Pilar Rahola,escritora
y columnista, una de las voces más destacadas del panorama independentista,
escribió el pasado lunes su última colaboración en La Vanguardia. El diario
catalán comunicó el cese de la periodista mediante un correo electrónico donde
no se especificaban los motivos y fue la propia Pilar Rahola quien a través de
las redes sociales hizo una lectura de los mismos.
En un tuit, la periodista
confirmó que el rotativo ya no publicaría más artículos suyos y remarcó que la
decisión se había tomado por “motivos ideológicos y políticos”. En los últimos años han ido cayendo de sus
páginas articulistas de renombre otros muchos, como el escritor Albert Sánchez
Piñol, los periodistas Jordi Barbeta y Jordi Graupera, el sociólogo Salvador
Cardús, el economista Xavier Sala-i-Martin y el filósofo Xavier Antich. Todos
ellos tuvieron un papel activo en el lanzamiento de La Vanguardia en catalán y
participaron en la gira de presentación del proyecto que el diario organizó por
las principales capitales de Catalunya.
Según ElNacional.cat, la
decisión se ejecutó sin motivo alguno aparente después de una presencia
ininterrumpida en el rotativo barcelonés de la prolija escritora desde el año
2007. Rahola ocupó de manera diaria la importante columna de la segunda página de
opinión después de la muerte de Baltasar Porcel, en el 2009. Compartía así
presencia estelar en las dos primeras páginas de la sección con el galardonado
escritor Quim Monzó, premio de honor de las letras catalanas en el 2019. El
despido remarca todavía más el giro mediático de la familia Godó hacia
posiciones marcadamente alejadas del catalanismo, aún más del soberanismo.
Rahola pierde un espacio
importante en medios catalanes, aunque sí seguirá en la televisión de la región.
La periodista y política independentista, que ha intervenido en espacios de Rac
1, TV3 y 8tv, entre otros, también era colaboradora fija en el diario. La que
fue militante y dirigente de ERC, Partit per la Independència, quien se acercara
a CDC, fue cesada del medio del Grupo Godó tras firmar su último artículo.Rahola
es además una de las periodistas más cercanas al fugado expresident Carles
Puigdemont, que no dudo en enviarle un mensaje público de apoyo: “Estimada
Pilar, gracias por escribir como mujer libre hasta el último día. Algunos, en
Madrid y además cerca también, te quieren en silencio o con sordina. Sigue
escribiendo, continúa hablando. Con acuerdos y desacuerdos, no podemos ser si
no somos libres”.
El despido se produjo
tras el acuerdo de Govern alcanzado entre ERC y Junts per Catalunya (JxCat)
mediante el cual se invistió president a Pere Aragonés.
Aragonès, convertido en
el presidente de la Generalitat más joven de la democracia. Xavier Jubierre
Pere Aragonès, el
candidato de Esquerra Republicana (ERC), fue investido el pasado viernes 132º
presidente de la Generalitat de Cataluña tras dos intentos anteriores fallidos
en el mes de marzo. Las tres fuerzas independentistas (ERC, Junts y la CUP),
que representan el 52% de los votos obtenidos el 14F, sumaron una mayoría de 74
parlamentarios, superior a los 68 necesarios. PSC, Vox, En Comú Podem, Cs y PP
han votaron en contra. Aragones es el primer president catalán de ERC desde
hace 41 años, cuando Josep Tarradellas, tras volver del exilio, se hacía con el
cargo temporalmente en tiempos de preautonomía, entre 1977 y 1980. Después, gobernó
Jordi Pujol, durante 23 años, más 7 años de presidencias de los socialistas
Pasqual Maragall y José Montilla. Tras esta etapa, volvían las presidencias de
CiU y las formaciones posteriores a esta coalición entre Convergència y Unió:
las de Artur Mas, Carles Puigdemont y Quim Torra.
“Es un honor y una gran
responsabilidad la que siento. Trabajaré para ejercer esta responsabilidad con
la honorabilidad que requiere este cargo. Gobernando para todo el mundo y poniendo
por delante la ciudadanía de Catalunya. Quiero agradecer a Oriol Junqueras su
confianza y su apoyo”, pronunció Aragonès tras ser investido president de la
Generalitat. Los diputados cantaron el himno nacional de Catalunya, Els
Segadors, para cerrar el debate de investidura.
