sábado, 26 de septiembre de 2020

Ayuso asegura que, en la Comunidad de Madrid “no hay médicos para contratar”

Isabel Ayuso dice que “no hay personal médico para contratar”, pero el SEPE (antiguo INEM) informa que hay médicos en paro incluso de larga duración. Un estudio de CCOO cifra las plantillas de 2018 en 98.956. Son las plazas existentes, más de un tercio de las cuales están ocupadas por interinos que van rotando de puesto en puesto, normalmente en cortos periodos de tiempo. Un estudio de CESM (Confederación Española de Sindicatos Médicos) y de la OMC (Organización Médica Colegial) concluye que el 37,5% de los médicos ocupados que no están cursando el MIR tiene un contrato eventual. Despacho De Abogados W & T asegura que, en la actualidad, hay más de 10.000 enfermeros y enfermeras inscritos como demandantes de empleo y que, en marzo pasado, los Servicios Públicos de Empleo registraban 2.814 médicos en paro, de los cuales 1.605 eran parados de larga duración.

Lo cierto es que, en España, hay más médicos que plazas para ellos en la sanidad pública, aunque el escaso atractivo de las oportunidades laborales lleva cada año a miles de ellos a probar suerte en el exilio. Muchos de estos médicos prefieren emigrar que trabajar en condiciones precarias en la misma Comunidad de Madrid, con sueldos tercermundistas y con contratos basura. Lo que les obliga a emigrar a otros países que sí son reconocidos y compensados por su labor y eficacia.

Las trabas que las comunidades ponen a los licenciados en medicina para obtener la especialización que les permita ejercer, las poco atractivas condiciones profesionales y la escasez de oposiciones los fuerzan a optar entre la interinidad y el exilio. Según datos de la Organización Médica Colegial (OMC) de España, entre el 1 de enero y el 1 de julio de 2019 se tramitaron en todo el país un total de 2.540 certificados de idoneidad para trabajar en el extranjero que corresponden a las solicitudes cursadas por 1.671 médicos.

Otro problema registrado en la Comunidad de Madrid son los rastreadores. Lo dice el presidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid, Miguel Ángel Sánchez Chillón: “No sabemos ni de qué color tiene el pelo un rastreador”.  Los fondos no llegan para rastrear el virus. Sin embargo, sí hay dinero para otros menesteres. Por ejemplo, se destinan 4,5 millones de euros para apoyar a los criadores madrileños del toro de lidia, unas ayudas que fueron anunciadas por la misma presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso. La consejera de Medio Ambiente, Paloma Martín, se  reunió con asociaciones de criadores de toros de lidia nacionales y regionales, con el objetivo de explicarles en qué consisten las ayudas: las directas, de 1.500 euros por cada vaca madre, hasta un máximo de 100.000 euros por ganadería, y las aportaciones vinculadas al Programa de Desarrollo Rural, de hasta 7.000 euros por explotación, así como los créditos bonificados a través de Avalmadrid para asegurar la viabilidad financiera de las explotaciones.

viernes, 25 de septiembre de 2020

María Moliner escribió el mejor diccionario de español en hojitas y con los nietos alrededor.

María Moliner escribió una obra monumental.

Hace setenta años, una bibliotecaria de oficio que estaba en la edad madura decidió emprender una aventura que conmocionaría nuestra lengua. Se trata de María Juana Moliner, la autora del más célebre diccionario español, conocido por ¡ “el María Moliner”. Nos lo recuerda Patricia Suárez en Clarín.com: “Una escritora puede imaginar ver su nombre en la tapa de los libros que escriba, novelas, poemarios, lo que sea, pero difícilmente un escritor, y todavía más una escritora, imagine ver alguna vez su nombre propio unido a un diccionario, el libro de los libros. Salió en 1966, en dos tomos, cuenta con 1750 entradas y 190 mil definiciones. Lo publicó originalmente su amigo, el poeta Dámaso Alonso, por la editorial Gredos. Miguel Delibes y Francisco Umbral se entusiasmaron con ese diccionario y Gabriel García Márquez opinó sobre él: ‘Es el más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana. Dos veces más largo que el de la RAE, y a mi juicio, dos veces mejor.”

María Moliner nació con el siglo XX, en Zaragoza, España; era hija de Enrique Moliner, médico rural, y, siendo niña, él tomó un barco a la Argentina y ya no lo volvió a ver más. El abandono del padre se le hizo un hueso duro de roer a la familia, pero pudieron sostenerse económicamente y María cursó la licenciatura de Filosofía e Historia y, en 1922, entró a formar parte del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos y trabajó en el Archivo de Simancas.

