viernes, 8 de agosto de 2008

8 de agosto. El orgullo nacional chino ante los Juegos Olímpicos.

Hoy se inauguran los Juegos Olímpicos de Pekín. (Foto de Nic Bothma. Efe)

Hoy, ocho de agosto del 2008 (8-VIII-08), a las ocho de la tarde (2 de la tarde en España) se inician los Juegos Olímpicos en el estadio pekinés “El nido del Pájaro”, ante 91.000 espectadores sentados y bajo 30.000 lanzamientos pirotécnicos Dieciséis días de alta competición por parte de más de 10.000 atletas de todo el mundo que practicarán 28 deportes en 31 instalaciones. Las autoridades chinas intentan presentar la mejor cara de Pekín, ciudad con casi dieciséis millones de habitantes, con estadios, líneas adicionales de metro, nueva terminal del aeropuerto por parte del arquitecto británico, Norman Foster, un teatro de la ópera del francés Paul Andreu y un plan de embellecimiento de la ciudad que forzó el desalojo de un millón y medio de personas de sus viviendas, en muchos casos en medio de protestas de los afectados que las autoridades han tratado de ocultar. Recordemos cómo prohibieron a los taxistas raparse la cabeza, dejarse barba y comer ajo crudo porque consideraron que daba mala imagen.

Mil cámaras grabarán unos juegos con una audiencia potencial de 4000 millones de espectadores. Un negocio redondo de 2.250 millones de euros para el Comité Olímpico Internacional, que aporta unos mil millones para Pekín. Un acontecimiento puesto en marcha bajo los imperativos del régimen dictatorial chino. Éste censura las críticas de Bush, un presidente a la vez criticado por los norteamericanos, y ha obligado a todos los deportistas, ayudantes y entrenadores a firmar una serie de cláusulas que prohíben a los atletas tener una relación directa con los medios de comunicación. “En ningún caso –dice la Carta Olímpica–, un atleta, un entrenador, un miembro del personal oficial ni cualquier otro participante acreditado puede actuar como periodista o equivalente”. De igual forma, la censura china prohibió a los atletas mantener blogs en los que algunos pensaban relatar sus vivencias personales.
Los perjudicados protestaron por lo que consideraron un atropello de sus derechos fundamentales. Y, al final, se les permitió, pero se les prohibió hablar de "política". El Gobierno chino está dispuesto a bloquear a cualquier medio de comunicación juzgado como “subversivo” por los censores de turno. En cambio, trata de vender una imagen de país moderno, un gigante asiático imbatible, aunque cada vez sean más evidentes las constantes violaciones de los derechos humanos, denunciados por Amnistía Internacional.

Más de 100.000 policías y miembros de las fuerzas de seguridad pretenden garantizar que no se interrumpa el perfecto funcionamiento de las pruebas. Las autoridades aseguran que están preparadas para superar cualquier amenaza. Y sueñan con superar con sus atletas, el medallallero de los EEUU. Es para ellos una cuestión de orgullo nacional, lo mismo que lo es para los EEUU. China lograba en Atenas 32 oros, tres menos que los norteamericanos. Ahora está dispuesta a conseguir más de 40. Cuenta para ello con un elevado orgullo y sentimiento nacional.

jueves, 7 de agosto de 2008

7 de agosto. Fiestas populares manchadas de sangre.


Toros embolados con fuego.

Desde el 20 de julio, aparece el siguiente comentario en el diario “Público”: “Manda tus imágenes del maltrato a los animales en las fiestas patronales”. Si “pinchamos” sobre el texto, aparece la siguiente denuncia:

"Denuncia el maltrato animal en las fiestas veraniegas
"Llega el verano, y España explota en fiestas, patrocinio y vírgenes de devoción. Charangas y litros de alcohol. Y todo, con los animales como fuente de diversión y atracción turística.
"Contamos con tu colaboración para denunciar el maltrato animal en las fiestas de toda España, en forma de fotografías y textos que nos muestren a las claras las vejaciones que sufren los animales en nuestro país.
Al calor de la barbarie
"Rellena el formulario y envíanos tu contribución".

Medio centenar de denuncias en diferentes formatos han sido ya presentadas hasta el momento en este periódico desde diversos puntos de nuestra geografía. Por cierto, “Público” es el único periódico nacional que se niega a hacer publicidad sobre las corridas de toros y sobre la prostitución, dos apartados que subvencionan gran parte de los presupuestos de cualquier periódico español. Javier Rada, en el artículo titulado “Al calor de la Barbarie” (que cuenta con 239 comentarios), nos recuerda cómo los toros, pese a las leyes de Protección Animal, siguen siendo víctimas de la tradición en miles de festejos populares. En agosto y septiembre del 2007, se contabilizaron hasta 4.111 casos en los que los bovinos cobraban especialmente protagonismo por su tortura. En el presente año, se preven 22.000 casos y la concurrencia de corridas bañadas de sangre del toro y del torero. Unas corridas que cuentan, además con la ayuda de unos 500 millones de euros, según la Federación Altarriba, aportados por las subvenciones de las Administraciones.

