miércoles, 4 de mayo de 2011

Sin preguntas no hay periodismo.


Sin preguntas no hay cobertura.





Antón Losada, un profesor gallego de 45 años que imparte Ciencias Políticas en Santiago de Compostela y es articulista en varios medios, acaba de sugerir en su blog personal (antonlosada.blogspot.com) que periodistas y medios invitados en ruedas de prensa sin preguntas ni debates no asistan a ellas. “Si queremos reaccionar de manera efectiva –dice Losada–, debemos ser igual de sencillos y contundentes en nuestros medios que esos estrategas. Si lo que quieren es que no haya debates ni preguntas, la respuesta debería ser: vaya usted a contarle su vida y venderle su mercancía a otro”.

La solución es sencilla, según Losada, quien se expresa con más claridad que los políticos que chupan cámara y pretender tener a los periodistas a su servicio. “Es importante no dispersarse, ni derrochar esfuerzos esperando una respuesta coordinada o corporativa. Pero algunos no lo harán porque no entienden así el oficio, ni están seguros o no están de acuerdo. Que se haga o no, depende de que quienes entendemos así el oficio de contar y analizar… Debatir o dar respuestas conforman una obligación, no una opción estratégica. Cuando un político comparece y no acepta preguntas, esa es la noticia. Lo que diga, es publicidad. Debería pagarla y deberíamos presentarla como tal. Así se garantiza efectivamente el derecho a la información del ciudadano. Haciéndole saber que no recibe información, sino propaganda”.

Tales afirmaciones llevan a una conclusión evidente: “Deberíamos exigir la obligatoriedad mínima de debates con formato clásico y señal libre para todos. Los medios deberíamos ofrecer la posibilidad de debates con sillas vacías, dejar de supeditar nuestros formatos a las estrategias de los partidos y regular fórmulas para hacer pagar con menos presencia a quién evite debatir. No vale ya la equidistancia. Ni todos los políticos son iguales, ni todos los políticos prefieren no debatir o no contestar preguntas. Empecemos a tratar a cada cual como se lo haya ganado y se merezca”. Y si, pese a todo, un medio se empeña en informar de lo que un político dice, sin posibilidad de hacerle ninguna pregunta, ya no cabe ninguna duda: o es que cobra, bajo mano, por promocionar al mismo o es que es tonto y no merece ser leído.

En Twitter ha sugerido esta iniciativa. Todo empezó con la sugerencia de Antón Losada. A partir de ahí, surgió este movimiento al que se han unido directores y presentadores de Radio Nacional como Juan Ramón Lucas, el director de Público, Jesús Maraña, el de Interviú, Alberto Pozas, el de Mundo, Pedro J, Ramírez y otros. Estos medios se han comprometido a no aceptar más intervenciones de políticos que no admitan preguntas de los periodistas. Carlos Fonseca, periodista de El Confidencial, explica, además, que no se puede confundir “información con propaganda”. Por su parte, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) insta a los medios de comunicación que no cubran convocatorias informativas, como ruedas de prensa, en las que no se permita preguntar a los periodistas.

martes, 3 de mayo de 2011

Yo tampoco me alegro.



Barack Obama, presidente de los EEUU, quien prometía, durante su campaña electoral, el cierre de Guantánamo, rectificando una vez en el poder, anunciaba hace dos noches al mundo una “buena nueva”: la muerte del enemigo público número 1. La noticia fue corroborada por el ex presidente, George W. Bush, quien declaraba que la muerte de Osama Bin Laden era “una victoria para EEUU”. Bajo la presidencia de aquél, se produjeron los ataques terroristas del 11-S de 2001 y, en sus memorias, declaró que uno de sus mayores pesares había sido el no ser capaz de capturarlo “vivo o muerto”. Pero hoy, casi diez años después del ataque y arrasamiento de Afganistán e internacionalizada la ”Guerra contra el terror”, el asesinato de Bin Laden es una “victoria para Estados Unidos”.

