domingo, 28 de noviembre de 2021

Pedaleando por doquier. También Casado rogó por Franco. Y Cádiz precisa trabajo, no tanquetas…

Hasta no hace mucho, desplazarse por las grandes ciudades en bicicleta parecía algo reservado a las urbes del norte de Europa, pero hoy, la figura de ciclistas pedaleando por nuestras calles ya no resulta ajena en nuestro país. Sergio Palomar nos lo recuerda en “Peladeando por doquier”, un reportaje publicado en la segunda semana de noviembre en ElDiario.es. “La llamada movilidad sostenible –dice– ha ido incorporándose, por una mera cuestión de necesidad, a la agenda de los gobernantes de las ciudades. La incipiente preocupación por el cambio climático, la creciente polución del aire y los problemas de salud asociados, las amenazas de sanciones por parte de la Unión Europea a las ciudades más contaminantes, los interminables atascos, así como la presión por parte de asociaciones y grupos ecologistas ha hecho que un tema que, a menudo contaba con una prioridad ínfima, esté ahora en la palestra. La bicicleta está cada vez sea más extendida como alternativa a un coche cada vez más costoso o, en este último año, al temor que generan los atestados medios de transporte público. Si hay una forma de transporte ecológica que cuente con la versatilidad y la eficiencia necesaria para hacerse con el trono dentro del entorno urbano esa es la bici, que en recorridos de entre 2 y 15 kilómetros es prácticamente imbatible en la mayoría de las situaciones que encontramos a diario, sobre todo si tenemos en cuenta que la velocidad media de los coches en ciudad ronda los 23 km/h. Ahora bien, existen una serie de condicionantes que pueden suponer que la experiencia de pedalear en ciudad sea más o menos satisfactoria”.

Circular en bici por la ciudad.

El principal problema al que se enfrenta cualquiera que decida realizar sus desplazamientos dando a los pedales es que el tejido urbano se ha diseñado durante décadas para favorecer al automóvil. “Grandes avenidas de varios carriles, rondas que recuerdan a autopistas o semáforos que se cierran a tu paso si no circulas a una mínima velocidad o los desniveles de la mayoría de nuestras ciudades son pequeños ejemplos de aspectos que desincentivan la utilización de la bici. En cualquier caso, aunque la apariencia pueda resultar hostil al ciclista, en la práctica no resulta tan complicado rodar en nuestras calles. Como en toda actividad, primero habrá que empezar por calles tranquilas, adquiriendo pericia y aprendiendo a controlar en el entorno para posteriormente ir aumentando nuestro radio de acción. Una vez habituados, resulta sorprendente lo sencillo que resulta circular por la ciudad. Y, como en todo en esta vida, existen distintas visiones de cómo ha de construirse una ciudad que sea agradable para las bicis. En este paradigma, lo primero en lo que pensamos es en la necesidad de una red de carriles bici emulando a lo que observamos en otras ciudades europeas. Vías que, en teoría, mantienen a la bici alejada del resto del tráfico. Sin embargo, cada vez son más los que se plantean que dichas infraestructuras son un caramelo envenenado, ya que deslegitiman al ciclista como vehículo cuando no queda otro remedio que utilizar la calzada, realizan trazados poco eficientes y colocan al ciclista en un lugar peligroso. Además, se construyen a menudo robando y poniendo obstáculos al peatón. Sin embargo, estas vías ciclistas que en el seno de las ciudades resultan farragosas por el trazado denso de nuestras calles, se muestran como una solución ideal cuando se trata de vertebrar el área metropolitana y conectarlo con el centro de la urbe, puesto que, a menudo, estas zonas están jalonadas de autovías de circunvalación y una malla de carreteras que se convierten en un auténtico muro para quienes se desplazan desde la periferia”.

