domingo, 14 de junio de 2026

El 'sermón' del papa en las Cortes: defiende a los migrantes y la paz, pero...

Fue la primera vez en el que un papa, líder espiritual del catolicismo, la religión que practica el 18% de los españoles —otro 36,3% se declara católico no practicante, según el CIS— habló ante las Cortes Generales. No lo hizo antes ni Juan Pablo II, en sus cinco visitas, ni tampoco Benedicto XVI, en sus tres periplos españoles. La justificación institucional para que se produjera el acontecimiento, según los juristas consultados, venía dada por su condición de jefe de Estado del Vaticano, el más pequeño del mundo. Solo dos partidos habían rechazado su presencia en la sede de la soberanía: Podemos y BNG. Ambos apoyaron a la asociación Europa Laica, que había llamado al boicot al entender incomprensible la presencia de un líder religioso, por muy jefe de Estado que sea, en la sede de la soberanía, dispuesto a pronunciar, como hizo, un “sermón”. León XIV, que cosechó un aplauso de siete minutos tras su intervención, “arrancó —según Raúl Bocanegra en Público— con un reconocimiento de la autonomía de las realidades terrenas” y la distinción entre comunidad eclesial y comunidad política y abrochó un discurso en línea con la doctrina católica, en el que una vez más, combatió los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, reclamó el derecho a pedir una educación católica y recuperó una parte de la tradición católica española: la de la Escuela de Salamanca y el fraile Francisco de Vitoria, que le venía bien para sus argumentos sobre la deriva del planeta. Así, también dejó el papa mensajes a favor del diálogo y contra la polarización política y en defensa del migrante y, a su vez, un decidido empuje contra el rearme y a favor de la paz, en tiempos internacionales muy convulsos”. Para la politóloga Anna López, autora del libro La extrema derecha en Europa (Tirant), el papa “ha sido conservador en cuestiones de bioética porque ha reiterado la posición clásica de la Iglesia contra el aborto y la eutanasia, defendiendo la vida desde la concepción hasta el ocaso natural. Pero ha sido claramente progresista en otros ejes: defensa de los migrantes, crítica a la discriminación, rechazo de la polarización, cuestionamiento del rearme militar, apelación a la justicia social y preocupación por la crisis climática y las causas estructurales de la migración”. ”Por eso —añade López, , el discurso incomoda a todos un poco: la izquierda celebra algunos mensajes sociales, pero rechaza los de aborto y eutanasia; la derecha aplaude estos últimos pero encuentra más incómodas sus posiciones sobre migración o rearme”.

El papa León XIV a su llegada al rezo de la Hora media que ofició en la Catedral de Barcelona.

El papa León XIV visitó el pasado lunes el Congreso de los Diputados, convirtiéndose en el primer pontífice en la historia en pronunciar un discurso dentro del hemiciclo. Durante el acto institucional en la sede de las Cortes Generales, el pontífice pidió a los políticos acabar con la polarización, defendió la dignidad de los migrantes y abogó por la defensa de la vida desde la concepción. “A Dios rogando y con el mazo dando” —comenta Juanlu Sánchez en Al Dia— no significa que puedan persignarse con una mano y con la otra darle mazazos al prójimo. Al día siguiente de aplaudir a rabiar al papa León XIV en Madrid, PP y Vo invistió presidente en Castilla y León a Fernández Mañueco, “inspirados en el principio de prioridad nacional”. Luego en el PP, para no sentirse humillados por Vox, dijo que en realidad no era para tanto, que era poner unos requisitos de arraigo para las ayudas sociales. Pero, aunque el efecto práctico, jurídico, de esas palabras fuera nulo, el político sí estaba cargado: era cuanto menos hacer propaganda supremacista. Al día siguiente, en Barcelona, el papa móvil no dudó en hablar en catalán desde el inicio de su primer discurso, en varias ocasiones, con naturalidad, aunque hubo momentos clave en los que evitó hacerlo y eso ya dio también para polémica. Su visita ganó por goleada a Madrid en la escenificación con un espectáculo visual impresionante para la bendición de la nueva torre de la Sagrada Familia.  Aunque la Policía Nacional expulsó a unos 600 cantantes que iban a protagonizar el cierre musical de la misa del papa ante el temor de que algunos de sus miembros cantaran el himno de Catalunya y mostraran símbolos independentistas. El jueves, en las Canarias, el Papa afirmó que Europa no puede “acostumbrarse” a que el Mediterráneo o el Atlántico sean “cementerios sin lápidas”. “Queridos migrantes, no sois números ni expedientes, ustedes son personas con familia y una casa dejada atrás, con sueños. Quiero decirles que su vida debe ser protegida. No crean a quienes les prometen paraísos fáciles a cambio de dinero. Esas falsas promesas son cantos de sirenas. Este drama debe convertirse en conciencia”.