La noticia, anunciada por Barack Obama en un mensaje desde la Casa Blanca, ha sido difundida al mundo entero. Obama, sin embargo, no ha dado muchos detalles de la operación. “El pasado agosto me informaron de una pista sobre el paradero de Bin Laden”, dijo el presidente, “oculto en una casa”, en Pakistán, en el distrito de Abbotabad, a unos 60 kilométros de la capital, Islamabad”. Finalmente después de meses de planificación y dudas, decidía dar la orden final y autorizar la actuación de “un pequeño equipo” con la misión de detener al líder de Al Qaeda. Bush se regodea con el cambio de verbo “detener” por el de “detener vivo o muerto”. Para él, mejor lo segundo que lo primero. Aunque no parece mucha la diferencia elegida por Obama, pues los miembros de las fuerzas especiales descendieron de un helicóptero hasta el escondite de Bin Laden, acabaron con su vida de un tiro en la cabeza “y se hicieron con su cadáver”, explicó el presidente, quien añadía: “Se ha hecho justicia”. “La misión –explica un miembro de los servicios secretos de EEUU a la agencia Reuters– era matar a Bin Laden, no capturarlo”.

Poco después de la operación, EEUU ha confirmado que el cadáver de Bin Laden fue trasladado a Afganistán en helicóptero. Allí fue reconocido y se le practicaron pruebas de ADN y posteriormente fue sepultado en el mar, “respetando los ritos musulmanes”. La Casa Blanca no ha dado ningún tipo de información sobre la localización. En cambio, el presidente recordó las heridas dejadas por los ataques terrorista: “Los niños que crecieron sin sus madres”, “las sillas vacías en las cenas” y las casi tres mil victimas mortales de Nueva York, Washington y Pensilvania. Y Obama se adjudica una importante victoria diplomática, militar y moral en un país todavía traumatizado por los eventos. Un logro que no consiguió su predecesor, George Bush.

Ante tales hechos, Qaesar en su blog "El Ventano", escribe “No me alegro de la muerte de nadie, se llame como se llame, y mucho menos si es un asesinato. Yo no me alegro de que un grupo de pistoleros actúe por su cuenta y donde le plazca, sin atenerse al derecho internacional. No me alegro de que vendan esta muerte, cualquier muerte, como mercancía electoral o como propaganda política. No me alegro de que nos quieran hacer creer que ahora el mundo es más seguro sabiendo que es falso. Ni de que siniestros comandos americanos o británicos o franceses anden a sus anchas por medio mundo haciendo barbaridades en la más total impunidad. Ni de que los conflictos los quieran solucionar a balazos. Ni de que nos quieran hacer creer que los problemas se solucionan con tanques o pistolas. Yo no me alegro de que casi nadie diga que, sin los comandos especiales, sin las fuerzas de élite, sin las bombas inteligentes, este mundo también sería más seguro”. Por eso, al igual que Qaesar, yo tampoco me alegro de la muerte de Bin Laden.

domingo, 1 de mayo de 2011

Cospedal contra Pastor, el PP contra TVE.




A tres semanas de las elecciones, la oposición ha emprendido una curiosa batalla verbal contra TVE-1 y contra el Gobierno. Durante mucho tiempo, la televisión fue el estilete manejado por el gobierno de turno que le sirvió de acicate, de defensa y de ataque. Pero, por primera vez en mucho tiempo, Televisión Española, no aliada con el poder de turno, ejerce libremente su crítica y se precia de informar objetivamente. Información que es puesta en tela de juicio por De Cospedal, secretaria general del PP, quien aprovecha una entrevista en este medio para acusarlo de ser nocivo y especialmente beligerante con su partido.


La bronca entre Ana Pastor y Cospedal desata la guerra abierta del PP contra RTVE.