“En nuestro país encontramos ambos tipos de modelo: el de Valencia, Sevilla o Barcelona, que han apostado por una importante red de carriles bici: o el de Madrid, en el extremo opuesto, que apuesta por las bicis integradas en la calzada mediante una ordenanza de movilidad que legitima plenamente la presencia de las bicis en la calzada y cuyo principal protagonista es la señalización de ciclocarriles 30. Estos son carriles señalizados como de paso ciclista, pero de uso compartido tanto por bicis como por automóviles y limitados a 30 km/h. Una restricción de velocidad incorporada en la última revisión de la ley de tráfico que, sin duda, promete hacer más seguras las ciudades. Una alternativa, la de los ciclocarriles, que se ha popularizado en multitud de ciudades tras el confinamiento del año pasado y el subsiguiente 'boom' de los desplazamientos en bici, que, si bien no reserva ningún espacio exclusivo para quienes pedalean, sí que legitima la presencia de las bicis en la calzada a ojos del resto de conductores, evitando las situaciones de acoso que en ocasiones se producen. En la cúspide de la ciudad para las personas y los medios de transporte sostenibles hemos de citar a Pontevedra, localidad en cuyo centro se ha reducido al mínimo la presencia de los coches y aquellos que circulan han de hacerlo a una velocidad reducida, siendo rey el peatón, con la bici como un invitado que permite agilizar los desplazamientos. En cualquier caso, sea cual sea el modelo aplicado en vuestra ciudad, os animamos a que os pongáis delante del mapa y comprobéis la distancia de vuestros desplazamientos urbanos y las posibles rutas, y probéis a realizarlas en bici o en una combinación de bici y transporte público. Seguramente os sorprendáis del tiempo que podéis ahorrar, los atascos que vais a evitar y, algo que no está pagado, el hecho de empezar la jornada laboral con una sonrisa en la cara”. 

El Ayuntamiento de Málaga liquidó el sistema público de alquiler de bici, sustituyéndolo por uno privado, 17 veces más caro

MálagaBici, en funcionamiento en Málaga, desde 2012, llegó a registrar 50.000 usuarios activos, pero desde la llegada de la pandemia, ha acelerado su declive. El Ayuntamiento, dirigido por mayoría por el PP, alegó que estaba “obsoleto” y el pasado lunes, 22 de noviembre dio por finiquitado el servicio público de préstamo de bicicletas, vigente desde el año 2012. “A partir de ahora –escribe Néstor Cenizo en Diairio.es–, Málaga propone a sus vecinos y visitantes un sistema de alquiler de bicis eléctricas puramente privado, sin estaciones y sin anclaje. Argumenta que esto lo hace mucho más atractivo. Pero también es mucho más caro. Alquilar una bicicleta de Málagabici costaba 50 céntimos durante una hora. Ahora, la única empresa que presta el nuevo servicio de dockless bikesharing (según la terminología municipal) lo hace a 29 céntimos por minuto (17,40 euros la hora), aunque también existe la posibilidad de adquirir un bono diario por 4,99 euros. El Ayuntamiento argumenta que el fin del servicio público desde este lunes era obligado, porque el 22 de noviembre se extinguió la concesión a la entidad El Mobiliario Urbano, SLU (JCDecaux). Y, vencida la concesión, decidió no sacar una nueva a concurso y privatizó el servicio. El anuncio del fin del servicio Málagabici sorprendió incluso a la principal asociación de usuarios de bicicletas de la ciudad, cuyo presidente se enteró el sábado, a pesar de que el día previo había participado como vocal en el Consejo de Administración de la Empresa Municipal de Transportes, hasta ahora titular del servicio. ‘La decisión nos ha dejado helados. No esperábamos que acabaran con el sistema público con premeditación y alevosía’, critica José Luis Martín, presidente de “Ruedas Redondas”. A partir de ahora, Málaga ofrecerá una fórmula similar al alquiler de patinetes, que genera desde hace años una notable controversia por el uso en zonas peatonales o el abandono de vehículos en las aceras. El argumento del Ayuntamiento es que esta fórmula da mayor “flexibilidad” a los usuarios. Ya no hará falta anclar las bicis a unos estacionamientos predeterminados. Las nuevas bicis amanecerán junto a algunas estaciones de MálagaBici y junto a los aparcamientos de patinetes, según el Consistorio, que no ha respondido si va a penalizar a las empresas que abandonen sus bicicletas en el espacio público. Pero este nuevo sistema es, por ahora, mucho más caro. Dott, que ha empezado a prestar el nuevo servicio este mismo lunes, ya tiene un servicio similar con patinetes, y ofrece ahora bicis por el mismo precio: 0,29 euros por minuto. Por 4,99 se puede adquirir un bono diario, y por 29,99 un bono mensual, que se pueden usar indistintamente para patinetes y bicis. El precio por minuto es 17 veces más caro que el servicio público de bicicletas extinguido, cuya primera media hora era gratuita y tarificaba los siguientes tramos a 50 céntimos por cada media hora (1,66 céntimos por minuto), con un máximo de tres horas. Además, había que suscribir un seguro obligatorio anual por diez euros”.

