jueves, 28 de julio de 2022

Dani Rovira, actor, cómico y activista por los animales.

 

Cada vez que Dani Rovira lee una noticia sobre maltrato animal, además de sentir mucha rabia y dolor, siento que hay algo que se está haciendo mal. “Nuestro país –comenta Dani Rovira en change@e.change.org necesita con extrema urgencia una Ley de protección animal que está tardando demasiado en llegar. Pero hay una buena noticia: dentro de unos días podemos dar un paso histórico y conseguir que se apruebe en España la Primera Ley Estatal de Protección Animal. Necesitamos tu apoyo para que se pueda convertir en una realidad tangible. Yo ya he firmado para sumarme a esta petición:

“En muchas Comunidades Autónomas las actuales leyes de protección animal tienen más de 30 años. ¡30 AÑOS! Y eso supone que legalmente se sigan consintiendo constantes atrocidades y barbaridades dignas de una sociedad cruel y no evolucionada.  A día de hoy, en muchas perreras municipales se siguen matando perros y gatos porque no llega una política estatal de sacrificio cero. En 2022 siguen vigentes prácticas como el tiro al pichón, la organización de peleas de animales o la explotación y abusos en ferias o circos de estos animales.

“Cada semana escucho cómo en algún pueblo de nuestro país se están capturando y matando a especies de aves autóctonas solo ‘porque hay muchas’, sin que nadie se plantee siquiera la opción de una gestión ética de estas poblaciones, sin matanzas. Por no hablar de las mal llamadas ‘especies invasoras’, fruto de la irresponsabilidad de los humanos. Sé que entre quienes recibís este correo hay muchas personas que cuidáis, de forma voluntaria, a colonias de gatos callejeros: nadie mejor que vosotros y vosotras para saber lo difícil que resulta que un ayuntamiento implemente un método CER –captura, esterilización, retornos– para mejorar el bienestar de miles de gatos en nuestro país. ¿Por qué sigue siendo legal no tener identificados a los animales de compañía? ¿Por qué siguen estando mal vistas las personas que cuidan, alimentan y velan por la seguridad de estas colonias callejeras? ¿Por qué año tras año se sigue produciendo abandono de mascotas? ¿Es que ningún político quiere poner en marcha una ley que nos convierta en un país mejor?

“Hasta hace muy poco un perro era considerado en nuestro país un objeto, como si fuera, qué sé yo, una silla. Han sido muchos años del movimiento en defensa de los animales tras lo que hemos conseguido que sean considerados seres sintientes. Pero este avance no puede quedar solo ahí. No es suficiente. Debemos ir un poco más allá. Por ellos. Por eso hoy quiero pedirte dos cosas: La primera, que hagas clic para firmar esta campaña en change.org y pedir a la Dirección General de los Derechos de los Animales una Ley Estatal de Protección Animal. Y la segunda, que una vez lo hayas hecho, lo compartas con diez personas de tu entorno que sabes que, como tú, respetan a los animales”.


miércoles, 27 de julio de 2022

Más de 63.000 firmas para exigir la prohibición de las galeras en Palma.

 

Un caballo se deslpoma en Palma mientras trsnsporta turistas, tras aguantar temperaturas de 40°. El dueño se mofa y los turistas se niegan a bajarse. 

“¿Te imaginas trabajar al sol durante horas, transportando a turistas por las calles de Palma de Mallorca? ¿Y no poder comer o beber agua cuando quieras? ¿Ser mayor, que te fallen las piernas y, aún, así tener que seguir trabajando hasta que no puedas más?”. Así empieza la última petición de firmas a través de la plataforma Change.org para prohibir las galeras en Palma.

La gota que colmó el vaso fue el desplome de un caballo en pleno centro de la ciudad mientras trabajaba transportando turistas. El caballo se desplomó tras aguantar temperaturas de 40°. El dueño se mofó y los turistas se negaron a bajarse. El suceso tuvo lugar en la plaza Rei Joan Carles I, justo al inicio de la calle Jaime III. Como puede verse en el vídeo, el animal se desvaneció durante varios minutos. El conductor de la galera  intenta reanimar al animal. “No podemos seguir permitiendo que se maltrate al equino y se fuerce a trabajar hasta que no puedan más o incluso hasta su muerte”, ahonda la solicitud que ya acumula más de 63.000 firmas. En este último caso, el caballo se alteró por el ruido de un camión y tropezó desplomándose en la calle mientras los vecinos aseguraban que ‘se les saltaban las lágrimas por tener que presenciar una escena tan terrible’, reza la petición en la plataforma.

No es la primera vez que ocurre. En este mismo año, otro caballo se desplomó y murió en la Feria de Sevilla. “Pero tenemos que conseguir que sea la última. ¿Cuántos caballos tienen que morir para que se prohíban las galeras? ¿cuándo nos vamos a tomar en serio en España la salud de los animales? Aunque hemos conseguido que se prohíba la circulación de galeras a 36 grados a la sombra, esto es insuficiente”, suscribe el texto.



martes, 26 de julio de 2022

Un granjero cántabro pierde 5.000 gallinas por la ola de calor

 

Mueren 5.000 gallinas, asfixiadas por la ola de calor.

El calor extremo que azotó los últimos días en toda España, provocando numerosos incendios y más de 510 muertes, afectó a un grajero cántabro quien perdió hasta 5.000 gallinas de su granja cántabra. Juan Francisco Portilla declaró a EFE que esta situación “ya se veía venir” porque “cada día hacía más calor en el pueblo”. El granjero aseguró que “a 31 grados no les pasa nada” a las gallinas y que, cuando él las estaba cuidando, con 29 grados, “estaban todas cantando y sin parar de moverse” Pero los animales no pudieron soportar la subida de temperatura.

Alrededor de 5.000 gallinas que tenía Juan Francisco en la granja de San Felices de Buelna, en Cantabria, murieron asfixiadas debido a 42,9 grados centígrados que se alcanzaron el pasado domingo. Los “diez ventiladores que movían el aire que entraba por las ventanas de la calle y lo pasaban por todo el gallinero” para que se refrigerasen siempre habían bastado para que este sistema funcionase, pero que, hasta ahora, nunca habían tenido 42 grados en el pueblo. “Me dio una lástima terrible. Las cuidaba mejor que a mis hijas. Habíamos estado por la mañana vigilándolas y estaban todas bien, pero cuando llegué después de comer fui encontrando una, dos, tres... había miles muertas” lamentó Portilla en El Correo.

Según sus comentarios, dicho granjero perdió alrededor de 25.000 euros con la muerte de las gallinas ya que cada ejemplar, de la raza Lohman, estaba valorado en cinco euros. Ahora le quedan otras 12.500 gallinas, que las seguirá manteniendo, alejadas del calor todo lo que pueda. Sin embargo, no tiene pensado sustituir a los animales fallecidos: “Si quiero reponerlas tendría que matar a las que me quedan, limpiar y desinfectar, que venga el veterinario a certificar que está todo limpio y volver a meter todas”.

Esas muertes se podrían haber evitado ya que Portilla estaba a la espera de que le instalasen un sistema de refrigeración de calidad, llamado cooling system. Ahora espera que con este enfriamiento evaporativo no se vuelva a repetir una muerte masiva de gallinas: “Ver así a tus animales –declaró– te hace perder las ganas y la ilusión. No me había pasado nunca, pero tampoco me volverá a pasar”.