viernes, 3 de mayo de 2019

“Con Rivera, no”, gritan los ciudadanos; “con Rivera, sí”, grita el Banco Santander.


Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno en funciones, a su llegada a la reunión de la ejecutiva en Ferraz.

La noche del pasado domingo, cientos de ciudadanos se acercaron a la sede del PSOE para celebrar los resultados electorales, gritando un mensaje claro al flamante ganador de las elecciones: “Con Rivera no”. La calle de Ferraz habló a Pedro Sánchez, como ya lo hizo en 2004, cuando a José Luis Rodríguez Zapatero le espetó el recordado “no nos falles”. El lunes 29 supuso un día de reflexión tanto para el propio PSOE como para el resto de la sociedad. Muchos ya han hecho sus peticiones poselectorales. Así lo explicaba Cuartopoder el pasado martes.

“El PSOE ya ha dejado claro que intentará configurar un gobierno monocolor con acuerdos variables en las cámaras, a pesar de que Unidas Podemos ya se ha ofrecido a entrar en un gobierno de coalición. Mientras, Ciudadanos cierra la puerta de manera tajante a un pacto con los socialistas a través de Inés Arrimadas. Aunque en las crónicas periodísticas la configuración del gobierno aparezca como una simple suma de escaños, lo cierto es que algunas cuestiones que el nuevo ejecutivo tendrá que abordar van a requerir pactos entre fuerzas ideológicamente muy diferentes. Nada tienen que ver las propuestas en materia laboral de Ciudadanos, que prioriza el contrato único, con las de Unidos Podemos, que propone acabar con las reformas laborales y caminar hacia una jornada de 34 horas de trabajo.

“Ante esta coyuntura, los agentes se posicionan. Uno de los primeros ha sido el Banco Santander. Según el diario digital El Independiente, Ana Botín preferiría un gobierno entre naranjas y socialistas. Algunos de las opiniones de los principales medios también apuestan por esta opción, como el de El Mundo o el ABC. Al otro lado, la corriente Izquierda Socialista de Madrid, que se suma al ‘Con Rivera, no’ que se oyó en la sede socialista. Para este grupo de militantes, un pacto con la derecha liberal de los naranjas dificultaría ‘las políticas sociales, fiscales y laborales que el país necesita’ y que, a su juicio, solo puede llevar a cabo un gobierno de izquierdas”.

Los sindicatos mayoritarios también hicieron sus valoraciones, pero sin entrar a hablar sobre pactos poselectorales ni la composición de partidos concretos. En los actos del 1 de mayo, Día de los Trabajadores, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, creyó que, con esta nueva mayoría, “no hay excusas para poder avanzar hacia un programa político de izquierdas”, que permita recuperar los “derechos y libertades” perdidos en la última década.  Por su parte, la Comisión Ejecutiva Confederal de CCOO valoró los resultados electorales, celebrando la alta participación y destacando que “la ciudadanía dio la espalda a un gobierno de la derecha”, condicionado por su componente más ultra, y entendiendo que las urnas abren las puertas a “un gobierno progresista y estable” que apueste por la redistribución. Y, aunque no mencionan a ningún partido, sí le ponen deberes al nuevo ejecutivo: derogar “las reformas impuestas en la gestión de la crisis”, derogar la reforma de las pensiones del año 2013 y “recuperar los consensos del Pacto de Toledo o reforzar los servicios públicos”, además de abordar una política fiscal que combata la desigualdad.

jueves, 2 de mayo de 2019

¿Por qué Sánchez necesita a Iglesias?



Fernando López Agudín mostraba el pasado martes en Público cómo destacados analistas oficiosos del Ibex aconsejan a Pedro Sánchez que burle el veredicto de la soberanía popular. “Como si se tratara de una consigna, el lunes no había prácticamente un solo grupo editorial que no aconsejara asimismo la conveniencia de un acuerdo, tácito o expreso, del PSOE con Ciudadanos. Desde medios vinculados a la Casa Real, como el Grupo Godó, al Santander o BBVA, como el Grupo Prisa, se venía a sugerir que la Moncloa no debería respetar la voluntad electoral de la inmensa mayoría de los españoles favorables a la continuidad de un gobierno progresista. O sea, hablando en plata, hay que atar de manos y pies al presidente de Gobierno… Con uno u otro pretexto, quienes han sido derrotados por las urnas– sus dos partidos, liderados por Casado y Rivera, han sido barridos por los electores– tratan de darle la vuelta al resultado impidiendo que Pedro Sánchez pueda gobernar hoy con las restantes fuerzas parlamentarias progresistas. Todavía no es oficial el resultado de las elecciones generales y ya desde todos los medios de comunicación que controlan se atreven a dictar a Pedro Sánchez qué tipo de gobierno debe ahora formar. Desde algunos staffs mediáticos, cooptados por los grandes bancos, se pretende dirigir a quien como el presidente del Gobierno sí ha sido elegido por el pueblo español”.