El nuevo presidente de la
Generalitat tiene 38 años y es ordenado, disciplinado y paciente. “Solo con eso
no basta para llegar a la presidencia de la Generalitat –escribe Neus Tomàs en Eldiario.es– aunque
probablemente ser así le ha ayudado a conseguirlo. Es de los políticos que
estaba en el lugar y el momento. Licenciado en derecho por la Universidad
Oberta de Catalunya y máster en Historia Económica por la Universidad de
Barcelona, Aragonès era independentista cuando no estaba de moda, y de ERC
cuando lo más cómodo era ser de Convergència. Por su entorno familiar y social
lo lógico hubiese sido que se afiliarse a las juventudes pujolistas. Cuando a
los 16 años escogió las republicanas, su padre le avisó de que hiciese lo que
quisiera pero que él no tuviera que ir a buscarle a una comisaría. Aragonès, de
momento, ha cumplido”.
En enero de 2020 Quim
Torra anunció que convocaría las elecciones una vez se dispusiese de las nuevas
cuentas, pero no cumplió su promesa y la agonía se prolongó, con inhabilitación
presidencial incluida. Aragonès era el número dos y por primera vez se
convirtió en el número uno, aunque sin serlo y sin llegar a ejercer como
presidente de la Generalitat. Torra reconoció que actualmente la relación con
Aragonès es inexistente y en el dietario que publicó tras salir del Palau de la
Generalitat, ‘Les hores greus’ (Símbol editors), afirma que le hubiese gustado “una
actitud más activa” por parte del vicepresidente durante la crisis provocada
por el coronavirus. Al final, empató en escaños con Salvador Illa y ganó por
uno a Laura Borràs, y fue casi más importante lo segundo que lo primero porque
significaba que ERC podía asumir la presidencia y no resignarse a ser el número
dos, como le pasó a él en la pasada legislatura o antes a Junqueras.
“Aragonès –señala Neus Tomàs– se ha convertido en el
primer candidato de ERC que logra ser presidente desde la llegada de la
democracia. Nada hace prever que vaya a tener un mandato tranquilo. Él, que se
define como keynesiano, ha llegado a un acuerdo con los anticapitalistas de la
CUP. Negociar es ceder y así lo entendieron ambas formaciones. Más le ha
costado el pacto con Junts, pero al final, a la tercera, ha llegado. Combinar
su apuesta por el diálogo con el Gobierno de Pedro Sánchez con el compromiso de
mantener viva ‘la confrontación’ será todo un ejercicio de funambulismo”.
Desde el pasado día 10,
la Franja de Gaza, una pequeña región de 365 kilómetros cuadrados, situada
entre Israel y Egipto, estuvo bombardeada por de la aviación israelí,
castigando a algo más de dos millones de palestinos. Desde 2007, está gobernada
por Hamás, una organización islamista pariente de los Hermanos Musulmanes en el
inicio de la primera intifada. Hamás ganó limpiamente las últimas legislativas
celebradas en 2006 en todos los territorios ocupados, es decir también en
Cisjordania y Jerusalén este, pero la máxima autoridad en Gaza, el
controvertido Mohammed Dahlan, con estrechos vínculos con Israel, fue apartado
del poder al año siguiente mediante un golpe de las milicias de Hamás. Lo que
ocurre hoy es una réplica a los cuatro años de la administración de Donald
Trump, con todo lo que han significado sus políticas arbitrarias, así como a
los doce años de gobierno de Benjamín Netanyahu, que ha apaleado a los
palestinos de todas las formas posibles.
El
fuego y el humo se elevaron por encima de los edificios en la ciudad de Gaza
mientras aviones de combate israelíes disparaban contra el enclave palestino.
Israel y Egipto, en una
tácita colaboración con Israel, controlan las fronteras de la Franja,
permitiendo la entrada y salida de personas y bienes en función de sus propios
intereses. Sin dejar libre una circulación fluida, Israel controla el espacio
aéreo y marítimo, no dejando que los barcos de pesca palestinos se alejen de la
costa más de unos pocos kilómetros. Los cazas sobrevuelan la Franja a su antojo
y periódicamente llevan a cabo ataques contra objetivos de todo tipo con un
periódico goteo de muertos y heridos. Israel no permite que se desarrolle
ninguna industria ni que se exporten bienes fabricados en la Franja. La
ocupación se manifiesta también en una presión económica que, entre otras
cosas, prohíbe que empresas comerciales israelíes, como bancos o del sector de
la energía, hagan negocios con la Franja. De esta forma, con familias atrapadas
bajo los escombros y al menos 200 palestinos muertos, incluidos 59 menores, ha
crecido el temor de una crisis humanitaria más grave en un territorio donde dos
millones de personas llevan 14 años bajo el bloqueo egipcio-israelí. Y, desde
hace 12 días han vuelto los bombardeos israelíes, pero también el lanzamiento
de cohetes sobre Israel por parte de grupos armados palestinos. El resultado,
hasta el momento, fueron más de doscientos muertos palestinos (un 30%, niños),
por bombardeos intensivos de la aviación y la artillería israelí sobre Gaza; y
una docena de fallecidos israelíes por cohetes de Hamas lanzados sobre núcleos
de población en Israel. Es el desigual balance del nuevo estallido bélico. Una
escalada que recuerda las terribles hostilidades de 2008, 2012 y 2014, en las
que la población civil siempre se ha llevado la peor parte, con destrucción y
muerte por doquier, especialmente en Gaza que, desde 2007, vive sometida a un
bloqueo ilegal por parte de Israel.
