sábado, 27 de junio de 2020

Fernando Simón, la entrañable figura del héroe científico.



 Fernando Simón.


El 'científico' Pablo Motos, se ha metido en camisas de once varas, criticando medidas tomadas por científicos. El presentador volvió a cuestionar en su último programa del miércoles pasado las medidas del epidemiólogo y director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, en una conversación sobre el coronavirus con Cristina Pardo, Santiago Segura y Cristina Pedroche. En concreto, defendió la realización de PCR a turistas en el aeropuerto de origen: “Ha salido el doctor Simón y ha dicho que serviría de poco porque te podrías infectar. Debe de ser el único doctor del planeta que cree que los PCR no sirven para nada. No lo entiendo”, aseguró. No es la primera vez que Motos se permite criticar a este experto. En su día, Motos le criticó por su aspecto físico: “Parece que lleva varios días durmiendo en un coche”, aseguró, llevándose decenas de críticas.

Por el contrario, el “New York Times”, prestigioso diario estadounidense, nombra a los mejores científicos que están tratando la pandemia del coronavirus en todo el mundo. En España, “el país europeo más afectado después de Italia”, el doctor Simón se ha revelado como “una entrañable figura de héroe científico”, dice el medio. “El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias ha respondido a miles de preguntas, de todo tipo, hasta tal punto que lo han acribillado”, asegura este medio. “Mientras enfermeros y médicos tratan a los pacientes en primera línea, los epidemiólogos y virólogos se pasan el día en salas de conferencias y laboratorios para ser las fuentes de información más fidedignas en una era de profunda desinformación e incertidumbre”, puntualiza. El diario neoyorquino describe a Simón como un científico, “de voz ronca”, que entrega a diario actualizaciones e ideas sobre la crisis sanitaria mundial, actuando como “consejero de ciudadanos ansiosos”. “Incluso le han preguntado si hay que quitarse los zapatos antes de entrar en los hogares”, dice el artículo. Simón, siempre con un gesto amable, contesta que no era necesario descalzarse. Simón, quien dio positivo por coronavirus a finales de marzo, ha provocado “una gran cantidad de simpatía y buenos deseos para toda España”.

“Es un señor –escribe Att Buti en Facebook– que lleva 3 meses saliendo casi cada día en rueda de prensa. Ni una palabra más alta que la otra, ni una sola mala contestación. Llegó incluso a cometer la locura de decir que no sabía responder a una pregunta, pero que estudiaría el tema. Al día siguiente, respondió. Seguro que ha cometido errores. Y seguro que a nadie le duelen más que a él, pero más seguro estoy de que ni uno solo de quienes le critican se hubieran puesto en su lugar ni un solo segundo. En un país acostumbrado al blanco y al negro, a las verdades absolutas, a las respuestas sencillas, al sí o al no, a la verdad o a la mentira, que un científico hable de dudas, de cuestiones que deben ser estudiadas y comprobadas antes de ser dadas por válidas, nos ha puesto frente al espejo de nuestra propia miseria intelectual y del miedo que nos genera la incertidumbre. A mí la gente que duda y que expresa sus dudas me genera confianza. Personas que reconocen que no lo saben todo, pero que trabajan para saber un poco más de lo que saben son las que nos ha hecho avanzar como sociedad. Más Fernandos Simones y menos vende humos es lo que necesitamos”.

viernes, 26 de junio de 2020

Un vídeo en un hospital madrileño menciona instrucciones para filtrar pacientes con covid-19 y el veto a las residencias.



Un médico jefe del hospital Infanta Cristina de Parla grabó a mediados del mes de marzo un taller informativo de 19 minutos para preparar al equipo de sanitarios ante un inminente colapso de la UCI por la pandemia de coronavirus. En dicho vídeo, difundido por 'El País', se explica que el triaje tendría dos patas: una política, para denegar el ingreso a los mayores con más riesgo de morir, y otra interna que enviaría a casa a los pacientes más jóvenes y con mejores pronósticos para liberar camas. Sólo los pacientes con criterios que entraran entre ambos “paréntesis” tendrían opción a ingreso hospitalario. “Son decisiones drásticas horrorosas, que les costará la reelección política seguro, ¿vale? Les costará su cabeza, pero es necesario para la sociedad”, sostienen explicando que deberán cumplir las órdenes estén o no de acuerdo con ellas, pese al desafío ético que les supone.

