martes, 22 de abril de 2025

Muere el papa Francisco, a los 88 años.

 

Jorge Mario Bergoglio, el primer Papa jesuita y latinoamericano, falleció ayer en Roma a los 88 años aquejado de una bronquitis persistente, tras haberse recuperado de la neumonía bilateral que los médicos le detectaron el viernes 14 de febrero. El papa Francisco había decidido posicionarse como líder global frente al discurso antiderechos de la segunda Administración Trump, en Estados Unidos. De hecho, una de sus últimas decisiones fue enviar una carta a los obispos estadounidenses para que encabezaran la resistencia a las deportaciones masivas de migrantes que comenzaron a producirse en ese país por orden de la Casa Blanca. Un día antes de morir, había recibido a J. D. Vance, vicepresidente de Donald Trump, y se asomó al balcón de la Basílica de San Pedro para lanzar un mensaje por la paz mundial. Poco después de su encuentro con Vance, se asomó por al balcón de la Basílica de San Pedro tras la misa de Pascua para felicitar a los fieles.

El pontífice pidió a la comunidad internacional actuar y “asistir a un pueblo hambriento que aspira a n futuro de paz”, dedicó sus oraciones a las comunidades cristianas en Líbano y Siria e hizo referencia a la situación en Ucrania y en Yemen. “Ante la crueldad de los conflictos que afectan a civiles indefensos y atacan escuelas, hospitales y trabajadores humanitarios, no podemos permitirnos olvidar que no se ataca a objetivos, sino a personas, cada una de ellas dotada de alma y dignidad humana”, dijo Francisco. Y pidió a los líderes internacionales no ceder ante la lógica del miedo y usar todos los recursos para “combatir el hambre y fomentar iniciativas para promover el desarrollo”. “Estas son las armas de la paz: armas que construyen el futuro en lugar de sembrar las semillas de la muerte”.

Durante sus casi 12 años de pontificado, el papa Francisco promovió la reforma de la Curia Romana bajo la bandera de la lucha contra la corrupción y la falta de transparencia, dos grandes males que aquejan a una Iglesia en progresiva desconexión con sus fieles. E impulsó una visión más inclusiva, abriendo las puertas a divorciados y personas LGTBIQ, pensando un nuevo y más relevante papel para las mujeres. De hecho, uno de sus últimos nombramientos fue el de una monja, sor Raffaella Petrini, al frente de la Gobernación vaticana.

El Papa Francisco encontró resistencia a cada uno de sus movimientos. Sus enemigos incluso intentaron utilizar a su antecesor, Benedicto XVI, que renunció al cargo, pero siguió viviendo en el Vaticano, para frenarlo. No contaban con que Bergoglio venía de un país difícil, en el que no se nace con un pan bajo el brazo, pero sí con un plus de resistencia ante la adversidad. Y se convirtió en la cabeza de una institución en la que se encontró con la resistencia de los sectores más conservadores.

domingo, 20 de abril de 2025

Cuando la ciudad duerme…

Vigilante de seguridad.

