jueves, 19 de febrero de 2026

Más de 200 profesores piden la libertad de Pablo Hasél.

 

Pablo Hasél durante un juicio en la Audiencia de Lleida, el 23 de noviembre de 2022.

Más de 200 catedráticos y profesores de diferentes países han apoyado la campaña de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) firmando un manifiesto a favor de la puesta en libertad del rapero Pablo Hasél. La campaña también lo postula como candidato al Premio Internacional Sájarov, que otorga el Parlamento Europeo.

Lluís Llach, presidente de la ANC, dio a conocer la iniciativa celebrando un acto en la sede del Col·legi de Periodistes de Catalunya, acompañado de la portavoz de Laietana 43, Pilar Rebaque, por el líder de la agrupación, Hasél Campaign Professors, Henry Ettinghausen, y por el representante de la Plataforma Antirrepresiva de Ponent y de Barcelona, Adam Camon. El manifiesto, al que además de las entidades citadas se ha sumado la asociación de escritores Pen Club Catalán, denuncia el encarcelamiento “injusto” del rapero Pau Rivadulla, conocido como Pablo Hasél, y cuestiona los motivos de su polémica condena.

El 16 de febrero de 2021 Pablo Hasél fue encarcelado por los por los delitos de enaltecimiento de terrorismo e injurias y calumnias contra la Corona y las instituciones del Estado, y, más tarde, fue condenado por otras causas. La condena se produjo a raíz de letras que contenían sus canciones y tuits que había publicado. El hecho despertó una gran polémica sobre los límites de la libertad de expresión en España.

A raíz de este suceso, el mundo del arte y la cultura se movilizó en nombre de la defensa de la libertad de expresión. Otras organizaciones, individuos y políticos han manifestado su descontento y cuestionado los motivos que han llevado al rapero a prisión. Un caso que ha tenido un gran impacto social en el país y fuera. 

El mismo día de su detención en la Universidad de Lleida, donde se refugió para resistir su arresto, empezó una oleada de protestas en distintas zonas de España. A partir de ese mismo momento, comenzaron las movilizaciones, que a día de hoy siguen latentes. 

miércoles, 18 de febrero de 2026

“El compromiso de los difuntos”.

 

El 1 de noviembre de 2003 se anunció el compromiso del príncipe Felipe de Borbón, “marcando un hito al ser Letizia una periodista divorciada, lo que modernizó la monarquía española” Y lo primero que viene a la cabeza a Nieves Concostrina, la autora de esta serie en “Público”, es que la monarquía española, y, en realidad, cualquier monarquía, es imposible de modernizar. “Puedes darles capitas de pintura para que vayan aguantando el tirón, pero es una institución desfasada que sostiene a gente que nadie necesita. Podría haber añadido la IA que la divorciada también había recurrido al aborto voluntario, tal y como contó David Rocasolano, encargado de hacer desaparecer el expediente médico, porque con ello habría convertido la monarquía española en pura vanguardia.

“Nada ni nadie puede modernizar la monarquía. Sería como pretender modernizar un Ford-T de 1923. Puedes conseguir que siga circulando en circuitos exclusivos, que luzca brillante para su exhibición como reliquia de otro tiempo y que sea admirado como curiosidad añeja, pero no sirve para nada más. No tiene utilidad. Y la segunda reflexión tras leer la gilipollez de la IA es preguntarse a quién demonios se le ocurre anunciar un compromiso en plena festividad de Santos y Difuntos. El matrimonio nació muerto.

“Cuentan algunas malas lenguas bien informadas de Patrimonio Nacional que allá por 2003, cuando ya estaba apalabrado, prometido o adjudicado (las mismas malas lenguas no pueden confirmar este extremo porque solo se lo comunicaron de palabra) el presupuesto necesario para arreglar las deterioradas cubiertas del Palacio Real de Aranjuez, el dinero se esfumó. Pufff… desapareció. Nunca más se supo.

“Las mismas malas lenguas, verdaderamente preocupadas y ocupadas en el patrimonio nacional español más que en el servilismo decimonónico al borbón que impera en ese organismo por parte de gran parte del personal, achinaron los ojos y se pusieron a sospechar. Qué extraña coincidencia que muy poco después se anunciara el compromiso del príncipe Felipe con una que salía en la tele y se necesitara rascar fondos de todas partes para financiar la boda. Los expertos en estos asuntos han calculado que costó entre 20 y 40 millones de euros, aunque desconocemos el presupuesto exacto pese a que se utilizaron caudales públicos. Nos torearon como quisieron para vendernos a esta pareja que -ellos no lo sabían- hacía aguas antes de empezar. Pero bien que nos sangraron, además de torearnos.

“Y también nos mintieron. Felipe y Letizia nos engañaron. Y si eran unos embusteros cuando eran príncipes, qué esperar ahora que son reyes. El borbón lo lleva en su naturaleza, pero resultó sorprendente la soltura con la que se subió al carro del juego sucio la nieta del taxista republicano Paco Rocasolano.

“En aquel mayo de 2004, el de la costosa boda en la que lo más reseñable fue el cebollón que se agarró Ernesto de Hannover y la hostia que le calzó el taxista a su exyerno Jesús Ortiz porque se la tenía jurada, la ya experiodista Letizia guardó su ética y sus principios en un cajón, lo cerró bajo siete vueltas de llave y no lo ha vuelto a abrir. Tanta ansia tenía por pisar moqueta en la Zarzuela y lucir tiaras y demás joyas de la corona, que hasta convenció a su primo, el abogado David Rocasolano, para que hiciera desaparecer la documentación de su interrupción voluntaria del embarazo en la clínica Dator de Madrid. La pareja príncipe-plebeya tenía que evitar que sus católicas majestades se enteraran y que Rouco Varela la excomulgara. Una actitud la suya, más que vergonzosa, hipócrita y cobarde, pero sobre todo ofensiva para las mujeres de este país que tanto han luchado por ese derecho a abortar legalmente. Intentar borrar esa huella, como si fuera un delito, avergonzada por haber ejercido un derecho, y aprovechándose de su futuro papel como princesa para presionar a su pariente dice todo de su catadura moral.

