miércoles, 22 de abril de 2026

“Dar voz a los tontos”

 

Así titula David Torres en Público un artículo sobre el excelente instrumento educativo que puede ser la televisión, una ventana abierta al mundo y una academia para todos los públicos. “Sin embargo -nos  advierte-, los Grandes Poderes se olieron el peligro de inmediato y transformaron el excelente instrumento educativo en una zambomba, llevaron la academia al circo y abrieron la ventana a un retrete inmundo.

“Ya he hablado, a raíz de la muerte de José Luis Balbín, de cuánto aprendimos los españoles que tuvimos la suerte de crecer, madurar o envejecer al calor de programas como La clave; los Conciertos para jóvenes con Leonard Bernstein y la Filarmónica de Nueva York; El hombre y la tierra, de Félix Rodríguez de la Fuente; A fondo, con Joaquín Soler Serrano.... Hoy en día es inimaginable asomarte a alguna de las cadenas públicas o privadas (cadenas es un nombre que le va muy bien, por los grilletes y por el váter) y asistir al análisis de un poema sinfónico de Strauss, a una lectura de poemas de Gloria Fuertes o a un debate argumentado y razonado sobre la posibilidad de vida inteligente en otros planetas. Aprendíamos a la vez que disfrutábamos, no como ahora, que basta hacer un recorrido por la parrilla (de Ferreras a Motos y de Iker Jiménez a Ana Rosa Quintana) para perder de golpe veinte puntos de cociente intelectual y preguntarse si habrá vida inteligente en la Tierra’

“Quien bautizó a la tele, allá a finales de los cincuenta, como idiot box o ‘caja tonta’ no podía llegar a imaginarse lo idiota y lo tonto que iba a volverse el aparato. Gracias a este interminable descenso hacia el abismo, Nacho Abad llegó el otro día a la fosa de las Marianas de la estupidez, una fosa séptica en la que organizó un debate a traición entre un dermatólogo y un entrenador de fútbol. Tal vez Javi Poves podía haber enseñado algo al doctor Alexandre Docampo si la discusión hubiese versado sobre el catenaccio, el fuera de juego o la presión en el medio campo, pero sus opiniones sobre la incidencia del sol en el cáncer de piel son una mierda pinchada en un palo. Eso sí, resulta hipnótico contemplar la convicción con que Poves defiende que África y Asia no existen mientras rechaza las afirmaciones de Docampo (‘¡Es mentira, es mentira, es mentira!’), porque frente a los cálculos errados de Kepler, Galileo y la NASA están las observaciones de Javi Poves en el lavabo de su casa. Un tipo que hizo un vídeo ahuyentando a unos futbolistas musulmanes con una pata de jamón ibérico.

“Para comprender el grado de imbecilidad que supone la confrontación dialéctica sobre los riesgos de tomar el sol entre un médico titulado y un tonto al sol, basta imaginarse qué sucedería si un día -Dios no lo quiera- a Nacho Abad le brota un lunar sospechoso en la calva. Seguramente, iría la consulta de un dermatólogo en lugar de ir a preguntar a un tuercebotas que cree que el mundo es una palangana. Vale que los tontos tengan voz, pero tampoco hace ninguna falta que tengan un megáfono. Así es como se acaba por darle el título de genio a Donald Trump, como hizo Iker Jiménez, o de Alumna Ilustre de la Complutense a Ayuso, que no se enteró que en Ecuador hablan español hasta que se bajó del avión en el aeropuerto de Quito. Bastante peligro tiene ya que estos ejemplares dirijan la Comunidad de Madrid o la Quinta Flota como para proporcionarles encima patente de corso académica. Tontos recalcitrantes ha habido siempre, pero al menos antes su ignorancia les daba vergüenza o la sacaban a relucir únicamente en la plaza del pueblo, al lado del pilón; ahora Nacho Abad y otros bustos parlantes del periodismo les ceden una cátedra en horario de máxima audiencia para que expongan su analfabetismo a voces. La Tierra no, pero el encefalograma ya no puede ser más plano”.

martes, 21 de abril de 2026

Mi más enconado enemigo.

