sábado, 29 de octubre de 2022

“Si los ángeles existen, serán como Audrey Hepburn”

 

Audrey Hepburn y Gregory Peck en 'Vacaciones en Roma'.

Nació un 4 de mayo de 1929 en la ciudad belga de Bruselas. Vivió en Holanda hasta los diez años, cuando sus padres se separaron y se fueron a vivir a Londres. Allí comenzó a estudiar danza y arte dramático en la Marie Rambert School. Durante los difíciles años de la Segunda Guerra Mundial viajó a Holanda y después a Inglaterra, donde empezó como una pequeña modelo. La guerra terminó con su triste infancia: uno de sus hermanos fue llevado a un campo de concentración; el otro se perdió en los ataques de resistencia; un tío y un primo fueron fusilados.

En 1952, el director William Wyler le ofreció coprotagonizar una excelente comedia, “Vacaciones en Roma”, compartiendo cartel con el consagrado Gregory Peck. Por su papel en este filme, Audrey Hepburn obtuvo el Oscar a la mejor actriz. A partir de ahí su vida cambió. Se inició entonces un maravilloso período en que comenzó a rodar sin parar y a acrecentar su filmografía con varias películas imposibles de olvidar, como “Desayuno con diamantes” (1961) o “Sola en la oscuridad” (1967), con un papel más dramático en “Historia de una monja” (1959), y volviendo a la comedia en “Sabrina” (1954). Por su labor en cada una de estas cuatro películas fue nominada al Oscar a la mejor actriz. En 1958 recibió el premio a la mejor actriz en el Festival de San Sebastián y el Bafta Británico en la misma categoría por “Historia de una monja”; posteriormente merecería por segunda vez este mismo galardón por su papel en la película “Charada” (1963).

Con apenas 30 películas, Audrey Hepburn consiguió crear a su alrededor un aura distinguida como de princesa de cuento de hadas, algo para lo que se valió de su cuerpo delgado y de su porte de bailarina.  Con una sonrisa agradable y mirada cálida, consiguió redondear el mensaje y forjó la leyenda, alimentándola con cada uno de los papeles que eligió. Y, en su última película, “Always” (1989), de Steven Spielberg, interpretó a un ángel.  Su sonrisa fue la forma en que las chicas de la época debían sonreír; su figura esbelta y tenue era la silueta que todas las muchachas debían tener. Pero su singular aureola y magnetismo perduraría más allá de las modas.

En el último tramo de su vida, ejerció como embajadora de buena voluntad para UNICEF, mostrando su talante solidario y afectuoso. A partir de ese momento se entregó en cuerpo y alma a sus tareas humanitarias, volado a Turquía, asistiendo en Venezuela a programas de formación de mujeres, a proyectos para niños de la calle, en Ecuador, a suministro de agua potable, en Guatemala y Honduras, y a proyectos de enseñanza del uso de la radio en El Salvador. Visitó también escuelas en Bangladesh, proyectos para niños desasistidos en Tailandia, proyectos de nutrición en Viet Nam y campamentos de niños desplazados en Sudán. En diciembre de 1992, Hepburn recibió la Medalla de la Libertad, la principal condecoración civil de los Estados Unidos, que otorga su Presidente. Ese mismo año, enferma ya de cáncer, continuó con su apoyo viajó a Somalia, Kenya, Reino Unido, Suiza, Francia y Estados Unidos. Tras su retirada a un pequeño pueblo suizo, Tolochenaz sur Morges, falleció un 24 de enero de 1993, un día frío y gris. A su entierro acudieron los cinco hombres que marcaron su vida: su último amor, el actor holandés Bob Wolders, sus hijos Sean y Luca y sus exmaridos, Mel Ferrer y el médico Andrea Dotti. Steven Spielberg escribió sobre ella: “Si los ángeles existen, serán como Audrey Hepburn”.

 

viernes, 28 de octubre de 2022

Reflexiones de Ángeles Caso, periodista y escritora asturiana.

 

Angeles Caso no quiere nada o casi nada.

