martes, 9 de junio de 2026

Isabel Díaz Ayuso atacó a Rosalía.

 

Isabel Díaz Ayuso intentó,  según Escena Pop, ganar puntos llamando a Rosalía una “mujer del pasado” y una “ocultadora de los valores nacionales” y afirmando que su liderazgo ya no representa la verdadera España. Sin embargo, eligió el objetivo equivocado. En un momento inesperado, Rosalía no solo respondió, sino que lo hizo con una lección moral impresionante, mostrando la fuerza de la experiencia y la responsabilidad nacional.

“Isabel Díaz Ayuso acaba de declarar que he traicionado nuestros valores comunes,” comenzó Rosalía con una voz profunda, calmada y autoritaria. “¿Saben lo que es la verdadera responsabilidad? No se trata de dar discursos ruidosos en plazas, sino de guiar a una nación a través de tiempos de crisis, incertidumbre y división social, preservando todo lo que nos hace españoles”. Y eso era solo el principio. “¿Saben cuál es la verdadera prueba de convicción?” continuó, recorriendo la sala con la mirada. “No es cuando alguien aparece cuando brilla el sol, sino cuando se mantiene firme en la tormenta y no deja que el barco se hunda. Los valores no son modas que se puedan cambiar por una nueva campaña política.”

Luego habló directamente sobre lealtad, fuerza comunitaria y estabilidad, con la convicción sólida que la caracteriza desde hace décadas. “¿Saben cuál es un verdadero acto de responsabilidad? Es cuando construimos puentes entre nuestro pasado y nuestro futuro, cuando protegemos a nuestras familias de presiones externas, y cuando apoyamos a nuestra comunidad incluso en tiempos difíciles. Los valores no son eslóganes políticos, sino la suma de nuestras acciones” Esto no fue un ataque político común. Fue la respuesta de una líder experimentada frente a una nueva retadora. Rosalía – constantemente atacada por Isabel Díaz Ayuso como el rostro del ‘viejo sistema’ – dio vuelta la situación. En lugar de defenderse, puso en el centro la perspectiva histórica y el servicio al país. “No afirmo ser infalible,” dijo Rosalía con un momento de sinceridad. “Pero llevo décadas del mismo lado. No descubrí mi país ayer, llevo años trabajando por él todos los días.”

Finalmente, la idea más poderosa quedó grabada en la audiencia: “Hemos aprendido a reconocer al árbol por sus frutos. Las palabras vacías se irán con el viento, pero los barrios seguros, las comunidades fuertes y un país que conserva su identidad permanecerán. Pregúntense: ¿quién estará allí cuando se apaguen los reflectores y quede el trabajo duro?”. Así es como se responde. No apresurado, no improvisado. Sino con la sabiduría que solo da el servicio durante años. Isabel Díaz Ayuso intentó acorralarla, pero Rosalía dio una lección de liderazgo que ahora recorre todo el país.

domingo, 7 de junio de 2026

Como un juguete roto.

 


La última vez que di señales de vida a través de mi web fue el pasado martes. Ese día sufrí un desmayo, mientras tocaba la trompeta, cayendo al suelo y, al estar solo y medio mareado, me levanté como pude me tumbé en la cama, esperando la llegada de los míos. Cuando llegaron, llamaron por teléfono a una ambulancia que me llevó al Hospital Infanta Sofía, dejando la comida en la mesa.

Allí viví una experiencia que me dejó en un principio algo perplejo. Me recibió un grupo de una quincena de médicos y estudiantes de enfermería que me recordaron las circunstancias de mi caso: mi mareo con inestabilidad, mi posterior pérdida de conciencia, la dificultad en mantenerme en pie... todo ello provocado, al parecer por la insistencia en tocar la trompeta, lo que podía ser la causa o efecto de mi desestabilidad emocional.

A continuación, recuerdo que me llevaron tumbado en una camilla muy elevada, sin que pudiera observar otra cosa que los diferentes sostres ofrecidos a mi paso. Según juicio clínico de los médicos que me atendieron tuve un “probable síncope por disautonomía en paciente con párkinson”.