Un misil israelí destruye el edificio en el que se alojaban las oficinas
de varios medios internacionales, entre ellos la agencia de noticias AP y el
canal de noticias Al Jazeera.
Antes de terminar la
primera semana de bombardeos, Israel derribó una torre de 14 plantas en la
ciudad de Gaza, sede de la agencia de noticias estadounidense AP, la cadena de
noticias Al Jazeera y otros medios internacionales. Se trataba de la quinta
alta torre que la aviación israelí bombardeaba en la actual escalada bélica con
las milicias de Gaza. Al Jazeera informaba en sus redes sociales de que Israel
había dado el aviso de que bombardearía el edificio en cuestión de horas, para
que los periodistas que usaban la torre como oficina y como lugar de
alojamiento pudieran evacuarlo. El inmueble se derrumbaba tras el impacto de
cuatro misiles. En el vídeo se insiste en la importancia de la torre para un
gran número de corresponsales y periodistas que informaban en directo desde
Gaza y que a menudo hacían sus retransmisiones desde el tejado del edificio. Según
el Ejército israelí, el edificio “contenía activos militares pertenecientes a
la inteligencia militar” del movimiento islamista Hamás, que se habrían
ocultado en el inmueble debido a la presencia allí de medios de comunicación,
que dijo son “utilizados como escudos humanos” del grupo. La agencia de
noticias estadounidense, Associated Press, aseguró que se había logrado evitar
una “terrible pérdida de vidas al evacuar a sus trabajadores a tiempo”. “Estamos
conmocionados y horrorizados después de que los militares israelíes destruyeran
el edificio que albergaba la oficina de AP y otros medios de comunicación”,
aseguró Gary Pruitt, director de la agencia, en un comunicado, remarcando que,
como consecuencia del bombardeo que derrumbó el edificio, “el mundo sabrá menos
de lo que pasa en Gaza. Es un acontecimiento increíblemente perturbador.
Evitamos por poco una terrible pérdida de vidas. Una docena de periodistas y
colaboradores estaban dentro del edificio y afortunadamente fuimos capaces de
evacuarles a tiempo”, agregó. Por su
parte, Al Jazeera afirma en un comunicado que “la intención de este terrible
crimen es silenciar a los medios de comunicación y ocultar la masacre y el
sufrimiento no contado de la gente de Gaza”. Mostefa Souag, director general de
Al Jazeera, insiste en que “la destrucción de la torre es una flagrante
violación de los derechos humanos y un crimen de guerra” y termina el
comunicado denunciando que “el ataque a un edificio que acoge a medios de
comunicación internacionales pretende silenciar la verdad matando al mensajero”.
La masacre ocurría mientras Hady Amr, el subsecretario adjunto para Asuntos
Palestinos e Israelíes del Departamento de Estado de EE.UU., se encontraba en
la región para intentar mediar entre las partes. tras la visita esta semana de
delegaciones egipcias, que no lograron gestionar un alto al fuego durante sus
reuniones tanto en Gaza como en Tel Aviv.