Cuando la ciudad duerme, los vigilantes se mueven.  “Entonces, nadie te molesta, pero el silencio puede ser más inquietante que el bullicio del día”. Así se lo contaba a uno de ellos a Daniel Martínez en eldiariocantabria.público.es. Miguel P. lleva años velando por la seguridad mientras la ciudad duerme. Y su rutina, marcada por la soledad, el silencio y la incertidumbre, reflejaba la cara poco visible de la noche. “Cuando el reloj marca las diez de la noche, muchos ya se han rendido al descanso. Es entonces cuando comienza el turno de Miguel P., vigilante de seguridad en una gran superficie alimentaria. ‘Ahora estoy en Makro’, contaba Miguel con naturalidad, como si nombrara su segundo hogar.  Y, mientras trabajaba, solo, el resto de habitantes dormía. Miguel lleva varios años en el oficio. No lo buscó; fue el destino el que le empujó a este trabajo. ‘Fue un antiguo jefe el que me metió en esto’, recuerda. Desde entonces, su trabajo ha sido una constante en la noche. Y lo mismo que otros disfrutan con una copa en la mano, él la recorre con linterna y walkie talkie en el cinturón. Como vigilante de seguridad, Miguel trabaja por turnos y, según cuenta, las noches son distintas. ‘Durante las noches la operativa cambia. Es más tranquila, sin clientes, pero con la tensión de posibles robos o alarmas estando solo. Nadie te molesta, pero el silencio puede ser más inquietante que el bullicio del día’, reflexiona. Miguel pasa muchas horas en soledad. ‘Por la noche, sólo hay un vigilante. También por la tarde, pero por la noche se nota más. Haces las rondas tú solo, una cada hora más o menos. Depende del puesto, pero siempre estás solo con tus pensamientos”.

Pero, ¿qué riesgos tienen los vigilantes de seguridad? ¿En qué consiste su trabajo? ¿Se limitan a la simple observación o van más allá? Son profesionales que desempeñan un papel activo en la prevención de incidentes, la gestión de crisis y la protección de personas y activos. Su labor es esencial en la comunidad, y, para llevar a cabo estas tareas de manera efectiva, se requieren competencias específicas. Sus cualidades son, a menudo, requeridas por las exigencias del mercado. “Además de ser responsables de mantener la seguridad física, a menudo actúan como la primera línea de respuesta en situaciones de emergencia, como incendios, evacuaciones o situaciones médicas urgentes. Su capacidad para mantener la calma bajo presión, coordinar evacuaciones y brindar asistencia básica es crucial en momentos críticos. Además, su presencia visible puede disuadir a posibles infractores y promover un entorno seguro para todos. Ser un vigilante significa asumir la responsabilidad de la seguridad de otros y estar preparado para responder correctamente a una amplia gama de situaciones, lo que convierte esta profesión en una de las más desafiantes y gratificantes en el campo de la seguridad. Aunque es una profesión que implica ciertos riesgos, no necesariamente significa que sea peligrosa. Como en muchas ocupaciones, la seguridad depende en gran medida de la formación, la preparación y la adhesión a las mejores prácticas. Y, si bien es cierto que estos profesionales pueden encontrarse con situaciones potencialmente peligrosas, la mayoría de las veces, su mera presencia disuade a posibles infractores y contribuye a mantener la calma y el orden. Sin embargo, es importante reconocer que hay circunstancias en las que los riesgos son más pronunciados, y los vigilantes de seguridad deben estar debidamente capacitados para hacer frente a estas situaciones. Es por ello que aquí analizaremos en detalle algunos de los riesgos más comunes que pueden surgir en el trabajo de un vigilante de   seguridad”.

El trabajo de un vigilante de seguridad varía, según el entorno y la ubicación en la que operen. Sin embargo, se enumeran hasta siete riesgos comunes que pueden encontrarse en su labor diaria:

Conflictos físicos y verbales. A menudo, deben lidiar con personas enojadas o confrontativas. Lo que puede desencadenar conflictos físicos o verbales y aumenta el riesgo de lesiones tanto para los propios vigilantes como para las personas involucradas. La formación en gestión de conflictos y técnicas de comunicación efectiva es esencial para minimizar este riesgo.

Robo y hurto. En entornos minoristas y de seguridad patrimonial, están expuestos al riesgo de enfrentarse a intentos de robo y hurto. Esto puede poner en peligro su seguridad personal, en especial, si se enfrentan a individuos desesperados o violentos.

Situaciones de emergencia. A menudo, son los primeros en responder a situaciones de emergencia, como incendios, inundaciones o evacuaciones. La falta de capacitación adecuada o la exposición a situaciones peligrosas pueden aumentar el riesgo durante estas circunstancias.

