jueves, 30 de julio de 2026

Menys Turisme, més vida. (Menos turismo, más vida)

 


“Escribo esto desde Eivissa donde vivo y trabajo como periodista desde hace más de la mitad de mi vida. No soy ibicenca de nacimiento, pero lo soy de adopción, y, como tal, he heredado también un viejo reflejo isleño: mirar a Mallorca de reojo y con cierta desconfianza, como a un vecino cercano y a la vez lejano, casi un rival. Durante años nos hemos contado la historia de que somos competidoras turísticas, de que en el reparto de presupuestos y atención siempre se han llevado ellos la mejor parte. Qué tontos hemos sido. Mientras nos entreteníamos con ese cuento de la rivalidad, las dos estábamos sufriendo lo mismo: una colonización turística que ni Ibiza ni Mallorca han sabido, o querido, frenar a tiempo”. (Lee la opinión completa en Noudiari.es)

miércoles, 29 de julio de 2026

“Ayuso y sus ideas de bombero”.

 


David Torres hace hincapié, en Público, en las ideas de bombero de Ayuso quien pretendía llevar la naturaleza y la salud a cada hogar madrileño. “Que cada balcón de Madrid tenga una planta. Y, en vez de limpiar los montes, reclutar más brigadas forestales o implementar drones de vigilancia, cámaras térmicas y sistemas de alerta temprana, poner una maceta en cada balcón de la capital y listo. A los electores madrileños, esta propuesta (y otras del mismo estilo macetero) les encantó y de ahí que votaran a Ayuso en masa.

“Por supuesto, el de la maceta en el balcón sólo era uno de los muchos planes infalibles que Ayuso y su equipo de librepensadores habían preparado en materia de prevención de incendios. También fueron privatizando, a través de diversas empresas públicas y privadas, las plantillas de bomberos forestales con el fin de hacerlos más operativos. Más o menos igual que ocurre con la sanidad privada: si puedes hacer negocio con la salud, puedes hacer negocio con cualquier cosa, incluso con el fuego. De este modo, el comité de huelga de bomberos forestales, que ya se venía quejando de falta de medios desde el 16 de julio, denunció el viernes pasado que al menos 60 efectivos se encontraban paralizados y encerrados, sin vehículos ni herramientas, mientras las llamas cercaban la capital por los cuatro costados.

“La solución de Ayuso fue reclamar al Gobierno central que declarase la emergencia de interés nacional, porque en Madrid no sólo están los mejores torreznos, los mejores Cañones del Colorado o los mejores bocatas de calamares, sino también los mejores incendios forestales del mundo. Ya lo sabíamos desde tiempo atrás, pero faltaba corroborarlo. Como no andaba Pablo Iglesias a mano para echarle la culpa de la mala gestión, Ayuso llamó a Pedro Sánchez y le dijo que tanta fruta no le había sentado bien; que, por favor, se hiciera cargo, que ella estaba muy liada porque tenía que recoger unas cosas en su pueblo, Sotillo de la Adrada, en casa de sus padres. También es verdad que se marchó ahí al lado, cuando podía haberse ido a invadir otra vez México o volar a Nueva York a que la entreviste Telemadrid.

“Quienes aseguran que Ayuso es una inútil, una incompetente y una catástrofe sobre dos patas, olvidan la rapidez y la elegancia con que se ha escaqueado de escena para no estorbar más de la cuenta y dejar el mando a cualquiera con dos dedos de frente. Ella ya había hecho su trabajo dilapidando una montaña de dinero público en cosas mucho más importantes que prevenir incendios o contratar bomberos: construir un circuito de Fórmula 1 que no iba a costar un céntimo a los madrileños, apadrinar curas y toreros, promocionar un musical ruinoso de Nacho Cano o crear una Oficina del Español para Toni Cantó. Todo está calculado de manera que, cuando no quede un puto árbol sin churruscar en los alrededores de la capital, no habrá el menor peligro de fuego. A ver cuántos fuegos ves tú arder en el Sáhara.

“Para demostrar lo preparada que está en materia de incendios, Ayuso salió a dar la cara con un modelito fashion veraniego que llevaba una etiqueta bien gorda por delante diciendo: ‘Presidenta’. Y otra más gorda aún por detrás repitiendo: ‘Presidenta’. A lo mejor por si se perdía o por si se olvidaba de quién era. También podía haber llevado una etiqueta con la leyenda ‘Cañas y tapas’, o ‘7.291’ o ‘Me gusta la fruta’. Mejor un escapulario como el que los legionarios se cosían en la pechera y que rezaba: ‘Detente, bala’. Hay un monólogo telefónico de Gila en el que un bombero aconsejaba a una señora que fuese echando un vaso de agua al incendio que tenía en la cocina cada media hora, pero ni a Gila se le hubiese ocurrido lo de encerrar a unos bomberos sin camiones ni hachas ni mangueras. Mazón tenía la excusa del Ventorro, pero Ayuso el Ventorro lo lleva puesto en la cabeza”.

martes, 28 de julio de 2026

La Policía carga en la manifestación en contra de la saturación turística en Palma.