José Luis Martín, presidente de "Ruedas Redondas", Asociación de usuarios de la bicicleta de Málaga.

El presidente de "Ruedas Redondas" cree que los precios alejarán de la bicicleta a una buena parte de la población. Por ejemplo, pensionistas que usaban la primera media hora gratuita para hacer ejercicio a diario y que ahora deberían pagar al menos 4,99 al día y, además, descargarse una app. El nuevo sistema parece más conveniente al turista que quiere desplazarse en bicicleta durante los días que dura su visita que al ciudadano malagueño, que hasta ahora podía usar alternativamente la bicicleta para alguno de sus desplazamientos por la ciudad, sin verse limitado por el precio ni obligado a usar siempre la bici para rentabilizar un bono. José Luis Martín, presidente de Ruedas Redondas, asociación de usuarios de la bicicleta de Málaga, denuncia el “oscurantismo” de la medida y la manera sorpresiva en que se ha anunciado. “Nos ha extrañado mucho este movimiento de última hora. Es una mala noticia: las empresas que vengan no van a dar un servicio público puro y duro, sino a hacer negocio. Y si no renta, se irán”. El sistema público de alquiler de bicicletas operaba en Málaga desde 2012 mediante una concesión a JCDecaux. En un primer momento, este servicio no se licitó en concurso público, sino que se adjudicó modificando el contrato de “instalación y explotación publicitaria de mobiliario urbano”. JCDecaux se comprometía a instalar un servicio de alquiler de bicis públicas y eso se consideraba un pago en especie del canon por explotar publicitariamente el mobiliario urbano. De esta forma, el canon a pagar en metálico por la empresa se reducía de 4,3 millones a 2,5 millones anuales. Esto fue anulado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía por entender que debía licitarse un nuevo concurso, pero JCDecaux ha mantenido el servicio todos estos años. El Ayuntamiento argumenta que el sistema había quedado obsoleto, y que cada vez se usaba menos. De 50.000 usuarios anuales que llegó a registrar en su pico máximo había pasado a unos 2.000, que realizaban una media de 200 desplazamientos diarios, según las cifras del Consistorio. La pandemia dio la puntilla: en lugar de fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte individual y seguro (como se hizo en ciudades como París), MálagaBici cerró durante tres meses. La aplicación de una nueva ordenanza que envía a las bicis a la calzada en cualquier circunstancia, aunque se trate de usuarios ancianos o niños y se trate de vías abiertas al tráfico pesado, acabó de rematarlo, según la asociación. “Cuando quieres eliminar un servicio con hacer que deje de funcionar…”, lamenta el presidente de Ruedas Redondas, que cree que podría haberse mantenido MálagaBici sacando a concurso una nueva concesión que solventara sus problemas. 