Lo médicos decidieron que me quedase en una sala llena de pacientes. Y allí viví, con casi mis 83 años, la experiencia más dura de mi vida. Calculo que habría unos cincuenta pacientes, todos ellos, desprovistos de sus ropas que cambiaron por un ligero camisón que cubría la parte delantera, dejando descubierta toda la de atrás.  Me adhirieron un complicado lío de electrodos sobre mi pecho y brazo derecho. Una mezcla de cables que me obligaba a permanecer inmóvil y a no jugar con ellos. Así, durante horas y horas inmovilizado.

Para vivir así, lisiado, en aquella comunidad no había necesidad alguna de levantarse para nada. Así me lo indicaron cuando les pedí ir al baño y me trajeron un orinal de botella. Insistí en que no se trataba de orinar, sino de defecar y que no pensaba hacerlo delante de todos. Al final decidieron que algún auxiliar me llevase sentado en una silla de ruedas. Cuando llegué al baño, me impidieron que cerrase la puerta con el pestillo. Decidieron dejarla entreabierta, aconsejándome darme prisa y no dormirme.

Llegada la hora de la cena sirvieron a todos, pasando de largo cuando llegaba mi turno. Me habían dicho que me darían de cenar y deseaba comer algo sólido. Pregunté la razón de mi ayuno y me trajeron como favor especial un yogur que había sobrado.

El resto de la noche fue un infierno continuo entre lamentos de un enfermo que no dejaba de quejarse con sus gritos y protestas desaforadas. Las horas pasaban muy lentas y el sueño no lograba hacerme sucumbir. Y estaba decidido a protestar y a no continuar con esa experiencia.

Pero, al día siguiente, cuando la médico responsable me visitó, antes de abrir yo mi boca, me comentó. “Esta misma mañana le damos el alta”. Y horas después me encontraba yo en casa, desencajado e inservible como un juguete roto... Y así continúo, intentando recuperarme.

martes, 2 de junio de 2026

Brutal agresión de un policía nacional a una profesora frente a la Conselleria de Educación.

 

Un Policía Nacional agrede por la espalda a una maestra y la tira al suelo en Valencia.

Una profesora que se encontraba manifestándose el pasado domingo, frente a la sede de la Conselleria de Educación en València, fue víctima de una brutal agresión por parte de un agente de la Policía Nacional. El brutal empujón a la mujer que cayó de golpe al suelo fue investigado por la Delegación del Gobierno valenciana. Varios profesores del IES Honori Garcia de la Vall d'Uixó, que también se estaban concentrando frente a la Conselleria, recogieron a la víctima del suelo, tras golpearse contra el asfalto, y le dieron las primeras asistencias. Asimismo, los docentes presentes han recriminado a la Policía Nacional su actitud en este grave episodio al grito de “vergonya, vergonya” .

Las primeras reacciones al vídeo que muestra la agresión sufrida por la docente no se hicieron esperar. El vila-realense Alberto Ibáñez, diputado de Compromís adscrito a Sumar en el Congreso de los Diputados, denunció los hechos y aseguró que el lunes a primera hora exigiría responsabilidades a la delegada del gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé.La propia Pilar Bernabé, en su cuenta de la red social X, ha indicado que la acción policial es “inaceptable” y que se investigarían los hechos “de forma exhaustiva para depurar responsabilidades”. La máxima responsable de los cuerpos de seguridad en la Comunitat Valenciana, calificó lo ocurrido de “totalmente incomprensible que empaña el trabajo de la Policía en estas tres semanas de manifestaciones, en coordinación con los sindicatos convocantes”.

Fuentes de la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana han añadido que la delegada “está en contacto permanente con los sindicatos convocantes de la huelga indefinida del profesorado y ha hablado con ellos ante los hechos acontecidos”. Los sindicatos STEPV, CCOO y UGT denunciado el bloqueo de la negociación con la Conselleria de Educación en el bloque relativo a las retribuciones, uno de los puntos centrales de la huelga indefinida. Las organizaciones sindicales han anunciado que permanecen en el edificio de la Conselleria de Educación a la espera de una respuesta. También han denunciado cargas policiales en los manifestantes del entorno de la conselleria.

Según han señalado en un comunicado, “la Conselleria se niega a reabrir las retribuciones y dificulta el logro de un acuerdo”. Los sindicatos explican que, pese a haber seguido realizando aportaciones para mejorar las propuestas incluidas en el documento de negociación, el proceso ha vuelto a quedar encallado en el apartado salarial.

Un policía empuja violentamente a una docente durante la huelga de Educación en Vazlencia.