) que ordenaron las violentas cargas de los antidisturbios contra los participantes en las protestas de las Marchas de la Dignidad del 22-M en Madrid. Pese a algunas sanciones impuesta a los máximos responsables de los antidisturbios y de los agentes encargados de investigar los extremismos, algunos de ellos serán condecorados con la Medalla Roja al Mérito Policial, lo que supone un 10% más de sueldo de por vida. Entre los condecorados están el comisario general de Seguridad Ciudadana, Florentino Villabona, y su subordinado y jefe de todas las Unidades de Intervención Policial (UIP), José Miguel Ruiz Iguzquiza. Los propios antidisturbios pidieron la destitución de ambos por el caos vivido en el centro de Madrid al término de las Marchas de la Dignidad el 22 de marzo pasado. Pero ellos serán recompensados con dicha medalla. ¿Hay alguien que entienda este contrasentido?
 
Veamos algunos ejemplos de lo dicho. El comisario Germán Castiñeira, policía con mayor influencia en las decisiones que el Gobierno toma sobre los grupos denominados por Interior como 'antisistema', también recibe la Medalla Roja. Castiñeira ya fue condecorado en 2013, después de que la Audiencia Nacional dictara un contundente auto criticando la actuación policial en la protesta Rodea el Congreso. La Policía intentó defender hasta el final que los detenidos pretendían asaltar la Cámara Baja y llevaron ante el juez Santiago Pedraz a ocho supuestos organizadores que quedaron libres y sin cargos. Este oscuro comisario es también el responsable de los policías que detuvieron a Alfonso Fernández, Alfon, al que ahora juzga la Audiencia de Madrid por tenencia de explosivos durante la huelga general del 14N. Alfon asegura no haber visto jamás el explosivo y denuncia un "montaje policial".
 
Sólo uno de los mandos con responsabilidad durante aquella violenta jornada ha quedado fuera del premio. Se trata de Francisco Javier Virseda, el jefe de las UIP de Madrid, sacrificado por el Ministerio del Interior ante la contundencia de las protestas sindicales y de los antidisturbio, mandándolos un destino privilegiado, la Agregaduría de Interior en la Embajada de España en Chile. Se trata de un puesto remunerado con más de 10.000 euros anuales. El resto desfilará el próximo lunes –festividad de los Ángeles Custodios– ante la cúpula de Interior, que colocará en su pechera ‘la Roja’, como se conoce en el Cuerpo a la condecoración. Además del jefe de los antidisturbios a nivel estatal, también recibirá la condecoración su número dos, el inspector jefe Francisco González Pescador. La Dirección General de la Policía ha decidido igualmente condecorar al jefe superior de Madrid, Alfonso Fernández, y al responsable de Seguridad Ciudadana de la capital, Andrés Garrido.

El director adjunto operativo, Eugenio Pino, número dos de Ignacio Cosidó, ex Jefe de los antidisturbios en el Gobierno de José María Aznar, es el policía con mayor responsabilidad en el Cuerpo desde que el PP regresó a Moncloa. Entre sus colaboradores que también recibirán la Roja está Francisco Javier Vidal, el inspector al que Interior encomendó la redacción final de la Ley de Seguridad Ciudadana que el Ministerio del Interior presentó antes de llevar el texto al Congreso y que fue corregida por indicación de Moncloa. Vidal, como Pino, ha realizado la mayor parte de su carrera en los antidisturbios. El texto de la ley, aún en tramitación parlamentaria, ha sido fuertemente contestado por la oposición política y por los movimientos sociales, que no dudan en calificarla de Ley Mordaza. Las condecoraciones llevan la firma del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quien, el pasado invierno, condecoró a la Virgen de Málaga con la concesión de Oro al Mérito Policial, asunto que ha acabado en los tribunales. Esa medalla no conllevaba asignación económica, a diferencia de las 'rojas'.

La concesión de estas medallas ha reactivado un enorme malestar en el seno de la Policía. Entre agentes de las UIP circularon mensajes en los que se criticaba la decisión de Interior y se hablaba de “humillación”, “desprecio” y “vergüenza”, recordando que ninguno de los agentes del grupo 'Puma 70', los antidisturbios que se llevaron la peor parte en los incidentes violentos del 22-M, ha recibido una medalla pese a que varios de ellos resultaron heridos de gravedad. Fuentes sindicales recalcan que algunos de los condecorados no “cumple los requisitos necesarios que marca la ley”. Curiosamente, y pese a la crisis y a los recortes, las medallas con distintivo rojo de este año y, por tanto, pensionadas, han registrado un importante aumento respecto a anteriores ejercicios. En 2012, fueron 98. Al año siguiente, subieron hasta las 141, un 43% más. Este año, 176, lo que supone casi el doble que hace dos ejercicios y un 24% más que hace sólo doce meses.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Cospedal, nueva afectada por el síndrome de la “esposa idiota”.

¿También Cospedal sufre los síntomas de esposa idiota?