López Agudín muestra que “la línea argumental es tan idéntica como la clara finalidad de romper la mayoría electoral. El pretexto oficial aducido, los 122 escaños del PSOE, olvida intencionadamente que una mayoría aritmética nunca es una mayoría política. Sin un gobierno de coalición o un sólido pacto de legislatura, basado en unos concretos objetivos políticos, una mayoría cuantitativa nunca pueda dar el salto a una mayoría cualitativa. Nadie mejor lo sabe que estos letratenientes del Ibex que se atienen al guión de los intereses creados. Y justo porque Pedro Sánchez no va a encontrar un aliado más fiel e inteligente que Iglesias, como se demostró a lo largo de los últimos nueve meses, los escribas sentados apuntan ya contra Podemos. Pese a la extraordinaria sensatez de los morados o precisamente por ello se dispara contra Pablo Iglesias. Como ya no pueden acusarles de radicales, ahora ponen el acento en que el PSOE se basta por sí solo para gobernar sin necesidad política alguna de un amplio apoyo parlamentario basado en los 164 escaños. Nada más falso. Quienes han sido ampliamente derrotados por las urnas del 28 de abril, la oligarquía a la que sirven estos analistas, necesitan separar al PSOE del resto de las fuerzas progresistas como primer paso para mañana enfrentarlas. Ya señalaba bien Carlos Marx en el 18 de Brumario que, sin un coro, el solo progresista se convierte en un canto del cisne”.

“Ese es el riesgo grave que corre Pedro Sánchez si cae en la mala tentación de separarse de Pablo Iglesias -concluye López Agudín-. Sin una sólida mayoría, con un inequívoco programa social, las fuerzas democráticas no podrán hacer frente a la seria amenaza de Vox. Ni Casado, ni Rivera, son ningún problema para Sánchez; sí lo puede ser, por el contrario, el nacionalpopulismo si prende en los sectores populares golpeados por la crisis como han prendido ayer en Francia e Italia. Solo el PSOE y Podemos pueden dar esta batalla social si logran imponer la política social que la derrotada derecha elitista, Ciudadanos, busca siempre obstaculizar. Que hoy mismo el nacionalpopulismo no haya alcanzado sus elevadas expectativas no devalúa la gravedad de su irrupción en el escenario español. Ya se lo advertían la misma noche del 28 de abril desde Ferraz los socialistas que celebraban el triunfo de Sánchez: Con Rivera, no… El chantaje político que ya le plantea el Santander, BBVA, Prisa y Godó– pax mediática a cambio de un gobierno progresista– es tan solo el primer pulso que le echan los que no pasan por las urnas ni aceptan nunca su veredicto. Quien sufrió el acoso y derribo del viejo PSOE, apoyado por todos los medios de comunicación, sabe muy bien lo que se juega”.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Día Internacional de los Trabajadores/as.



Tres días después de las elecciones generales en las que el PSOE ganara con sus votos, hoy celebramos la fiesta del 1º de Mayo, en la que la clase trabajadora demuestra que, cuando se moviliza y se organiza, es capaz de exigir más derechos, más igualdad y más cohesión. El Día Internacional de los Trabajadores o Primero de Mayo es una jornada de homenaje a los Mártires de Chicago, sindicalistas anarquistas que, en 1886, en la Revuelta de Haymarket, fueron ejecutados en Estados Unidos por participar en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de 8 horas. A partir de entonces se convirtió en una jornada reivindicativa de los derechos de los trabajadores celebrada en mayor o menor medida en todo el mundo.

Los trabajadores y las trabajadoras son conscientes de que las organizaciones sindicales son la mejor herramienta para la defensa de sus intereses frente a la precariedad y la explotación laboral. En los últimos años fueron las mujeres las que más han incrementado el nivel de afiliación, contribuyendo así a fortalecer al sindicato y a potenciar la lucha del movimiento feminista en los centros de trabajo. La brecha salarial, los techos de cristal, la desigualdad, al fin y al cabo, siguen siendo prioridades para lucha sindical. Y gracias a la activa implicación de tantas compañeras, se han conseguido importantes conquistas.

Este 1º de mayo debe servirnos para mantenernos firmes en la defensa de los derechos de la clase trabajadora frente a la amenaza de la extrema derecha que amenaza con brotar de nuevo. Hay que tejer alianzas para luchar y defender mejor nuestros derechos. Como decía Concepción Arenal Ponte (1920-1893), visitadora de prisiones licenciada en Derecho, periodista y escritora española encuadrada en el Realismo literario y pionera en el feminismo español: “Las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican”. Y, 133 años después de que la clase trabajadora se manifestase, reivindicando y reclamando sus derechos un 1º de Mayo, hoy salimos de nuevo a las calles en su recuerdo, pero también para seguir reclamando los derechos que aún nos quedan por conquistar.