Más de 1.100 artistas y personalidades de la cultura boicotean a Eurovisión 2026 por “encubrir el genocidio de Israel”.
Más de un millar de
artistas, músicos y personalidades de la cultura han unido sus voces para
promover un boicot al festival de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) hasta
que expulsen a Israel. El Festival de la Canción de Eurovisión es el principal
concurso musical anual de la UER. La edición de este año se celebrará en Viena,
enfrentando controversias por la participación de Israel, lo que ha provocado
la retirada de RTVE (España) y peticiones de boicot por parte de artistas. A
través de una carta compartida en la plataforma No music for genocide (No hay
música para el genocidio), más de mil profesionales del arte firman contra la
Unión Europea de Radiodifusión y rechazan públicamente “que Eurovisión se
utilice para encubrir y normalizar el genocidio”. Como ya hicieron cerca de un
centenar de artistas eurovisivos en la previa de Basilea 2025, ahora son más
nombres de la cultura los que unen sus voces para señalar la “hipocresía” de
los organizadores del festival al no seguir con Israel el criterio que ellos
mismos instauraron al vetar a Rusia por su invasión a Ucrania. En su carta
abierta, los firmantes aplauden además la retirada “basada en principios” de
las cadenas públicas de España, Irlanda, Islandia, Eslovenia y Países Bajos, y
rechazan guardar silencio: “Como artistas, reconocemos nuestra capacidad de
acción colectiva y el poder de la resistencia. Nos negamos a callar. Nos
negamos a ser cómplices”, escriben. Entre
los primeros firmantes de la lista, que ya supera los 1.000 nombres, figuran
artistas como Brian Eno, Massive Attack, Sigur Rós, Nadine Shah, Idles, Young
Fathers, Kneecap, Erika de Casier, Paul Weller, Mogwai, Smerz, Nemahsis o
Macklemore. En el listado también aparecen ganadores de Eurovisión como Emmelie
de Forest (Dinamarca, 2013) y Charlie McGettigan (Irlanda, 1994), así como la
española Blanca Paloma (2023).
Comunicado completo de
los artistas y personalidades de la cultura dice así: “Este mayo, se espera que
millones de personas sintonicen el 70º Festival de Eurovisión. Por tercer año
consecutivo, verán a Israel en el escenario a pesar del genocidio que sigue
cometiendo en Gaza, mientras que Rusia permanece vetada por su invasión ilegal
de Ucrania. Como músicos y trabajadores culturales, muchos de nosotros
residentes en el área de influencia de la Unión Europea de Radiodifusión (UER),
rechazamos que Eurovisión se utilice para encubrir y normalizar el genocidio,
el bloqueo y la brutal ocupación militar israelí contra los palestinos. Nos
solidarizamos con los llamamientos palestinos a las emisoras públicas,
artistas, organizadores de eventos, equipos técnicos y aficionados para que
boicoteen Eurovisión hasta que la UER vete a la emisora israelí cómplice KAN. Aplaudimos
la retirada, basada en principios, de las emisoras española, irlandesa,
islandesa, eslovena y neerlandesa, y de los numerosos finalistas de las
selecciones nacionales que se comprometieron a no participar en Eurovisión. Al
igual que los artistas se opusieron a la opresión en Sudáfrica, nos mantenemos
unidos ahora... Las hipócritas respuestas de la UER a los crímenes de Rusia e
Israel han disipado cualquier ilusión sobre la supuesta 'neutralidad' de
Eurovisión. En 2022, la UER declaró que la presencia de Rusia 'desprestigiaría
la competición'. Sin embargo, tras más de 30 meses de genocidio en Gaza -junto
con la limpieza étnica y el robo de tierras en la asediada Cisjordania- no se
consideran suficientes para aplicar la misma política a Israel.
“¿Cómo puede un artista o
un fan de Eurovisión participar con la conciencia tranquila en la próxima
edición del concurso en Austria, en medio de los planes estadounidenses e
israelíes para establecer campos de concentración con vigilancia extrema en la
'Nueva Gaza'? Hay momentos en que el silencio pasivo no es una opción. Nos
negamos a guardar silencio cuando la violencia genocida de Israel pone banda
sonora y silencia las vidas palestinas. Cuando los niños en las cárceles
israelíes sufren palizas por tararear una melodía. Cuando de casi todos los
escenarios, estudios, librerías y universidades de Gaza solo quedan montones de
escombros, bajo los cuales los cuerpos masacrados aún esperan ser recuperados y
recibir un entierro digno. Como artistas, reconocemos nuestra capacidad de
acción colectiva y el poder de la resistencia. Nos negamos a callar. Nos
negamos a ser cómplices. Hacemos un llamamiento a otros en nuestra industria
para que se unan a nosotros. Y nos solidarizamos con todos los esfuerzos
basados en principios para acabar con la complicidad en todas las industrias”.