Acceso a sustancias peligrosas. En lugares industriales o de almacenamiento, pueden encontrarse con sustancias peligrosas, como productos químicos inflamables o tóxicos. La exposición accidental a estas sustancias representa un riesgo significativo para la salud. El trabajo de patrullaje y supervisión física puede exponerles a lesiones físicas, como torceduras, fracturas o lesiones en la espalda.

El estrés y la fatiga son riesgos crónicos en la profesión. La necesidad de mantener la vigilancia constante y la posible exposición a situaciones estresantes pueden tener un impacto negativo en la salud mental y física de estos profesionales.

Los vigilantes son conocedores de los sistemas de seguridad y, en algunos casos, pueden ser blanco de actos delictivos por parte de individuos que buscan eludir la seguridad. Esto aumenta el riesgo de ser víctimas de robos u otros delitos. A pesar de estos riesgos, es importante destacar que una formación adecuada, la adhesión a protocolos de seguridad y la preparación constante pueden ayudar a minimizar estos peligros y garantizar que realizan su trabajo de manera segura y efectiva.

 Vigilante de seguridad con un walkie talkie.

Pese a estas y a otras advertencias, Miguel P. sabe que la soledad es parte del uniforme. “Te dan un walkie talkie por el que te llaman cada hora para saber que estás bien y ahí te dejan haciendo rondas, pendientes de que no pase nada. Aunque es difícil y no suele pasar nada, alguna vez ha pasado”, admite. Daniel Martínez concluye que, de todos estos años que lleva trabajando en vigilancia, recuerda su primera noche como la más inquietante. Y relata su experiencia: “Al ser mi primera noche solo, fue muy tétrica. Todo estaba oscuro, no se oía nada”. Y, aunque asegura que nunca ha tenido un incidente grave, sí ha sido testigo de situaciones curiosas. “Teníamos un patinete eléctrico y un chaval de unos quince años salió con él tan tranquilo, saludándonos como si fuera suyo”.  También ha vivido escenas más tensas. “En Santander, la ciudad del transporte, entraban unos chicos albaneses que rajaban los camiones para pasar la aduana como polizones y una vez, dejando las llaves, sí que les vi entrar”. Miguel cuenta que “estás solo para todo un complejo. Si pasa algo gordo, lo único que puedes hacer es llamar a la Guardia Civil o a la Policía. No tenemos medios”. El mayor enemigo no son los ladrones, sino el sueño. “Es lo más duro de este trabajo. Terminas a las seis de la mañana y, aunque intentas dormir unas horas, no descansas igual. Al final, el cuerpo lo nota”. Miguel no tiene ningún truco para mantenerse despierto. “Ni un café, ni comer mucho. Ya me he acostumbrado a los turnos de noche y como siempre me ha gustado trasnochar, no me resultó muy difícil. Pero sí, hay noches que cuesta mantenerse despierto”. En cuanto a su vida personal, reconoce que los turnos nocturnos la condicionan. “Afecta, claro. Pierdes tiempo de ocio. Aunque también es verdad que, como trabajas cuando los demás duermen, puedes aprovechar algunas horas del día. Pero no es lo mismo”. Pese a todo, Miguel no se queja. Daniel le pregunta si se imagina en un trabajo con horario normal, de lunes a viernes. “Sí, me gustaría. Algo de mañana, siempre. Pero bueno, ya me he acostumbrado a esto”. A los jóvenes que se planteen seguir este camino, les lanza un mensaje directo: “Que lo estudien, que hagan el curso. Faltan vigilantes. Es un trabajo necesario. Por mucha seguridad que haya, siempre hay vulnerabilidades”. En su formación recibió nociones básicas de defensa, pero admite que los vigilantes no están preparados para enfrentarse a situaciones de riesgo: “En el curso te enseñan algo, pero a nivel personal... estamos bastante vendidos. No podemos hacer mucho”. Cuando la ciudad duerme, Miguel vigila. No con armas ni grandes discursos. Sino con la certeza de que alguien tiene que estar ahí, en la sombra, cuando todo parezca estar en calma. Porque como él mismo dice: “La seguridad siempre va a ser necesaria”.