Apenas 24 horas después de que León XIV advirtiera en el Congreso que “donde una persona es discriminada por su origen se vulnera gravemente el principio de igual dignidad de todos los seres humanos”, Alfonso Fernández Mañueco fue investido presidente de Castilla y León gracias a la ultraderecha. Y aun así dijo compartir al completo las palabras del pontífice. No es incoherencia accidental. Es método.  Spanish Revolution advierte que Feijóo habló de “humanismo”. Borja Sémper defendió que las personas migrantes “merecen ser tratadas con dignidad”. Ester Muñoz aseguró que el PP “no se siente en absoluto interpelado” porque, según ella, la prioridad nacional “no es discriminatoria por el origen”. La trampa está en el envoltorio. Cuando condicionas derechos sociales al “arraigo” y colocas a unas personas por delante de otras según su procedencia administrativa, estás fabricando ciudadanía de primera y de segunda. Lo demás es maquillaje. La intervención más brutal es la de Isabel Díaz Ayuso. La presidenta madrileña sostuvo que el papa “no hablaba para los españoles” y redujo la migración a un problema “de volumen”. Como si las personas fueran mercancía amontonada en un almacén. Como si la dignidad humana dependiera de una tabla Excel. Después, llegó el argumentario de siempre: España en peligro, movimientos masivos, gobiernos “insensatos”, identidad nacional amenazada. Es el marco de Vox con acento de Génova. Ya no se trata solo de pactar con la ultraderecha. Se trata de asumir su relato hasta hacerlo indistinguible del propio. León XIV habló de dignidad humana, de discriminación por origen y de igualdad entre seres humanos. No habló de “volúmenes”, ni de “arraigo”, ni de fórmulas administrativas para restringir derechos sociales a quienes vienen de fuera. El PP no se siente interpelado porque hace tiempo que dejó de escuchar cualquier cosa que incomode a sus pactos. La derecha española ya no discute el marco ultra. Lo administra.

Otros comentarios, imágenes, fotos y fotomontajes:

Después de una prometedora visita a Canarias, el papa León XIV se enfrenta a un imprevisto en su regreso al Vaticano. Una avería en el Airbus destinado a llevarlo a Roma encierra al pontífice en el aeropuerto de Tenerife. Felipe VI, por su parte, se convierte en el héroe de la jornada al ofrecer su propio Falcon para resolver la situación. Una despedida que, lejos del protocolo, se convierte en un encuentro marcado por la amabilidad real.

Esta es la juventud del Papa.




Se juega en medio de la mayor cacería a inmigrantes, rechazando a africanos y asiáticos por su sola condición de tales. Por mucho menos de estos crímenes, a Indonesia le quitaron la sede de un campeonato juvenil en 2023 y a Rusia la echaron de Qatar. Ésta es la FAMOSA democracia de USA, el cuento jamás contado.