Nacida en Gijón, el 16 de julio de 1959, Ángeles Caso es una escritora, traductora, periodista, editora, política y feminista española que, en su adolescencia, estudió idiomas (habla inglés, francés, italiano y portugués), música y danza. Se licenció en Geografía e Historia, especialidad Historia del arte, y tuvo la oportunidad de presentar el programa “Panorama regional” en su Asturias natal, encaminando sus primeros pasos hacia el periodismo. Durante 1985 y 1986, presentó el Telediario de TVE y el programa de entrevistas “La tarde”. A los 35 años, da un giro en su vida y se aleja del periodismo, sin dejarlo nunca del todo, para iniciar su carrera literaria.

En 2001 ganó el premio Fernando Lara de novela con “Un largo silencio”. En 1994, fue finalista del Premio Planeta con “El peso de las sombras”, galardón que finalmente ganó el 15 de octubre de 2009 por su novela “Contra el viento”. Alterna la narrativa con ensayos históricos en los que presta especial atención a la Edad Moderna y la visión de la mujer a lo largo de la Historia. También es autora del guion de la película “Deseo” (2002), de Gerardo Vera.

“En este momento de mi vida —ha escrito recientemente Ángeles Caso—, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila. También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una persona amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piense que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada o todo”.

jueves, 27 de octubre de 2022

Sallent de Gállego, el municipio con más bares por habitante de toda España.

 

Sallent de Gállego es el pueblo con más bares por habitante.

Barcelona y Valencia, dos de las ciudades con más bares de España, con 4261 y 2458, respectivamente.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en 2020, en España había un total de 277.539 bares (la cifra puede haber variado tras la pandemia de coronavirus) repartidos a lo largo de todo el territorio nacional. Raro era, y sigue siendo, el español que no tenga su local de cabecera para tomarse un café por las mañanas, el aperitivo los fines de semana o ver el partido de fútbol de su equipo favorito. De hecho, éramos el país con más bares por persona de todo el mundo, uno por cada 175 habitantes.

Pero ¿cuál es la localidad que tiene más bares? Sin duda alguna, como indica Informalia, Sallent de Gállego, un pueblo situado al norte de la provincia de Huesca que cuenta, según el INE, con 1.519 habitantes censados, alcanzando una media de 15,74 establecimientos por cada mil habitantes. El motivo que explica su amplia oferta hostelera es su cercanía con la estación de esquí Aramón Formigal - Panticosa. Por detrás están dos pueblos que son muy conocidos por los turistas. En segunda posición está el bonito municipio de Comillas, en Cantabria, y en tercer puesto, Peñíscola, en Castellón.

Quien haya ido a León, la ciudad que más bares tiene, sabe que ir de tapas por el Barrio Húmedo es obligatorio. De ahí a que sea la ciudad con mayor número de bares, con una media de 5,03 locales por cada mil habitantes, según estima la Federación Española de Hostelería y Coca-Cola en el estudio “Benditos bares en datos”. Le siguen Salamanca, con 4,22 por cada mil, y Zamora, 4,14 por cada mil. Otras ciudades españolas a la cabeza de esta clasificación son Orense (4,05), Palencia (3,60), Logroño (3,53), San Sebastián (3,29), Granada y La Coruña (ambas con 3,27) y Bilbao (3,15). En cuanto a provincias, Cáceres lidera el ranking con 8,07 bares por cada mil habitantes.

Barcelona y Valencia son también dos de las ciudades con más bares de España, con 4261 y 2458, respectivamente. Pero, a pesar de su gran población, la cifra por cada mil habitantes no es exagerada. La ciudad catalana tiene 2,65 y la valenciana, 3,11.  Ahora bien, la ciudad con más bares de España es Madrid (6758). Ninguna novedad, como decía Joaquín Sabina en Como te digo una ‘CO’ te digo la ‘O, “solo en Antón Martín hay más bares que en Noruega”. En la capital, el número de bares por cada mil habitantes sólo alcanza el 2,13.