sábado, 20 de abril de 2019

Medio millón para las cofradías andaluzas y cero para la Memoria Histórica.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en Córdoba,  durante su visita a la Semana Santa. 

El consejero de la Presidencia andaluza, Elías Bendodo (PP) anunciaba el pasado martes que el presupuesto para el año 2019 recogerá una partida de 500.000 euros, prevista para incrementar en años posteriores, destinada a las cofradías y hermandades de Andalucía para la restauración de sus imágenes y otros bienes muebles “relacionados con estas devociones”. Es la primera vez que la Junta de Andalucía, gobernada por una coalición del PP y Ciudadanos después de 37 años de gobiernos del PSOE, compromete una subvención de este tipo y supone el cumplimiento del acuerdo que firmó el PP con Vox para garantizarse la investidura del hoy presidente, Juanma Moreno.

Para Bendodo, la Semana Santa, además de tener un “carácter religioso”, es “sobre todo una manifestación cultural que este gobierno tiene la obligación de preservar y proteger, además de ser un motor económico por su contribución al turismo”. El consejero de la Presidencia aseguró que “este Gobierno apuesta sin complejos y sin ningún tipo de ambages por la Semana Santa de Andalucía, uno de los patrimonios históricos y artísticos que tenemos en nuestra tierra. [El Ejecutivo] valora el esfuerzo que hacen, día tras día, en mantener y poner en valor ese patrimonio que sacan a las calles sin recibir contraprestación”. Esta claridad discursiva de Bendodo en este asunto contrasta con lo que vienen manifestando diferentes portavoces del PP al respecto de la aplicación de la Ley de Memoria Histórica y las ayudas a los colectivos que se dedican a ello.

El partido de ultraderecha, del que depende la estabilidad del Gobierno de Andalucía, ya ha manifestado que votará en contra de un presupuesto que recoja partidas para aplicar la Ley de Memoria. El PP tiene firmado con Vox un pacto en el que se recogen, entre otros, estos tres acuerdos. Por un lado, “eliminar toda convocatoria de subvenciones a personas físicas o jurídicas que no cumpla evidentes fines de utilidad pública y social”, y, por otro, “promover una Ley de Concordia que sustituya a la ley de memoria histórica”. Y, por último, “apoyar y promover las expresiones culturales y populares andaluzas como el flamenco o la Semana Santa”.

viernes, 19 de abril de 2019

El zasca de Rufián a Álvarez de Toledo, en RTE, y la rectificación de Sánchez en dos debates televisivos.


El “Debate a 6” de RTVE.

Fue durante el Debate a seis de TVE cuando Gabriel Rufián (ERC) y Cayetana Álvarez de Toledo (PP) se enfrentaron el pasado martes, como era de esperar. La representante del Partido Popular, cabeza del cartel del PP por Barcelona, salió a la arena catódica con el machete en la boca, y, sin perder un solo segundo, habló del “Golpe de Estado en Cataluña”, apuntando directamente a la formación política de Rufián. Rufián le respondió: “No te equivoques, Cayetana. Golpista es Tejero y, seguramente, te vote a ti”… Por su parte, con su frase “Yo estoy mucho más moderada que tú desde que nací, chaval”, Arrimadas volvió a sacar su vena “macarra”, ahora contra Rufián. Estos zascas provocaron mucho ruido a través de las redes sociales, siendo compartidos a través de Twitter (también por el Canal 24h de RTVE). El de Rufián sonó hasta en Suiza, donde los del PP tienen sus cuentas. El programa demostró que TVE 1, con el acierto, maestría y mano izquierda del periodista Xabier Fortes, puede llegar más y mejor a una mayoría de espectadores, consiguiendo dar información para saber a quién votaremos en las elecciones del 28-A.

Pero el debate de TVE no tuvo solo estos momentos. Y, tras la controvertida decisión, en la que Pedro Sánchez consideraba que era mejor la idea del Grupo Atresmedia (Antena 3, La Sexta, Onda Cero, La Razón...) para un debate a 5, incluyendo a Santiago Abascal de Vox, el presidente del Gobierno reconsideró su postura. Y rechazó su oferta en la televisión privada, aceptando un debate a 4 en TVE, sin el representante de Vox. El socialista lo decidió que el partido ultra no estaría en el debate al no estar acreditada su representación parlamentaria al mismo nivel que el resto. Y Vox desveló por error, en un grupo de whatsapp, que le “viene bien” no participar en el debate.

