sábado, 27 de agosto de 2016

Grecia dispara contra refugiados para detener su llegada.

Barco de refugiados pasa cerda de un buque de la Guardoa Costera de Grecia.

Grecia dispara contra barcos de presuntos contrabandistas, matando e hiriendo a refugiados, según informes de Frontex, la agencia europea de vigilancia de fronteras que opera junto con los guardacostas, patrullando la frontera marítima con Turquía. El portal The Intercept informaba el pasado lunes de una recopilación de noticias obtenidas por Frontex, en las que se revelaba cómo los guardacostas en Grecia disparan contra los solicitantes de asilo que tienen como objetivo llegar al país europeo huyendo de las crisis que vive su país. La fuente indicaba que, en muchos casos, la guardia costera de Grecia ofreció informaciones de documentos a la referida agencia europea como parte de su operación conjunta. Los documentos, que estaban destinados a ser redactados para proteger los detalles operativos, pero que fueron expuestos en su totalidad de forma inadvertida por Frontex, revelan múltiples casos de uso de armas de fuego contra los barcos que transportan a refugiados. Según The Intercept, dichos informes son de un período de 20 meses (desde mayo de 2014). Cada caso del uso de armas de fuego, incluso si hubiese heridos, fue descrito como parte de las reglas normales de combate para detener barcos en el mar. Al mismo tiempo, informa que un capitán de la guardia costera de Grecia ha recalcado que los oficiales están en comunicación directa con sus centros de comando en territorio griego y reciben órdenes para disparar.

En los últimos meses, Europa ha afrontado una afluencia sin precedentes de demandantes de asilo, procedentes principalmente de países azotados por el terrorismo, como Siria, Irak, Afganistán y otras naciones africanas. En esta línea, los ministros de Interior de la Unión Europea (UE) apoyaron esta línea política y, el pasado mes de mayo, urgieron a Grecia a comenzar la expulsión de los primeros refugiados y migrantes.

viernes, 26 de agosto de 2016

Joseph Stiglitz: “La política de austeridad se han roto a familias enteras”.

Joseph Stiglitz en el Word Economic Forum.

"Con la política de austeridad se han roto familias enteras –aseguraba el pasado mes de enero Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía en el Foro Económico de Davos–. Lo que han hecho a los españoles es un desastre”. Stiglitz fue uno de los protagonistas con sus duras palabras contra el gobierno español y las políticas de austeridad: “Están cantando victoria por bajar la tasa de paro del 25% al 22%. Yo digo que una economía que tiene un paro así y con una tasa de desempleo juvenil del 50% está en depresión”, manifestaba, en declaraciones recogidas en el diario El Mundo”. Insistía el Premio Nobel de Economía en un debate sobre la evolución de la economía mundial, considerando que las medidas de austeridad han debilitado las economías nacionales y han perjudicado el crecimiento, al tiempo que han ensanchado la brecha de desigualdad. Para reducir esa brecha, apuntó a que las grandes corporaciones paguen los impuestos que les corresponde porque señaló que de ello es de donde los estados pueden sacar los recursos para mejorar el bienestar de la población. Y ¿qué han hecho las grandes corporaciones, apoyadas por el Gobierno del PP? Prescindir de estos consejos  y seguir creciendo a toda costa, gracias a la complacencia del PP que sigue obstinado en ganar las elecciones para seguir apoyando a las grandes corporaciones.

jueves, 25 de agosto de 2016

Cabezas de cerdo en las fronteras para “espantar” a los refugiados.

Eurodiputado húngaro propòne colgar  cabezas de cerdo en las fronteras  para repeler refugiados.

Tras la polémica suscitada por las fuerzas de seguridad húngaras, que colocaron espeluznantes monigotes en varios tramos de la frontera del país para asustar a los refugiados, el pasado viernes un eurodiputado húngaro propuso reforzar las vallas de las fronteras con cabezas de cerdo con el mismo objetivo, según recoge 'The Sun'. La controvertida propuesta fue planteada a través de Twitter por el eurodiputado Gyorgy Schopflin (un antiguo empleado de la BBC y profesor residente en Londres, que ocupa un escaño desde 2004 en la Eurocámara por el partido Fidesz de Orban),  respondiendo de esa forma al director de Human Rights Watch, Andrew Stroehlein, que denunció la presencia en las vallas fronterizas de espantapájaros fabricados de forma artesanal con verduras en los siguientes términos: “Los refugiados huyen de la guerra y la tortura. Hungría, vuestras cabezas hechas con tubérculos no los detendrán”.

Schopflin respondió al comentario de Stroehlein, afirmando que está de acuerdo en ese aspecto, que “las imágenes humanas son haram (sagradas)”, a lo que añadió: “Estarás de acuerdo en que las cabezas de cerdo los disuadirán con mayor eficacia”, desatando con ello una acalorada discusión. El director de Human Rights Watch respondió al húngaro calificando su comentario de “desagradable”, “xenófobo” y de incitar con él al “odio”, algo que –dijo–esperaría de “un troll neonazi anónimo, pero no de un eurodiputado”. Paralelamente, otros internautas consideraron “vergonzoso” que personas como el político húngaro representasen así a su país.

Hungría fue el primer país de la Unión Europea que selló sus fronteras con alambradas para detener a los refugiados, siendo uno de las naciones que más se opone a la política migratoria de la Unión Europea. El Gobierno húngaro asegura que la afluencia de refugiados representa un peligro para la forma de vida, la cultura y las tradiciones cristianas europeas. La sugerencia de Gyorgy Schopflin, ha provocado una oleada de críticas en las redes sociales. Hungría ha adoptado una de las posturas más duras dentro de la UE contra el flujo masivo de inmigrantes y refugiados. El año pasado, instaló una valla con concertinas a lo largo de su frontera sur para detener a los inmigrantes, que patrullan miles de soldados adicionales.

Posteriormente, Gyorgy Schopflin sostuvo que nunca planteó la propuesta de colocar cabezas de cerdo, asegurando que su comentario había sido “un experimento pensado". No obstante, dijo que no preveía pedir disculpas. “Es antropológicamente intrigante lo sensibles que son estos temas”, añadió.