El conflicto
palestino–israelí no es un conflicto sin más. Es la historia de una ocupación
ilegal por parte de Israel y de unas políticas discriminatorias que suponen, de
facto, un apartheid contra la población palestina. Así lo han denunciado este
año organizaciones de prestigio como Human Rights Watch o la organización
israelí de derechos humanos B'tselem. Por eso centrar el foco exclusivamente en
Gaza es contar solo una de las partes de ese mal llamado conflicto. “Gaza –escribe Olga Rodríguez en el artículo ‘Algunas claves
sobre Israel y Palestina’, publicado en Eldiario.es– es el escenario escogido
por Israel para escenificar el enfrentamiento y el castigo. Es el plató donde
muestra sus golpes aleccionadores. Es el lugar donde pretende que todo el mundo
mire, para poder reducir la realidad a una máxima que viene a decir algo así: lo
único que hacemos es luchar contra Hamás, que es una organización terrorista
que tiene que ser bombardeada porque desarrolla proyectiles que matan a
civiles. Con ello Israel pretende justificar lo injustificable: sus masacres de
civiles, menores incluidos, sus castigos colectivos contra viviendas y centros
de prensa (en solo tres días ha destruido las oficinas de más de 20 medios de
comunicación en Gaza, violando la ley internacional)… En los años cuarenta la
mayoría de la gente que poblaba Palestina eran palestinos, árabes, junto con
una pequeña comunidad judía que llevaba siglos habitando la zona y con miles de
judíos europeos sionistas que habían llegado a finales del siglo XIX huyendo de
las persecuciones y en busca de un territorio propio. Esa idea de un país
propio no se materializaría hasta el final de la II Guerra Mundial, cuando
decenas de miles de judíos procedentes de diferentes lugares del planeta
llegaron para construir el Estado judío. Muchos habían sobrevivido al
Holocausto. Esa ocupación de territorio ajeno desembocó en la creación del
Estado israelí en 1948, aceptado por unas Naciones Unidas con un enorme
sentimiento de culpa por lo ocurrido durante la II Guerra Mundial. Ese Estado
fue diseñado por la ONU a través de un plan de partición que asignaba el 54% de
Palestina a la comunidad judía (llegada la mayoría tras el Holocausto) y el
resto, a los palestinos. Jerusalén quedaba como enclave internacional. Pero ya
antes de la creación del Estado israelí las fuerzas armadas clandestinas judías
–así se autodenominaban– ocuparon territorios
palestinos que la ONU no les había asignado. Para ello expulsaron a miles de
palestinos y asesinaron a cientos, a través del llamado Plan Dalet, que
perseguía el control de la vía que unía Jerusalén con Tel Aviv. Aquello fue una
limpieza étnica, definida como tal incluso por historiadores israelíes como
Ilan Pappé, con el propósito de levantar un Estado de mayoría judía…En aquella
guerra del 48 las fuerzas israelíes, superiores en fuerza y en capacidad
estratégica, aprovecharon para ocupar más espacio y expulsar a cientos de miles
de palestinos. De ese modo Israel pasó de tener el 54% de territorio asignado
por la ONU a disponer del 78%. Más de 700.000 palestinos fueron expulsados de
sus tierras entre 1947 y 1948. Posteriormente, en la Guerra de los Seis Días en
1967 Israel ocuparía el 22% del territorio restante: Gaza, Cisjordania y
Jerusalén Este, originando nuevas masas de refugiados. También se anexionó
ilegalmente el Sinaí egipcio y los Altos del Golán sirios. Hoy viven en Cisjordania 450.000 colonos
judíos”.
Un hombre busca entre los escombros tras un bombardeo en Gaza.
“La noticia –escribe David Torres en Público, bajo el titular ‘Si fuesen
judíos’– está en el periódico, resuena en la radio,
destella en los telediarios dos, tres, cuatro días, con su goteo incesante de
víctimas –casi siempre de un lado, porque la sangre en Gaza, como en el poema y
en el pecho de Cristo, siempre cae del mismo lado–, y le amarga un momento el
sabor del café, el humo del cigarrillo, el cielo azul de la mañana. Usted ya
sabe lo que le repiten los periodistas, los analistas y los tertulianos de
guardia, esos sabelotodos que asoman por su televisión tan puntuales como un reloj
de cuco, los mismos que un día le hablan de la variante británica del virus, al
otro del próximo fichaje del Madrid y al siguiente de la tortilla de patata con
cebolla. Lo sabe porque lo ha leído, oído, visto cien, mil, dos mil veces,
durante la anterior matanza: la complejidad del conflicto entre árabes e
israelíes, los antecedentes históricos, la larga historia de agravios y
desagravios que se remontan a los tiempos de la Torre de Babel, la ONU sacando
resoluciones sobre Oriente Medio con la misma autoridad de un cocinero
ofreciendo recetas de la tortilla de patata con y sin cebolla. Si conoce algo
sobre la historia de la zona, sabrá también las distintas formas en que el
ejército de Israel pisotea diariamente los derechos humanos, el saqueo
incesante de las tierras arrebatadas por los colonos israelíes, la situación
insostenible de una población de casi dos millones de habitantes constreñidos
en el mayor y más vergonzoso gueto de la humanidad, la barbarie indecible de
esas imágenes en que jóvenes y niños se enfrentan a tanques y helicópteros con
hondas y tirachinas, poniendo al día la fábula de David y Goliat con el final y
los colores cambiados. Seguramente también habrá oído, leído, visto las
noticias sobre los cohetes de Hamás y los brutales atentados en Jerusalén,
aunque no se le escapa que Israel fue un país fundado a sangre y fuego, a base
de carnicerías de inocentes, bombas indiscriminadas y terrorismo en estado
químicamente puro. Todo eso no importa porque ocurrió hace ya mucho tiempo, más
de medio siglo, y lo que usted se pregunta ahora es cómo la comunidad
internacional permite que prosiga esta aniquilación a distancia, esta
bestialidad sin nombre, esta injusticia irrevocable que se alarga ya décadas
sobre la Franja de Gaza, más allá de los misiles y los blindados, qué ocurriría
en el mundo si todas esas mujeres huérfanas de hijos, todos esos padres
barbudos con niños muertos en los brazos, todos esos miles de niños que desde
el día que nacieron no han visto otra cosa más que fango y caos y desesperación,
fuesen judíos”.
