viernes, 17 de julio de 2026

Leo Messi y Lamine Yamal vuelven a coincidir.

 

Corría el año 2007 cuando el fotógrafo Joan Mofort —junto al diario Sport y el equipo de UNICEF—, fotografiaba a un tímido Lionel Messi de 20 años, quien apenas daba sus primeros pasos por el Barcelona, junto a un bebé para una campaña sobre los refugiados. Entonces, esa fotografía pasó desapercibida.

Era para uno de nuestros calendarios benéficos, pero unía a los dos personajes que nadie imaginaba que compartirían esta historia. Diez y nueve años después, Leo Messi y Lamine Yamal vuelven a coincidir. Esta vez, en la final de un Mundial. Y ambos como Embajadores de Buena Voluntad de UNICEF.

El próximo domingo, ambos deportistas vestirán camisetas diferentes, defenderán colores distintos y competirán por el mismo sueño. Pero hay algo que los une por encima de cualquier resultado: su compromiso con los derechos de la infancia.

Porque el partido más importante se juega cada día, sea cual sea el resultado del domingo. Y la infancia siempre debe ganar.

jueves, 16 de julio de 2026

Mikel Oyarzabal, un futbolista especial.

 

   

Si hay un futbolista que demuestra que no hace falta jugar en el Real Madrid, en el Barcelona o en la Premier League para convertirse en una leyenda, ese es Mikel Oyarzabal.

Nació el 21 de abril de 1997 en Éibar, una pequeña ciudad del País Vasco en la que pasó por su cantera. A los 14 años dio el salto a la academia de la Real Sociedad. Mientras muchos jóvenes soñaban con marcharse a un gigante europeo, él triunfó con el club de su tierra.

Su debut con el primer equipo llegó en 2015, cuando apenas tenía 18 años. En pocos meses dejó claro que no era un extremo cualquiera. Tenía una inteligencia táctica excepcional, un gran golpeo con ambas piernas y una tranquilidad impropia de su edad. Muy pronto se convirtió en titular y en el rostro de una nueva generación de la Real Sociedad.

Mientras otros futbolistas buscaban fama y contratos millonarios, Oyarzabal decidió quedarse. Rechazó ofertas importantes porque sentía que San Sebastián era su hogar. Esa lealtad hizo que los aficionados le nombraran capitán y le convirtieran en uno de los mayores símbolos de la historia reciente del club.

En 2022, sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior, una de las lesiones más temidas para cualquier futbolista. Se perdió el Mundial de Catar y hubo quienes pensaron que nunca volvería a ser el mismo. Sin embargo, trabajó durante meses en silencio hasta regresar más fuerte que antes.

La recompensa llegó en la Eurocopa de 2024. En la final contra Inglaterra, cuando el partido parecía destinado a la prórroga, Oyarzabal marcó el gol de la victoria. Ese tanto le dio a España su cuarto título europeo y se convirtió en un héroe nacional.

Mientras competía al máximo nivel, terminó una carrera universitaria en Administración y Dirección de Empresas, demostrando que el fútbol y los estudios pueden ir de la mano.

Hoy, como capitán de la Real Sociedad y uno de los referentes de la selección española, Oyarzabal representa algo que es cada vez más difícil de encontrar en el fútbol moderno: la lealtad, la humildad y la capacidad de aparecer cuando más importa. No es el jugador que más titulares genera, pero cuando llega una final o un momento decisivo, siempre está ahí. Lo que convierte a Mikel Oyarzabal en un futbolista especial.


miércoles, 15 de julio de 2026

Romney explota.

 

El tablero político en Washington ha saltado por los aires tras las contundentes declaraciones del exsenador Mitt Romney. En un movimiento que muchos califican como un ataque directo a la vieja guardia, Romney ha sentenciado que los líderes mayores de 80 años no poseen la agudeza necesaria para tomar las riendas del destino de una nación.

​Apoyándose en hallazgos científicos sobre la degradación cognitiva, el exsenador ha puesto sobre la mesa una realidad que muchos prefieren ignorar: la pérdida del volumen cerebral.

Esta declaración no ocurre en el vacío, llega justo cuando la salud de figuras de alto perfil como Mitch McConnell y la edad de Donald Trump dominan las conversaciones en los pasillos del poder.

​La exigencia de Romney es clara, directa y, para algunos, brutal: es momento de una jubilación masiva y el relevo urgente a una nueva generación. El debate está servido, las líneas están trazadas y la pregunta que resuena en todo el país es ineludible.