Pablo Casado asistió a una misa "franquista"en la catedral de Granada

Y dejamos las bicicletas para toparnos directamente con otra treta política de la derecha. Sucedió cuando un joven que visitó una iglesia de Granada, se fotografió con Pablo Casado, destacando que ambos habían estado en “la misa del Generalísimo”, un acto religioso que la Fundación Francisco Franco ya agendó días antes. El adolescente colgó la foto en el twitter y empezó a correr como la pólvora. “Con Pablo Casado, asistiendo a la misa del Generalísimo”, decía el texto que acompañaba la imagen. El presidente del Partido Popular había asistido a la ceremonia, pero, según luego informaba, “ni se enteró” de que se rezase por el alma de Franco. Tal y como recogió Newtral, la eucaristía fue una misa ordinaria, en la que se solicitaba que se rezara “en sufragio por el alma de Francisco Franco y todos los Caídos por Dios y por España”. La instantánea con el joven admirador de Franco y de Casado, se tomó en la calle Alcaiceria, en las inmediaciones de la Catedral de Granada, donde la Fundación Francisco Franco, había anunciado una de las once ceremonias en honor de dictador durante el sábado 20 de noviembre. En este templo, para más inri del presidente del PP, todavía se conserva una inscripción dedicada a José Antonio Primo de Rivera, Fundador de la Falange. Ahora la duda estaba en si Casado conocía o no previamente la naturaleza de esta misa, pero, desde fuentes de su partido, señalaron que se trataba más bien de una desafortunada coincidencia. Para más inri, la Fundación Francisco Franco agradeció irónicamente la presencia tanto de Casado como de su familia y esperaba que este tipo de noticias sirvieran para “normalizar todas las actividades, convocatorias, eventos y reivindicaciones”. Desde el equipo de Casado se argumentó que el líder del PP se acercó a la iglesia que más próxima estaba a su hotel y que se trató de un “error”. 

¿A quién no le ha pasado de ir a misa un 20N y meterse casualmente en una de las 11 en España en honor a Franco?...

Desde el día siguiente, domingo, la prensa nacional no soltó el hueso, pero tampoco la extranjera al traspasar las fronteras el desliz del jefe de los conservadores. Newtral argumenta que fue una mera coincidencia, dado que esa iglesia se hallaba cerca del hotel en el que se hospedaba el líder de la formación. “La homilía ya había empezado cuando visitaron la catedral y decidieron quedarse”, arguye el equipo de Casado. The Guardian explica que “se vio obligado a reiterar su condena al régimen franquista” después de las críticas recibidas por el líder de la formación. Las fuerzas de izquierdas reclamaron explicaciones a un Casado que prefirió guardar silencio. “Es un insulto totalmente irresponsable”, arguyeron desde el PSOE. “El incidente recoge el diario británico– se produce cuando el PP sigue liderando las encuestas a pesar de las divisiones internas y las tensiones sobre la dirección ideológica del partido, y pocos días después de que el Gobierno presentara enmiendas al proyecto de ley que permitiría a los fiscales investigar los crímenes cometidos durante el franquismo”. “Es un insulto totalmente irresponsable”, arguyeron desde el PSOE.


Todos cometemos errores, aunque algunos son fáciles de pronosticar y de remediar en el acto. Por ejemplo, si quieres ir a una misa porque el domingo no puedes, pero el día coincide con el 20 de noviembre y vas a una iglesia en la que los fieles portan banderas franquistas y resulta que es uno de los once templos de toda España en los que se reza en memoria del dictador Francisco Franco… Igual, puedes darte media vuelta “irte (a no ser que apoyes la causa). Algo así le sucedió a Casado quien, por “casualidad”, terminó en una iglesia de Granada, en la que se rezaba por el alma del Generalísimo. Las críticas no se hicieron esperar y el actor Juan Diego Botto escribió en Twitter sobre este polémico suceso: “Trato de imaginar qué pasaría si un líder de la oposición fuera a una misa en honor a Hitler ,en Alemania, o a Mussolini, en Italia o a Videla, en Argentina... ¿Que estaría UNÁNIMEMENTE diciendo la PRENSA?”. Muchos usuarios compartieron la reflexión de Botto ante el silencio o poca información de algunos medios sobre la actuación del presidente del PP quien asistió a una misa en honor a Franco. Maurio Entrialgo dice en Twitter: “A ver, periodistas, majos, la noticia no es: ‘Casado fue por error a una misa franquista’. La noticia es ‘Casado fue a una misa franquista y él dice que fue por error’. 

Encontramos las fotos de @pablocasado, asistiendo a la misa en honor a Franco en Granada”. (Antonio Maestre).

El periodista Antonio Maestre compartió unas fotografías en las que se puede ver al presidente del Partido Popular sentado junto su familia, en la última fila de bancos de una iglesia, en la que se rezó por el alma del dictador español. Una asistencia que ya había confirmado el propio Partido Popular. Pero que el comunicador publicó, junto a otras instantáneas en las que se ven a algunas personas con banderas franquistas en el interior del templo. 