Palestinos, delebrando elalto el fuego.
Al fin, tras once días de
bombardeos sobre Gaza, Israel y Hamás anunciaban el viernes un alto el fuego
con un llamamiento a cesar los ataques, tras morir 232 palestinos –incluidos 65
niños y 39 mujeres– y 12 israelíes –dos de ellos menores–, y más de 1.900
heridos y tras el endurecimiento de la posición de EEUU, con un llamamiento a
cesar los ataques. El pasado jueves, mientras se producía la reunión del
Gabinete de Seguridad israelí para evaluar la tregua, las milicias de los
movimientos islamistas palestinos Hamás y Yihad Islámica seguían lanzando
cohetes hacia Israel, y la aviación israelí continuaba con los ataques aéreos
en la Franja, según informa EFE. Todo había comenzado el pasado 7 de mayo,
cuando estallaron algunas protestas en los alrededores de la mezquita de Al
Aqsa en Jerusalén que se saldaron con 205 civiles palestinos y 17 policías
israelíes heridos. El origen de las movilizaciones se encuentra en el eventual
desahucio de ocho familias palestinas en el barrio de Sheikh Jarrah, en la zona
este de la ciudad, que estaba pendiente del veredicto de los tribunales. Las
protestas continuaron durante el fin de semana y durante el lunes siguiente,
cuando Israel celebró el Día de Jerusalén, en el que conmemora la victoria
sobre la ciudad en la guerra de 1967. Decenas de jóvenes palestinos se
congregaron para impedir el paso de una marcha ultranacionalista judía, que
finalmente tuvo que cambiar de ruta. La tensión aumentó después de que Hamás,
que gobierna la Franja de Gaza, lanzara un ultimátum a Israel para retirar a
los agentes de la mezquita. Israel no se replegó y Hamás comenzó a disparar
cohetes, algunos de ellos hacia Jerusalén. Israel respondió con bombardeos en
la Franja de Gaza que se saldaron ese primer día con 26 fallecidos, nueve de
ellos menores, según la denuncia de las autoridades palestinas. La embajadora
de Israel en España, Rodica Radian-Gordon, declara: “No es la primera vez que
el Ejército israelí lucha contra una red atrincherada entre la población civil
y las fuerzas armadas están tratando de hacer las cosas de un modo quirúrgico,
pero es muy difícil”. Según ella, el estallido de la guerra fue por una
“provocación” de Hamás. Por su parte, el embajador de Palestina en España, Musa
Amer Odeh, sostiene lo contrario: “Estemos o no de acuerdo con Hamás, son parte
del pueblo palestino. Es una sociedad plural. Aquí tenéis al Partido Comunista
y a Vox. En Palestina, igual. Hamás no es responsable de este conflicto. Hamás
está respondiendo a la agresión israelí”. Amer Odeh sostiene que “los
palestinos no empezamos. Fueron ellos que iniciaron el conflicto. Netanyahu lo
ha hecho por su propio interés, no por el de Israel. Ha querido alargar el
período para formar Gobierno porque sabe que, si no es primer ministro, irá a
prisión. Ha creado esta guerra por su propio interés, no por Israel. Y nuestra
gente lo está pagando”.
Una manifestación pro Palestina en Pensilvania, Estados Unidos, en mayo
de 2021.
Pero no cabe olvidar que
la clave de este último conflicto entre Israel y Gaza empujó a una revolución
política en EEUU que puso en apuros a Biden. El presidente pudo verse cada vez
más aislado en su firme defensa de Israel mientras parte de la opinión pública
y de los demócratas habían cambiado. El Gobierno de Netanyahu se apoyó cada vez
más en la derecha evangélica mientras aumentaban las críticas desde la
comunidad judía de EEUU. Biden incluso aceptó enfrentarse al aislamiento en el
Consejo de Seguridad de la ONU, con el costo potencial que podría tener para su
propia credibilidad en materia del multilateralismo y los derechos humanos. Sin
embargo, los politólogos dijeron que a medida que aumentaban las pérdidas de
vidas humanas, la presión a nivel nacional e internacional que recibía el
presidente podrían tornarse en algo imposible de ignorar. Y diputados
progresistas como Alexandria Ocasio-Cortez fueron crecientemente elocuentes en
sus críticas a la línea de Biden que enfatizaba el derecho de Israel a
defenderse. “Si el Gobierno de Biden no puede defender sus principios frente a
un aliado, ¿con quién lo hará? ¿Cómo pueden decir de forma creíble que
defienden los derechos humanos?”, escribió Ocasio-Cortez en Twitter. Y Peter
Beinart, un destacado columnista progresista judío, escribió la semana pasada
un artículo de opinión en el New York Times, argumentando a favor del derecho
de los refugiados palestinos a regresar como la única solución de largo plazo
para el espiral de violencia. “Los desalojos de Jerusalén oriental son tan
inflamables porque continúan un patrón de expulsión tan antiguo como Israel”,
escribió Beinart.