“Al que no pudo hacer desaparecer Letizia de Almendralejo fue a su exmarido, Alonso Guerrero, y tampoco pudo destruir la documentación de su divorcio, pero, de haber podido, capaz hubiera sido de reconstruirse el himen para convencer a Rouco y a sus suegros de que estaba soltera y entera. Lo que fuera con tal de trincar al príncipe, pillar trono y pasar por católica obediente, aunque no diferencie santiguarse de persignarse.

“Plebeya, nieta de un taxista que luchó por la República mientras los borbones apoyaban el golpe de Estado desde el exilio, hija de una sindicalista, divorciada, con "la mancha" de un aborto voluntario, periodista… irreverente y atea, aseguran quienes la trataron en su etapa extremeña… Qué podría salir mal, se preguntaban en la Zarzuela con voz entrecortada. Pues todo, todo salió mal porque sabían que estaban metiendo a la zorra en el gallinero, y no porque fuera a trabajar por la República desde dentro (eso lo hace magníficamente bien Froilán), sino porque quería ser gallina, aunque el resto del corral la caló desde el principio”.

Así comienza este nuevo capítulo de Nieves Concostrina que resumimos y recomendamos leer hasta el final.

martes, 17 de febrero de 2026

El miedo es la antesala del silencio.

Los firmantes de un manifiesto por una esfera púbica libre de acoso, amenazas y odio, denuncian la campaña de la ultraderecha que buscar amedrentar a las voces de izquierdas y urgen al Gobierno y a Interior que “tome nota”. Se trata de una iniciativa impulsada por la asociación Acción Contra el Odio y la Fundación Contexto y Acción, editora de CTXT, junto a Público, Infolibre, Canal Red, Luzes, El Salto, Pandemia Digital, Spanish Revolution, La Marea y Sin Permiso. Un manifiesto contra la campaña de la ultraderecha que intenta amedrentar a las voces de izquierdas.

“El miedo –dice el manifiesto– es la antesala del silencio y muchas voces públicas sienten miedo hoy en el Estado español. No podemos tolerarlo. Las y los abajo firmantes –periodistas, escritores, juristas, activistas, profesores, sindicalistas, artistas, ciudadanía y organizaciones sociales– pedimos a la sociedad y a las instituciones que protejan el espacio público y con él a sus agentes democráticos, porque son un dique necesario frente al acoso, las amenazas y la impunidad de la extrema derecha trumpista y su industria del odio.

“La historia enseña que el fin último del autoritarismo es silenciar todo relato diferente al suyo. Y esa historia está de vuelta otra vez. Las fórmulas nos suenan desgraciadamente familiares. Mentiras, insultos, machismo, homofobia, racismo, amenazas y violencia coordinada en las redes sociales, en los medios y en la calle, con el objetivo de amedrentar y silenciar a las voces comprometidas con la democracia y que resultan incómodas a los ultras.

 “Los casos son ya demasiados. Una periodista es señalada por un partido neofascista por su activismo contra la violencia machista y las agresiones sexuales. Un diario de gran audiencia miente sobre el salario de una informadora de la televisión pública. Tres neonazis agreden y graban en la calle a un reportero, sin detenciones. Una comentarista racializada es amenazada con la deportación tras hablar en la televisión pública. Un cómico es acusado falsamente de reírse de las víctimas de un accidente fatal. Tras las mentiras llegan las amenazas y el desgaste emocional que hace que nada merezca la pena.

“En las últimas semanas, más ataques coordinados: el nombre de una analista de izquierdas aparece escrito en el centro de una diana dibujada junto a las tumbas vandalizadas de luchadoras antifascistas de otro tiempo. Y hace muy poco, la trabajadora de un pequeño medio digital tiene que darse de baja tras sufrir amenazas de muerte en redes. Su crimen: haber contado cómo se financian los acosadores disfrazados de periodistas.

“Son las voces atacadas de una democracia en riesgo. Exigimos al Gobierno y al Ministerio de Interior que tomen nota de esta gravísima situación, y que adopten medidas urgentes para sancionar con dureza a las plataformas tecnológicas que niegan la pluralidad de ideas, fomentan la proliferación del acoso y de las amenazas personales y ni siquiera cumplen las sentencias judiciales.

“Exigimos que la fiscalía, los jueces y las fuerzas de seguridad protejan de oficio y con toda firmeza a quienes sufren amenazas y persecución por intentar realizar el trabajo de informar u opinar. Necesitamos la implicación de la sociedad civil en esta lucha, porque la libertad de expresión no protege los discursos de odio y porque es preciso perder el miedo a señalar y denunciar a los autores de esos ataques y extorsiones.

“Debemos defender la democracia frente a la industria del odio sufragada con los impuestos de todas y todos, porque su objetivo es destruirla mediante el acoso, las mentiras y la intimidación.

“La violencia institucional y racista que vemos estos días en las calles de Estados Unidos es el final de un camino que algunos pretenden empezar a recorrer en nuestro país. No podemos permitirlo.

“Llamamos a todas y todos los demócratas a rebelarse contra el monocultivo del odio y el miedo. Frente al autoritarismo, todas somos la misma cosa. También aquí, si atacan a una nos atacan a todas”.

El manifiesto es firmado por una larga lista de periodistas, sociólogos, actores y actrices, científicos, cómicos, profesores y muchas otras profesiones...