Otros comentarios, imágenes, fotos y fotomontajes:

La canción “Soy hermano de la muerte”, también conocida como “El novio de la muerte”, es el himno de la Legión Española. Un himno que se refiere a la muerte como un compañero constante del legionario. En Málaga, se canta durante el traslado del Cristo de Mena en Semana Santa, cuando la Legión desfila con la imagen.

ES-PA-ÑIS-TÁN

De tal palo, tal astilla. Málaga, año 2025: Niñas y niños entonando la conocida canción infantil “Soy el novio de la muerte”, “perfecta pedagogía musical” para emular de mayores las “hazañas” de Millán Astray y su banda del 36....

En Palestina sigue habiendo prendimientos, perseguidos e inocentes asesinados. Dolorosas, mártires, santos entierros y demasiado silencio internacional. Más nos valdría tener más compasión al prójimo, proteger a los débiles y menos de adorar a ídolos cargados de sedas, oros y joyas. (Skakeo FanZine)

Clamor en las redes tras el borrado de las imágenes del Palau del día de la DANA

Nuevas noticias con el despropósito del Govern de Mazón: la Generalitat destruyó las imágenes del Palau del día de la DANA y conservó las del Cecopi. Si, en el PP, se cansan algún día de la política podrían reconvertirse en una empresa de destrucción de documentos. Podrían llamarse Pulverizamos Papeles S.A. Gran experiencia en discos duros. La Generalitat dice que las imágenes se eliminaron en “cumplimiento de la ley” al no haber sido requeridas por las fuerzas de seguridad y al no considerarse un caso “excepcional”. La oposición cree que el Govern de Mazón intenta “esconder” qué estuvo haciendo el president hasta su llegada al Cecopi. Otra prueba más de la transparencia del Ejecutivo de Mazón, como lo del audio que la Aemet ha denunciado que manipularon, la lista de llamadas de Mazón o lo de no mostrar el ticket de El Ventorro. Son a la transparencia lo mismo que Abascal al trabajo o que Miguel Bosé a la sensatez. (Tremending)

El novelista peruano-español y Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa falleció el pasado domingo a los 89 años en su casa de Lima. Fue el autor de obras maestras como “La ciudad y los perros “(1963), “La guerra del fin del mundo” (1981) o “La fiesta del chivo” (2000), pero también de opiniones políticas más de derechas que el grifo del agua fría. Pasó de simpatizar con Fidel Castro a abrazar el neoliberalismo y las tesis de la derecha latinoamericana. Apoyó a candidatos derechistas y ultraderechistas y se hizo un famoso gafador de elecciones. Como lo que votaban los latinoamericanos a veces “no le gustaba, aseguró desde una convención del PP que estos votaban “mal” y añadió: "Lo importante de unas elecciones no es que haya libertad [...] sino votar bien”. También aseguró que el feminismo es “el más resuelto enemigo de la literatura”. (Tremending)

Harvard planta cara a Trump: el conocimiento no se doblega.

La Universidad de Harvard ha desafiado abiertamente a la administración Trump, que pretendía condicionar miles de millones en financiación federal a cambio de suprimir programas de diversidad, eliminar criterios raciales en las admisiones y colaborar con migración. Todo, bajo la excusa de “combatir el antisemitismo”. Alan Garber, presidente interino, ha sido tajante: “Ningún gobierno debe dictar qué se enseña, a quién se admite o qué se investiga.” Horas después, llegó el castigo: más de 2.200 millones congelados. Pero Harvard ha aprendido del caso Columbia, que cedió ante presiones y fue igualmente castigada. Esto no va solo de una universidad. Va del futuro de la educación superior, de la libertad académica y del derecho a disentir frente a un gobierno que quiere imponer su ideología a golpe de talonario. Más de 800 profesores han firmado una carta de apoyo. Ya hay acciones legales en marcha. Y Harvard, con su gigantesca dotación, ha decidido luchar. ¿Estamos ante el inicio de una resistencia académica organizada frente al autoritarismo? Si Harvard cae, vendrán a por todas. Y, si resiste, puede ser el faro de una nueva ola de dignidad educativa.

