El
expresidente del Gobierno José María Aznar inauguró la jornada 'La guerra de
Gaza', en el Hotel Petit Palace. EP/Archivo.
Los nuevos documentos del
caso Epstein reabren el foco sobre el lobby internacional impulsado por Aznar y
sus conexiones con la derecha transatlántica. Así lo explica Suren Gasparyan en
El Plural.com. “La nueva filtración masiva de correos vinculados a Jeffrey
Epstein vuelve a sacudir los márgenes del poder político internacional. Entre
los mensajes desclasificados, aparece una referencia directa a Friends of
Israel Initiative, la organización fundada por el expresidente español. Citada
en un correo fechado en 2015, José María Aznar describe una reunión de su
consejo celebrada en Dallas y menciona a varios de sus miembros, entre ellos
Rafael Bardají, figura clave del engranaje ideológico que conecta al aznarismo
con Vox y la derecha radical estadounidense. El mensaje, dirigido al propio
Epstein, añade además un detalle revelador: algunos de los asistentes no eran
judíos y el anfitrión del encuentro fue el entorno que alojó a los miembros del
consejo en Texas. El correo, cuyo remitente no ha sido identificado en la
documentación hecha pública, ofrece una fotografía poco habitual del
funcionamiento interno de la Friends of Israel Initiative fuera de Europa. ‘Acabamos
de celebrar una reunión del consejo de directores para una organización llamada
Friends of Israel aquí en Dallas. Con sede en Europa y fundada por el ex
presidente español José Aznar’, escribe el interlocutor. Y remite a la página
web de la entidad e invita a revisar la composición de su consejo, subrayando
la presencia de Robert Agostinelli, empresario estadounidense y uno de los
principales financiadores del lobby. La aparición de esta referencia en los
archivos de Epstein no implica, por sí misma, la existencia de una relación
orgánica entre el financiero y la organización fundada por Aznar. Sin embargo,
sitúa a Friends of Israel dentro del ecosistema de
relaciones personales, políticas y económicas que rodearon durante años a
Epstein. Un entramado que combina las élites financieras, los dirigentes
políticos y los espacios de
influencia ideológica a ambos lados del Atlántico”.

Un lobby político impulsado desde el
aznarismo.
Fundada en 2010, la
Friends of Israel Initiative nació como una plataforma internacional destinada
a defender la legitimidad del Estado de Israel en el debate político occidental.
Y en un contexto marcado por el auge de resoluciones críticas en organismos
internacionales y por el endurecimiento del discurso sobre el conflicto en
Oriente Próximo. El proyecto fue impulsado por el expresidente del Gobierno
español, José María Aznar, tras abandonar la primera línea institucional, como
parte de su estrategia de proyección internacional en el ámbito de los think
tanks y el lobby político. Desde su presentación pública, se definió como una
iniciativa no confesional, abierta a dirigentes y personalidades “no judías”,
con el objetivo explícito de combatir las campañas de deslegitimación contra
Israel y de reforzar su derecho a la autodefensa. Lejos de plantearse como una
ONG clásica, la organización adoptó desde el principio una lógica propia de los
lobbies de influencia: elaboración de posicionamientos políticos, interlocución
directa con responsables institucionales y generación de espacios de encuentro
entre élites políticas, económicas y estratégicas. La composición de su consejo
y de su entorno directivo reflejó desde el inicio esa orientación. La
organización se rodeó de figuras procedentes del neoconservadurismo
estadounidense, exdirigentes políticos europeos y empresarios con amplia
capacidad financiera y acceso a círculos de poder en Washington y Bruselas.