Unas imágenes que sirvieron, según ElPlural.com, para que algunos miembros de la política cargaran duramente contra Pablo Casado. La eurodiputada socialista, Adriana Maldonado, tildaba lo sucedido como “una auténtica vergüenza”. Una postura similar a la que adoptó el deportista español Roberto Sotomayor: “Un país con un líder de la oposición acudiendo a una misa por un genocida debería ser motivo de dimisión en cualquier nación seria y democrática. Aquí se han roto ya muchas líneas rojas. Desde hace tiempo”. Unas fotografías que algunos miembros del Partido Popular utilizaron para cargar contra el periodista e incluso para justificar que el presidente estuvo en la última fila de bancos de la iglesia. El responsable de redes del partido, Ismael Sirio, agradecía a Antonio Maestre que “confirmara la versión de Casado: Estaba sentado al fondo con su familia y cuando él estaba allí no había simbología franquista de ningún tipo como bien puede apreciarse en la foto hecha desde atrás. Gracias Antonio. Has sido de gran ayuda”. Una amabilidad que nada tiene que ver con las duras críticas del senador popular, Sergio Ramos, quien llamó “miserable” al comunicador por compartir las fotografías: “Pablo Casado quiso ir a misa con sus hijos, a la primera que encontró, sin saber porque pedirían ese día. Se sentó en la última fila como un ciudadano más y con sus niños. Tú tienes tanto odio dentro que eres capaz de publicar las fotos de los menores”.

Pablo Casado, hace unos días, en Granada.

David Torres escribe en Público, bajo el título ‘La Radio Orquesta Topolino del PP’: “En la gira de provincias que está realizando por la España biodiversa, clausurando congresos y aireando sobacos, a Pablo Casado únicamente le falta exhibir unos tirantes. El pasado fin de semana le tocaba Granada, donde se vivió un fin de fiesta en el que parecían resonar los ecos de aquel especial de Nochevieja de 1990 en el que ‘Martes y 13’ hicieron un especial llamado Glorias de España (…) Casado recordaba aquellos tiempos de 2018 en que se echó a la carretera para celebrar 75 actos de campaña a lo largo y lo ancho de la geografía española, cuando, según confesión propia, tuvo que meterse urbasón, propóleo y aspirinas para poder aguantar en pie. Sí, los gigantes del rock se meten otras cosas para seguir adelante: es la diferencia entre el rock y la política, aparte de la música y las letras. En advertencia a los tonos díscolos que pretenden sembrar la discordia entre sus filas, Casado ha recordado que el PP es una orquesta donde no caben solistas. Ha dicho orquesta y no banda, no sólo por la posible confusión con un grupo de rock sino porque hay varias sentencias judiciales que se refieren al PP como banda organizada y tampoco era necesario dar más pistas. Desde la tarima, con el público enfervorizado y aplaudiendo a rabiar, es posible que el orador de turno se crea sir Georg Solti dirigiendo a la Sinfónica de Chicago, pero desde la platea la sensación es más bien la de estar oyendo a la Radio Topolino Orquesta. Una vez más, el éxito ha sido apabullante, casi con un cien por cien de los votos de los congresistas respaldando a Juan Manuel Moreno, pero en Andalucía tampoco han faltado notas falsas. La primera, una filtración de un audio del vicepresidente andaluz, Juan Marín, que va a poner muy cuesta arriba pactar con la oposición los presupuestos del año próximo. La segunda, un do de pecho de la prima donna madrileña, Isabel Díaz Ayuso, que no pierde ocasión de meter cizaña y que le recomendó a Moreno volar libre, tomar sus propias decisiones y no comportarse como una marioneta. 

El diputado de Unidas Podemos, Juan Antonio Delgado, interviene en una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados.