La puesta en escena comienza el martes pasado, en un programa televisivo de las mañanas, dirigido por la periodista Ana Pastor. La presentadora de “Los Desayunos de Televisión” entrevista a la secretaria general del PP, cuando, de pronto, ésta pone en duda la objetividad de la cadena pública. La lucha dialéctica se origina a raíz de una pregunta del colaborador del programa, Miguel Ángel Liso. El director editorial del Grupo Zeta pregunta a Cospedal por la “dura campaña que el PP viene lanzando en los últimos meses contra esta casa, a la que acusa constantemente de manipulación informativa”. María Dolores de Cospedal aprovecha para denunciar públicamente lo que el PP achaca al mismo medio público. “A veces –dice–, las informaciones de TVE dejan mucho que desear en el ámbito de lo político, ya que no está siendo, desde el punto de vista informativo, una televisión pública imparcial como debería ser”. Por su parte, Ana Pastor, presentadora de “Los Desayunos” en los que se desarrolla esta escena, contraataca argumentando que “es un orgullo para los trabajadores de TVE trabajar en esta etapa de libertad” y apunta: “Las encuestas y todos los premios que han recibido los informativos de la cadena no dicen que sea como otras épocas anteriores con el PP o con el PSOE”. Sin levantar la voz y en el mismo tono tranquilo, la secretaria general y número del PP le contesta que “una cosa es su opinión personal y otra cómo está funcionando la televisión”, a lo que la periodista le responde que “por supuesto, es mi opinión personal, pero también está usted dando la suya propia”. “Yo no sé si usted representa a los trabajadores de TVE –le contesta Cospedal–. En cambio, mi opinión no es personal, es la de mi partido. No confunda la opinión personal con lo que puede decir un partido”. La “número dos” del PP dice que respeta “más que nadie” a los trabajadores de TVE, que son “unos profesionales como la copa de un pino”, pero que discrepa “absolutamente” de la “dirección política” de la cadena pública. Ana Pastor desmiente que haya en la cadena una “dirección política”. “Lo que hay –añade– es una dirección general de la cadena, elegida por representantes de todos los partidos, incluido el PP”. La pugna dialéctica prosigue entre ambas sin que ninguna de las dos pierda la sonrisa ni levante en ningún momento la voz.




Mas tarde, la periodista Ana Pastor se defiende de las críticas a través de su blog en la web de RTVE. “Mi opinión personal está avalada por el comunicado de los trabajadores y el consejo de informativos que representa a los profesionales de TVE, que se ha quejado en una nota oficial de las presiones que estamos recibiendo por realizar nuestro trabajo”, escribe la periodista. “También lo ha manifestado, por ejemplo, en una nota pública, el sindicato mayoritario UGT, notas ambas no colgadas en la web del PP, donde sí aparece otra del sindicato USO, hablando de mí como ‘agente política’. Pastor recuerda que dos importantes dirigentes del PP han defendido varias veces en público su programa, incluso tras ser entrevistados. Cita como ejemplo a Antonio Basagoiti, presidente del PP en Euskadi, y a José Antonio Monago, de Extremadura. Pastor agradece el seguimiento de su programa a aquellos que “creen en nuestro trabajo cuando acertamos y cuando nos equivocamos”. Y recuerda las entrevistas realizadas a Ahmadineyad, a Simón Peres, a Alfredo Pérez Rubalca a Esperanza Aguirre, a Leire Pajín a Dolores de Cospedal, a Tony Blair o al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos… Entrevistas muy intensas y hechas desde la misma perspectiva. “La dignidad profesional y el periodismo –termina recordando– son mi único patrimonio, le pese a quien le pese”.




De Cospedal no oculta sus intenciones de retocar y adaptar la televisión a su política, en caso de vencer en las elecciones. Considera que Ana Pastor emplea con ella un tono agresivo y cree que, en los programas informativos de la cadena pública, no se garantiza el respeto a la libre expresión de los representantes del PP. En cambio, confía en la objetividad e independencia de los profesionales de las cadenas privadas y ni se le ocurre dudar de la objetividad de la independencia y pluralismo de Telemadrid o Canal 9, cadenas en manos del PP.