Entre ellos figura de manera destacada Robert Agostinelli, empresario
estadounidense y uno de los principales apoyos económicos del proyecto, cuya
presencia en el consejo es mencionada de forma explícita en el correo remitido
a Jeffrey Epstein en 2015. Junto a Agostinelli, Friends of Israel ha contado
históricamente con perfiles vinculados a la seguridad, la defensa y la política
exterior dura, muchos de ellos con trayectorias en gobiernos conservadores o en
think tanks estratégicos. Esa combinación de exresponsables políticos,
analistas de defensa y financiadores privados ha permitido a la organización
operar como un espacio de coordinación ideológica más que como una estructura
pública con actividad visible continuada. Aunque su sede y su origen están
vinculados a España, ha mantenido un perfil discreto en el ámbito político
nacional, con escasa presencia en el debate público y una actividad poco
transparente para la opinión pública. Su influencia se ha articulado,
principalmente, a través de encuentros internacionales a puerta cerrada,
declaraciones conjuntas firmadas por sus miembros y una intensa labor de
networking con responsables políticos, diplomáticos, militares retirados y
analistas estratégicos.

Bardají y Bannon, en una imagen pública en
Voxespaña.
Adolfo Moreno escribía
mayo del 2019 en La Marea: “Bajo el liderazgo del expresidente del Gobierno
español, José María Aznar, un grupo de alto nivel se reunió en París a mediados
de 2010 para lanzar un nuevo proyecto en defensa del derecho de Israel a
existir”, empieza, definiéndose en su web la fundación Friends of Israel
Initiative. Sus miembros, entre otros, son antiguos jefes de Estado o de
Gobierno de Canadá, España, Australia, Irlanda del Norte, Uruguay, Colombia y
República Checa, así como el actual consejero de Seguridad Nacional de la
Administración Trump, John Bolton. Y el presidente de todos ellos en la
fundación, según señalan varios documentos oficiales a los que ha tenido acceso
La Marea (incluyendo el último reporte anual fechado el 8 de enero de 2019), es
el actual integrante del Comité Ejecutivo Nacional de Vox Rafael Bardají. “Bardají
es la cabeza pensante de Vox”, afirma el periodista Miguel Mora, director del
digital CTXT, en el programa de la ETB, En Jaque. La estrategia pasa por que
Bardají sea el refundador del PP y de Vox, dado que este último, afirma Mora,
es un partido que ‘se ha fraguado’ en la fundación Friends of Israel
Initiative, dentro de una estrategia de reubicación de la derecha ‘diseñada por
Bardají y por Aznar’. Así, el 29 de abril, la Fundación FAES (presidida por
Aznar) publicaba un análisis postelectoral en el que aseguraba que ‘la
necesidad de abordar la reconstitución del centroderecha se hace ahora
prioritaria’. Por su parte, también tras los últimos comicios, Bardají difundía
un artículo en el que afirmaba que ‘el PP no solo pierde, sino que parece
abocado a una etapa de introspección existencial’. El origen de esta fundación que conecta a
Bardají y Aznar data del 8 de septiembre de 2010. Bardají (por entonces,
miembro del PP) crea en Miami (Florida, EEUU) la organización sin ánimo de
lucro Friends of Israel Initiative Inc., indicando como dirección (algo que se
mantiene aún hoy) ‘Diego de León, 47. Madrid. Spain’. Dieciséis días después
del registro de la fundación en Florida, el 24 de septiembre de 2010, esta
misma dirección madrileña figura como el domicilio de la fundación española
Friends of Israel Initiative. Según recoge el BOE, fue constituida por cuatro
personas: el propio Bardají, Enrique Navarro Gil (también presente en la
fundación estadounidense, quien se define en Twitter como ‘Liberal, escritor y
Ciudadano’), Carlos Bustelo (número dos en la lista de Vox al Senado por Madrid
el pasado 28-A) y Pablo Casado. Según documentación oficial obtenida a través
del Portal de Transparencia del Ministerio de Justicia, Casado abandonó el
patronato de la fundación el 5 de junio de 2017, casi siete años después de su
creación y cuando llevaba dos años como vicesecretario de Comunicación del PP
de Rajoy.