Desde Cádiz, la huelga que los trabajadores del metal llevaban a cabo se hizo, a principios de la semana, más violenta, apareciendo una tanqueta antidisturbios que no gustó nada a los manifestantes en un fuerte sentimiento de repulsa. Incluso el alcalde de la ciudad, José María González 'Kichi', que acudió a las manifestaciones en apoyo de los trabajadores, criticó duramente la actuación de la Policía. Las movilizaciones llegaron el pasado miércoles al mismo Congreso. El diputado de Unidas Podemos, Juan Antonio Delgado, sorprendió a todo el hemiciclo al subir a la tribuna de oradores en donde tomó la palabra, durante el debate de las enmiendas a los Presupuestos 2022, con un casco de obrero, en apoyo a las protestas. Delgado agarró el casco blanco y lo llevó hasta el atril. Y declaró: “Lo traigo en señal de apoyo y para defender las justas reivindicaciones de más de 20.000 trabajadores de la provincia de Cádiz que llevan más de una semana en huelga, luchando por el pan de sus hijos y por tener futuro”. El diputado insistió en que sus “compatriotas llevan 40 años sufriendo el desmantelamiento progresivo de la industria”. Algo que tradujo por “paro, precariedad, exclusión social y emigración forzada de los jóvenes”. Ante las críticas de otros partidos como Vox que situó a los trabajadores en el disparadero, Delgado esgrimió que “nadie que lucha por llenar la nevera de su casa es un delincuente”. “Cuando a un padre de familia tiene que defender su puesto de trabajo y a su familia no lo para ni una tanqueta, ni dos, ni tres porque la familia y el puesto de trabajo es lo primero”. Y recordó que los derechos de los que gozamos en la actualidad se lo debemos a las movilizaciones del pasado: “De eso va la huelga de los trabajadores del metal de Cádiz, de tener unas condiciones de trabajo dignas, decentes, frente a una patronal que sólo quiere más, más y más, a costa del dolor y la fatiga de los trabajadores”. Por último, el diputado pidió a la patronal y sindicatos que lleguen a un acuerdo, recordado que “sin empresas no hay trabajadores, pero sin trabajadores tampoco hay empresas” y pidiendo “especialmente a la patronal que mire por los derechos de la mayoría y no sólo por una parte privilegiada”.

Errejón avisa al Gobierno: “Cádiz necesita trabajo, no tanquetas”.

Los trabajadores del metal de Cádiz llevaban más de una semana en huelga general, reclamando una actualización del salario y reivindicando sus derechos laborales. En uno de los últimos enfrentamientos, se utilizó un arma monumental para contener a los trabajadores en sus protestas: una tanqueta. Según el delegado del Gobierno, aunque parezca una tanqueta, resulta que no lo es: “No es una tanqueta ni un vehículo militar, solo está blindado con unas ruedas más resistentes y con una pala para la autoprotección de los policías”, dijo. Y el Ministerio de Interior aseguró que este vehículo no es ofensivo, sino que sirve para transportar agentes de una forma más segura. Sin embargo, era una forma de meter miedo contra los huelguistas que solo luchaban por una mejora en las condiciones laborales. Íñigo Errejón habló en el Congreso de los Diputados sobre la tanqueta y lo que supone para el Gobierno: “La imagen de la tanqueta en los barrios obreros de Cádiz le va a acompañar el resto de la legislatura. Esta es una imagen que un Gobierno del PP se podría permitir, pero ustedes. Esta imagen constituye un inmenso error que podemos pagar muy caro”. El diputado de Más País sentenció que el Gobierno debía ir a Cádiz a ofrecer diálogo y a cesar la represión.

Un trabajador explica las razones de la huelga del metal en Cádiz: “Luchamos para que no nos quiten el pan de casa”.

La huelga del metal en Cádiz se convirtió en el paradigma de la lucha obrera por su idiosincrasia y por sus características: toda la sociedad gaditana se volcó con los trabajadores, dispuestos a mantener hasta el final sus reivindicaciones con cargas policiales incluidas. Unas reivindicaciones que no eran cualquier cosa, como bien explicaba el pasado lunes un trabajador ante las cámaras de TVE: “Que se entere toda España y todas las TVs. No pedimos de más, pedimos que no nos quiten (pluses tóxicos, paga extra...). Luchamos para eso. Somos obreros, no delincuentes. Venimos a luchar por un convenio digno, que ya es hora”. El vídeo del trabajador, que puso negro sobre blanco las condiciones laborales de los trabajadores del metal en Cádiz, tuvo una gran repercusión en las redes, sobre todo, la parte en la que explicó el dinero que dejaba de percibir cada día que está en huelga. La cifra reforzaba su compromiso. Mientras tanto, sindicatos y patronal, reunidos en la sede de la Consejería de Empleo, en Sevilla, intentaban cerrar un acuerdo.