“Es posible que en las próximas semanas a un paciente de X edad se le deniegue el ingreso hospitalario porque necesitemos la cama para otro paciente que se beneficie más de ello. Esto es un trauma. Vamos a denegar la cama a los pacientes que más riesgo de morir tienen, pero necesitamos reservarla para los que más años de vida podemos salvar”, asegura el médico. “Las camas de UCI no son de mi hospital. Las camas de UCI son de la Comunidad de Madrid y se van a asignar al paciente de toda la Comunidad que más se beneficie de ello, no por gravedad, sino por años de vida recuperables. Eso es drástico. Esto es horroroso. Ojalá no nos hubiera tocado vivirlo”, les dice. “Esa decisión nos va a venir de arriba”, añade.

Y confirma que, en ese momento, ya se había producido el veto a los ancianos provenientes de residencias: “Se les está dando terapia para infección bacteriana y si es un covid, mala suerte”. Pese a que salieran a la luz distintas cartas de la consejería de Sanidad con un protocolo el gobierno regional asegura que fue un borrador enviado por error- para no derivar al hospital a los mayores de 80 años, dependientes y discapacitados, la Comunidad de Madrid niega haber emitido dicho comunicado. Pero, en la región fallecieron 6.000 personas en residencias de mayores y cerca de 400 familiares han interpuesto denuncias contra la gestión sanitaria del ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso. Desde el hospital aseguran a 'El País' que en ningún momento se vetó a los pacientes en base a su edad “si era lo más adecuado”. Pero adecuado ¿para quién?

jueves, 25 de junio de 2020

Sesenta personalidades de la cultura impulsan un manifiesto por “la reconstrucción social” tras la pandemia.


José Manuel Caballero Bonald, Almudena Grandes, Emilio Lledó, Rozalén, Antonio Muñoz Molina, Daniel Innerarity o Pedro Almodóvar, de un total de 60 personalidades del mundo de la cultura, la universidad, el periodismo y organizaciones sociales, han lanzado el manifiesto para reforzar los servicios públicos tras la pandemia, especialmente el sanitario y de los cuidados. En el texto se reivindica un amplio pacto para salir de la crisis generada por la covid-19, dejando a un lado la confrontación, el odio y la crispación.

Los impulsores de esta iniciativa se plantean la posibilidad de convocar concentraciones en las principales ciudades a finales de junio para reforzar esas reivindicaciones compartidas, con garantías de cumplimiento de las normas de prevención contra el contagio del coronavirus. “La pandemia provocada por la extensión da la covid-19 –dice el manifiesto– ha tenido consecuencias dramáticas para España, para Europa y para todo el mundo. Nuestro país se ha enfrentado a una experiencia inédita, en la que –para evitar la extensión del virus y el agravamiento aún mayor del número de personas contagiadas, enfermas o fallecidas– se han tomado medidas de paralización de la actividad económica o restricciones a la movilidad, como nunca habíamos conocido. Queremos enviar toda la solidaridad, el apoyo y el acompañamiento sincero a todas las personas afectadas, enfermas y fallecidas, a sus familiares y personas allegadas.

“España ha sufrido y sufre, pero nuestro pueblo va a salir adelante. Lo va a hacer desde la reivindicación y el reconocimiento al mundo del trabajo. Ese que estuvo ahí cuando casi todo se detuvo para garantizar los suministros básicos de toda la población, a veces sin las medidas de protección sanitaria necesarias y poniendo en juego su propia integridad. Vamos a salir adelante si reforzamos nuestros servicios públicos, que son la garantía para ejercer los derechos de ciudadanía en igualdad. Nuestro sistema sanitario socio-sanitario y de cuidados ha mostrado el valor de sus profesionales, pero es el hecho de contar con un sistema público y universal suficientemente financiado, lo que garantiza el acceso de toda la población a la salud y a los cuidados. Nunca más recortes en sanidad. Nunca más mercantilización de los cuidados. Y saldremos adelante, si no nos dejamos arrastrar por la confrontación y el odio. La crisis sanitaria y económica más intensa que hemos conocido en tiempos de paz, no se puede abordar desde la dialéctica de la guerra.

“Pedimos a las fuerzas políticas, sociales y económicas un gran pacto para la reconstrucción social de España. Una apuesta por reforzar nuestros servicios públicos. Un país, que es el nuestro, y que necesita trabajar desde la concordia y alejarse de la crispación. Nada más. Y nada menos”.