(El artículo humorístico que sigue es de Rocambol News. Según el mismo, los médicos creen que los contagios se producen por vía ministerial)

Dolores de Cospedal, al igual que la ministra Ana Mato o la Infanta Cristina, acaba de declarar que desconocía absolutamente los “negocios” de su marido con Jordi Pujol Ferrusola, hijo del expresidente de la Generalitat de Catalunya, delincuente fiscal y farsante profesional. “Lo juro por Pikachu”, ha dicho la secretaria general del Partido Popular para reafirmar su total ignorancia ante los asuntos de su marido. La Sociedad Española de Neuropsiquiatría ha alertado a la Organización Mundial de la Salud para que tome medidas ante esta nueva patología que ha llegado a afectar hasta a la propia ministra española de Sanidad.

Al parecer, la mayoría de estas esposas de corruptos han pasado a ser idiotas de la noche a la mañana, sin mostrar síntomas previos de amnesia o haber sufrido estados de inopia anteriormente. En todos los casos estudiados, la esposa del corrupto adquiere el síndrome a los pocos minutos de producirse la imputación de su esposo por asuntos de malversación, estafa, prevaricación y cohecho, además de otros catorce delitos de corrupción.

Se cree que el foco original de propagación de esta patología podría estar relacionado con el conocido “incidente del garaje”, en el que la ministra de Sanidad, Ana Mato, quedó terriblemente sorprendida al descubrir que el automóvil Jaguar que dormía habitualmente en el garaje de su vivienda no pertenecía al ratón Pérez sino a su propio marido. Pocos meses después, la misma ministra llegó a pensar que los diez mil kilos de confeti que se vertieron sobre el cumpleaños de su hijo cayeron directamente de las capas superiores de la atmósfera, sin pasar ni siquiera por la tienda.

También las afirmaciones de la Infanta Cristina, en el sentido de que el dinero para comprar el palacete de Pedralbes había salido de “debajo de unas piedras muy bonitas”, ha hecho pensar a los médicos que el síndrome de la esposa idiota podría estar agravándose espectacularmente.

El síndrome de la alcaldesa idiota y el presidente autonómico idiota podrían equipararse también a esta dolencia en cuanto Rita Barberá y Francisco Camps sean imputados por el caso Nóos, la visita del Papa a Valencia, los escándalos del arquitecto-faraón Santiago Calatrava o el timo de la Fórmula 1.

jueves, 25 de septiembre de 2014

La Salud Pública de Cuba.

 Hilda acompañada de sus amigos en La Habana.
 

Alda, madre de Hilda, con su hija.

 
Mientras en España el  Gobierno del PP está empeñado en privatizar la sanidad y el Ministerio del ramo  se empeña en no pagar  tratamientos caros, como la 'hepatitis c', cuyo coste ronda los 60.000 euros, en Cuba, país pobre y sin suficientes medios, se costea la atención médica en el extranjero en los casos en los que no se puede tratar al enfermo. A Hilda, de 17 años, le diagnosticaron ramificaciones vasculares múltiples en el hemisferio derecho del cerebro, lo cual le producía fuertes dolores de cabeza y el desplazamiento hacia fuera del ojo, una enfermedad que no podía ser tratada en Cuba. Pero los especialistas del hospital neurológico de La Habana la calmaron explicándole que había una salida, y recomendaron su traslado para que la operaran en Europa. Una comisión del Ministerio de Salud Pública dio el visto bueno y se destinaron 60 mil euros para su intervención quirúrgica que incluía pos pasajes de ella y su madre, el hotel de esta última y el transporte. “Finalmente, en el tratamiento de mi hija –explica Alda, su madre– se invirtieron 26 mil euros así que el resto se reasignó a un enfermo cubano de cáncer en la columna que se atiende en otra clínica de ese mismo país y que ya lleva gastados 200 mil”.

El caso de Hilda no es una excepción. Los enfermos cubanos van a todas partes del mundo “No se trata de una excepción –recuerda Alejandro González, exembajador de Cuba en España–. Conozco bien el tema porque durante mi estancia en Europa hemos pagado en diferentes países la atención a pacientes cubanos por valor de 70, 80 y 100 mil euros”. González recuerda que “cuando no se hacían los trasplantes de riñón en Cuba se costeaba la estancia del enfermo y su acompañante durante 2 años en el extranjero”.

En 4 meses, Hilda estaba siendo atendida en una de las mejores clínicas de Europa, donde los resultados fueron tan exitosos que ni siquiera necesitó la radiocirugía. Asegura la madre que el trato que recibieron fue maravilloso. “El médico –asegura su Alda– nos preguntó a mí y a mi hija qué esperábamos de la intervención. Yo dije que la salud y la niña respondió que quedar bonita. Cuando terminó nos enteramos que le habían hecho también algo de cirugía estética para borrar todo rastro de la enfermedad”. La madre de Hilda no puede evitar las lágrimas cuando agradece a las autoridades de la Salud Pública de Cuba y a los médicos extranjeros que la atendieron. Sabe que nunca hubiera podido reunir el dinero necesario para pagar la operación de su hija y que eso hubiera significado la muerte de la adolescente. Y sonríe al ser preguntada sobre si es familiar de algún dirigente. “Yo no tengo ningún familiar que sea una persona importante –dice–. Ni siquiera un conocido. Incluso soy una madre que cría sola a sus hijas. No fue necesario que hiciera gestión alguna, los propios médicos que atendieron a Hilda en Cuba fueron los que gestionaron todo. Así funciona aquí”.

Algo totalmente distinto de lo que ocurre en España, cuya privatización de lo público es una de las obsesiones de Rajoy y de Ana Mato, su ministra de Sanidad.