 

Fue hace unos años cuando comencé a sufrir los primeros síntomas de una enfermedad maléfica. La lentitud, torpeza, pérdida de olfato y algunos trastornos del sueño me despertaron la sospecha de que mi cuerpo podía estar afectado por el párkinson. Cierto temblor de mi brazo izquierdo me imposibilitaba seguir escribiendo con normalidad en el teclado de mi ordenador. Esos primeros síntomas me ayudaron a reconocer a mi más enconado enemigo.

Sin embargo, el inicio del párkinson estaba asociado con otras molestias, a veces más sutiles, a cambios en la vida diaria y a síntomas que no llamaban tanto la atención. Los síntomas fundamentales eran la torpeza motora progresiva, una lentitud inhabitual al caminar o una sensación de pérdida de agilidad que se manifestaban en actividades tan comunes como vestirme, levantarme o salir del coche. De ahí la importancia de una detección precoz, una mirada amplia para recordar que la enfermedad no siempre se presenta como cree la mayoría. Mirar más allá del temblor no solo me ayudó a entender mejor qué era el párkinson, sino también a reconocer antes señales que podían acelerar la consulta y orientar las sospechas.

El temblor podía aparecer, pero no monopolizaba ni explicaba por sí solo el cuadro. A veces el primer aviso no era una mano que temblaba, sino en una marcha lenta, una rigidez que iba a más o en una pérdida de agilidad que alteraba poco a poco la rutina. Uno de los grandes retos del párkinson era que no siempre empezaba con síntomas fáciles de encajar. Según explicaba el doctor García Ruiz-Espiga “la mayor parte de pacientes presentan fenómenos no motores, como estreñimiento, depresión o dolor muscular…pero estos síntomas son muy inespecíficos y pueden darse en personas con otras enfermedades e incluso en personas neurológicamente sanas”. Esa precisión era crucial para no convertirlo en una lista alarmista: había síntomas no motores, pero muchas veces eran señales inespecíficas y podían generar falsas alarmas si se interpretaban fuera de contexto.

“Los síntomas no motores más específicos eran la pérdida severa de olfato y la alteración de sueño REM (movimientos bruscos durante el sueño que podían originar caídas de la cama)”. Eran datos con valor divulgativo porque desplazaban la conversación hacia el olfato, los trastornos del sueño y otras pistas específicas que rara vez formaban parte de la imagen popular del párkinson, pese a que podían resultar muy orientativas cuando aparecían junto a otros cambios.

Yo sabía que, cuando esos cambios se sumaban a una torpeza progresiva o a una lentitud llamativa, el cuadro empezaba a adquirir otra dimensión. Y que, donde sociedad mejor informada, menos atrapada por el tópico del temblor, podía favorecer una mirada global, una sospecha razonable y una consulta temprana. “Ante un paciente que se muestra con torpeza y pérdida de agilidad progresiva, en especial, marcha muy lenta o que necesita ayuda para tareas comunes (vestirse, comer, levantarse de la silla, salir del coche), merece la pena considerar remitir al neurólogo para valoración”. La frase era especialmente valiosa porque habla el lenguaje de la atención primaria, no describe solo una teoría, sino escenas reconocibles de la vida cotidiana”.

Quien empezaba a moverse peor podía pensar que estaba atravesando una época de cansancio; quien tarda más en abrocharse una camisa podía atribuirlo a la edad; quien se levantaba con dificultad podía no interpretarlo como parte de un problema neurológico. Eran cambios cotidianos, a menudo sujetos a normalización, que exigían una buena sospecha clínica cuando progresaban, persistían y empezaban a restar autonomía. Y el párkinson sin temblores podían esconderse detrás de esas pequeñas renuncias de cada día.

´pLa idea se reforzó aún más cuando explica cuál era, a su juicio, la herramienta decisiva: “La herramienta más útil es la experiencia de un neurólogo acostumbrado a tratar esta enfermedad. Existen técnicas de apoyo, pero en la mayoría de los casos, no son necesarias. Únicamente es altamente recomendable realizar una prueba de imagen (TAC o RNM) ante la sospecha de párkinson para descartar otras enfermedades (multiinfarto cerebral, hidrocefalia, etc.)”. Era una explicación que devolvía el foco al ojo experto, a las técnicas de apoyo y a las pruebas de imagen en su justa medida: útiles para apoyar o descartar, pero no sustitutivas de una valoración bien entrenada. En ese terreno, la experiencia pesaba mucho. Y cuanto más se sabía que el párkinson podía empezar sin temblor, más fácil era que la cadena entre paciente, familia, atención primaria y neurólogo se activase a tiempo.