Mundial manchado de sangre, discriminación y opresión. La FIFA es a los EE.UU, lo que EE.UU es a Israel. Jamás una federación deportiva honesta hubiera permitido a USA ser sede de un evento mundial. El olimpismo del deporte se ha perdido. Han vetado a Irán, se hospedan en México, la solidaridad no existe, el resto de selecciones debería negarse a jugar. Una situación inédita que mezcla el fútbol con la política exterior. (Isabel Ros)

El humor en la prensa de esta semana: El Roto, Peridis, Eneko, Idígoras y Pachi, Tomín, Antón, Martín, Mliki y Duarte, Asier y Javier, Padylla, Ermengol, J.M.Nieto, Manel F., Vergara, Greenbert...











El combo de la derecha.














Justcia de  dos velocidades

Pep Roig, desde Mallorca:


El molesto Papa.

Exxtrajero bip.
 Todo es posible desde esta America.

España.
Mandamienos molestos.

Los vídeos de esta semana:

El papa ha concluido su alocución con el deseo de “que esta noble nación jamás pierda la memoria de sus raíces ni la audacia de mirar al futuro”.

La llamativa reacción de FEIJÓO y las piruetas de ABASCAL al discurso del PAPA

 El emotivo discurso de Banderas ante el Papa: «Confieso haber sido víctima del hechizo de Dios»

La reflexión de Joan Tardà sobre la visita del papa León XIV en España - Al Rojo Vivo

Francino, sobre la visita a España del papa León XIV: "España es un estado aconfesional"

  LA SAGRADA FAMILIA | ¿Cómo es la catedral de GAUDÍ que visita el PAPA LEÓN XIV? | EL PAÍS

Maestre, del discurso de papa: "Es una aberración que se haga en la Casa del Pueblo" - Al Rojo Vivo

HIPÓCRITAS | HECD, con Marina Lobo | Del Papa a Feijóo, de Abascal a Trump y de Infantino a Ayuso



sábado, 13 de junio de 2026

“La conjura de los necios”.

 

Hay victorias que llegan tan tarde que se sienten como un insulto. John Kennedy Toole ganó el Premio Pulitzer doce años después de meterse en su coche y decidir que ya no quería vivir más. Toda su vida la pasó en Nueva Orleans, bajo la sombra de Thelma, su madre. Ella no es que creyera que su hijo era un genio; es que lo daba por hecho. Devoró la infancia de John exigiéndole estar a la altura de sus expectativas. El chico aprendió rápido: leía antes de entrar a la escuela y avanzaba por las aulas con una brillantez impecable, pero pagando un peaje asfixiante. Mientras su padre se hundía lentamente en una enfermedad mental que lo borró del mapa familiar, Thelma gobernaba. Le elegía la ropa, los horarios y hasta las amistades. John creció siendo eso: un prodigio perfectamente obediente.

El primer respiro real le llegó con el servicio militar en Puerto Rico. Lejos de Nueva Orleans, lejos de ella, John conoció el aire limpio. Pero la tregua duró poco. La ciudad —y su madre— lo arrastraron de vuelta a la rutina de las clases y la docencia. Fue ahí, en el silencio de las noches, cuando empezó a desahogarse de la única forma que sabía. Escribiendo.

Así nació Ignatius Reilly. Un tipo enorme, perezoso, insoportable y brillante que pasaba los días despotricando contra el mundo moderno desde la casa de su madre controladora. Era un espejo deformado y doloroso de la propia vida de John. La novela se llamó “La conjura de los necios”. Él sabía perfectamente que lo que tenía entre manos era una obra maestra. La certeza casi física de haber creado algo único.

El problema es que el mundo editorial rara vez entiende la genialidad a la primera. Mandó el manuscrito y la respuesta fue un goteo constante de rechazos. Demasiado raro, decían. Demasiado local. Nadie pillaba que detrás de esa comedia salvaje había un dolor desgarrador. Robert Gottlieb, un peso pesado de la editorial Simon & Schuster, lo mareó durante dos años con cartas, sugerencias y una esperanza que terminó en nada: “No es publicable”.

