sábado, 25 de febrero de 2017

Monarquía o República.


Copiamos de Cambio 16 el artículo siguiente, reproducido en Eco Republicano:

“La condena de los duques de Palma, a la sazón hermana y cuñado del actual monarca, es la última muestra de que hasta la más alta institución del Estado se ha aprovechado del erario público. Hace pocas fechas conocíamos que el monarca anterior utilizó parte del patrimonio español, parte de las fuerzas de seguridad y los gastos que ello suponía en mantener a una amante o dos. Estas acciones, reprobables en sí, han supuesto un gasto para el Estado y, por ende, al pueblo español. Una ciudadanía, la española, que sufría penurias y recortes mientras los más altos dignatarios hacían un uso privado de lo público o, directamente, se enriquecían ilícitamente de ello.

“La monarquía de Juan Carlos de Borbón obtuvo su legitimidad de la Leyes Fundamentales del Movimiento y, especialmente, del reconocimiento popular por ceder sus poderes absolutos y apostar por la democracia. Su hijo, Felipe de Borbón, obtiene su legitimidad de la Constitución y las leyes que nos hemos dado. Esas mismas leyes que su antecesor y sus familiares han vulnerado. Ningún comentario, ni reproche se ha escuchado ante estas irregularidades por parte del monarca.

“Felipe de Borbón debería dar explicaciones por todos estos sucesos y poner a disposición de todos los españoles su corona. Si desea recuperar su legitimidad, ya que la de origen está manchada, debería solicitar al presidente del Gobierno un referéndum. El pueblo español, que ha sufrido el daño de sus familiares directos, algunos durante el ejercicio de sus funciones como rey e infanta, tiene derecho a ser escuchado. Tiene derecho a decidir si desea una monarquía, ahora manchada, o una república. Si la emanación de toda la legitimidad del sistema es del pueblo, el pueblo debe hablar y opinar porque en estos derechos radica la constitución y la democracia”.

viernes, 24 de febrero de 2017

La sentencia contra el rapero Valtonyc levanta ampollas.


  Josep Miquel Arenas, Valtonic.

El rapero Miquel Arenas, Valtonyc, durante el juicio. 

“En España es más fácil entrar en la cárcel si rapeas sobre un Borbón que si eres un miembro corrupto de la monarquía”. Es el mensaje que escribía en redes sociales Alberto Garzón, líder de Izquierda Unida, nada más conocerse el fallo de la Audiencia Nacional en contra del rapero mallorquín Josep Miquel Arenas, más conocido por su nombre artístico, Valtonyc. Una sentencia que “ha levantado ampollas”, se atreve a titular un medio nada crítico con la monarquía como Diariocrítico, que añade: “El tribunal consideró que algunas de sus canciones, en sus letras, sirven como ejemplo de que ha cometido varios delitos de enaltecimiento del terrorismo, calumnias e injurias graves a la Corona. Por ello, le condenó a 3 años y medio de prisión, por lo que podría entrar en la cárcel por sus palabras. En esas canciones llegó a insultar y amenazar al Rey Juan Carlos y también al presidente de la Fundación Nacional Círculo Balear (FNCB), Jorge Campos, una organización derechista”.

Algunas de las frases de las canciones de Valtonic hablan del rey “que tiene una cita en la plaza del pueblo, una soga al cuello” o “puta policía, puta monarquía, a ver si ETA pone una bomba y explota”.  La Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional condena al rapero mallorquín tras considerarle “autor de los delitos de enaltecimiento del terrorismo, humillación a las víctimas, calumnias e injurias graves a la Corona y amenazas por la elaboración de un grupo de canciones en que insultaba y deseaba la muerte al rey Juan Carlos y alababa a las organizaciones terroristas ETA y Grapo”. Tras distribuirlas en varias redes sociales  las canciones incluyen también frases que la sala califica como “injuriosas contra el Rey y otros miembros de su familia” por atentar “directamente contra su dignidad personal”. Se refiere el tribunal a alusiones como que el monarca “se va de putas”, que “los derechos humanos se los pasa por los cojones”, que “no es democrático, que es un dictador enmascarado” o que “le hacen la cama y le friegan los platos y mientras doña Sofía en un yate follando”. La resolución destaca que en algunas canciones califica de “puta” y “analfabeta” a la infanta Elena.

Valtonyc reacciona de inmediato: “Entre fiscal y el policía que me detuvo, presente en juicio, repitieron 17 veces que soy de izquierdas y 9 que rapeo en catalán. ¿Es ilegal?”. En uno de sus mensajes en Twitter, afirma irónicamente: “Lo llego a saber y me cargo a alguien. Me hubiera salido más barato”. En declaraciones a los periodistas a su salida de la Audiencia Nacional, insiste en que va “a seguir denunciando el capitalismo, voy a seguir diciendo que los Borbones son unos mafiosos porque yo soy republicano y por eso no tengo que reprimirme ni pedir perdón, voy a seguir componiendo y voy a seguir con mi lucha, usando el rap como herramienta social para transformar la sociedad que es por lo que empecé. A mí me pueden encerrar pero las ideas no se encierran y las canciones siguen ahí”.