El especialista introduce un mensaje importante de equilibrio entre realismo y acompañamiento: “Ciertamente -reconocía el especialista- es un impacto conocer la presencia de la enfermedad, por eso es necesario dejar claro al paciente y la familia que es una enfermedad tratable (como la diabetes), y que la actitud del paciente es básica para su mejoría”. Convenía insistir en que se trataba de una enfermedad tratable y que la primera aproximación importaba tanto como la información que se transmitía. A partir de ahí, el doctor añade un elemento muy concreto que hoy se considera central en el abordaje: “No solo cuenta el tratamiento médico. También cuenta la actividad y el ejercicio físico del paciente. Un paciente activo, que anda a diario, que se mueve, que va al gimnasio evolucionará mejor. El paciente es en buena parte responsable de su futuro”.

Me hago estas reflexiones diez días después de celebrar el Día Mundial del Párkinson. “Esta enfermedad es tratable con medicación, con actitud positiva y ejercicio físico”, resume el dotor García Ruiz-Espiga. Y añade a continuación una palabra que conviene no perder de vista en esta enfermedad crónica y neurodegenerativa: ‘Esperanza’. Porque la conciencia social, la detección precoz y un mensaje de esperanza pueden cambiar la experiencia del paciente desde el mismo momento en que empieza a buscar respuestas. En los últimos 20 años el tratamiento ha avanzado de forma notable, pero tal vez el avance práctico mayor ha sido conocer y confirmar que el ejercicio físico es altamente recomendable en esta enfermedad”.

domingo, 19 de abril de 2026

Trump ataca con violencia al Papa; éste le acusa de usar la religión para justificar guerras y le pide que detenga toda “exhibición de fuerza”. Ambos son americanos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó hace una semana una imagen creada por inteligencia artificial.

En pleno choque con el presidente de EE.UU., el Papa León XIV inicia en Argelia un viaje apostólico. Y responde a quien le tacha de débil: la paz no es ingenuidad, sino un objetivo moral que exige responsabilidad. El presidente de EEUU, Donald Trump arremete contra él, calificándole de “terrible en política exterior”. A través de un extenso mensaje en su red social, el mandatario republicano insta al líder de la Iglesia católica a “dejar de complacer a la izquierda radical” y a centrarse en su labor religiosa en lugar de intervenir en asuntos políticos. Asegura que su actitud “está perjudicando a la Iglesia católica”. El presidente expresa su rechazo a las posturas diplomáticas del Vaticano y señala los puntos de fricción con su administración. “No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. Un papa que considere terrible que Estados Unidos haya atacado a Venezuela”. Además, defiende su gestión frente a las valoraciones del pontífice: “No quiero un papa que critique al presidente de Estados Unidos cuando estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido”, sentencia. Trump sugiere que la nacionalidad de León XIV fue un factor determinante en su elección para el solio pontificio. Según el mandatario, fue elegido “porque era estadounidense, y pensó que sería la mejor forma de lidiar” con la presidencia republicana, por lo que le instó a “estar agradecido”. El presidente pide al Papa que “se ponga las pilas”, que use el “sentido común” y que actúe como un líder religioso y no como un político. Sugiere que la nacionalidad de León XIV fue el factor determinante en su elección para el solio pontificio. Pero, hace una semana, desde el Vaticano, el Papa pidió a los líderes mundiales que detengan toda “exhibición de fuerza” y apuesten por “mesas de diálogo y mediación”. Y, aunque el papa no mencionó países específicos en su última alocución, sus palabras coincidieron con las tensas negociaciones mantenidas en Pakistán entre Estados Unidos e Irán. Por otra parte, Trump subió una foto a redes sociales comparándose con un Jesucristo salvador. Se trataba de una imagen creada por inteligencia artificial, a modo de recreación ficticia, donde aparecía postrando su mano sobre la frente de un enfermo, tumbado en la cama. A su alrededor, una serie de elementos simbólicos clave: una gran bandera del país, un águila (símbolo nacional), una serie de soldados fallecidos por la patria en el Paraíso, unos cazas sobrevolando el cielo, la Estatua de la Libertad entre fuegos artificiales... Además, en la parte inferior de la imagen, junto al paciente postrado en la cama, figuraban una serie de ciudadanos que representaban los sectores que Trump más valoraba: veteranos de guerras, patriotas, marines, cristianos rezando y una enfermera junto al hombre enfermo que Trump pretendía salvar con su mano mesiánica.

