jueves, 16 de julio de 2026

Mikel Oyarzabal, un futbolista especial.

 

   

Si hay un futbolista que demuestra que no hace falta jugar en el Real Madrid, en el Barcelona o en la Premier League para convertirse en una leyenda, ese es Mikel Oyarzabal.

Nació el 21 de abril de 1997 en Éibar, una pequeña ciudad del País Vasco en la que pasó por su cantera. A los 14 años dio el salto a la academia de la Real Sociedad. Mientras muchos jóvenes soñaban con marcharse a un gigante europeo, él triunfó con el club de su tierra.

Su debut con el primer equipo llegó en 2015, cuando apenas tenía 18 años. En pocos meses dejó claro que no era un extremo cualquiera. Tenía una inteligencia táctica excepcional, un gran golpeo con ambas piernas y una tranquilidad impropia de su edad. Muy pronto se convirtió en titular y en el rostro de una nueva generación de la Real Sociedad.

Mientras otros futbolistas buscaban fama y contratos millonarios, Oyarzabal decidió quedarse. Rechazó ofertas importantes porque sentía que San Sebastián era su hogar. Esa lealtad hizo que los aficionados le nombraran capitán y le convirtieran en uno de los mayores símbolos de la historia reciente del club.

En 2022, sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior, una de las lesiones más temidas para cualquier futbolista. Se perdió el Mundial de Catar y hubo quienes pensaron que nunca volvería a ser el mismo. Sin embargo, trabajó durante meses en silencio hasta regresar más fuerte que antes.

La recompensa llegó en la Eurocopa de 2024. En la final contra Inglaterra, cuando el partido parecía destinado a la prórroga, Oyarzabal marcó el gol de la victoria. Ese tanto le dio a España su cuarto título europeo y se convirtió en un héroe nacional.

Mientras competía al máximo nivel, terminó una carrera universitaria en Administración y Dirección de Empresas, demostrando que el fútbol y los estudios pueden ir de la mano.

Hoy, como capitán de la Real Sociedad y uno de los referentes de la selección española, Oyarzabal representa algo que es cada vez más difícil de encontrar en el fútbol moderno: la lealtad, la humildad y la capacidad de aparecer cuando más importa. No es el jugador que más titulares genera, pero cuando llega una final o un momento decisivo, siempre está ahí. Lo que convierte a Mikel Oyarzabal en un futbolista especial.


miércoles, 15 de julio de 2026

Romney explota.

 

El tablero político en Washington ha saltado por los aires tras las contundentes declaraciones del exsenador Mitt Romney. En un movimiento que muchos califican como un ataque directo a la vieja guardia, Romney ha sentenciado que los líderes mayores de 80 años no poseen la agudeza necesaria para tomar las riendas del destino de una nación.

​Apoyándose en hallazgos científicos sobre la degradación cognitiva, el exsenador ha puesto sobre la mesa una realidad que muchos prefieren ignorar: la pérdida del volumen cerebral.

Esta declaración no ocurre en el vacío, llega justo cuando la salud de figuras de alto perfil como Mitch McConnell y la edad de Donald Trump dominan las conversaciones en los pasillos del poder.

​La exigencia de Romney es clara, directa y, para algunos, brutal: es momento de una jubilación masiva y el relevo urgente a una nueva generación. El debate está servido, las líneas están trazadas y la pregunta que resuena en todo el país es ineludible.

martes, 14 de julio de 2026

Keynel, el pequeño que se robó el cariño del Mundial.


España consiguió la semana pasada pasar a las semifinales del Mundial 2026 tras derrotar 2-1 a Bélgica en un emocionante partido de cuartos de final. Los goles de Fabián Ruiz y Mikel Merino le dieron el triunfo a La Roja, pero Lamine Yamal, con solo 18 años, fue una de las grandes figuras del encuentro, tanto por lo que se esperaba de él como por la reacción de Keynel, , de apenas 4 años, presente entre miles de espectadores en el estadio.

Keynel, el hermano menor de Lamine, se convirtió en uno de los personajes más entrañables del partido. Sus espontáneas celebraciones desde las gradas y los tiernos momentos que compartió con el futbolista español conquistaron a miles de aficionados. El propio Lamine demostró el enorme cariño que le tiene al confesar: “Es como mi hijo”, una frase que emocionó a los seguidores de la selección española. Con sus divertidos gestos espontáneos y expresiones llenas de emoción desde las gradas, Keynel se convirtió en uno de los personajes más virales, provocando miles de reacciones entre los aficionados.

Sheila Ebana, la madre de ambos, afrontó la crianza de Lamine tras separarse de su pareja. Incluso cambió de residencia trasladándose a Granollers para facilitar que su hijo pudiera entrenar en el CF La Torreta. Y trabajó como camarera en un McDonald's para salir adelante priorizando el sueño futbolístico de su hijo mayor por encima de su propia comodidad.

Un día le preguntaron a Lamine en qué se gastó su primer sueldo como futbolista profesional y respondió: “Lo primero que hice fue cumplirle el sueño de tener una casa propia a mi madre. Le pregunté por la zona y le dije: ‘Elige la que tú quieras'. Veo que mi hermano puede tener la infancia que yo hubiera querido, y eso es lo que más feliz me hace. Es todo lo que un niño puede pedir”. Lamine Yamal nos deja muy claro que la madurez no depende de la edad, sino de cómo uno actúas y cómo se piensas ante las distintas situaciones que te pone la vida.

Esta noche Lamine Yamal podría repetir la historia de la semana pasada.