Rafael
Bardají, en una entrevista concedida en 2019 a El Español (Jorge Barreno)Tras su salida del
entorno orgánico del PP, Bardají se convierte en uno de los referentes
ideológicos de Vox, formación en la que fue candidato al Congreso y responsable
de su discurso en materia internacional y de seguridad durante sus primeros
años de expansión electoral. En ese papel, Bardají defiende posiciones alineadas
con los sectores más duros de la derecha estadounidense, participa en foros
internacionales sobre defensa y geopolítica y mantiene vínculos con figuras
como Steve Bannon, exasesor de Donald Trump y uno de los principales impulsores
de redes transnacionales de la derecha radical. Su nombre aparece de forma
recurrente como nexo entre el entorno de Aznar, el liderazgo de Vox —con
Santiago Abascal al frente— y los circuitos ideológicos que conectan Madrid con
Washington. La presencia de Bardají en el consejo de Friends of Israel y su
mención en el contexto de la reunión celebrada en Dallas en 2015 refuerzan ese
perfil de intermediario ideológico. No se trata únicamente de una trayectoria
personal, sino de una red de relaciones que ha sobrevivido a los cambios de
siglas y coyunturas políticas, y que sigue operando en espacios donde confluyen
lobby, estrategia internacional y afinidades ideológicas compartidas. En este
sentido, la publicación de estos correos no clausura una historia, sino que
abre una ventana al presente. Las personas citadas en los archivos siguen
activas, influyentes y ocupando espacios de poder político o intelectual.
Friends of Israel Initiative continúa operando como plataforma internacional de
interlocución política; José María Aznar mantiene un papel relevante en el
debate estratégico y en la articulación de redes conservadoras a escala global;
y Rafael Bardají sigue siendo un referente ideológico en el ecosistema de la
derecha española y transatlántica. Nada de lo que aparece en los correos
pertenece a un mundo extinguido ni a una etapa cerrada de la política
internacional.

Trump, con Epstein.
Andrés Gil, asegura en
Eldiario.es que los archivos de Epstein, los asesinatos de Minneapolis y las
ambiciones imperialistas zarandean la presidencia de Trump. “La Administración
Trump está recibiendo sonoras críticas por la forma en que ha gestionado la
publicación de los archivos de Epstein el viernes pasado: con mes y medio de
retraso desde que se votó en el Congreso la ley para hacerlo posible ante las
resistencias del presidente de EEUU, y con muchísimos tachones. El Departamento
de Justicia terminó publicando el pasado viernes más de tres millones de
páginas de documentos, junto con más de 2.000 videos y 180.000 imágenes. Un
grupo de víctimas declara en un comunicado que los nuevos documentos facilitan
demasiado la identificación de las víctimas de sus abusos, pero no la de
quienes podrían haber estado involucrados en las actividades delictivas de
Epstein: ‘Como víctimas, nunca deberíamos ser nosotras quienes seamos
nombradas, escrutadas y revictimizadas, mientras que quienes facilitaron los
abusos de Epstein continúan beneficiándose del secretismo’. El Departamento de
Justicia informaba el pasado lunes de que había retirado varios miles de documentos
y ‘materiales multimedia’ que podrían haber incluido información que
identificaba a las víctimas. Atribuyó la divulgación de información
confidencial, que provocó la indignación de las víctimas y sus abogados, a
errores ‘técnicos o humanos’. En efecto, Donald Trump y el mundo MAGA prometió
transparencia y jaleó teorías de la conspiración en torno a la muerte de
Jeffrey Epstein. Pero, tras un año de legislatura, la Casa Blanca no ha
aportado luz sobre todas las sombras que denunciaba en campaña electoral. Hasta
tal punto es así, que el Departamento de Justicia aseguraba en el pasado verano
que la revisión de los archivos de Epstein no había establecido una base para
nuevas investigaciones penales. Algo que ratificó en las últimas horas el
fiscal general adjunto, Todd Blanche. ‘Hay mucha correspondencia. Muchos
correos electrónicos. Y muchas fotografías horribles que parecen haber sido
tomadas por Epstein o personas de su entorno’, dijo Blanche el domingo en la
CNN, ‘pero eso no nos permite necesariamente procesar a nadie’.