El papa responde a las críticas de Trump: “La Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra”.

Horas después de las durísimas críticas de Donald Trump, el Papa respondía a las críticas: “Seguiré pronunciándome con firmeza contra la guerra”. Los comentarios de Trump se habían producido después de que León XIV pidiera a los líderes que pusieran fin a la violencia: “¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra!”. Confirmaba que planeaba seguir pronunciándose  contra la guerra. En comentarios realizados a bordo del vuelo papal hacia Argel, donde el primer papa estadounidense iniciaba una gira de 10 días por cuatro países africanos, el pontífice afirmaba que el mensaje cristiano estaba siendo “mal utilizado”. “No quiero entrar en un debate con él. No creo que el mensaje del Evangelio esté destinado a ser utilizado de la manera en que algunas personas lo están haciendo”, dijo el Papa a Reuters. “Seguiré pronunciándome con firmeza contra la guerra, buscando promover la paz, fomentando el diálogo y las relaciones multilaterales entre los Estados para encontrar soluciones justas a los problemas”, afirmó, hablando en inglés. “Demasiadas personas están sufriendo hoy en el mundo”, dijo. “Demasiadas personas inocentes están siendo asesinadas. Y creo que alguien tiene que levantarse y decir que hay una mejor manera. No, no le tengo miedo a la administración Trump, ni a proclamar el mensaje del Evangelio en voz alta, que es para lo que creo que debo estar aquí. No somos políticos, no vemos la política exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz”, dijo el Papa con total tranquilidad al grupo de periodistas que iba en el vuelo. “Las cosas que yo digo no tienen por qué ser entendidas como un ataque a nadie. El mensaje del evangelio es muy claro: ‘Bienaventurados los que construyen la paz’. Esto es lo que creo que tengo que hacer, lo que la Iglesia tiene que mantener. No somos políticos, no nos ocupamos de política internacional con la misma perspectiva que él (Trump) pueda tener. No somos políticos, no nos ocupamos de política internacional con la misma perspectiva que él (Trump) pueda tener. Yo creo en el mensaje del evangelio que es el del construir la paz”, añadió. “Creo que el presidente no está entendiendo lo que es el mensaje del evangelio”, aseveró el pontífice, quien sentía “mucho” las palabras que Trump le dirigía, pero él seguiría con su misión.

El papa León XIV, arropado por toda la comunidad internacional tras las palabras de Trump.

El papa León XIV respondía el lunes a las críticas del presidente de Estados Unidos, al que recordaba que “el evangelio es claro” y que “la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra”. Así lo expresaba el Pontífice durante la rueda de prensa del vuelo que le trasladaba a Argel en el tercer viaje apostólico en el que recorrería Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. “No veo mi papel como el de un político porque yo no soy un político, ni quiero entrar en un debate con él”, afirmaba el papa ante unos 70 periodistas que le acompañaban. León XIV afirmaba que no tenía “miedo” a la administración Trump y aseguraba que sentía “mucho” las palabras del mandatario, pero que seguiría con su misión: “Continuaré hablando en voz alta del mensaje del Evangelio, aquello por lo que la Iglesia trabaja. Lo digo para todos los líderes del mundo, no sólo para él: intentemos terminar con las guerras y promover la paz y la reconciliación. Las cosas que yo digo no tienen por qué ser entendidas como un ataque a nadie. El mensaje del evangelio es muy claro: bienaventurados los que construyen la paz”, añadió el Pontífice en su intervención, donde señalaba que sus palabras se circunscribían a la misión de la Iglesia: “Esto es lo que creo que tengo que hacer, lo que la Iglesia tiene que hacer. No somos políticos, no nos ocupamos de política internacional con la misma perspectiva que él pueda tener. Yo creo en el mensaje del evangelio que es el del construir la paz”. De igual forma, agregaba que él solo estaba invitando “a todos” para buscar la manera “de construir puentes de paz y reconciliación, de buscar modos de evitar guerra siempre que se pueda. Creo que el presidente no está entendiendo lo que es el mensaje del evangelio. Creo que es muy importante volver a ese sendero, sea a través de Naciones Unidas, o de otras maneras y trabajar por la paz. Hay demasiadas personas sufriendo en el mundo hoy en día. Demasiadas personas inocentes están siendo asesinadas. Y creo que alguien tiene que alzar la voz y decir que hay una mejor manera” concluyó. Tras lo ocurrido, el papa recibió innumerables mensajes de apoyo. 