El humor en la prensa de esta semana: El Roto, Peridis, Eneko, Manel F., Vergara, Enrique, Malagón, Ferreras, Asier y Javier, Álvaro, Harce, Antón, Javi Salado, Ricardo… 






SOS
Donde pone el ojo, pone el arancel.
Todos los días en Gaza.
Made in China.
¿Qué hacía?
Libertad.







 





Pep Roig, desde Mallorca:

El retorno del Prínsipe Asul.

Queridos especuladores.


Esclavos XXI.

 Carrñeros

Verde que te quería verde

Los vídeos de esta semana:

Controladores de acceso y vigilantes de seguridad, todas las novedades para este 2025

La falta de vigilantes pone en 'jaque' al sector en la temporada turística

1º DIA DE TRABAJO VIGILANTE

VARGAS LLOSA muestra su biblioteca en 2022: "Gracias a los libros no me sentí extranjero" | EL PAÍS

Polònia - T20xC30 - 17/04/2025

Héctor de Miguel en Malas lenguas de RTVE.

Les feuilles mortes - Yves Montand - Subtítulos en español




sábado, 19 de abril de 2025

Keanu Reeves frente a Elon Musk.

 

Imaginen un diálogo entre Keanu Reeves y Elon Musk sobre la capacidad de la inteligencia artificial para crear arte. En un debate en vivo visto por millones de espectadores en todo el mundo, Elon Musk, el visionario y magnate de la tecnología, elegido por Trump como uno de los suyos, habla sobre uno de los temas más urgentes de nuestro tiempo: el futuro de la inteligencia artificial, la creatividad y la conexión humana. Frente a él, Keanu Reeves, un actor y músico canadiense, clasificado por The New York Times como el cuarto mejor actor del siglo XXI, y nombrado en 2022 por la revista Time cmo una de las 100 personas más influyentes del mundo

La tensión es palpable cuando los dos hombres se enfrentan el uno al otro. Musk, conocido por sus audaces visiones de las colonias de Marte e, impulsado por la IA, habla sobre la necesidad de avances tecnológicos para salvar a la humanidad. Cuando se le pregunta si la IA superará la creatividad humana, responde con un claro: “Tarde o temprano, sí. Las máquinas crearán arte, compondrán música y contarán historias, mejores que nosotros”.

Reeves, por su parte, introduce una perspectiva más tranquila y contemplativa: “Tal vez nuestro objetivo no es controlar el mundo, sino entenderlo. Pero, ¿sabrá alguna vez una máquina lo que se siente al perderse algo?  ¿O cómo es crear algo hermoso a partir de un momento de tristeza? La creatividad no surge del cálculo sino de la experiencia, el dolor, el amor y la esperanza”…

La escena se extiende rápidamente en las redes sociales. “Reeves no sólo silencia la habitación, sino que también redefine nuestra comprensión de la humanidad”, comenta un espectador en X. Filósofos, artistas y científicos hablan y elogian el punto de vista de Keanu como un recordatorio urgente de que el progreso debe medirse no sólo en datos, sino también en sentimientos.

En un mundo cada vez más perdido en la tecnología, Keanu Reeves nos recuerda que nuestros valores más profundos no pueden ser programados. Lo que nos hace humanos no es nuestra eficiencia, sino nuestra imperfección. Y a veces todo lo que se necesita es una frase simple y honesta para hacer pensar a toda una habitación, incluso si Elon Musk está sentado en ella.

(Laboratorio Creativo. Daniel Gugger, 6 de abril, 2025)