jueves, 7 de diciembre de 2017

Honduras: la Policía Nacional se declara en huelga para no reprimir.

La Policía hondureña se declara en huelga para no reprimir. 

Un grupo de las fuerzas especiales hondureñas y la escala básica de la Policía Nacional anunciaron su negativa a actuar contra los manifestantes en las calles hasta que se resuelva la actual crisis generada por la demora en los resultados de las elecciones presidenciales celebradas el 26 de noviembre. El pasado lunes se declararon en huelga de “brazos caídos”,  negándose a reprimir a los manifestantes, que denunciaron un fraude en las elecciones. Manifestantes de la oposición habían salido a las calles a protestar por lo que consideraron un fraude y fueron reprimidos por la Policía con un saldo de al menos cinco muertos y veinte heridos. Un agente de  COBRAS (unidades de las fuerzas especiales hondureñas) explicó en el diario La Prensa: “Nosotros no somos máquinas ni robots y no estaremos exponiéndonos a que nos maten en las calles y a reprimir al pueblo. Además, a nuestra familia nadie la está cuidando”. El ministro de Seguridad, Julián Pacheco, aseguró que el motín de los uniformados empezó por el vídeo de un oficial que anunciaba la falta de recursos para las bonificaciones especiales: ““Estamos trabajando para otorgarles un bono aparte del aguinaldo, como recompensa por la tarea que han venido desarrollando en estos últimos quince días”, dijo Pacheco, citado por El Heraldo.

Sin embargo la Policía Nacional a través de un comunicado oficial aclaró que el cese de sus actividades va más allá del incumplimiento salarial que han sufrido. “Expresamos nuestro malestar ante el Gobierno por la presente crisis en la que está envuelta nuestra Sociedad Hondureña, enfrentando día a día una crisis política que no nos compete”, comenzó expresando. Y agregó: “Nuestro pueblo es soberano y a ellos nos debemos, por lo tanto, no podemos estar confrontando y reprimiendo sus derechos” En el texto, los uniformados solicitan a los “mandos intermedios” tomar las riendas de la institución por la “inoperancias de nuestros superiores”. A su vez destacan su derecho a la libre expresión y piden al Gobierno de Honduras buscar “la mejor salida al conflicto”.

El candidato opositor, Salvador Nasralla, celebró el comunicado de la Policía y escribió en su cuenta de Twitter: “Felicito a la policía por no permitir la represión y asesinato que ordena el dictador, porque detrás de cada uniforme hay un padre, un hijo, un hermano, un amigo que tiene una familia cansada del gobierno actual, una familia que sabe que Honduras necesita un cambio real”. E invitó a las Fuerzas Armadas a “sumarse a la lucha del pueblo hondureño” y no atender ninguna orden superior de reprimir a los hondureños.

Según los últimos datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Honduras, el actual presidente, Juan Orlando Hernández, obtuvo casi un 43%, mientras que el candidato opositor, Salvador Nasralla, conseguía algo más del 41%de los sufragios. El anuncio de que Hernández había superado a Nasralla en el conteo de votos, tras comenzar ganando con una ventaja de cinco puntos, fue recibido con incredulidad y se habló de un fraude en el TSE que favoreceía a Hernández. A más de una semana de los comicios, David Matamoros, magistrado presidente del TSE, explicó que la proclamación del próximo presidente puede llevar unos 22 días, debido a que, tras el conteo de votos, viene una fase de impugnaciones que debe cumplirse. “Hacemos un llamado a todos los candidatos y a todos los partidos de que Honduras es primero”, dijo Matamoros.

Por su parte, Marisa Matías, jefa de la misión de observadores de la Unión Europea, expresó que el proceso está lejos de terminar porque los candidatos y los partidos están en su derecho de hacer las impugnaciones. “No me parece correcto que solo tengan dos días. Deben de ser los partidos los que decidan qué tiempo necesitan para poner sus impugnaciones”, dijo. Y pidió flexibilidad al TSE para recibir las impugnaciones presentadas por los candidatos.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

La (In)Constitución del 78.

“Treinta y nueve años de incumplimientos –escribe el Grupo Arenal Uno, en LQSomos –. Volvemos a estar en el aniversario del certificado impuesto por el franquismo para dar paso a una ‘democracia’ enclenque y holográfica que le permitiera seguir respirando, mandando, lucrándose, impune y respaldado por nuevos y serviles ‘interlocutores sociales’ a sueldo. En reuniones reservadas de marisco, café, copa y puro, flanqueados por conmilitones franquistas que, a modo de espíritu santo uniformado, les dictaban al oído, los llamados Padres de la Constitución (como si tuviéramos más de uno… y sin madres, para variar) parieron la Carta Magna, el sagrado papel que nos restriegan cada dos por tres para decirnos lo que es legal y lo que es ilegal, lo que se puede y lo que no; la gacetilla de las promesas que no se cumplen y de las tomaduras de pelo (crueles, las más de las veces) que son el pan nuestro de cada día; el libro de los derechos etéreos y las prohibiciones rocosas… Tenemos la obligación de creernos todo como un acto de fe: ‘somos un estado democrático de derecho’. Pero cuidado con llegar a creer que nosotros, el pueblo, podemos decidir sobre lo sustancial. Eso es peligroso. El principal derecho que se nos concede es el de obedecer. En España, obedecer es un derecho obligatorio y universal para el pueblo…