El Papa León XIV cerró las puertas del cielo al Pentágono y a la Casa Blanca.

El ataque de Trump a su compatriota el papa León XIV indignó a toda la política de Italia, de derecha a izquierda, y a la iglesia del país, calificando sus palabras de “equivocadas” e “inaceptables”. De hecho, la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) emitió un comunicado “lamentando” las palabras del mandatario contra el pontífice de Chicago. “En un tiempo marcado por conflictos y tensiones internacionales, su voz representa un llamamiento exigente a respetar la dignidad de las personas, el diálogo y la responsabilidad”, declaró. La primera ministra, Giorgia Meloni, reconocida aliada de Trump en el continente europeo, publicó un mensaje para desear que el papa “fomente la resolución de conflictos” en su viaje a África, unas sutiles palabras interpretadas como un respaldo al Pontífice tras las críticas del estadounidense, al que no citó. Incluso su vicepresidente, Matteo Salvini, líder de la ultra Liga y defensor cada día de Trump, salió en defensa del papa, asegurando que atacar a “un símbolo de paz y guía espiritual de miles de millones de católicos, ni es útil ni inteligente”. La principal formación opositora, el Partido Demócrata (PD, centro izquierda), consideró asimismo que las palabras de Trump contra el papa “son inaceptables” y marcan “un salto preocupante en la degradación del lenguaje político”, en opinión de la senadora Beatrice Lorenzin. Desde Bruselas, el embajador de la Unión Europea ante la Santa Sede, Martin Selmayr, exigió respeto para el papa y para la institución que representa y consideró que los llamamientos de León XIV a la paz eran más importantes que nunca. “El Papa Horas después de las durísimas críticas de Donald Trump, León XIV Horas después de las durísimas críticas de Donald Trump, León XIV —manifestó— es una institución única, de 2000 años con mucha historia, que, ante todo, exige respeto, sea uno católico o no, estemos de acuerdo en todos los puntos o no”. Por otro lado, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, también condenó “el insulto” de Trump. “Declaro que la profanación de Jesús, el profeta de la paz y la hermandad, es inaceptable para cualquier persona libre. Le deseo gloria en Alá”, aseguró en un mensaje en X. Otra figura política que se pronunció fue la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que celebró en una conferencia de prensa que el papa hiciese un llamamiento por la paz: “Es algo que nosotros celebramos. Ha estado llamando no sólo a Estados Unidos sino a todos, Israel incido, a no intervenir, a garantizar la paz en el mundo. Y esa siempre va a ser nuestra posición, la de apoyar la paz”.

Luis Arguello, presidente de la Conferencia Episcopal española, defiende al Papa frente al “anticristo” Trump: “Son ataques burdos”.

