viernes, 22 de mayo de 2026

El Senado, por fin, desafía a Trump y abre una grieta en la guerra contra Irán.

 


Por primera vez tras ocho intentos, republicanos y demócratas han unido votos para frenar nuevos ataques contra Irán. Y eso no pasa porque sí. Hay miedo a otra guerra eterna. Miedo al petróleo disparado. Miedo al desgaste. Incluso dentro del Partido Republicano.

La pregunta ya no es solo qué hará Trump. La pregunta es cuánto más puede aguantar un sistema que convierte las guerras en espectáculo mientras la gente paga la gasolina, la inflación y los cadáveres.

(Spanish Revolution)

jueves, 21 de mayo de 2026

Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”.

 

Profesora en la Universidad Autónoma de Madrid e investigadora del CENIE, Irene Lebrusán destaca en una entrevista con Laura Olias en ElDiaro.es que “en el tema del envejecimiento, hemos asumido muchos marcos como ciertos pero no cuentan toda la verdad”. La doctora en Sociología, llama la atención sobre las “trampas” en algunos debates, como aquellos que sólo ponen en la diana el gasto en pensiones, pero ignoran o invisibilizan otras muchas realidades, como lo que aportan las personas mayores —principalmente las mujeres— en cuidados no remunerados.

Lebrusán ha estudiado el envejecimiento y la vivienda, y responde sobre algunos de los debates más recurrentes acerca de los retos económicos de una población más envejecida. Como el aumento de gasto —sobre todo en pensiones, pero también en dependencia y cuidados— y la sostenibilidad de esta situación con una pirámide poblacional con menos jóvenes. España está ante “el mayor logro que puede conseguir cualquier sociedad”, destaca la investigadora, como uno de los países del mundo con más esperanza de vida al nacer, de 84 años, solo por detrás de Suiza y Japón, según la OCDE. “Y, en un contexto en el que deberíamos estar muy orgullosos, lo que se destaca siempre es lo negativo. Para mí la pregunta es cómo puede ser que, en ese marco, estemos únicamente pensando en cuestiones tan negativas y con números que muchas veces son falsos”.

La socióloga también advierte que se suele abogar que las personas mayores alarguen sus carreras laborales, “que se trabaje durante más años”, pero no se analizan las empresas para este colectivo. “Ni tampoco se cuestiona a las empresas —muchas de ellas multinacionales— que despiden de manera masiva a trabajadores de edades avanzadas, expulsándoles al paro en un momento en el que es muy complejo que vuelvan a reengancharse al mercado laboral”.

España está ante “el mayor logro que puede conseguir cualquier sociedad”, destaca la investigadora, como uno de los países del mundo con más esperanza de vida al nacer, de 84 años, solo por detrás de Suiza y Japón, según la OCDE. “Y en un contexto en el que deberíamos estar muy orgullosos y dando palmas, porque sobreviven más personas a todas las edades, porque incluso personas con enfermedades tienen mayor calidad de vida y viven más años, lo que se destaca siempre es lo negativo. Para mí la pregunta es cómo puede ser que. en ese marco. estemos únicamente pensando en cuestiones tan negativas y con números que muchas veces son falsos”, añade. O, como poco, tramposos.

“Si no cambiamos esas ideas, acabamos cayendo también en autoedadismo. Es decir, nos saboteamos, nos acabamos limitando a nosotros mismos porque tendemos a asumir que no podemos hacer cosas con determinadas edades. Y, así, nos encontramos con las crisis de los 40, los 50... Esas ideas de: como tengo 50 años ya no puedo, por ejemplo, ponerme a estudiar piano. Bueno, pues a lo mejor no acabas siendo un pianista profesional, pero quién dice que no puedes ponerte a estudiar piano a los 50 años”, explica la socióloga. “Ese autoedadismo nos impide desarrollar todo nuestro potencial”, remata.

miércoles, 20 de mayo de 2026

“El pana Zapatero”

 

El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero

Juanlu Sánchez escribe en “Al día”, sus primeras impresiones sobre esta bofetada brutal para la izquierda. “De las que quitan la respiración, y que no producen llanto ni protesta, ni te tiran al suelo ni hacen que te defiendas. De las que simplemente te dejan mudo, bloqueado. José Luis Rodríguez Zapatero ha sido imputado por corrupción. Zapatero es el líder de los gobiernos más libres de sospecha de nuestra democracia, y en los últimos años ha resucitado su prestigio como referencia ética e ideológica no solo para el PSOE. También Yolanda Díaz, Irene Montero, Pablo Iglesias, Gabriel Rufián han hablado bien de Zapatero. Por eso en mucha parte de la izquierda la primera impresión tras estallar la noticia de su imputación ha sido: ¿Zapatero, un corrupto? Eso habrá que verlo. Será otro caso de lawfare, de conspiración judicial para terminar de hundir a este Gobierno. Con el paso de las horas… esa tesis ha perdido fuerza.