Atresmedia se las prometían muy felices porque Pedro Sánchez iba a acudir exclusivamente a su debate, pero, al rechazar ir al del Grupo Atresmedia (Antena 3, La Sexta, Onda Cero, La Razón...) el presidente del Gobierno dejaba tirado la televisión privada, que ya había organizado su debate para el día 23. TVE ya había aclarado que no tenía que estar Vox por no tener representación parlamentaria en la actualidad, además, con monstruo dentro (o sea, con VOX entre los contendientes). Pero la Junta Electoral Central cambió los planes y, de paso, ayudó a corregir el error presidencial consistente en despreciar a la televisión pública cuando Pedro Sánchez había hecho de la televisión pública su principal bandera. Claro que, luego cambió de idea y TVE mantendrá la fecha ya preparada por los candidatos y celebrará su debate el martes 23. Lo que provocó la crítica de Atresmedia, que, en el espacio de laSexta Al Rojo Vivo, destacó el enfado de los partidos, al margen del PSOE, por coincidir con el previamente convocado por el medio privado en esa misma fecha.

El pulso de Atresmedia y los otros tres candidatos, Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias, había situado a Sánchez como centro de la diana de los ataques por no querer debatir, a pesar de que el PSOE estaba convencido de que había hecho lo correcto. Tras horas de tensión entre una televisión pública que apoyaba la decisión de Sánchez y la protesta cada vez más viva de una privada, que se veía burlada por el presidente, Pedro Sánchez aceptaba, al fin, esta mañana su presencia en los debates de las dos con los candidatos del PP, Cs y Unidas Podemos en RTVE, el 22 de abril, y en otro, con igual formato, el día 23 en Atresmedia.

jueves, 18 de abril de 2019

El PP y el C’s quieren que el Cristo Mutilado, de Málaga, símbolo del franquismo, vuelva a procesionar.



 La imagen 'guerracivilista' de Cristo mutilado que divide a las cofradías malagueñas .



El Santísimo Cristo Mutilado, una imagen de Málaga que no sale a la calle desde el fin de la dictadura, volverás, gracias al PP y al C’2. Su clara connotación franquista la convierte en el símbolo del nacionalcatolicismo. Los titulares de dicha cofradía han planteado la restauración de sus piernas, y quieren que participe en los pasos procesionales de la Semana Santa como el resto de pasos. Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, quiere “poner en valor”, la Semana Santa que “no solo es fe y devoción”, según dijo, sino también “tradición, cultura, economía y turismo”. Y declaró, “sin temor a confundirme, que la mejor Semana Santa del mundo es la andaluza por su tradición, sus costumbres y por cómo la vivimos los andaluces y la tenemos que proteger”. Gracias a la rebaja fiscal de la Junta de Andalucía: un pobre se ahorrará 63 euros y un rico, 1.728.

Pero repasemos en breve la historia de esta imagen. Debido a su relación y dependencia del bando vencedor (el general José Millán-Astray, fundador de La Legión y amigo personal de Franco, fue hermano mayor del Cristo Mutilado), los denominados “caballeros mutilados” se agregaron a distintas cofradías, siendo la del Cristo Mutilado de Málaga, una de sus predilectas. La cofradía pidió permiso al Papa Pío XII para procesionar, dado su carácter excepcional. Este lo autorizó sin necesidad de tener que restaurarle la pierna y el pie mutilados. Y salió en procesión por primera vez el Jueves Santo de 1939 acompañada por 300 mutilados uniformados y portando un escapulario y velas. Dicha cofradía estuvo íntimamente relacionada con el régimen franquista y su ejército. Su última salida en procesión tuvo lugar el Jueves Santo de 1976, debido a las presiones de algún sector del clero y del obispado malagueño, de ideas democráticas, que presionaron al Vaticano. Especialmente por el empeño de Ramón Buxarrais, obispo de Málaga que, en ese año, se puso al frente de las mismas y se empeñó a que El Crucificado, sin derecha a la altura del muslo y el pie izquierdo por el tobillo, no volviera a salir.

En 1992, varias reuniones entre representantes de los mutilados del bando franquista y del republicano intentaron llegar a una reconciliación, pero, pese a que se lograron ciertos avances, las expectativas se frustraron y no hubo acuerdo final. ElPlural.com quiso conocer que piensan las nuevas generaciones integradas en el movimiento semanasantero malagueño, gente desprendidas de tics ancestrales, exentas de convencionalismos y que dinamizan la pujante tradición de la capital. En síntesis, “La mayoría pensamos que, gracias a esa restauración, podría salir y enriquecer los cortejos procesionales de la Semana Santa de Málaga. Eso sí, esperamos y deseamos que, al igual que se va a proceder a su restauración para estar acorde a la liturgia (pues al Señor nunca le “quebraron las piernas”), restauren y arreglen todo el patrimonio procesional y quiten los emblemas que recuerdan a su origen del nacional catolicismo.