Juanlu Sánchez cuenta en
Aldía la red de Epstein. “El
Departamento de Justicia de EEUU ha publicado desde el viernes tres millones de
páginas de documentos de los archivos de Jeffrey Epstein, centro de una red de
abuso y explotación sexual al servicio de famosos y millonarios. Los
periodistas y los activistas estamos todavía intentando digerir tantísima
cantidad de información en bruto, acompañada de 180.000 imágenes y 2.000
vídeos, sin caer en la especulación o el sensacionalismo. Hay nuevos detalles
de casos que ya se conocían, como el del consejero delegado del banco Barclays,
o el de Andrés de Inglaterra. Hay correspondencia por correo electrónico de
Epstein con Elon Musk y también con el anterior mejor amigo político de Trump,
Steve Bannon. La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, se ha disculpado
tras la publicación de correos en tono cariñoso con Epstein. Hay mucho, pero
también mucha información tachada o censurada, con lo que es difícil unir los
puntos. En todo caso, se nos empieza a dibujar un esquema que va más allá de lo
sexual y entra de lleno en el terreno del tráfico de influencias y hasta de los
servicios secretos de inteligencia. En Eslovaquia, por ejemplo, ha dimitido un
asesor de Seguridad Nacional del primer ministro, porque los correos
electrónicos muestran que Epstein le invitó a cenar y a otras reuniones en
2018. También hay rastro de que Epstein envió regalos a José María Aznar y
familia y que le pudo financiar un viaje para que acudiera a un evento sionista
en EEUU en defensa de Israel. Y aparece el rey emérito: entre otras menciones,
Epstein dice que va a cenar “esta noche” con Juan Carlos I. No se sabe si
ocurrió”.
Otros comentarios,
imágenes, fotos y fotomontajes:
Cabe recordar cada cierto
tiempo que vox es la sucursal desestabilizadora del trumpismo en España, al
dictado del delincuente fascista Bannon y con el sionismo moviendo hilos. Que
el desgobierno de Trump, la represión y asesinatos de civiles, la censura en
medios, la guerra abierta contra Europa, los aranceles, el genocidio, el
beneficiar aún más a las grandes fortunas y LO DE EPSTEIN, tienen su reflejo
directo en el partido de Santivago Abascal. (Skakeo FanZine)
Archivos censurados,
balas en Minneapolis y una presidencia que pierde el control ¿Se le cae el
castillo a Trump?
Donald Trump prometió
transparencia, prosperidad y orden. Un año después, su presidencia está marcada
por archivos de Jeffrey Epstein publicados a la fuerza, tarde y con tachones,
por muertes a manos de agentes federales y por una economía que sigue
asfixiando a millones de personas. Las encuestas son claras: casi la mitad de
la población cree que la vida es hoy menos asequible, solo una de cada cinco
personas dice haberse beneficiado de sus políticas y el 45% espera que la
situación económica empeore en 2026. La represión migratoria tampoco le sale
gratis. En enero de 2026, Renée Good y Alex Pretti fueron asesinados a balazos
por agentes del ICE en Minneapolis. Según The New York Times, el 60% del
electorado considera que estas tácticas han ido demasiado lejos, una cifra que
crece incluso entre votantes republicanos. El apoyo a la gestión migratoria de
Trump ha caído del 49% al 38% en menos de un año, según AP-NORC. A esto se suma
una política exterior obsesiva que choca con su propio lema. Groenlandia,
Venezuela, Cuba o Irán ocupan más tiempo que el coste de la vida. 4 de cada 10
votantes quieren menos intervencionismo y 6 de cada 10 se oponen a cualquier
intento de controlar Groenlandia, según Pew Research Center. America First se
ha convertido en ruido, represión y opacidad, mientras la presidencia de Trump
empieza a resquebrajarse por el peso de sus propias promesas incumplidas.
(Spanish Revolution)