El presidente de la Conferencia Episcopal española, Luis Arguello lamentó las “actitudes totalitarias” del presidente de EEUU, mientras que Munilla sugeríaa que pudiera estar poseído: “Las palabras profundísimas del Papa escribe Jesús Bastante en elDiario.es— han molestado a la fiera como el agua bendita a la niña del exorcista’. Un día después del escándalo, Luis Argüello, salió en defensa del Papa León XIV frente al ‘ataque burdo’ de Donald Trump, a quien con cierta sorna calificaba de ‘anticristo’. Trump acusó al Papa de ser ‘terrible en política exterior’ aludiendo a sus críticas sobre Irán y Venezuela, y le instó a ‘dejar de complacer a la izquierda radical’. El papa León es DÉBIL con el crimen y terrible en política exterior”, escribió el mandatario en su red Truth Social, en un largo mensaje en el que le instó a ‘concentrarse en ser un gran papa, no un político’, porque ‘está perjudicando a la Iglesia católica’.  No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. (...) Ni un papa que critique al presidente de Estados Unidos cuando estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido, añadió Trump. ‘No le tengo miedo a la administración de Trump’, respondió León XIV. Seguiré hablando en voz alta del mensaje del Evangelio, por el que trabaja la Iglesia. En nombre de la Iglesia en España, de cada una de sus diócesis, de las realidades de todo tipo de la Iglesia en España, doy nuestro apoyo al Papa en su búsqueda de caminos de diálogo, de justicia, que hagan posible la paz”, recogía Europa Press. Cuestionado por la imagen en la que Trump se presentaba como Jesucristo, Argüello se preguntó: ‘¿Cristo o Anticristo?’, lamentando que ‘hoy a veces el Cesar parece querer presentarse como Dios, con actitudes totalitarias’. Antes de Argüello, lo cierto es que solo tres obispos españoles habían salido a la esfera pública para apoyar al pontífice: el de Sant Feliú, el dominico Xabier Gómez; el arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo; y el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, quien se mostró muy crítico contra Trump en su espacio 'Sexto Continente' de Radio María. ‘Las palabras profundísimas del Papa han molestado a la fiera como el agua bendita a la niña del exorcista’, subrayó el prelado, ubicado ideológicamente a la derecha política, pero muy contundente contra el apoyo del líder MAGA tanto al genocidio de Gaza como a los ataques contra Irán. ‘Hemos tocado el trigémino al hombre que se cree el más poderoso del mundo’, constató Munilla, quien lamentó cómo ‘la droga del poder, de pretender ser el dueño del mundo, es muy seductora’ y denunció el ‘delirio de omnipotencia’ de Trump. Junto a ello, Munilla confíó en que esta polémica ‘decante definitivamente los corazones de muchos católicos que han estado coqueteando con las ideologías y defendiendo que lo que hace Trump es un bien al mundo’, algo que seguramente no hará la ultraderecha 'católica' española, encerrada en un enigmático silencio desde ayer. ‘Yo confío en que este ataque a cara descubierta decante los corazones de muchos católicos en el tema de dejarse de tonterías’, señaló”.

Guerra total entre la Iglesia católica de EEUU y Trump,tras los ataques al Papa habrá consecuencias 

La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos salió en defensa del papa León XIV, tras los ataques recibidos por parte de Donald Trump. En un comunicado oficial firmado por su presidente, James Massa, la institución eclesiástica respaldó la autoridad del sumo pontífice y recordó la doctrina milenaria de la Iglesia contra las guerras. Aunque el texto evita mencionar explícitamente a Donald Trump, la declaración se produce en un momento de máxima tensión, tras las descalificaciones del mandatario republicano hacia el jefe de la Iglesia Católica. Los obispos estadounidenses recordaron que la “teoría de la guerra justa” establece que una nación solo puede “empuñar legítimamente la espada en defensa propia, una vez que todos los esfuerzos de paz hayan fracasado”. El comunicado aclara que las palabras del Papa no son meras opiniones teológicas, sino que ejerce su ministerio como Vicario de Cristo al predicar el Evangelio. “Para que una guerra sea justa, debe ser una defensa contra otro que la libra activamente”, recalca la Conferencia Episcopal, alineándose con la afirmación del pontífice de que Dios “no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra”. Lejos de amedrentarse por las críticas que lo tildan de ser “terrible en política exterior”, el papa León XIV volvió a utilizar las redes sociales para lanzar un mensaje contundente: “¡Basta ya de guerras!”. El pontífice ha abogado por una paz “desarmada y desarmante”, que no se fundamente en el miedo, las amenazas o las armas, sino en el amor y la justicia. “El mundo tiene sed de paz”, reiteró con fuerza, denunciando los “dolorosos cúmulos de muertos, destrucciones y refugiados” que dejan los conflictos actuales, especialmente la guerra en Irán. El Papa insistió en que seguirá manifestándose contra la violencia a pesar de las presiones políticas. “Demasiadas personas inocentes están siendo asesinadas y creo que alguien tiene que alzar la voz”, declaró el pontífice. Esta postura choca frontalmente con la exigencia de Trump, quien le instó a “concentrarse en ser un gran papa, no un político”, acusándole de estar perjudicando a la Iglesia Católica con su activismo pacifista. El enfrentamiento ha generado una situación inédita para el Partido Republicano, ya que Trump logró poner en su contra a la cúpula eclesiástica del país. Cabe destacar que el 20% de los ciudadanos de EEUU se declaran católicos, un colectivo que resultó clave para la victoria del republicano en las últimas elecciones, donde obtuvo el 55% del voto de esta confesión.  El ataque directo al pilar de la fe católica podría tener consecuencias electorales imprevisibles al cuestionar la figura que referencia la fe de millones de sus votantes. En todo caso, ahora no se descarta que haya consecuencias y que Trump actué cortando el grifo a la Iglesia Católica estadounidense, ya que lleva años, además, acercándose a la confesión protestante.     