El 18 de octubre del año pasado, el Congreso de Diputados se llenó de escritores, cantantes, actores y de unas setenta asociaciones defensoras de los animales que pedían, en un manifiesto, la abolición de las corridas de toros. Reclamaban la redacción de una ley estatal que defendiera los derechos de los animales y que tipificara como delito el maltrato a las otras especies así como el reconocimiento de los derechos de los animales. El manifiesto estaba suscrito por una treintena de nombres famosos como el director de cine Juanma Bajo Ulloa, el filósofo Savador Pániker o el humorista Forges. “La única diferencia entre un holocausto humano y uno animal –dijo la escritora Ruth Toledano– es que nosotros tenemos voz”. Mientras hablaban, un par de pantallas mostraban cadáveres de vacuno colgando, zorros enjaulados, visones despellejados o a un hombre matando una foca a palazos.

Casi once meses más tarde, la tortura de animales continúa “divirtiendo” el panorama nacional y, periódicamente, se continúa “engrandeciendo” con sangre y violencia las fiestas populares.

miércoles, 6 de agosto de 2008

6 de agosto. Se busca casa-museo para albergar todo el humor isleño.

Pep Roig, en su estudio.
Cuando el humor es total, putativo, sin cadenas que lo aten, capaz de mantenerse libre frente a determinados signos como la misma escritura, hay que quitarse el sombrero y exclamar ¡Chapeau!. Por eso ese sesentón que se cree guapo, cuyo deporte favorito es dibujar el humor mientras comenta que todos los políticos se la traen floja, ese dibujante-periodista mallorquín cuyas obras favoritas son, según él mismo asegura, la película “El tercer hombre”; la pieza musical, la “Flauta mágica” y el libro, “La conjura de los necios”, ese alguien que asegura que un día de estos aprenderá a leer, a escribir y a dibujar, se merece que le hagan un poco de caso en Mallorca, donde nació y vive, y le concedan lo que busca: una casa-museo, a ser posible libre de impuestos, donde depositar y entronizar todo el humor isleño.

Porque pese a la mala leche que impera en esa isla, pese a su sol, que aplasta y reseca proyectos y renueva vidas desperdigadas en torno a cualquier negocio, pese a tanta realeza y autoridad perdida en plenas vacaciones, a tanta propiedad supervalorada, a tantos suvenires a la carta, pese a tanta superventa de yates, honores y obras de arte, hay también un humor que trata de mantenerse a secas, despuntando la risa y la sonrisa de quien nada pierde por mostrarla.

Porque el humor surge donde menos se espera. Y, una vez creado y reconocido el Museu de l‘Humor, legalizada y registrada la sociedad, que, al contrario de la mercantil, no pierde ni gana intereses con el tiempo, sino que se mantiene y ayuda a vivir sonriendo, aunque sea de rodillas, hay que cuidarlo y protegerlo como a un niño medio inválido pero querido y necesario para que todo pierda su trágico destino: en los dibujos y personajes graciosos, en los autores y gentes sencillas, en las canciones y glosas humildes, en los gestos y artículos de todo tipo, en las pinturas no interesadas, gratuitas, inocuas, en los talleres, publicaciones, charlas, encuentros francos, ingenuos, inteligentes, llenos de gracia que se hallan inmersos en la vida corriente del pueblo.

Por eso apoyamos a este hidalgo del humor que ha tenido la ocurrencia de buscar una fundación, un patronato para que no se pierda, como se ha perdido casi todo de lo que significa gratuidad, generosidad, lo que está exento de cargos y de intereses, lo se que adquiere puramente de balde, lo que no sirve para algo en esta puta vida de intereses y de clases.

Yo no sé si Pep Roig o Toni Rotger, promotores de ese Museo, encontrarán lo que andan buscando. En esta vida hay demasiado material que se va perdiendo, está disperso o es muy complicado conservar. Ellos saben muy bien que la memoria histórica popular está en peligro si no se recoge y se preserva en un lugar adecuado, especializado y con todas las reservas necesarias para que no muera definitivamente. Saben que hay lugares, edificios muy apropiados para ese “Museu de l’Humor”. Como el de la Coruña, el Museu del Còmic, de Barcelona, el Museo del Humor Gráfico, de la Universidad de Alcalá de Henares o de El Toboso, y el de tantos otros lugares del mundo. En Internet hay más de 500.000 páginas dedicadas a este tema. Al menos, con él, la gente que visita la isla sabría de qué se ríen los mallorquines cuando no lloran o miran a los turistas con ojos siempre interesados. Lo malo es que también las autoridades, “tan serias, tan responsables y metidas en sus cochazos oficiales”, según Antoni Serra, más preocupadas por otras cosas de la vida, están perdiendo la noción del humor, si no lo han perdido ya definitivamente.