 
 El alcalde de Cádiz pidió la dimisión del subdelegado del Gobierno por la “represión intolerable” sobre los huelguistas.

A principios de semana la tensión se incrementó en Cádiz una de las jornadas más violentas de la huelga indefinida que los trabajadores del metal estaban dispuestos a llevar a cabo. La última reunión entre trabajadores y patronal seguía sin acuerdo y parecía que las posturas se distanciaban por momentos. La marcha pacífica convocada se convirtió en una batalla campal contra la Policía Antidisturbios. El envío de una tanqueta antidisturbios por parte de Interior no gustó nada a los manifestantes y generó un fuerte sentimiento de repulsa. Incluso el alcalde de la ciudad, José María González 'Kichi', acudió a la manifestación en apoyo a los trabajadores y criticó duramente la actuación de la Policía que tildó de “desproporcionada”. El alcalde pidió la dimisión del subdelegado del Gobierno por la actuación policial, que consideró, además, de desproporcionada e “intolerable”. El regidor gaditano pidió una reunión “urgente” a la ministra de Trabajo y vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, para abordar la situación en Cádiz. Le instó a que acudiese al sur para tratar el asunto personalmente y que se “implicase” para salvar empleos. Y solicitó que el encuentro se diese “esta misma semana” ya que la situación de la bahía era “crítica”. E insistió en que era necesario dotar a la zona de “trabajo digno, sostenido y sostenible”.

Los representantes sindicales y de la Federación de empresarios del Metal de Cádiz, durante las conversaciones.

A primera hora del jueves, las asambleas de trabajadores del sector gaditano del metal, tras valorarse el principio de acuerdo alcanzado en la noche del miércoles entre la patronal del sector y los sindicatos, ponían fin a la huelga del metal en Cádiz y a más de una semana de fuertes protestas en las calles de diversos lugares de la provincia. Fueron en total 11 días de paro de actividad. La patronal aceptaba una parte de la subida salarial reclamada, comprometiéndose a un incremento salarial ligado a la subida de los precios de 2021. Y las dos partes conseguían su objetivo, ya que los trabajadores reclamaban no perder poder adquisitivo con la subida del coste de la vida y los empresarios, tiempo para encajarlo en las cuentas. La intermediación de la ministra de Industria, la socialista Reyes Maroto, fue crucial según la RTVE, con “negociaciones discretas” con ambas partes. La vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, celebró el diálogo de las partes involucradas: “Este convenio debe ser un paso adelante en el futuro de la Bahía de Cádiz. A la espera de que trabajadores y trabajadoras ratifiquen el preacuerdo es una gran noticia”. Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, mostró su satisfacción por el preacuerdo alcanzado. “Me alegra que empresas y trabajadores del metal hayan alcanzado un acuerdo. El diálogo es la vía para el consenso”, señaló en su cuenta oficial de Twitter. Por su parte, Alberto Garzón, ministro de Consumo, insistió el pasado miércoles en que a los trabajadores “no se les puede tratar jamás como delincuentes” y que “quienes están incumpliendo son los que se saltan el derecho al trabajo, no cumplen los convenios y empujan a familias humildes a la pobreza, la precariedad, los salarios bajos o el desempleo”. Y, en apoyo a los sindicatos recalcó que, “no es una pelea solamente suya. Están peleando por el conjunto de la clase trabajadora”. Subrayó que “sólo a través de procesos de movilización se pueden mejorar las condiciones de trabajo”. Finalmente, Fedeme y los sindicatos CCOO y UGT firmaban en la noche del miércoles el nuevo convenio colectivo del sector siderometalúrgico de Sevilla (2021-2023), que afecta a 7.288 empresas y 72.547 trabajadores y recoge incrementos del 1,5% desde julio del 2021, del 1,6% en el 2022 y del 1,8% en el 2023. La patronal realizó una “lectura positiva del acuerdo porque conseguía superar un nuevo proceso negociador sin conflictividad y fortalecer la figura del convenio sectorial del metal de Sevilla como herramienta eficaz para la gestión laboral de las pymes, garantizando que compitan en las mismas condiciones salariales/laborales, proporcionándoles estabilidad y un nuevo marco de paz social de tres años”.