Iñaki López y Isabel Díaz Ayuso.
En su despacho de la
Puerta del Sol, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso,
mostró a la embajadora de Israel, Rodica Radian-Gordon, su apoyo a Israel en
los actos bélicos cometidos en Gaza. Señaló haber recibido, por parte de la
embajadora, información detallada de la situación actual que atraviesa el país
israelí. Tras el apoyo público de Ayuso a Israel, el presentador de La Sexta
Noche, Iñaki López, emitió un contundente mensaje en su cuenta personal de
Twitter: “La Presidenta podría haber solicitado a la embajadora el fin de los
bombardeos a civiles, el cumplimiento de la legalidad internacional, el respeto
a los DDDHH y las resoluciones
de la ONU. Pero no fue el caso”.
Imágenes, fotomontajes y fotos sorprendentes:
Se puede ser superior siendo pequeñito... David vs Goliat.
Mi abuelo no sobrevivió a Auschwitz para bombardear Gaza
Shalom.
Dos varas de medir. ¡Viva Palestina libre! (Javier Madrazo)
Toni
Cantó sobrepasa todos los límites al apoyar a Israel tras el bombardeo de
Palestina. El ex de Ciudadanos público el tuit en apoyo a Israel: “Ánimo,
Israel”.
Enormes
los jugadores del Leicester, Hamza Choudhury y Wesley Fofana, que celebraron la
victoria en la FA Cup con una bandera palestina. Además, vencieron al Chelsea
de Abramovich, fundador de una organización sionista que pide limpiar Jerusalén
de palestinos. Solidaridad frente a la masacre.
No habría refugiados si
no hubiera élites económicas y reyes matando de hambre a países enteros (Juan
Carlos Montoya)
Luna Reyes, una joven de 20 años voluntaria de Cruz Roja, fue la protagonista
de la foto de la semana, en la que un inmigrante llora en su hombro en Ceuta, tras
llegar muy asustado de su travesía a nado. Es la excepcional imagen de una
España que acoge y no rechaza. Mientras la triste realidad es que el senegalés
que recibió su abrazo fue inmediatamente devuelto a Marruecos. Cientos de internautas
compartieron la imagen y aplaudieron el gesto de la voluntaria.Sin embargo, otros usuarios, cercanos a Vox y
a la ultraderecha, optaron por sacar a relucir su odio y miseria moral,
lanzando comentarios racistas y xenófobos, además de amenazas, contra la chica,
que se vio obligada a cerrar sus redes sociales.
La joven voluntaria es el
rostro de la generosidad ante la inmigración y la pobreza de miles de personas
de África que buscan una vida mejor en Europa. “Sólo le di un abrazo”, contó
Luna a TVE. “Dar un abrazo a alguien que pide socorro es lo más normal del
mundo. Lloraba, le tendí la mano y me abrazó... se pegó a mí como una lapa. Ese
abrazo era como su salvavidas”, comentó a los medios. “Me habló en francés y
enumeró algo con los dedos de la mano. Yo no entendía nada, pero estoy
convencida de que estaba enumerando los amigos que ha perdido en el camino. Sé
que era de Senegal y tengo grabada su mirada perdida. Tenía los ojos muy rojos”,
relata, con el corazón roto por estas escenas tan duras.
“Más allá del trasfondo histórico
y de los intereses políticos –escribe David Torres–, la imagen del inmigrante
exhausto consolado por una voluntaria de la Cruz Roja es una Pietà en blanco y
negro, uno de esos momentos que exhibe a la humanidad en su punto más alto,
bañada en compasión, ternura y consuelo. Decía Ernesto Sábato que un soldado
haciendo guardia de noche mientras custodia el sueño de sus compañeros
representa un absoluto, un valor universal por encima del horror de la guerra,
el color de los uniformes, los términos y móviles del combate. Qué no diría
entonces de una caravana de niños hambrientos, de las muchedumbres sin tierra,
de los miles y miles de refugiados que se agolpan tras las alambradas y no
encuentran más refugio que el adjetivo con que los marcamos a fuego en Europa”.
Tuits con el hashtag GracciasLuna.