Durante los años ‘30 estuvo comprometida con la causa republicana, trabajó con niños de 7 a 9 años en la Escuela Cossío (abierta hasta 1939). Un alumno que la recuerda contaba que la llamaban “doña María”, pero ella pedía a los chicos que la tutearan. María Moliner formó parte activa de las misiones pedagógicas, enviando pequeñas bibliotecas a sitios rurales y organizando en esos sitios funciones de teatro y títeres. Todos los que amamos las letras deberíamos tomar nota de su lema y grabárnoslo a fuego: “Cualquier libro, en cualquier lugar, para cualquier persona”. Hacia 1933 se habían creado 3.100 bibliotecas rurales, y publicó su Proyecto de plan de bibliotecas del Estado. Por si fuera poco, durante esos años se casó con el físico Fernando Ramón Ferrando y tuvo con él cuatro hijos.

Con Francisco Franco en el poder, el Estado se ocupó de poner a María Moliner en un cono de sombra. Cuando su marido fue trasladado a Madrid por su trabajo, se instalaron allí y a ella se le encomendó, en represalia, la dirección de la Biblioteca de Ingeniería Industrial de la Universidad Politécnica de Madrid —¡ella, que podría haber dirigido la Biblioteca Nacional de España!—. Hay quien dice que la idea hacer un diccionario nació de la desilusión que tuvo ante el puesto que ocupaba. Su hijo le acababa de traer de París el Learner’s Dictionary y se inspiró en él. Trabajaba diez horas diarias, escribía en hojitas, en fichas, en lápiz y a mano, y después lo pasaba en su máquina de escribir Olivetti. Pensó que su construcción iba a demandarle seis meses; pero le llevó quince años.

La salida del diccionario impactó en los ambientes de la lengua española. Tal fue la repercusión que, en 1972, Alonso presentó a Moliner a la Real Academia de Lengua Española para que ocupara el sillón B, que había quedado vacante. Hubiera sido la primera académica mujer en los doscientos años de la institución. Pero no pudo ser: alegaron que la señora no era filóloga y al sillón fue a parar Emilio Alarcos Llorach. La lexicógrafa lo tomó con filosofía y declaró que, si ese diccionario lo hubiera escrito un hombre, la gente habría dicho: “Pero, y ese hombre, ¡cómo no está en la Academia!”. En 1979, entró a la Academia una mujer: Carmen Conde. Hasta su muerte, en 1981, María Moliner vivió de su modesta jubilación. Una obra de teatro y una ópera la recuerdan. “María Moliner demostró con su trabajo que la lengua es propiedad de todos los hablantes y no de un puñadito de catedráticos. Demostró también que los hombres —o al menos los de su tiempo— se consideraban más propietarios de la lengua, que las mujeres. María Moliner demostró que hasta una bibliotecaria de pueblo puede convertirse en una autoridad en materia de lexicología y abrió un camino para que todas las personas tengan la valentía de debatir sobre la lengua”.

jueves, 24 de septiembre de 2020

The Financial Times, duro con la recuperación a dos velocidades, comparando la Madrid de Ayuso con Frankfurt.

 

La website de The Financial Times, diario británico de referencia mundial en información económica, recibe una media de más de 2 millones de visitas cada día y, aunque su línea suele ser conservadora, es reconocido como uno de los medios económicos más reputados del mundo. Este diario señale con el dedo que la deficiente gestión de Madrid no es buena noticia.

El medio asegura, según Spanish Revolution, que, en tiempos normales, la Gran Vía de Madrid es el escaparate de España al mundo, pero que ahora está casi vacía y es un testimonio vivo del “daño económico de la pandemia y de la creciente divergencia que se está dando en el corazón de la eurozona”. Los comerciantes españoles de esta zona que estarían vendiendo la veinteava parte de hace un año temen que tendrán que cerrar por motivos económicos. Mientras que la zona peatonal y comercial de Zeil en Frankfurt está llena de gente consumiendo, lo que genera un triste contraste que deja por los suelos la gestión madrileña.

The Financial Time recuerda que, antes de la pandemia, España crecía más rápido que la media de la eurozona, mientras Alemania estaba al borde de la recesión. La economía española se ha contraído un 22% en el primer semestre de 2020 por un 12% de la alemana y además la recuperación está siendo desigual, ya que mientras las ventas minoristas en Alemania están en niveles prepandemia desde mayo, en España aún siguen por detrás, afectada por la dependencia del turismo y otros problemas estructurales. Esta recuperación a dos velocidades se extiende también geográficamente, en mayor o menor grado, por el continente y está haciendo que el norte “más fuerte fiscalmente” se esté relanzando más rápidamente que el sur “más endeudado”, lo que aumenta las tensiones y dificulta la adopción de políticas monetarias comunes. Y aunque, con el fondo de recuperación, la UE va a intentar corregir estos desequilibrios, las discusiones políticas en España sobre el plan de recuperación y las dificultades para aprobar un presupuesto y negociar la extensión de los ERTEs condicionan la economía del país.