sábado, 26 de marzo de 2016

"Hagan algo, rápido"


Así titulaba Juan José Millás, en El País del pasado domingo, un artículo que así comienza. “Esta maldita jaqueca de los Borbones, parece decir Urdangarin con el gesto con el que el famoso cura Aguirre se quejaba de la migraña de los Alba. Un achaque atribuible a responsabilidades que eran un chollo hasta ayer, pues le proporcionaban prestigio, bienestar, dinero y hasta el cariño de la gente común. Nada apreciamos más los españoles que una familia unida y trabajadora, ella en la banca de las preferentes, él en su Telefónica (refugio de los Zaplana y compañía), los niños en el cole y los veranos en Palma de Mallorca. Parecía una jaqueca al revés para la que enseguida empezó a ingerir los ibuprofenos inversos que le llevarían al banquillo”.

Millás concluye: “El desclasamiento tiene un precio (infórmense sobre el final del cura Aguirre), en especial si piensas que en las clases superiores todo está permitido. Y lo está, pero siguiendo el protocolo. No lo hizo, por eso ahora no le consta, no se acuerda, no sabía. Tampoco comprende por qué él no tenía derecho a forrarse. Es un deportista, no ha leído, ignora lo que es un chivo expiatorio. Soy un ingenuo, piensa, un tonto útil. Pero esas ideas solo tienen gracia cuando se habla de ellas desde la ironía, como el Alba sobrevenido hablaba de las jaquecas de sus predecesores. Creía que me había tocado la lotería y ahora, ya lo ven, 15 o 16 años de cárcel. Esta maldita jaqueca de los Borbones que tarde o temprano se vuelve contra los advenedizos (Marichalar saliendo en carretilla del Museo de Cera). Lo mío se entiende desde la ignorancia, vale. ¿Pero y lo de mi señora? Hagan algo, rápido, me estalla la cabeza”.

jueves, 24 de marzo de 2016

La otra Semana Santa.

Jaime Noguera hace en Strambotic, de Público.es, una recopilación de otras procesiones de Semana Santa, siempre con la ayuda inseparable de los músicos. “Otra Semana Santa –recuerda–. Una más. Los niños en casa, las torrijas, el retumbar de los tambores dando la brasa, el empalagoso tufo del incienso, los resbalones por la cera de los cirios y las procesiones que te hacen misión imposible aparcar en el centro. Si los nazarenos siempre te han recordado al Ku Kux Klan y la exhibición callejera de imágenes de Cristo apalizado te parecen más condenables que el cartelito de los titiriteros detenidos en Madrid, te lo pasarás pipa con estas procesiones irreverentes”. En Medina del Campo (Valladolid), la imagen de un Cristo desnudo y abrazado por La Muerte divide a los vecinos de la localidad. Aunque la imaginería española de los siglos XVI y XVII lo presentó así con frecuencia, muchos vecinos no las tenían todas consigo en cuanto a dejar que la imagen fuese sacada en procesión por sus calles, mostrando su santo pene. Al final se pactó que la talla fuese adecentada con un “paño de pureza que tape las vergüenzas del Cristo”, por no desentonar con la solemnidad de la procesión medinense. 

En el 2013, la fanfarria Takikardia ambientó musicalmente la procesión de San Martiño, con ‘A las barricadas’ y la sintonía de ‘El coche fantástico’. Algo tendría que ver el párroco del pueblo, Leopoldo Sanmartín, especialista en setas, conocido como “el cura obrero“. La escena que se vivió parece sacada de una novela de Valle-Inclán o de una película de José Luis Cuerda, una muestra más de la peculiar cosmovisión gallega. “Deus é bo, mais o demo non é malo” (Dios es bueno, pero el Diablo no es malo). 

Según Cofrades de Viveiro, la Cofradía de San Juan Evangelista fue fundada por un grupo de jóvenes solteros asturianos de Acción Católica. Sin embargo su paso vivaraz, al ritmo de una banda de tambores y timbales, conocido como “el baile de San Juan“, trasmite de todo menos piedad y recogimiento. Tanto es así que, en youtube, se multiplican versiones paródicas en las que se cambia el sonido original por reggetón u otros bailes de claro espíritu apóstata. 

