jueves, 26 de febrero de 2026

Una semana de vacaciones.

 


Fue una idea que tuve de improviso. Estaba cansado y estresado por mis presuras de siempre. Sobre todo, en vísperas de la publicación de otro libro. Y me dije: “Se acabó, me tomo una semana de vacaciones”. Dicho y hecho. Así que, desde hoy al próximo jueves, 5 de marzo, desaparezco del mapa.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Eduard Fernández, en 'Anatomía de un instante', manda un demoledor mensaje a los nostálgicos del franquismo.

 


Nacido en Barcelona, Eduard Fernández ha combinado trabajos en teatro, cine y televisión, y se ha ganado un creciente reconocimiento y popularidad en las tres facetas, convirtiéndose en uno de los actores españoles más premiados. Fernández ha interpretado una amplia variedad de registros, desde perdedores (Smoking room) hasta arribistas (El método), antihéroes introvertidos (Sebastián Copons en Alatriste), inquietantes y modernos Mefistófeles (Fausto 5.0) o fríos y amenazantes villanos (4 días).

Con 61 años, Fernández es, sin duda, uno de los intérpretes más conocidos del momento. En los últimos meses ha encadenado papeles protagonistas en producciones que han cosechado el aplauso tanto de la crítica como del público. Entre ellos destaca su encarnación de Santiago Carrillo en la serie ‘Anatomía de un instante', basada en la novela homónima de Javier Cercas. También ha brillado dando vida a Manolo Vital en ‘El 47’, otro de los trabajos recientes que han reforzado su prestigio.

En el programa ‘Directo al grano’, los presentadores Marta Flich y Gonzalo Miró le han preguntado cómo había sido meterse en la piel de una figura clave de la Transición española como Santiago Carrillo. Fernández no dudó en reivindicar su figura: “Estoy muy orgulloso de haber hecho un homenaje a Santiago Carrillo, que es uno de los grandes olvidados. Pasó un huracán por su lado que se llamaba Felipe González y arrasó con todo”, comentó.

Interpretar a Carrillo en el contexto de la Transición no ha sido solo un reto actoral, sino también una oportunidad para reflexionar sobre el camino recorrido por la sociedad española desde el final del franquismo. “Aquí va el homenaje a Santiago Carrillo y para que la gente que no le da valor a la democracia sepan lo que le ha costado, el valor que tiene y todo lo que tenemos”, apostilló.

Fernández alerta de que existe una cierta frivolización cuando se comparan sistemas políticos sin tener en cuenta su contexto histórico y sus consecuencias reales. “Es un buen momento para recordarlo. Hay algunos que dicen que es mejor la dictadura que la democracia y yo estoy seguro de que si ocurriese esto, los que dicen eso dirían: ‘ostia, yo no sabía que era así’”, apunta con contundencia.

El actor insistr en que los derechos y libertades conquistados no son fruto de la casualidad, sino del esfuerzo colectivo y de renuncias personales de muchos dirigentes políticos y ciudadanos anónimos. De ahí el 'no sabes lo que tienes cuando lo pierdes'. Una frase que resume el espíritu de su intervención y que conecta con la memoria de quienes vivieron la falta de libertades en primera persona.

martes, 24 de febrero de 2026

El 'Financial Times' analiza la expansiva gestión económica de Sánchez.

 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante unas jornadas sobre desigualdad social.

“PIIGS” era la etiqueta con la que parte de la prensa financiera anglosajona resumía la fragilidad fiscal y el elevado desempleo de Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España tras la crisis de deuda soberana. Hoy, más de una década después, el Financial Times, uno de los diarios económicos más influyentes del planeta, sostiene que el tablero ha cambiado y que esas economías periféricas son ahora “los puntos más brillantes del continente”.

En un análisis publicado la semana pasada, el rotativo británico ponía el foco en “las economías periféricas resurgentes de Europa”. Su tesis central era clara: la combinación de disciplina fiscal y reformas estructurales - muchas de ellas dolorosas en su momento - está ofreciendo resultados tangibles. El medio reconoce que los apodos despectivos, una vez consolidados, son difíciles de revertir, pero admite que la fotografía actual poco tiene que ver con la de hace quince años.

Según dicho periódico, Grecia, Portugal, Irlanda e Italia encaran el ejercicio con previsiones de superávit presupuestario primario. Un contraste llamativo con el caso francés, cuya ratio de deuda, advierte el análisis, sigue una trayectoria ascendente que genera inquietud en los mercados. El eje tradicional de estabilidad europea ya no monopoliza las buenas noticias.

En el capítulo dedicado a España, el Financial Times destaca varios vectores de transformación. El primero es el mercado laboral. En el momento más duro de la crisis, la tasa de desempleo española superó el 25%. Hoy se ha reducido a más de la mitad. El diario subraya que, frente a aquel escenario de paro masivo y precariedad, se impulsaron políticas orientadas al desarrollo de competencias y a la reducción del desempleo de larga duración.

Mientras algunos países del norte afrontan escasez de mano de obra cualificada, España e Italia han optado por atraer trabajadores extranjeros para reforzar su tejido productivo. En el caso español, el crecimiento demográfico vinculado a la inmigración aparece como uno de los factores que sostienen la expansión económica.

El segundo vector es la diversificación. El turismo, cuya recuperación tras la pandemia ha sido decisiva, ya no es el único motor. El análisis británico resalta la creciente especialización de España en energías renovables, un ámbito en el que el país se ha convertido en referencia europea. Esta apuesta por sectores de alto valor añadido refuerza la percepción de que el crecimiento no descansa exclusivamente en actividades cíclicas.

El buen tono también se refleja en los mercados financieros. El año pasado, los índices bursátiles de referencia en España e Italia superaron las ganancias registradas en Francia y Alemania, un dato que simboliza el cambio de narrativa en torno a las economías del sur.

El periódico recuerda que persisten desafíos políticos relevantes, como la dificultad de España para aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado desde 2023. Sin embargo, el balance global es positivo. El mensaje final es contundente: estas economías demuestran que la disciplina fiscal y las reformas estructurales, por impopulares que resulten en el corto plazo, pueden traducirse en mayor crecimiento y en un margen de maniobra presupuestario más amplio a largo plazo.