Ramón Moreno, portavoz del grupo “popular” en la Comisión de Control de RTVE, considera que “Ana Pastor dio un ejemplo absoluto de falta de mesura, perdió los papeles y, además, no es la primera vez que sucede”. Para el diputado popular, “esa demostración de desprecio hacia una opinión ajena, cuando el invitado es un representante del PP, es una muestra muy grave de prepotencia y falta de respeto hacia la secretaria general del principal partido de la oposición. Su actitud no hizo sino confirmar la falta de imparcialidad de los informativos de TVE”. Según el mismo, todo evidencia que la cercanía de las elecciones “está poniendo muy nervioso a la antigua familia socialista”, que, a su entender, se encuentra “muy presente” en los Servicios Informativos de RTVE, a través de sus diferentes corrientes. Carlos Floriano, secretario de Comunicación del PP, acusa a la cadena pública de ser “la televisión de todos los socialistas, al servicio de los intereses del Gobierno”. En declaraciones a esRadio, el dirigente “popular” agrega que Ana Pastor “puede tener un interés directo porque familiares suyos tienen cargos en el PSOE”, en referencia a que la hermana de la presentadora es la jefa de prensa del gobierno socialista de Castilla-La Mancha. A la vez, Soraya Sáenz de Santamaría arremete contra TVE, criticando y lamentando que “no sea lo neutral y plural que debiera”.




José Antonio Alonso asegura que la televisión española es neutral, independiente y plural.






El PP no ha dejado de atacar a RTVE especialmente desde que Alberto Oliart, exministro de UCD, ocupara la dirección del ente público en 2009, a pesar de que su nombramiento fue pactado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy. Por el contrario, José Antonio Alonso, portavoz del PSOE en el Congreso de Diputados, valora que “todo el mundo” tiene claro que, desde que el PSOE llegó al Ejecutivo, en 2004, la televisión pública es “neutral, independiente y plural”. Añade que a De Cospedal le gustaría tener otro modelo de televisión “alternativo”, a semejanza del que tienen las comunidades autónomas en las que gobierna su partido. Y los informativos de la cadena responden que “no son marionetas que escriben al dictado de despachos” y expresan su “enérgico rechazo” a lo que consideran una campaña de los “populares”, tildando las críticas del PP de “injustificadas y desproporcionadas”. Desde TVE, los trabajadores rechazan las acusaciones de manipulación, se niegan actuar como altavoz de ningún partido y aseguran que ahora los telediarios son más equilibrados y neutrales.




Yolanda Sobero, presidenta del Consejo de Informativos de dicha entidad, defiende a sus profesionales. En declaraciones a Servimedia, considera “muy triste” lo dicho por Cospedal cuando señala que “en el ámbito de la información no se ve la imparcialidad que debía tener TVE”. Las manifestaciones de la “número dos” del PP constituyen, según Sobero, “un ataque a la generalidad” de los trabajadores de la cadena pública. Alaba la actitud “valiente” que, en su opinión, adoptó Ana Pastor, al sacar la cara por la independencia informativa de TVE. “Como trabajadora de TVE –dice– ella también se sintió atacada, y tuvo un gesto muy valiente”. El Consejo de Informativos cree que las palabras de Cospedal confirman de nuevo “que estamos en campaña electoral y, una vez más, los informativos de TVE vuelven a ser la pelota que se tiran unos y otros de forma lamentable”. En “El País”, Sobero dice que se critica a la dirección y no a los trabajadores de TVE. “Pero, si manipulamos, lo hacemos todos y no es un problema de quién nos dirige. Es como si nosotros decimos que en el PP son todos corruptos. No podemos cometer errores y estamos atentos a cualquier mala práctica profesional. Nunca ha habido tantos controles para vigilar la calidad de la información”.





Alfredo Urdaci, ex presentador de TVE-1.




