
Donal Trump lanzó una
ofensiva militar junto a Netanyahu contra Irán sin declaración de guerra, sin
autorización del Consejo de Seguridad de la ONU y sin que existiera un ataque
previo iraní contra Estados Unidos. Así escribía el pasado martes Javier F. Ferrero
en Spanish Revolution. “El resultado ya tiene cifras: 555 personas iraníes
asesinadas, entre ellas 180 niñas en una escuela primaria de Minab. No hubo
ataque inminente, no hubo pruebas públicas de amenaza nuclear activa y, aun
así, Washington activó la mayor concentración regional de fuego estadounidense
en una generación. Trump rompió en 2017 el acuerdo nuclear de 2015 que estaba
limitando el programa iraní, afirmó en junio de 2025 haber “obliterado” sus
capacidades y ahora justifica nuevos bombardeos mientras se hablaba de avances
diplomáticos el 27 de febrero de 2026. Ha violado el derecho internacional, ha
ignorado la War Powers Resolution y ha puesto al mundo al borde de una escalada
imprevisible. Si no se le frena ahora,
normalizaremos que un presidente bombardee países soberanos por decisión
unilateral. La administración de Donald Trump lanzó junto a Benjamin Netanyahu
una ofensiva contra Irán bautizada con un nombre que suena a videojuego: ‘Operation
Epic Fury’. El resultado no es épico. Es contable. 555 personas iraníes
muertas, entre ellas 180 niñas en una escuela primaria de Minab. Cifras que no
son daños colaterales, sino vidas truncadas bajo una operación que el propio
Comando Central de EE.UU. describió como ‘la mayor concentración regional de
potencia de fuego estadounidense en una generación’. No hubo declaración de
guerra. No hubo ataque previo iraní contra Estados Unidos ni contra Israel. No
hubo autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. Hubo bombas.

Guerra entre Irán e Israel, el fracaso de la diplomacia“Antes del 28 de febrero,
Irán no había atacado a Estados Unidos ni a Israel. Tampoco existía una amenaza
inminente probada. Hablar de ‘ataque preventivo’ es retorcer el derecho
internacional hasta vaciarlo de contenido. En los Juicios de Núremberg, la
agresión fue calificada como el ‘crimen internacional supremo’. No por
romanticismo jurídico, sino porque abre la puerta a todos los demás crímenes. La
narrativa oficial se apoya en el fantasma nuclear. Pero conviene recordar
fechas. En 2015, el Joint Comprehensive Plan of Action fue firmado por Francia,
Reino Unido, Rusia, China, Alemania, Estados Unidos e Irán. El acuerdo obligaba
a Teherán a limitar el enriquecimiento de uranio y someterse a inspecciones. A
cambio, se levantaban sanciones. En 2017, Trump rompió unilateralmente ese
pacto. Netanyahu se jactó de haberle convencido. Hasta entonces, el acuerdo
funcionaba. La periodista Jessica T. Mathews escribió en 2017 que Irán había
eliminado el 99% de su uranio poco enriquecido y desmantelado infraestructuras
clave. El propio Trump afirmó en junio de 2025 que había “obliterado” el
programa nuclear iraní tras bombardeos previos. Si estaba destruido, ¿qué urgencia
existía ahora? Un día antes de la ofensiva, el 27 de febrero, el ministro de
Exteriores de Omán declaró en CBS que las negociaciones avanzaban y que un
acuerdo estaba “al alcance”. Al día siguiente, comenzaron los bombardeos. La
diplomacia no fracasó: fue dinamitada. El ayatolá Ali Khamenei, asesinado en
los ataques del 28 de febrero, había emitido en 2004 una fatua prohibiendo las
armas nucleares. No existe prueba pública de que Irán estuviera fabricando una
bomba ni desarrollando misiles intercontinentales capaces de alcanzar
territorio estadounidense. Lo que sí existe es una decisión política de imponer
un cambio de régimen por la fuerza... Pero hay otra vía que incomoda a
Washington y Tel Aviv: la jurisdicción universal. Ni Estados Unidos ni Israel
ni Irán son parte del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, lo que
dificulta la acción directa de la CPI. Sin embargo, los crímenes de guerra,
incluido el ataque deliberado contra población civil, pueden ser perseguidos
por tribunales nacionales de terceros países bajo el principio de jurisdicción
universal. La ofensiva vulnera además la propia legislación estadounidense. La
War Powers Resolution permite al presidente introducir fuerzas en hostilidades
solo tras declaración de guerra del Congreso, ante una emergencia creada por un
ataque contra EE.UU. o con autorización específica. Ninguna de esas condiciones
se cumplió el 28 de febrero. Aun así, se bombardearon ciudades.... El argumento
del “cambio de régimen” tampoco resiste el mínimo escrutinio jurídico. El
derecho a la autodeterminación está consagrado en el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y en el de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales. No corresponde a Washington ni a Tel Aviv decidir quién gobierna en
Teherán. Ya lo intentaron en 1953, cuando la CIA derrocó al primer ministro
Mohammad Mosaddegh tras la nacionalización del petróleo. Instalaron al Sha
durante 25 años. La historia no fue un accidente, fue un precedente. Hoy se
promociona a Reza Pahlavi, hijo del Sha, como alternativa. La ingeniería
política desde el exterior no es democracia exportada. Es colonialismo
actualizado. Las y los ciudadanos estadounidenses que rechazan esta guerra
tienen herramientas: presión legislativa, movilización social y denuncia
pública. Las y los juristas del mundo tienen otras: querellas, órdenes de
detención y procesos bajo jurisdicción universal. Y los Estados que todavía
creen en el derecho internacional pueden activar embargos y sanciones contra
quienes lo pisotean. Cuando las bombas sustituyen a las palabras, la legalidad
internacional no puede convertirse en un susurro diplomático: debe ser un
martillo contra la impunidad”.

