sábado, 21 de junio de 2025

El arte de envejecer.

 

“El arte de envejecer -escribe Meryl Screep, quien cumple mañana los76 años-  es una danza silenciosa entre la aceptación y la transformación. A medida que los años avanzan, cada arruga y cada cana se convierten en testigos de experiencias vividas, de historias que enriquecen nuestra identidad y nos enseñan sobre la resiliencia y la serenidad. Envejecer no es solo un proceso biológico, sino también una oportunidad para profundizar en uno mismo, valorar las pequeñas cosas y cultivar una sabiduría que solo el tiempo puede otorgar. Es un acto de valentía y gracia, en el que aprendemos a aceptar nuestras limitaciones sin perder la alegría de seguir descubriendo y disfrutando la vida. En definitiva, el arte de envejecer consiste en hacerlo con dignidad, gratitud y una visión positiva, reconociendo que cada etapa tiene su propia belleza y significado”.

viernes, 20 de junio de 2025

“Manos sabias”.

 

“Mis hijos me dejaron en una residencia … y me quitaron todo. Así que decidí construirlo todo otra vez, pero sin ellos.”

Vinieron un domingo, con sonrisas falsas y cajas vacías. Me dijeron que me llevarían “a descansar”. Me bajaron frente a un hogar de ancianos… y nunca más regresaron. Ya lo habían hecho todo: vaciaron mi cuenta, vendieron mi carro, y me dejaron ahí como si fuera un mueble viejo. Me dolió más que la traición… el silencio. Meses enteros sin llamadas. Ni cumpleaños. Ni un “¿cómo estás?”. Solo soledad y techo compartido con otros como yo: olvidados.

Pero en esa tristeza encontré algo que nadie esperaba: talento. Uno hacía muebles con las manos, otro era contador jubilado, otro sabía coser, uno pintaba como un genio. Y yo… yo todavía tenía cabeza para hacer negocios. Les propuse una idea: montar una pequeña marca de productos hechos por nosotros, los “viejos”. Ellos se rieron al principio. Pero luego, con lo poco que teníamos, empezamos: cojines, cuadros, agendas. Le pusimos de nombre “Manos Sabias”.

Vendíamos por internet, los nietos de algunos nos ayudaban con redes, y poco a poco los pedidos crecieron. Salimos en una nota de televisión. Luego en revistas. En dos años, montamos una fundación, creamos empleo para más de 120 adultos mayores en hogares como el mío. Hoy tenemos una planta, una tienda física, y distribuimos en todo el país. Cada producto que vendemos dice lo mismo: “hecho por alguien que el mundo olvidó, pero que aún tenía mucho por dar”.

Hace poco, mis hijos vinieron a buscarme. Perdieron todo lo que robaron. Me pidieron ayuda. Les ofrecí algo mejor: trabajo. Les dije: “Aquí no se hereda nada… todo se construye”. Solo uno aceptó. El otro se fue con la cabeza baja. Yo ya no tengo rencor. Porque lo que me dejaron como abandono… yo lo transformé en propósito. Hoy soy más que un padre. Soy el fundador de una familia que nadie ve… pero que vale oro.

“No todos los que te dan la espalda te derrotan… a veces, solo te empujan hacia tu verdadero destino.”

(Don Álvaro Castaño)

jueves, 19 de junio de 2025

Alemania y su cinismo de Estado.

 


¿Qué significa que Alemania diga que “defender a Israel es su razón de Estado”? No es justicia histórica. Es un blindaje político para no tener que rendir cuentas. Mientras Israel asesina a más de 37.000 personas en Gaza, Alemania envía armas, criminaliza protestas y censura a quien denuncia el genocidio. Esta “razón de Estado” fue enunciada por Merkel en 2008. Hoy la repiten todos los cancilleres como si fuera dogma. Pero detrás no hay ética, hay intereses militares, contratos millonarios y racismo institucionalizado.

Según Der Spiegel, entre 2023 y 2025, Berlín envió más de 2.000 toneladas de armamento a Israel y firmó contratos por más de 1.000 millones de euros. Al mismo tiempo,  bloqueó mociones por Palestina, prohibió exposiciones culturales y tildo de “antisemita” a cualquier persona que criticara el sionismo o apoyara a Gaza.

Lo que no se cuenta en los libros de historia: el Imperio alemán apoyó el proyecto sionista desde finales del XIX, como estrategia colonial contra el Imperio Otomano. Esa parte de responsabilidad se oculta. La otra se instrumentaliza.

Hoy Alemania dice que “nunca más”, pero solo si eres europeo, blanco o aliado. Las niñas palestinas bajo los escombros no entran en esa ecuación. La Frontex usa tecnología israelí testada en Gaza para vigilar el Mediterráneo. La UE compra métodos de represión diseñados para matar civiles.

Memoria no es complicidad. Justicia no es hipocresía. Cuando la memoria del Holocausto se usa para justificar otro genocidio, deja de ser memoria. Es cinismo de Estado. Alemania no está defendiendo a las víctimas del pasado. Está ayudando a crear las del presente. (Spanish Revolution)