“Voy a ver si soy capaz de resumirlo mucho. El juez quiere investigar a Zapatero como líder en la sombra de una organización para el tráfico de influencias, montada específicamente para conseguir que una empresa venezolana, la aerolínea Plus Ultra, recibiera una ayuda económica que el Gobierno estaba dando a otras empresas similares en pandemia. A cambio de conseguirlo, según la investigación, Plus Ultra habría pagado a Zapatero casi 700.000 euros a lo largo de varios años, a través de una sospechosa empresa intermediaria y de la empresa de sus hijas, camuflando los pagos como si fueran consultorías recurrentes sobre otros asuntos.

“Por su parte, Zapatero lo niega todo. Él lleva tiempo diciendo, y lo ha vuelto a repetir, que jamás ha hecho ‘ninguna gestión’ para beneficiar a Plus Ultra. Que él y sus hijas sí cobraron esos 700.000 euros de la empresa de un amigo suyo (Julio Martínez, que casualmente trabaja con Plus Ultra y otras empresas en Venezuela), pero por hacerle informes de valoración política internacional (y maquetarlos, en el caso de las hijas), no por influir en el Gobierno. Y eso es lo que a mí sinceramente me escama: hacer lobby, usar tus contactos y tus conocimientos para abrirle puertas a ciertas empresas ante las administraciones, es lo que acaban haciendo básicamente todos los expresidentes (Aznar, el que más) y exministros (como José Blanco y Alfonso Alonso, que tienen una consultora juntos para exactamente eso). Pero es una actividad delicada y con límites para que no se convierta en tráfico de influencias, que es delito. ¿Por qué Zapatero no podría ejercer ese lobby de manera transparente sin tener que recurrir a camuflarlo con informes inflados de precio y usando encima a sus hijas?

“La respuesta a esa pregunta es una duda inevitable entre ‘esto es todo conspiración y lawfare’ y el extremo contrario. Te dejo algunos elementos para que puedas analizarlos por tu cuenta: Hay conversaciones. En el auto judicial de imputación se recogen conversaciones de personas relacionadas con Plus Ultra que hablan por ejemplo de que ‘nuestro pana Zapatero’ está ‘detrás’ de una reunión con el Ministerio de Transportes en la que ‘se notaba’ que les han recibido por ‘altas’ recomendaciones. Una semana después, Plus Ultra contrataba los servicios del amigo de Zapatero que, a su vez, contrató luego a Zapatero. Más aquí.

“Pero, no hay huellas. Por ahora, no hay ninguna prueba de que Zapatero participara activamente de ninguna gestión para beneficiar a Plus Ultra ante el Gobierno. Todo lo que hay hasta ahora es compatible con que su amigo y empresario usara el nombre de Zapatero (con o sin su permiso) para conseguir clientes, prometer influencia y abrirse puertas.

“Una empresa en Emiratos Árabes. El juez asegura que la UDEF ha documentado que Zapatero dio órdenes ‘para la constitución de una sociedad en Dubái’, una empresa que recibiera fondos ‘evitando su trazabilidad en territorio español’. Detalles.

“Conexión China-Venezuela. Además de la línea Plus Ultra, la Audiencia Nacional ha detectado otra actividad sospechosa con empresarios venezolanos para, se sospecha, el cobro de comisiones a Zapatero por hacer de intermediario en operaciones comerciales entre China y Venezuela.

“¿Quién es el juez.? Lo que cuentan los compañeros especializados en información judicial en elDiario.es es que el juez del caso, José Luis Calama, no tiene hasta ahora una trayectoria que le haga sospechoso de querer imputar a Zapatero por motivos políticos. Y ya sabes que cuando es al revés, lo decimos”.