“Llega, pues, el diciembre de honores, festividades, marchas regias, palabras huecas, pomposos discursos de políticos ladrones. 6 de diciembre, fiesta nacional. Se ha puesto de moda ahora hablar de las exigibles garantías de un referéndum, ante ese despliegue de limpieza, ética, talento y auto-organización social que tuvo lugar en Catalunya el 1 de octubre. Por ello, vale la pena recordar que el 7 de diciembre de 1978, el editorial del diario El País (1), más adelante Boletín Oficial del Régimen, cuestionaba la organización del referéndum de la Constitución. El referéndum del 6 de diciembre fue un caos organizativo, completamente opaco y vaya usted a saber…

“Hasta un 30 % de irregularidades en provincias como Orense, donde muchas personas se quedaron sin poder votar. El censo fue modificado en plena campaña electoral para añadir a los jóvenes de entre 18 y 21 años, provocando que más de un millón de ciudadanos constaran por duplicado en el censo, sobrevalorando el censo electoral en más de un millón de personas según los cálculos actuales del Instituto Nacional de Estadística. En Madrid no aparecieron en las listas, no pudiendo votar, más de 300.000 personas con derecho a voto, y los datos censales del Ministerio del Interior y de la Junta Electoral Central sólo coincidían en 11 provincias de todo el Estado Español…

“De este modo lograron su SÍ, pero no en todas las provincias. En Álava, A Coruña, Guipuzkoa, Lugo, Navarra, Orense, Oviedo, Pontevedra, Sta. Cruz de Tenerife o Vizcaya, el NO y la abstención sumaron más que el SÍ. Y que no se olvide, sólo los que ahora tienen más de 60 años en este país (menos del 26% del total actual) pudieron entonces votar aquella Constitución. En septiembre de 1978, un humilde libro encerraba un extraordinario trabajo: ‘La Constitución del Monarco-fascismo’ editado por la Convención Republicana de los Pueblos de España. Un trabajo de Rafael Bosch, un intelectual demócrata valenciano, que ejercía como profesor de Literatura y Cultura Españolas en la Universidad del Estado de Nueva York. Fue el primer estudio en el que se efectuó un análisis pormenorizado del proyecto desde los distintos puntos de vista democráticos. Por eso es bueno recuperarlo. Hoy treinta y nueve años después puede darnos muchas respuestas”.

martes, 5 de diciembre de 2017

Manifiesto de los intelectuales, políticos y escritores “por la ruptura con el régimen del 78”.


Firmado por casi un  centenar de personas, entre ellas políticos, escritores, sindicalistas o profesores universitarios, el manifiesto denuncia que la Constitución “atenaza derechos y libertades”,  entre ellos el de la autodeterminación de los pueblos. Y llama a que mañana, 6 de diciembre “todos los pueblos del Estado español” salgan a las calles por “la plena garantía de derechos sociales y laborales”. El manifiesto, titulado “Confluencia política internacionalista por la ruptura con el régimen del 78”, dice que, con la crisis catalana, que califica de “enfrentamiento entre los pueblos”,  se intenta invisibilizar los casos de corrupción, tanto del PP como del PSOE. Además, hace referencia a la “brutal represión” que se manifestó “de forma salvaje” el 1-O, para después “arrasar con sus instituciones, encarcelando a sus dirigentes y a la mayor parte del Govern de la Generalitat”. Concluye con la llamada a “todos los pueblos del Estado español” a salir mañana a las calles “contra la constitución de 1978 y la monarquía franquista por el derecho de autodeterminación de los pueblos”. El manifiesto señala, entre otras cosas:

“Que la Constitución que se votó, en 1978, para intentar conjurar el ruido de sables lleva impresa la herencia del franquismo. Es por ello una camisa de fuerza que atenaza derechos y libertades, entre ellos el Derecho de los Pueblos a su Autodeterminación.

“Que el muro del Régimen del 78 tiene su sostén clave en el PP y en el PSOE, ahora con el apéndice de Ciudadanos. Está integrado por todas las estructuras del Estado, empezando por la Monarquía, continuando con la Audiencia Nacional o el Tribunal Constitucional, fieles continuadores del TOP (Tribunal de Orden Público) que no fueron depurados en la Transición. A esas estructuras se han sumado un sin fin de leyes represivas que se aplican con ensañamiento contra quienes luchan por defender sus derechos.

“Que, como bien comprobamos en nuestras carnes, los derechos sociales y laborales recogidos en la Constitución valen menos que papel mojado. Para mayor escarnio sufren recortes sin fin, al amparo del artículo 135, reformado sin referéndum por el PP y PSOE, y por el que, ellos, tan patriotas, han liquidado cualquier soberanía a los pies de la Unión Europea.

“El Régimen heredero de Franco está atizando una vez más el enfrentamiento entre pueblos para aumentar como sea su caladero de votos, intentando tapar el inmenso hedor de la corrupción que afecta a todas sus estructuras, antes del PSOE y ahora del PP, que son diferentes caras de una misma moneda.

El vacío político actual de potentes organizaciones coherente y firmemente democráticas  es el mejor caldo de cultivo para el crecimiento de opciones de extrema derecha o claramente fascistas como fuerza de choque del capital en tiempos de crisis.