Otra celebración de la Semana Santa irreverente es la de Sam Genarín, celebrada en León. Ahí, el Jueves Santo por la noche se vive una celebración diferente, una fiesta pagana, en la que se recuerda a Genaro, un peculiar leonés dado a la bebida que murió, hace 80 años en la madrugada del Viernes Santo, atropellado por un camión de la basura. Esa noche, los cofrades cenan en honor a su santo, pero sobre todo, brindan con orujo, su bebida sagrada. Y tiene lugar un Via Crucis irreverente que incluye la lectura de poemas y una ofrenda de orujo, queso y una naranja a Genarín, el santo borrachín. Son imágenes insólitas de la otra Semana Santa, la irreverente, en contraposición a la tradicional que se nos mete por la fuerza hasta el tétano en una España dominada y explotada por una derecha que, en la vida, en las costumbres y asta en la muerte  tiende a imponerse por la fuerza. En marzo del 2011, se exhibió la primera muestra de Cristo totalmente desnudo Cristo desnudo desata la polemica rj ppop
En abril del 2012, se celebró la Procesión de Jesús Resucitado, bailando de esta manera la Semana Santa. ★ Procesion Jesus Resucitado bailando Ai se eu te pego Michel Telo Jesucristo Semana Santa.
 
El 19 de noviembre de 2013, en Louseiro (Galicia) sonó en un pueblecito la procesión Hereje con A las barricadas y Coche fatástico. “Llovía, ¿cómo no? No había nieve pero sí castañas y puerco. Nos preguntaron si podíamos tocar en una procesión. ¿Qué es eso? ¿Qué se toca en ella? Nos dijeron: ‘Lo que querías’. Y así fue”.
 
El 26 febrero de 2016, protagonizó Asina vivimos n'Asturies, la procesión de Viernes Santu.
Genarín procesión 2012 León [Cuatro] | Bebamos en su memoria una copina de orujoo!! raymandani
 
"Gladiator", interpretada por la Banda de Cabecera Santísimo Cristo de la Expiración, antes del inicio del pasacalles el Viernes Santo de la Semana Santa Linares (Jaén) 2014 (ESTRENO) "Gladiator" (Banda de Cabecera Santísimo Cristo de la Expiración) Alvaro Ramirez.

miércoles, 23 de marzo de 2016

El Gobierno premia a los devotos de la Semana Santa.

En Oviedo, el arzobispo salud a un preso indultado en el 2011. 

Quienes trabajan en el mundillo de las cofradías afirman que las historias dignas de contarse alrededor de los indultos son innumerables. El propio inicio de la tradición es anecdótico. En 1759, los reclusos de la prisión de Málaga pidieron al alcaide sacar ellos la imagen de la que se declaraban devotos. Tras serles denegada la solicitud, se amotinaron. Escaparon de la cárcel y llevaron a hombros la imagen por las calles de la ciudad en una larga procesión. Luego volvieron a la cárcel. Todo ello coincidió con una rebaja de la incidencia de una epidemia de peste que estaba diezmando la población. Carlos III debió de atar cabos, porque consideró milagroso lo ocurrido e instauró el privilegio, progresivamente convertido en tradición, para fortuna de unos quince hombres y mujeres al año y extrañeza de la mayoría.

El Consejo de Ministros aprobaba el pasado  viernes la concesión de un total de 13 indultos pedidos por hermandades y cofradías con motivo de la festividad de Semana Santa. La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, explicaba que la media de la legislatura –entre los años 2008 y 2011– había sido de 15 indultos anuales, concedidos a petición de hermandades y cofradías de Jaén (para las que se han otorgado dos), así como de Granada, Oviedo, Zaragoza, Málaga, Sevilla, Burgos, Logroño, Teruel, León, Valladolid y Alicante. La vicepresidenta precisaba que también se habían denegado otros 15 indultos, a pesar de contar con informe favorable, por estar relacionados con delitos de violencia de género o sexual. Asimismo, indicaba que el Consejo ha rechazado este año la concesión de 599 indultos, de los 584 habían sido informados desfavorablemente tanto por la sala sentenciadora como por el ministerio fiscal.

En la concesión de indultos se tienen en cuenta, según la vicepresidenta, los informes del tribunal sentenciador, los de la Fiscalía, el penitenciario, la antigüedad de los hechos, el avanzado cumplimiento de las condenas, la satisfacción de las multas e indemnizaciones así como los antecedentes penales. “Se trata de casos especiales en los que concurren circunstancias que, junto con los informes favorables o de la sala o el fiscal o de ambos, permiten apoyar las concesiones de los indultos solicitados por las hermandades y cofradías de Semana Santa”. La organización Europa Laica critica estos indultos, calificados como una “costumbre ancestral y confesional. Son indultos que privilegian a los devotos y a las entidades de una determinada doctrina religiosa (la católica) que, con ello, gozan de unos derechos diferentes al resto de la ciudadanía”. Son medidas que reflejan los privilegios que sigue teniendo la Iglesia católica en España, su excesiva influencia en las decisiones de todos los gobiernos, sean del color que sean, y el carácter medieval de los indultos. Como si el Consejo de Ministros estuviera ocupado por obispos y cardenales.