“Echan de menos la TV de Urdaci”, aseguran en el PSOE. “El PP no tiene la televisión de Urdaci –denuncia Óscar López, portavoz socialista en la Comisión de Control de RRVE–, pero sigue teniendo Telemadrid y Canal Nou, que son una vergüenza democrática para este país como ejercicio de manipulación y mala gestión económica”. López recuerda que “Televisión Española es ahora líder de audiencia y ha pasado de recibir condenas por manipulación a recibir premios internacionales por su rigor”. Cabe recordar que Alfredo Urdaci, último director de informativos de TVE durante el Gobierno de Aznar, designado a dedo por el PP, fue condenado por vulneración de los derechos de los trabajadores por su falta de rigor informativo y probada parcialidad en el tratamiento de la Huelga General del 20 de junio de 2002. Urdaci tuvo que leer la sentencia en su informativo. Después de haber escuchado la opinión de los partidos políticos, los sindicatos e incluso algunos compañeros de profesión, Alfredo Urdaci critica a Pastor sin llegar a nombrarla a través de su cuenta personal de Twitter. “Cuando alguien salía como Cospedal –escribe Urdaci– se aguantaba el tipo con estoicismo, y sin berrinches de parvulario (...) Pero está claro que quienes entraron fijos a dedo, por decreto, de forma ilegal, están nerviosos. Huelen cambio de poder”. Asimismo, el periodista, aclara que “a mí, ningún juez me dice cómo tengo que dar una información”. A su juicio, “hoy hacen los telediarios los mismos, más o menos, que los hacían hace ocho años. ¿Libertad? Tócala otra vez, Sam”.




Ignacio Escolar escribe, en el artículo “Tú mientes, que algo queda”, publicado en su web: “Si hay algo de lo que puede presumir José Luis Rodríguez Zapatero es de haber demostrado que otra televisión pública era posible. Pocas cosas son tan evidentes para cualquier ciudadano: basta con una tele y un mando a distancia. Ni siquiera es necesario tener buena memoria y recordar aquellos tiempos en los que U.R.D.A.C.I deletreaba ‘ce, ce, o, o’ ante las cámaras y recitaba a toda prisa una sentencia que condenaba a sus telediarios por manipulación informativa. Si vives en Madrid, como es mi caso, basta con zapear entre las noticias de La 1 y las de Telemadrid para notar la más que evidente diferencia. Como la propaganda consiste en repetir mil veces las mentiras, el PP está en plena campaña para dinamitar una televisión que creen que pronto volverá a ser suya y sólo suya. Sólo así, desde su convicción de que este probado método funciona, se puede entender que el PP en general, y María Dolores de Cospedal, en concreto, intente convencer a los españoles de que a las doce del mediodía es noche cerrada: de que la actual RTVE ‘no es imparcial’ y manipula. Su propósito es evidente: sólo si destruyen la imagen de la mejor RTVE de la historia podrán después, cuando gobiernen de nuevo, volver a convertir a este medio de comunicación público en su altavoz para la propaganda, como ya hacen en todas las autonomías y ayuntamientos donde gobiernan. Sólo así podrán justificar, cuando gobiernen, si es que ganan las próximas elecciones, que a Fran Llorente, Ana Pastor o Pepa Bueno les sustituyan Carlos Dávila, Fernando Sánchez Dragó o Alfredo Urdaci, por citar a tres de los periodistas ‘independientes’ con los que el PP llenó la antena cuando la televisión pública, la de todos, era su cortijo privado”.




Fernando Jáuregui escribe desde su Diariocrítico: “Lamenté que alguien para mí tan valioso políticamente como Cospedal se metiese en tales lodazales. No solamente porque pienso que RTVE está dando una lección de probidad informativa –comenzando por los programas de esa joven realidad periodística que es Pastor–, sino porque me parece que la secretaria general del PP debe situarse al margen de la enorme polémica que inevitablemente se le ha echado encima: comparaciones entre ‘esta’ TVE con la de etapas anteriores, funcionamiento de tal o cual televisión pública... No es mi propósito entrar en el fondo de estas polémicas. Respeto por encima de todo a mis compañeros periodistas y generalmente respeto, aunque a veces esté en desacuerdo con ellos, su trabajo. Creo que es la actitud que deberían seguir nuestros políticos: no maten, por favor, al mensajero, por mucho que este mensajero les desagrade. Los medios, como cualquier ente privado, o quizá incluso público, tienen derecho, creo, a expresar sus posiciones políticas, siempre que actúen dentro de un marco de veracidad, pluralismo y honestidad informativa”.