Ese último portazo rompió a John. Ver cómo rechazan lo mejor de ti te destroza por dentro. Y lo que siguió fue un descenso oscuro. Apareció la paranoia; sentía que hablaban a sus espaldas, que había un complot para hundirlo. El alcohol pasó de ser un refugio a convertirse en gasolina para sus demonios. Sus alumnos veían que algo iba mal y sus amigos intentaban acercarse, pero Thelma seguía ahí, asfixiando más cuanto más se hundía él. Una combinación letal.

En marzo de 1969 tiró la toalla. Tenía solo 31 años, pero arrastraba el cansancio de un viejo. Condujo sin rumbo hacia Misisipi, aparcó en una carretera secundaria donde nadie le conocía y conectó una manguera al tubo de escape. Fin de la historia.

O eso parecía. Porque Thelma no iba a dejar que el mundo se olvidara de su hijo. Durante once años se convirtió en una presencia incómoda para editores y escritores, cargando con el manuscrito como si fuera una reliquia. Nadie le hacía caso hasta que acorraló a Walker Percy, un autor consagrado de Luisiana. Percy aceptó leerlo casi por quitársela de encima. Empezó con desgana, luego soltó una carcajada y terminó devorando el libro sin poder creer lo que tenía en las manos.

“La conjura de los necios” se publicó por fin en 1980, once años después de su muerte. Y fue un cañonazo. La crítica se rindió y los lectores enloquecieron. Un año después, llegó el Pulitzer. Una justicia poética tremenda, si no fuera porque el autor llevaba una década bajo tierra.

Hoy el libro es un clásico indiscutible, pero John jamás vio una sola copia impresa. Su tragedia nos deja una duda incómoda: ¿cuánta gente tira la toalla justo el día antes de que las cosas cambien? A veces nos reímos con libros que nacieron del puro ahogamiento de su creador, y esa es, sin duda, la victoria más amarga de la literatura.

(Más Allá del Hecho)

viernes, 12 de junio de 2026

El Mundial del miedo.

 

Estados Unidos llevaba 32 años esperando volver a organizar un Mundial. Lo que nadie imaginaba es que acabaría convirtiéndolo en una exhibición planetaria de vigilancia migratoria, controles fronterizos y miedo institucionalizado. La FIFA intenta vender el torneo como una celebración global del fútbol. Pero Donald Trump lo utiliza como escaparate político de su modelo: orden, policía y deportaciones. Y en medio quedan millones de personas preguntándose algo bastante más básico que quién ganará el campeonato: si podrán entrar al país, si se atreverán a ir al estadio o si volverán a casa después sin cruzarse con el ICE.

La tensión ya estalló antes del primer partido. En Los Ángeles, una de las sedes estrella, más de 2.000 trabajadores votaron autorizar una huelga mientras exigían garantías de que el ICE no actuará dentro ni alrededor de los estadios. No es paranoia. Muchos de esos trabajadores de limpieza, restauración, seguridad o logística son latinos con situaciones migratorias vulnerables o familias mixtas donde algunos tienen papeles y otros no. El miedo no está solo en una redada espectacular. Está en algo más cotidiano y mucho más eficaz: una identificación rutinaria, un control en el metro, un dato compartido desde una acreditación laboral o un agente federal demasiado cerca del aparcamiento del estadio.

Por eso organizaciones migrantes y grupos de derechos civiles ya están organizando redes de respuesta rápida, teléfonos de emergencia y formación legal para aficionados y trabajadores. Porque mientras la FIFA prepara fan zones y campañas publicitarias sobre diversidad cultural, miles de personas revisan documentos, consultan abogados y calculan si merece la pena exponerse por ver a México, Colombia, Argentina o Brasil jugar en territorio estadounidense. Ese es el verdadero ambiente del Mundial de Trump: menos carnaval futbolero y más sensación de frontera permanente.

 (Spanish Revolution)