jueves, 27 de julio de 2023

Dialoguemos, rompe-Españas.

Pese al fracaso de su campaña, la alegría de Bendodo chocó con la indiferencia de Ayuso en el balcón de Génova 13.

David Bollero resume en Público lo acontecido el domingo pasado con el PP de Feijóo. “Feijóo ha despreciado y ha insultado a los partidos nacionalistas que ahora le resultan imprescindibles para gobernar. Como mínimo y además de abrir la puerta al fascismo, al PP le harían falta los apoyos de UPN, Coalición Canaria y PNV.  Especialmente éste último, ya ha declarado en más de una ocasión que jamás se arrimará a Vox y, hoy por hoy, difícilmente al PP. Las ácidas críticas de Feijóo, sus acusaciones de rompe-Españas han salpicado al PNV durante toda la legislatura y eso pasa factura.

“La soberbia del PP, la arrogancia de Feijóo y sus secuaces se topan ahora con la realidad: la campaña electoral ideada por Elías Bendodo ha fracasado. Se le queda grande España al malagueño que, si bien en su provincia fue capaz de tejer acuerdos y articular mociones de censura en ayuntamientos levantadas con negociaciones de dudosa moralidad, no ha conseguido trasladar la eficacia de esa falta de escrúpulos a la política nacional. España ha votado libremente y le ha mandado unos cuantos recados: ni existe ETA ni hay terroristas (Bildu se consolida a la cabeza de Euskadi), ni está bien ser amiguete de un narco (una parte de Galicia dio la espalda a Feijóo), ni el ‘sanchismo’ es tan malo (sube en votos y escaños) ni España quiere un gobierno de derecha extrema.

“A pesar de todo, Feijóo se postuló desde el balcón de Génova 13 como quien intentará formar gobierno y acudir a una investidura. Está por ver si, viendo el panorama, Felipe VI asume la responsabilidad que se le presupone y le niega el beneplácito para dicha investidura. Mariano Rajoy lo tuvo menos complicado y fue él mismo el que dejó plantado al rey en 2016. Feijóo anoche no se podía permitir ese lujo porque, a pesar de la victoria y la mejoría electoral del partido, no pretender la presidencia es admitir el fracaso de su liderazgo... más aún cuando en su propio discurso las hordas del PP coreaban el nombre de Ayuso.

“Esa misma masa desbocada gritó en más de una ocasión ‘Que te vote Txapote’. Ese es sin lugar a dudas un buen resumen de lo que hoy es el PP, donde el odio ha echado raíces tan profundas que llega al desvarío. ¿Quién en su sano juicio puede esperar que el PNV vaya si quiera a tocar con un palo al PP del ‘que te vote Txapote’? Nadie y eso le llevará al patio de butacas, a ver la función como espectador. A partir de hoy es probable que Feijóo vuelva a vestirse como Fakejóo y niegue su instrumentalización de las víctimas de ETA, sus agravios al resto de fuerzas políticas, su cuestionamiento de las instituciones y del Congreso... pero, como han demostrado las urnas, España lo sabe. España quiere avanzar, soltando el lastre del fascismo”.

miércoles, 26 de julio de 2023

Nunca des por muerto al 'Perro'

Pedro Sánchez agradece a sus votantes los resultados obtenidos en los comicios generales en la sede del Partido Socialista.

David Torres, como tantos otros, no da un céntimo por la posibilidad de que Pedro Sánchez resista el embate de la derecha este domingo. “Curiosamente -explica en Público-, lo único que me ofrecía alguna esperanza era la unanimidad de las encuestas (excepto la del cocinero Tezanos) a la hora de presentar la catástrofe de la izquierda en las urnas. Nunca me he creído las encuestas, especialmente en los momentos decisivos, y en los últimos años el desastre del Brexit o la victoria de Trump han sido ejemplos suficientes de que la demoscopia es una ciencia muy poco exacta, tan poco exacta como la lotería, la cita a ciegas o el horóscopo chino. Mucho mejor la colonoscopia. Un minuto después de cerrarse los colegios electorales se publicaba una encuesta a pie de urna de GAD3 que daba a Feijóo vencedor absoluto de los comicios con el apoyo de Vox y también próximo fichaje para la delantera del Real Madrid. Pero el ataque de lumbalgia que se le presentó el jueves a traición estaba pronosticando que el futuro le viniera de culo.

“A 'Perro Sanxe' (el apodo que le han puesto sus enemigos, sin caer en la cuenta, pobrecillos, que el perro es el mejor amigo que uno puede echarse a la cara) lo habían dado por muerto hace meses, probablemente años, no digamos ya después de las elecciones autonómicas y municipales, donde parecía que sólo faltaba cavar un agujero donde enterrar el cadáver. Lo habían defenestrado en las radios, en las televisiones, en los periódicos, en las tabernas, en los foros cavernarios, en los carteles de Desokupa, en las tertulias de Susanna y de Ana Rosa, en la casa de Bertín Osborne y en la imaginación de millones de fachas calenturientos. Lo habían puesto a mendigar sillones en una hidroeléctrica y cargos simbólicos por Europa. Mientras tanto, entre Feijóo y Abascal, se repartían unos ministerios y desmenuzaban otros.