Centenares de internautas compartieron la imagen y aplaudieron el gesto de Luna
Reyes. Sin embargo, otros usuarios, cercanos a Vox y a la ultraderecha, optaron
por sacar a relucir su odio y miseria moral, lanzando comentarios racistas y
xenófobos, además de amenazas, contra la chica, que se vio obligada a cerrar
sus redes sociales. Pero la acción de la joven de clausurar sus cuentas recibió
el apoyo de miles de usuarios que reivindicaron la “humanidad, el amor y la
empatía” de la voluntaria bajo el hashtag #GraciasLuna. Y, pese a los denigrantes
y repugnantes comentarios lanzados contra Luna el padre Ángel, igual que muchos
otros, le mandó un cálido mensaje de agradecimiento por su labor.
Después de esto, si alguien piensa que debemos de seguir externalizando
nuestras fronteras a dictaduras para que nos hagan el trabajo sucio, la verdad
es que tenemos un problema como sociedad. (Proactiva Open Arms está en Ceuta).
Deshielos en Sierra Nevada.
Faro de Formentor (Mallorca)
El humor, en la prensa de
esta semana: Forges, El Roto, Peridis, Manel F., B. Vergara, Enrique, Eneko, Harca,
Ferrán, Malagón, J. R. Mora…
Noticias de Cataluña.
En Ceuta.
Devoluciones en caliente.
La caverna.
Devoluciones en caliente.
Sobre la libertad.
Mohamed VI juega con las blancas.
La nueva bandera de Israel
Pep Roig, desde Mallorca: Oh, Dios! ¡Odios!, La
pobreza, como arma política, Todo es políticamente posible, La nueva verdad,
por huevos, La moda de ¿la libertad?
Los vídeos de esta
semana:
Israel destruye un
edificio con oficinas de la prensa internacional en Gaza
Israel intensifica sus ataques sobre Gaza mientras
hace frente a disturbios internos
A las dos de la madrugaba
de este viernes saltaba la noticia, el acuerdo de alto el fuego negociado por
Egipto entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) entraba en
vigor oficialmente después de once días en los que los bombardeos y las
explosiones han dejado centenares de muertos, entre ellos, 65 niños.
El alto el fuego entre Israel y Hamás entra en vigor
en la peor escalada de violencia desde 2014
Javier Aroca habla muy clarito sobre Marruecos y Ceuta
Las 4 claves del conflicto entre Marruecos y España
Oficialmente, nací en Palma de Mallorca, el 25 de julio de 1943. Soy hijo de un guardia civil y de una montañesuca de Santander y viví mi infancia en Mallorca e Ibiza. De 1966 a 1969, estudié periodismo y cursé un “Diploma de Maêtre ès Arts” en París. Luego, volví a Mallorca, en donde ejercí el periodismo en el diario “Última Hora” y, más tarde, en el Grupo Zeta, abriendo una delegación en Baleares. En 1986, me desplacé a Madrid, en donde trabajé para la revista Interviú hasta 1995. Publiqué varios libros de ensayo y, a lo largo de once años, conocí oficial y realmente el paro. De paso, puse un poco de música en el becuadro de mi vida, estudiando en el Real Conservatorio de la Música, en donde conseguí el diploma de Intrumentista (Trompeta) y toqué en diversas bandas. El 18 de diciembre del 2006, inicié en Internet el “Diario de un periodista en paro” y, posteriormente, desde enero del 2008, “Diario de un periodista jubilado” (www.smfdiario.blogspot.com) En enero del 2010, publiqué en las mismas páginas la novela “El meteco, Ben Azibi”, y, en el 2011, las entrevistas “Isleños en Madrid” (A caballo entre dos siglos.)
Mis sueños rojos
“Mis sueños rojos” es una obra a caballo entre la autobiografía y la ficción. Un viaje al mundo de los sueños convertido en diario nocturno de un periodista jubilado que, cada mañana, durante todo un año, relata sus vivencias y reflexiones. El autor toma la decisión de escribir estos relatos oníricos, sabiendo de antemano que la tarea ingente de contarlos y descifrarlos le llevará mucho más tiempo que haberlos tenido. Más que manifestaciones astronómicas, este opúsculo describe las experiencias personales a lo largo de doce meses, cuando, entregado a la noche, se producen y surgen los sueños. Son estos quiméricos, teñidos la mayoría de ellos de un rojo intenso. Algunos integran un carácter contradictorio; otros, provocador y liberador; y, no pocos de ellos, soeces, mezquinos o aterradores… Contacto Teléfono y WhatsApp: +34 661760056 Email: info@colemanediciones.com Horno, 5, 28901 Getafe, Madrid – Spain.