Cargas policiales en la manifestación.

El fotoperiodista Xavi Hurtado, herido por el porrazo en la cabeza de un antidisturbios. Pere Butxaques

El delegado del Gobierno en Balears, Alfonso Rodríguez, afirmó en una rueda de prensa tras la manifestación contra la saturación turística en Palma que las cargas policiales que tuvieron lugar al final de la protesta fueron “desmedidas y con un empleo de la violencia que no se ajustaba al riesgo que podían suponer los manifestantes”. Rodríguez se reunió con José Antonio Puebla, el jefe superior de la Policía Nacional en Balears, para analizar los hechos. Y avanzó haber reclamado la elaboración de dichos informes para esclarecer los hechos y depurar responsabilidades.

“Hay que recabar información, ver quién la analiza y la estudia, aportar las imágenes de los medios de comunicación y de los agentes... Y, a partir de ahí, la Policía llegará a algún tipo de conclusión que analizaremos desde la responsabilidad política que nos ampara” subrayó.  Tanto el diputado de Sumar-MÉS en el Congreso, Vicenç Vidal, como el candidato de los ecosoberanistas al Ayuntamiento de Palma, David Pujol -ambos presentes hasta el final de la protesta-, exigieron la dimisión de Alfonso Rodríguez por una actuación policial que consideraron desproporcionada. Pero Rodríguez se negó a dimitir: “Yo voy a seguir trabajando para esclarecer lo sucedido, para saber si hay que promover las mejoras necesarias y que esto no vuelva a suceder (...). Lejos de pensar en mi dimisión, sigo pensando en trabajar como he hecho para intentar que el derecho a la manifestación no se conculque y que la actuación policial se ajuste a ese derecho”.

Rodríguez aseguró que llevaba semanas trasladando a los mandos operativos de la Policía Nacional “directrices de contención, calma y seguridad para que la manifestación pudiera transcurrir en parámetros de tranquilidad”, algo que lamentó que no sucediese. Por su parte, la presidenta del Govern, Marga Prohens (PP), calificó de “impactantes” las imágenes sobre las cargas policiales y pidió explicaciones al delegado del Gobierno. Prohens mostró su “comprensión” hacia la “inmensa mayoría” de personas que participaron en la protesta de forma pacífica y respetuosa, pero lamentó cómo terminó la movilización.

En una rueda de prensa, al ser preguntada sobre si consideraba desproporcionada la actuación policial, la líder autonómica evitó pronunciarse al asegurar que desconocía las circunstancias en las que se produjeron las cargas y las órdenes que se dieron durante el operativo. Y sostuvo que corresponde al delegado del Gobierno dar explicaciones por lo sucedido, al ser él quien estaba “al frente” del dispositivo policial y quien daba las órdenes.

Desde la oposición, el PSIB-PSOE acusó a la Policía Nacional de “convertir” la manifestación “pacífica y ejemplar” del domingo en un “escenario de violencia y miedo” y calificó de “inaceptable e incomprensible” las cargas policiales que tuvieron lugar y que fueron “totalmente injustificadas”. Según la secretaria de Coordinaciones y Relaciones Políticas de la formación, Mercedes Garrido, lo que se vio fueron “golpes de porra” a ciudadanos que se estaban expresando “con calma”. Y pidió al PP que “deje de proteger a los especuladores inmobiliarios” y que revierta las políticas de decrecimiento turístico que “se pusieron en marcha” desde los mandatos de la expresidenta del Govern, Francina Armengol.

La marcha congregó 25.000 personas según la Policía Nacional y 70.000 según los organizadores. La Policía comenzó a disparar pelotas de goma y a arremeter con las porras contra los manifestantes, quienes vociferaron “vergüenza me daría ser policía” y “fuera las fuerzas de ocupación”. 'Menys turisme, més vida' denunció la “violencia desproporcionada” por parte de la Policía. Según su punto de vista, el dispositivo policial fue “sin precedentes y totalmente innecesario” y bloqueó los accesos a la zona de Ses Voltes, donde la organización contaba con autorización para celebrar el acto final.

Mallorca se manifestó contra la masificación turística, contra un modelo ecocida, injusto y desigua.