“Sin embargo -advierte David Torres-, habían olvidado que 'Perro Sanxe', antes de merecer ese sobrenombre cánido, ya había sobrevivido a varios intentos de asesinato e incluso a un atentado felipista, cuando 17 barones socialistas entraron en la sede de Ferraz a tiro limpio y Sánchez se atrincheró detrás de unos estatutos. Contra todo pronóstico, salió ileso de todos los balazos y cuchilladas por la espalda, pese a que le tiraron incluso un editorial de El País, y recobró los mandos del partido después de una gira por la España biodiversa en la que iba afilando cuchillos en una furgoneta. Era una apuesta a todo o nada, un salto de fe en el que podía haberse roto las dos piernas y acabar de profesor en una academia de idiomas en lugar de presidente del gobierno, pero ya ves. Al igual que un pistolero imprevisible, al igual que John Wayne en el último tiroteo de un western, la noche del domingo 'Perro Sanxe' esquivó la balacera mortal que supuestamente iba a acribillarlo a papeletas y los obituarios que ya le habían dedicado con mucho rencor, mucha antelación y mucho cariño.

“Parecía que estaba difunto después del primer debate con Feijóo, hasta parecía difunto antes, cuando se presentó ante las cámaras con una cara en descomposición y un peinado rarísimo que se le iba desnivelando a cada trola que soltaba su adversario. La derecha se las prometía muy felices y emprendió una campaña triunfalista que va a quedar en los anales en la democracia como un ejemplo de ridículo por todo lo alto. Parecía que movilizar a la izquierda de la playa y la piscina era como un pegarse un tiro en el pie, pero había que jugar la carta de Vox en caliente, con faldas y a lo loco. 'Perro Sanxe' decidió jugarse el todo por el todo en plena canícula, desafiando el calor de julio y la abstención por vacaciones, un envite kamikaze en el que lanzaba amistosamente una granada de mano en los cuarteles de sus socios de gobierno. Nunca sabremos cuántos votos de podemitas cabreados con Yolanda y sus correligionarios de Sumar han ido a parar a las arcas del PSOE, pero parece que han sido suficientes. Vivo 'el Perro', continúa la rabia”.

martes, 25 de julio de 2023

La venganza de ‘Perro’ Sánchez.

 

La imagen de la cuenta de Twitter de Pedro Sánchez con sus mascotas por el Día Mundial Del Perro.

Antonio Avendaño nos recuerda en este artículo publicado en ElPlural.com, cómo la despiadada ofensiva de deslegitimación e insultos activada por el PP se estrella contra el muro de una izquierda que aguanta la embestida bajo el liderazgo de Sánchez. “Los estrategas de la campaña socialista supieron darle la vuelta al ofensivo mote ‘Perro Xanche’ con el que la derecha ha estado partiéndose el pecho durante semanas. La diversión les duró hasta la noche del domingo, cuando el recuento de papeletas certificaba el triunfo de la mayoría parlamentaria que hace cuatro años invistió presidente al secretario general del Partido Socialista. El 23-J ha sido el día de la venganza de ‘Perro’ Sánchez al truncar las expectativas de un Alberto Núñez Feijóo que ya se veía en La Moncloa. Tan seguro estaba el gallego de ser el próximo inquilino del palacio madrileño que hasta se comprometió a renunciar al liderazgo del PP si no era presidente del Gobierno de España. Las urnas han dicho que no lo va a ser.

“El 28-M pareció anunciar un cambio de ciclo político que el 23-J ha frenado en seco. A Sánchez le ha salido bien el audaz movimiento de convocar elecciones generales al día siguiente de su derrota. La victoria del PP en municipales y autonómicas hace dos meses era solo el encuentro de ida de una competición a doble partido; en el de vuelta, celebrado este domingo, el ganador de mayo no ha revalidado su victoria, y ello a pesar de que la mayoría de encuestas –no, por cierto, la del CIS, que esta vez acertó– daban por segura la mayoría absoluta de las derechas.

“Le ha sucedido al PP en estas elecciones lo que al City de Guardiola en la Champions del año pasado: ya tocaba con la punta de los dedos su pase a la final cuando, sorpresivamente, el Madrid lograba remontarle en los últimos compases del histórico partido disputado en el Bernabéu. Guardiola nunca olvidará aquel 4 de mayo de 2022, como Feijóo nunca olvidará este 23 de julio de 2023. Las derrotas que no están en nuestros cálculos son las más amargas.

“El PP ganó, pero la disputa de ayer no era entre partidos, sino entre bloques: el de la derecha y la ultraderecha, por una parte, y el de las izquierdas y los partidos nacionalistas e independentistas, por otra. Los primeros suman 170 escaños frente a los 172 de los segundos. PP y Vox se quedan a solo seis escaños de la mayoría absoluta, pero no tienen forma humana de conseguirlos. A Pedro Sánchez y Yolanda Díaz les faltan cuatro, pero si Junts se abstiene en la segunda votación de investidura, Sánchez sería de nuevo presidente.

“Los 7 de Puigdemont podrían, ciertamente, bloquear la investidura de Sánchez votando en contra en vez de abstenerse, pero ello desencadenaría una repetición electoral cuyas severas contraindicaciones deberá sopesar muy detenidamente el político fugado. Por su parte, también es seguro que Esquerra, a la que ayer no le fue nada bien, elevará el precio de su apoyo a Sánchez. La investidura de 2023 será, pues, bastante más cara que la de 2019, pero impedirla no les saldría precisamente gratis a quienes decidieran hacerlo”.