Valtonyc comenta en otro tuit: “Hasta a violadores se les condena menos tiempo que a mí sólo por hacer unas canciones. ¿Qué ejemplo de justicia es ésta?”. La Audiencia Nacional considera que, en sus letras, apoya, ensalza y justifica las acciones terroristas de ETA y GRAPO y que no respeta la figura jurídica protegida de la Corona, a la que no puede menospreciarse públicamente. Pablo Iglesias, líder y diputado de Podemos se ha solidarizado con el rapero del que ha dicho: “Impunidad para los corruptos y cárcel por hacer una canción. Rapear sobre el Rey no debería ser delito”.

La TuerKa Rap - Valtónyc. (NO AL BORBÓ) Josep Valtonyc
 

jueves, 23 de febrero de 2017

La frustración del juez Castro y la satisfacción de haber cumplido su trabajo.


 El juez Castro y el fiscal Horrach  protagonizaron un episodio de divorcio profesional.

El juez José Castro, que instruyó durante cinco años el sumario del ‘caso Nóos’, ha expresado su sorpresa y decepción tras conocer el fallo judicial que absuelve a la infanta Cristina y a Ana María Tejeiro, respectivas esposas de Iñaki Urdangarín y de Diego Torres. No esperaba este tipo de sentencia con tantas absoluciones. El juez opina que, en el caso de la infanta, parece que “la ignorancia de la que ella hacía gala” en el juicio e instrucción “ha merecido crédito” del tribunal, “como lo que dijera Rosalía Iglesias y Ana Mato“, en referencia a la exmujer de Luis Bárcenas y a la exministra de Sanidad, enjuiciadas en el caso Gürtel. “Si ese es el convencimiento al que ha llegado la Audiencia Provincial, difiere del mío –ha añadido–, pero el que vale es el suyo y hay que respetarlo y punto”.

El juez Castro señala que el fallo “deja un montón de incógnitas, pero deja claro que da por bueno que la Infanta Cristina era una mujer florero”. Castro no se siente “perdedor” por la absolución de la infanta, pero añade que, si las tres jueces hubiesen decidido lo contrario, tampoco se hubiese sentido ganador, ya que su misión consistía en instruir el sumario y trasladarlo posteriormente a un tribunal que es el que, en última instancia, dictará sentencia, como así ha sido. No obstante, indica que todo dictamen tiene una aspiración de convencimiento “no para el juez instructor, sino para las partes del litigio y para los ciudadanos en general. Para saber qué grado de convencimiento genera esta sentencia habrá que leer los argumentos jurídicos, que despejarán las incógnitas, y entonces solamente entonces cabrá opinar sobre ella”.

Los detractores de Castro le tildan de populista, aunque no se le conoce ninguna adscripción, ni siquiera en los sindicatos judiciales y muchos utilizan su lenguaje como argumento contra. Dicen sus amigos que, ante las críticas, calla y defiende la libertad de expresión como derecho porque, en ocasiones, como en el caso Nóos, el asunto tiene una gran trascendencia social. Nadie duda de que la imputación de la infanta Cristina le afectó en su vida diaria. A Castro, le gusta disfrutar de pequeños placeres, como el flamenco que heredó de su época cordobesa; o el refugiarse en el bello interior de la isla de Mallorca, con una copa de vino o un gintonic entre amigos, aunque este placer le jugó una mala pasada cuando se vio fotografiado junto a la abogada de Manos Limpias, Virginia López Negrete, tomando una copa en una terraza de un bar del antiguo barrio de pescadores del Molinar, en Palma, donde por entonces residía.

El caso Nóos ha terminado con la vieja amistad que mantenían el juez Castro y el fiscal Pedro Horrach Arrom. Ambos construyeron, paso a paso, el Caso Urdangarin y lo desmenuzaron en claves y epígrafes dentro de miles de folios, manuscritos, correos electrónicos y facturas. El juez Castro tenía la intención de jubilarse en 2015, tras pasar los últimos 30 años como magistrado en Palma, pero parece no querer dejar los “deberes” a otro y no lo hará hasta que termine otra de sus causas más conocidas que sigue su instrucción, el caso Palma Arena. El magistrado cumplió los 70 años, pero el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) aprobó su petición para posponer su retiro acogiéndose a la prórroga de la jubilación hasta los 72 años introducida por el Gobierno en la última reforma de la ley orgánica del Poder Judicial. Quienes le conocen afirman que este deseo de mantenerse en su plaza no es por lucimiento, sino solo por querer cerrar lo que ha abierto y hacerlo con la tranquilidad de conciencia de haberlo hecho bien, con independencia del resultado final.