Trump contra Sánchez.Juanlu Sánchez resume en
Al Día la reacción de Trump contra España, titulando que la dignidad tiene un
precio. “Donald Trump había ordenado ‘cortar las relaciones comerciales’ con
España por no colaborar en su guerra ilegal para incendiar Oriente Medio. El
gobierno español negó a EEUU la autorización necesaria para que pudiesen usar
las bases militares que tienen en España en operaciones relacionadas con la
guerra de Irán. ‘España es terrible…’, protestó Trump, no aceptando un ‘no’ por
respuesta: ‘Podríamos usar sus bases si
quisiéramos. Podríamos simplemente volar allí y usarlas. Nadie nos va a decir
que no las usemos’. Pero no lleva razón, como explicamos aquí. A Trump la falta
de lealtad ciega no le gusta y amenazó hasta con ‘embargos’ a la economía
española, algo que afectaría fundamentalmente al aceite de oliva y al vino. En
Moncloa responden que España tiene recursos para contener una posible crisis
comercial. La UE, desaparecida de la conversación internacional, al menos ha
salido en defensa de España ante esta nueva amenaza de Trump”. Y Andrés Gil
escribe en Trumplandia que Trump se desquicia con España. “Lo de Irán ha sido
la reacción más furibunda hasta el momento. A Trump le molestó mucho el gasto
militar, pero ahí había mucho de resentimiento hacia quien no lo obedece, con
lo que le gusta la gente que le hace la pelota hasta la vergüenza ajena, como
Mark Rutte, secretario general de la OTAN. Y ahora con Irán ha desatado su
furia, amenazando incluso con ‘embargos’ a España. ‘España ha sido terrible’,
ha dicho Trump: ‘De hecho, le he dicho a Scott [Bessent, secretario del Tesoro]
que corte todas las relaciones con España. España dijo que no podemos usar sus
bases. Podríamos usar su base si quisiéramos. Podríamos simplemente volar allí
y usarla. Nadie nos va a decir que no la usemos. Pero no tenemos por qué
hacerlo. Pero ellos han sido poco amistosos. Puedo decidir parar hoy todo lo
que hacemos con España, podemos hacerlo ahora mismo. Nos lo ha reconocido el
Tribunal Supremo. Podría detener mañana, hoy mejor aún, todo lo que tenga que
ver con España. Embargos. Podemos hacerlo con España’, ha dicho Trump. Bessent
ha dicho que el Supremo ‘reafirmó su capacidad para aplicar un embargo’. ¿Lo
hará Trump? ¿Aterrizará por primera vez todas las amenazas que lleva acumuladas
contra España, aunque eso suponga un conflicto general con la UE porque la
política comercial europea está transferida a la Comisión Europea? Es algo que iremos
viendo en los próximos días. Pero lo que está claro es que Trump se desquicia
con España”. Y el presidente Sánchez advierte de que su política
exterior no la marcará “el miedo a las represalias” y se erige en portavoz del
'no a la guerra' frente a las amenazas de Estados Unidos; la Casa Blanca aseguraba
este miércoles que España cedía a la presión para “cooperar militarmente” pero
el Gobierno español lo desmintió “tajantemente”.
Otros comentarios,
imágenes, fotos y fotomontajes:
Gonzalo Suárez critica a Trump al recibir el Goya de Honor.
De la sordera de
Francisco de Goya al talento de Miriam Garlo. Si hoy 'Sorda' hizo historia en
los #Goya2026, el círculo se cierra de la forma más hermosa posible.
Patricia López, mejor actriz protagonista (Los
domingos)
La gran triunfadora de la
noche fue 'Los domingos', de Alauda Ruiz de Azúa. La película se llevó 5 de los
premios más relevantes: mejor película, mejor dirección, mejor guion original,
mejor actriz y mejor actriz de reparto.