Otros comentarios, imágenes, fotos y fotomontajes:

El emperador contra el papa.

El Papa responde a Trump que no quiere “entrar en un debate” con él tras sus críticas. “No soy político, hablo del Evangelio. A los líderes del mundo les digo basta de guerras”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguraba el pasado martes estar sorprendido con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y subrayaba que “la inaceptable era ella”. En una entrevista exclusiva con el diario italiano 'Corriere dellaSera' ésta calificaba de “inaceptables” sus críticas al papa León XIV. Trump fue tajante, criticando a Meloni por su supuesta inacción ante la crisis en Irán y la acusó de pretender que “Estados Unidos haga el trabajo por ella”. “Ya no es la misma persona e Italia no será el mismo país. La inmigración está matando a Italia y a toda Europa”, sentenció Trump, tras confirmar que Meloni y él no hablan “desde hace mucho tiempo”. Confesó estar impactado con ella. “Pensaba que tenía valor, me equivoqué”. declaró Trump. Justificó este distanciamiento porque, según él, Meloni “no quiere ayudarnos con la OTAN, ni quiere ayudarnos a deshacernos del arma nuclear. Es muy diferente de lo que pensaba. Dice que Italia no quiere estar involucrada. Aunque obtiene su petróleo de allá y Estados Unidos es muy importante para Italia. No cree que Italia deba estar involucrada”, afirmó.  Además, Trump afirmó que Europa “se está destruyendo a sí misma desde el interior” con sus políticas energéticas. “Pagan los costes de energía más altos del mundo y ni siquiera están dispuestos a luchar por el estrecho de Ormuz, de donde la reciben. Dependen de Donald Trump para que lo mantenga abierto”, afirmó. En este sentido, reveló haber solicitado a Italia el envío de dragaminas a la zona, sin éxito. “He pedido enviar todo lo que quieran, pero no quieren porque la OTAN es un tigre de papel”, concluyó.

Trump carga también contra Meloni, por defender al Papa: 'La inaceptable es ella'.

Trump eliminó la foto en la que se comparaba a Jesucristo, pero dice que aparecía como “médico”. El mandatario tomó esta decisión tras una oleada de críticas negativas que llegaron incluso de sectores cristianos ultraconservadores que le apoyan, quienes calificaron la publicación de “blasfemia”. Pese a retirar la imagen, Trump rechazó las disculpas porque consideró que era un error de interpretación. Confesó que fue él mismo quien subió esa foto, sin apuntar a colaboradores, pero aseguró que la quiso compartir porque le gustó al verse representado como un médico que sanaba a los enfermos. La imagen en cuestión mostraba al republicano como una figura sanadora. La reacción fue inmediata entre sus propios seguidores religiosos; la podcaster católica Isabel Brown calificó la representación de “francamente repugnante e inaceptable”, mientras que el comunicador Michael Knowles sugirió que lo más conveniente, tanto espiritual como políticamente, era borrar la foto. Otros influyentes conservadores como Megan Basham o Jon Root se sumaron a la denuncia, tachando el contenido de blasfemo, lo que forzó al presidente a dar explicaciones públicas. Trump negó a la prensa que la imagen tuviera una intención religiosa y acusó a los medios de comunicación de difundir fake news. “Pensé que yo era como un doctor. Tenía que ver como un trabajador de la Cruz Roja, a la que apoyamos”, se justificó el presidente, alegando que la intención original era mostrarlo como alguien que “hace que la gente mejore”. Pero de hecho no fue un error: el año pasado ya publicó otra imagen generada por IA en la que aparecía figurando como un papa de Roma.