Por su parte, Enric Sopena, director de ElPlural.com, escribe: “El tiempo de los Urdaci y compañía o cuando el director general era el diputado popular Fernando López-Amor, por ejemplo, queda felizmente muy lejos. Con Aznar en la Moncloa –ocho años– no hubo debates en TVE. El pluralismo era más bien desconocido. No en vano, el fundador del PP, Manuel Fraga Iribarne, ejerció –con Franco en el Pardo– de férreo censor de TVE. ¿Añora Cospedal el oscuro pasado de la TVE de Fraga y Aznar?... De Cospedal pretende impartir una lección 'magistral' de periodismo televisivo. Desde los 'Desayunos de TVE', la secretaria general del PP criticó con dureza a la televisión del Estado. Arremetió contra los informativos y acusó a TVE de no ser ‘objetiva’. ¿Cree quizá que Telemadrid sí es un buen modelo de televisión pública? Lo cierto es que Cospedal formó parte, en 2005, del Gobierno autonómico de Madrid, presidido por Esperanza Aguirre. Fue consejera de Transportes e Infraestructuras. ¿Alguien recuerda el más mínimo reproche de Cospedal a Telemadrid en aquella época? No lo hubo ni entonces ni ahora. ¿Considera la número 2 del PP que Telemadrid es ‘objetiva’, cuando ejerce –cada día y en la práctica– de televisión privada al servicio de la lideresa? Nunca ha abierto la boca Cospedal para recriminar la ominosa censura que atenaza a Canal 9, la televisión de la Generalitat Valenciana, para la cual la ‘trama Gürtel’ parece inexistente. La desfachatez sectaria de ambas televisiones autonómicas no tiene parangón. Es una desfachatez, sin embargo, muy similar a la que exhibe precisamente Cospedal cada vez que habla”.




La Tele de Esperanza encabeza esta sección sobre el humor, tan necesario o más que la parte seria. Al menos, los humoristas llegan tan lejos como los más elocuentes oradores. Así nos lo demuestran Vergara, Forges, El Roto, Medina y Alfons López.








- Está bien. Podéis presentaros a las municipales, pero a las de Libia, que están al caer.






Territorio Vergara nos recuerdo los Casi cinco millones, El cuadro sinóptico, El cuervo ingenuo, La motivación y La advertencia.








Manel Fontdevila nos muestra El Periodismo, Menos de un mes, Una cifra que estremece: 4.910.200 y Fuera problemas.





Y Pep Rog nos dibuja La verdad de la mentira, En un país de peones, No llores como mujer..., dijo la sultana Aixa a su hijo Boabdil, Pobreza insolidaria y Los mansos pierden.








Terminamos con tres vídeos. El primero es de retazos de algunas entrevistas de Ana Pastor en el programa “Los Desayunos de RTVE” en los que la periodista incordia por igual a quien se sienta enfrente de ella, tenga el color que tenga.



El segundo es sobre La Barbe, un colectivo de mujeres francesas que, ataviadas con barbas de peluche, irrumpen pacíficamente en actos y eventos públicos en los que la presencia femenina brilla por su ausencia. Así lo hicieron en el Instituto Francés, con motivo del solemne recibimiento de cinco nuevos académicos.




Es la primera vez que una sesión académica es interrumpida justo el momento en que Eric Orsenna, delegado de la Academia, se instalaba en su pupitre para leer su discurso. Ocho mujeres del grupo, con sus barbas postizas y sus carteles, interrumpen la sesión. Y montan un espectáculo en el que se da a conocer que, entre 425 académicos, sólo hay 31 mujeres; de los 223 nuevos elegidos en cinco academias, desde el 2000, sólo 23 son mujeres; y de los 577 corresponsales y asociados extranjeros, sólo 42 son féminas. Con una delicadeza que raya con la ironía, La Barbe felicita a los varones organizadores por su empeño y su eficacia en cerrar el paso a las mujeres. Y todo ello, pese a “l'egalité” de la que Francia alardea.




El tercero es sobre la República, de la que acabamos de celebrar el 80 aniversario. Las voces de Niceto Alcalá-Zamora e Indalecio Prieto o imágenes de lo que ocurrió en la Puerta del Sol el 14 abril de 1931 son algunas de las joyas documentales recogidas en una película que ha estado perdida desde entonces y que rescata imagen y sonido inédito del Gobierno provisional de la II República.