“El pana Zapatero”
Juanlu Sánchez escribe en
“Al día”, sus primeras impresiones sobre esta bofetada brutal para la
izquierda. “De las que quitan la respiración, y que no producen llanto ni
protesta, ni te tiran al suelo ni hacen que te defiendas. De las que
simplemente te dejan mudo, bloqueado. José Luis Rodríguez Zapatero ha sido
imputado por corrupción. Zapatero es el líder de los gobiernos más libres de
sospecha de nuestra democracia, y en los últimos años ha resucitado su
prestigio como referencia ética e ideológica no solo para el PSOE. También
Yolanda Díaz, Irene Montero, Pablo Iglesias, Gabriel Rufián han hablado bien de
Zapatero. Por eso en mucha parte de la izquierda la primera impresión tras
estallar la noticia de su imputación ha sido: ¿Zapatero, un corrupto? Eso habrá
que verlo. Será otro caso de lawfare, de conspiración judicial para terminar de
hundir a este Gobierno. Con el paso de las horas… esa tesis ha perdido fuerza.
“Voy a ver si soy capaz
de resumirlo mucho. El juez quiere investigar a Zapatero como líder en la
sombra de una organización para el tráfico de influencias, montada
específicamente para conseguir que una empresa venezolana, la aerolínea Plus
Ultra, recibiera una ayuda económica que el Gobierno estaba dando a otras
empresas similares en pandemia. A cambio de conseguirlo, según la
investigación, Plus Ultra habría pagado a Zapatero casi 700.000 euros a lo
largo de varios años, a través de una sospechosa empresa intermediaria y de la
empresa de sus hijas, camuflando los pagos como si fueran consultorías
recurrentes sobre otros asuntos.
“Por su parte, Zapatero
lo niega todo. Él lleva tiempo diciendo, y lo ha vuelto a repetir, que jamás ha
hecho ‘ninguna gestión’ para beneficiar a Plus Ultra. Que él y sus hijas sí
cobraron esos 700.000 euros de la empresa de un amigo suyo (Julio Martínez, que
casualmente trabaja con Plus Ultra y otras empresas en Venezuela), pero por
hacerle informes de valoración política internacional (y maquetarlos, en el
caso de las hijas), no por influir en el Gobierno. Y eso es lo que a mí
sinceramente me escama: hacer lobby, usar tus contactos y tus conocimientos
para abrirle puertas a ciertas empresas ante las administraciones, es lo que
acaban haciendo básicamente todos los expresidentes (Aznar, el que más) y
exministros (como José Blanco y Alfonso Alonso, que tienen una consultora
juntos para exactamente eso). Pero es una actividad delicada y con límites para
que no se convierta en tráfico de influencias, que es delito. ¿Por qué Zapatero
no podría ejercer ese lobby de manera transparente sin tener que recurrir a
camuflarlo con informes inflados de precio y usando encima a sus hijas?
“La respuesta a esa
pregunta es una duda inevitable entre ‘esto es todo conspiración y lawfare’ y
el extremo contrario. Te dejo algunos elementos para que puedas analizarlos por
tu cuenta: Hay conversaciones. En el auto judicial de imputación se recogen
conversaciones de personas relacionadas con Plus Ultra que hablan por ejemplo
de que ‘nuestro pana Zapatero’ está ‘detrás’ de una reunión con el Ministerio
de Transportes en la que ‘se notaba’ que les han recibido por ‘altas’
recomendaciones. Una semana después, Plus Ultra contrataba los servicios del
amigo de Zapatero que, a su vez, contrató luego a Zapatero. Más aquí.
“Pero, no hay huellas.
Por ahora, no hay ninguna prueba de que Zapatero participara activamente de
ninguna gestión para beneficiar a Plus Ultra ante el Gobierno. Todo lo que hay
hasta ahora es compatible con que su amigo y empresario usara el nombre de
Zapatero (con o sin su permiso) para conseguir clientes, prometer influencia y
abrirse puertas.
“Una empresa en Emiratos
Árabes. El juez asegura que la UDEF ha documentado que Zapatero dio órdenes ‘para
la constitución de una sociedad en Dubái’, una empresa que recibiera fondos ‘evitando
su trazabilidad en territorio español’. Detalles.
“Conexión
China-Venezuela. Además de la línea Plus Ultra, la Audiencia Nacional ha
detectado otra actividad sospechosa con empresarios venezolanos para, se
sospecha, el cobro de comisiones a Zapatero por hacer de intermediario en
operaciones comerciales entre China y Venezuela.
“¿Quién es el juez.? Lo
que cuentan los compañeros especializados en información judicial en
elDiario.es es que el juez del caso, José Luis Calama, no tiene hasta ahora una
trayectoria que le haga sospechoso de querer imputar a Zapatero por motivos
políticos. Y ya sabes que cuando es al revés, lo decimos”.

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