Mi amigo, Antonio Casero, escribía en facebook del pasado martes sobre las guerras denunciadas por León XIV. “Es una actitud que sigue la línea de Francisco, pero que a mí me provoca muchas dudas sobre toda la cúpula y el poder de la mayoría de los obispos y altos cargos eclesiales de España. No me creo nada de lo que digan todos esos que figuran en la fotografía de la Iglesia católica de nuestro país. La mayoría están en la línea de las políticas de VOX, y los más moderados, en el PP. Con Francisco inicié una vuelta a respetar los principios de la comunidad cristiana, tras un alejamiento durante toda la etapa de Juan Pablo II, uno de los pontífices que más daño ha hecho a la Iglesia por su silencio, un silencio que permitió la actuación de miles de pederastas y corruptores que se cobijaban bajo el paraguas del Vaticano. Pero sigo desconfiando totalmente de todos esos cargos que no aceptaban la línea de Francisco y que ahora intentan seguir lo que León XIV denuncia y defiende, entrando en contradicción con las prácticas que vienen ejerciendo al apoyar a los ultras conservadores, reaccionarios y a los neofascistas que tienen poder en el PP y VOX.  ¿Cuándo y en qué momentos han denunciado el genocidio en Gaza y las políticas armamentistas? ¿Cuándo han practicado las enseñanzas del Evangelio? ¿Acaso prefieren asistir a actos de los legionarios, cantando El novio de la muerte, y pasear con la vara o báculo en las procesiones de Semana Santa? León XIV es consciente de la gravedad del momento y de la ola de ultraderecha que potencia a las sectas evangélicas, que actúan como instrumentos para someter con mayor facilidad a las personas más vulnerables. ¿Qué dicen los obispos de Madrid de la Ayuso y su manada?”

¡GUERRA DECLARADA!

“En Estados Unidos mando yo”, sentenció Donald Trump tras los duros ataques del Papa León XIV.  El conflicto ha pasado de las palabras a las amenazas directas, con menciones a “cañones” y “justicia divina”. ¿Podrá Trump gobernar sin el apoyo de la Iglesia? La comunidad cristiana está en pie de guerra y los aliados del presidente comienzan a sentir el peso de esta disputa. Se habla de un “Anticristo” en la Casa Blanca y de una traición sin igual a los valores religiosos.

El humor en la prensa de esta semana: El Roto, Peridis, Eneko, Manel F., Vergara, Milki y Duarte, Enrique, García Morán, J. M. Nieto, Indígoras y Pachi, Javi Salado, J. Morgan, Sansón, Ricardo... 








Vivienda tallada.
A las tres.

Mantenimiento.











Si se cree DIOS, ¿a qué esperan para crucificarlo?

Pep Roig, desde Mallorca: 


Ser antirracista.
Descontrol controlado.
Habemus...
Lógica
No  todos.
De lejos.

Los vídeos de esta semana:

Trump dice que el Papa León le debe el cargo: lo revienta en insultos

Trump arremete contra el Papa León XIV en una creciente disputa por la guerra con Irá

ÚLTIMA HORA | "No le tengo miedo": el Papa León se planta ante Trump por la guerra en Irán

Papa León XIV “No tengo miedo de Trump y seguiré hablando contra la guerra” 

El papa León XIV responde al presidente de EEUU: "No tengo miedo a la administración de Trump"

Trump se endurece contra León XIV; el papa no se raja y se la devuelve