El cuervo que se siente enfermo...
Cuando un cuervo se
siente enfermo, va a un nido de hormigas, no para comérselas, sino para
molestarlas. El cuervo sacude su cuerpo, esponja sus plumas, abre sus alas y se
queda quieto mientras las hormigas caminan por todo su cuerpo. Moviéndose entre
sus plumas, las hormigas liberan ácido fórmico, un químico natural que ayuda a
eliminar bacterias, ácaros y parásitos que se esconden en el cuervo. El cuervo
sabe exactamente lo que hace. Este comportamiento, llamado “anting”, es su
manera natural de curarse. A veces, el cuervo incluso recoge hormigas con el
pico y las frota sobre sus plumas como si fueran medicina. No necesita
veterinario, ni pastillas… solo instinto.

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