“Son ustedes golpistas de vocación”.

El diputado del PSOE Odón Elorza agitó el debate en el pleno del Congreso de los presupuestos del Ministerio de la Presidencia con una encendida intervención en la que arremetió contra el uso de ETA para atacar al Gobierno por parte de la derecha, a la que tachó de “golpistas de vocación”.

Otras imágenes, fotomontajes y fotos sorprendentes:

La nueva temporada de 'SONS of FRANQUISM' promete conspiraciones, acción a raudales, traiciones y mucha violencia. (Skakeo FanZine)

“Pablo Casado escuchó el 'Cara al Sol' dentro de la Catedral y pensó que era una charla sobre energías renovables” (Tremending Topic)

Material militar contra los trabajadores de Cádiz.

El Emérito, ¿traído por su hijo, el Rey Felipe VI?

Wyoming 'demuestra' con un vídeo que Abascal y Casado son “la misma persona

'El Intermedio' evidencia que los líderes de Vox y PP comparten el mismo discurso contra de la 'Ley Mordaza', lo que a juicio de Wyoming les lleva a ser algo más que “los Gemeliers de la derecha”.

Pobres de derechas.

Él y ella.

Ella dijo: “No llames al médico. Quiero dormir tranquila, con tu mano en la mía.” Él le habló sobre el pasado, cómo se conocieron, su primer beso. No lloraron, sonrieron. No se arrepintieron de nada, fueron agradecidos. Entonces ella repitió suavemente: “Te amo para siempre” y él le devolvió sus palabras, dándole un beso suave en la frente. Ella cerró los ojos y se durmió en paz con la mano en la suya. El amor es lo más importante porque llegamos a este mundo sin nada más que amor y nos vamos sin nada más que amor. Profesión, carrera, cuenta bancaria... nuestros bienes son sólo herramientas. Nada más. Todo se queda aquí. Ama, como si no hubiera nada más importante en tu vida. (Stella Maris).

Cañón gigante de Basalto, Islandia.

La superficialidad cruel de la moda:

“Desde la riqueza se juega con la pobreza, como para imitarla falsamente, a cambio de que sea olvidada por quienes medran con ella, la capitalizan, y por quienes deben luchar para revertirla.”  (Luis Toledo Sande).

Monasterios de Meteora, Grecia.


Ocaso desde el color de mi cristal.

El humor, en la prensa de esta semana: Forges, El Roto, Peridis, Eneko, Enrique, Vergara, Manel F., Falvita Banana, J. R. Mora, Malagón…








Pablo Casado, beato de Génova.


¡A callar!

Dicho de otra manera.

La mejor protección.


Comulgar.

Desinmersión.

Ómicron.





Pep Roig, desde Mallorca:

Virus nuevo, vida nueva.

 Los "amimevanadecir "

Artificio.
Justicia penémica.

Ni así.
Ruido

Los vídeos de esa semana:

ODÓN ELORZA se engancha con VOX tras llamar "GOLPISTAS de VOCACIÓN" a la derecha | RTVE

Litus y Coque Malla – Pedalear

12 años dando la vuelta al mundo en bicicleta | TOTTO

Pedaleando - el himno de la bicicleta.

La crítica de Joan Baldoví a Pablo Casado por acudir a una misa el 20N donde se rezó por Franco

Errejón exige explicaciones a Casado sobre la misa a Franco

Cádiz, cuarto día de protestas: crónica de una huelga anunciada

Cargas policiales en la manifestación del metal

HUELGA CÁDIZ: PATRONAL y SINDICATOS retoman los DIÁLOGOS mientras siguen los DISTURBIOS | RTVE

Marron World Cup – Polònia