Perros de papel
Un fotógrafo y un redactor de La Voz de Mallorca deben ir al Barrio Chino donde se ha cometido un crimen. Así comienza esta historia que se desarrolla en Mallorca durante las postrimerías del franquismo. El propietario y director del diario intenta crear un mundo fantástico tan injusto, aleatorio, vengativo y pringado como el real. Es un imitador del Mirror o del Sun, creador de acontecimientos, transformador de noticias nimias en sensacionales; un prestidigitador de sentimientos que siempre logra los objetivos que se propone. Un aumento constante de lectores, un asesinato, un intento de motín, la muerte del dictador y otros acontecimientos pasearán por la redacción de La Voz de Mallorca en una época que Santiago Miró muestra con toda su dureza, pero también con humor. Contacto Teléfono y WhatsApp: +34 661760056 Email: info@colemanediciones.com Horno, 5, 28901 Getafe, Madrid – Spain
LA CICATRIZ
Ibiza, una isla cosmopolita que ha vivido de su belleza paisajística, ¿tiene los días contados? Es la pregunta que se hizo en el 2006, cuando la derecha impuso un proyecto faraónico de una autopista que amenazaba con romper la isla en dos mitades: la que se movía en torno al caciquismo, y la que se rebelaba en contra del mismo; la que se agazapaba tras el cemento y hormigón, y la que sacaba el pecho y defendía la naturaleza por encima de las ideologías de la derecha. Desde ese momento, se desató en la isla una lucha encarnizada, basada en la resistencia de unos y la supervivencia de otros. El mar dejaba de ser frontera natural y el ibicenco se transformaba en un personaje universal, siendo menos isleño que nunca. Y su lucha contra la agresión de los nuevos tiempos batió records. Expoliada por empresarios y políticos depredadores, la isla, sufrió una degradación brutal. “Ibiza está en venta –advertían de los defensores del paisaje, en greña contra la explotación descarnada que pretendía vender tierra a toda costa–; le han pintado la cara y los labios con coloretes baratos y está siendo prostituida por unos proxenetas que lucen corbata y trabajan en despachos con grandes ventanales”. Todo ello es contado detalladamente en “La cicatriz. Ibiza: negro sobre verde”(Editorial@documentabalear.cat. Tel. 971718123). La entrañable Illa Blanca, herida por aquella llaga negra que la dividía en dos, se defendió a muerte. Hoy, trece años más tarde, recordamos esa larga y lacerante agonía.
¡A SOTAVENTO!
El periodista Santiago Miró ha escrito una novela cuyo título es: “¡A sotavento!”. Se trata de Felix I, rey de Saludania, quien se desplaza, como cada verano, de Kadum a Kentaka, en donde altas personalidades de la política, el deporte, el espectáculo, los negocios y la farándula se dan cita, buscando contactar con él e intentando ser fotografiadas a su lado. La historia se desarrolla paralelamente a la de otro personaje, Antonio Hernández, un habilidoso contrabandista cuyo barco es descubierto por el Servicio de Vigilancia Aduanera con una mercancía de varios kilos de cocaína. El monarca, que ha sabido ganarse el apoyo y beneplácito de todos, se ve, al final, enfrentado a una crisis sin precedente que trata de soslayar con su carisma habitual. Pero, esta vez… “ ¡A sotavento!” es publicada por la editorial catalana “La Tempestad”, marca editorial en lengua española dedicada al ensayo, la literatura, la biografía y la poesía: www.edicionestempestad.com, teléfono 93 225 04 39. El autor de esta novela, se echa cautelosamente al mar de la literatura, consciente de enfrentarse a las aventuras y peligros que se presentan y le acechan.
"Maestros depurados en Baleares durante la Guerra Civil"
Presentación, Manuel Tuñon de Lara. Lleonard Muntaner. Editor. Palma (Mallorca) Mayo 1998.
"Zeta, el imperio del zorro"
Los escándalos internos de un grupo escandaloso. Editorial Vosa. Abril 1997.
"Queridos forasteros"
Presentación de Manuel Vázquez Montalbán. Lleonard Muntaner, editor. Mayo 1996.
"Caciquismo y corrupciones municipales en las islas"
Ediciones Actuales, Barcelona, 1978.
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Entrevistas a isleños en Madrid
Entrevistas a isleños en Madrid (A caballo entre dos siglos) Pinche en la fotografía
A modo de epílogo. Capitulo I. Enano, feo y sin blanca. Capítulo II. Potro salvaje. Capítulo III. De retorno a mi isla. Capítulo IV. Paz es su nombre Capítulo V. Veinticinco siglos antes. Capítulo VI. Esperando a la muerte bajo un almendro en flor. --------------------------------------- Antología de Relatos.
Libro de relatos de varios autores integrantes del taller de escritura creativa de Alcobendas, entre los que se incluyen Cinco coma dos, Ácido y seda, Negro sobre blanco, Prunus Cerasus y otros 27 textos.Prologado por Reina Roffé.