"Nada nuevo bajo el sol".
Se sorprende David Torres
en Público que Estados Unidos se comporta como un matón de barrio entrando a
patadas en casa ajena. “Es lo que lleva haciendo desde siempre esa nación con
complejo de sheriff que mira el mundo desde la óptica del western. Una nación
recauchutada (se ‘llama ‘Estados Unidos’, fíjense el percal) que ha estado toda
la vida luchando contra la esquizofrenia de ser al mismo tiempo cuna y sepulcro
de la libertad: la libertad de exterminar indios, esclavizar negros y
desvalijar a quien se les ocurra, ya sean americanos, africanos, europeos o
asiáticos. Unas veces ponen patas arriba el país entero (Irak, Siria, Libia),
otras se limitan a colocar títeres (Nicaragua, Irán, Congo, Grecia) y otras
consisten en operaciones quirúrgicas, como hicieron con Noriega en Panamá.
“A esta última modalidad
pertenece la captura de Nicolás Maduro y el bombardeo selectivo en Caracas, un
flagrante atentado al derecho internacional ante el que muy pocos se han
atrevido a rechistar dentro y fuera de Estados Unidos. La novedad, sin embargo,
es el desparpajo de Donald Trump al reconocer que básicamente anda detrás del
petróleo venezolano y que le da igual si continúa el régimen chavista mientras
las empresas estadounidenses controlen el cotarro. La excusa principal para
detener a Maduro ha sido su supuesta vinculación al narcotráfico, más o menos
la misma acusación absurda que en su día lanzaron contra Noriega y que queda en
ridículo al pensar en el reciente indulto al ex presidente hondureño Juan
Orlando Hernández, protector de alguno de los mayores narcos del continente.
“La conferencia de prensa
de Donald Trump en su club privado de Mar-a-Lago, Florida, fue una auténtica
concatenación de gilipolleces que sus acólitos iban acogiendo con reverencia
servil y que los expertos en relaciones internacionales intentaban traducir
mediante eufemismos variados. Codicia, eso era todo, eso era lo que reflejaba
el esfínter rubicundo de Trump leyendo sus papeles, el birlibirloque delirante
de asegurar que los venezolanos han robado el petróleo venezolano, que el
hemisferio occidental está en sus manos y que Venezuela va a convertirse en un
protectorado hasta que se canse del juguete...
“Tras el aparatoso
ejercicio de despelote geopolítico con que iba mostrando su agenda de baile, los
opositores venezolanos se quedaron con un palmo de narices cuando Trump
descartó de un plumazo a la flamante premio Nobel de la Paz, María Corina
Machado: ‘No tiene el apoyo ni el respeto del pueblo’. Un poco más y la manda a
fregar escaleras... Sin embargo, Ayuso, Feijóo y compañía se han comido ruedas
de molino con miles de cadáveres a cuestas y no les va a costar mucho esfuerzo
comerse las que hagan falta...
“En Rubicón, un libro
publicado justamente hace dos décadas, el historiador Tom Holland narraba la
decadencia y caída de la república romana trazando un paralelismo con la deriva
política de Estados Unidos, que no sólo se decanta descaradamente hacia el
imperialismo, sino que cada vez pierde más mecanismos de control democráticos.
No hace falta ser Tom Holland para ver que Trump, en sus estrafalarios delirios
de poder y humillación, comparte rasgos inquietantes con Nerón o Calígula, por
no mencionar sus inclinaciones pederastas a lo Tiberio. A lo mejor por ahí sale
esa extraña fascinación que últimamente sienten tantos machos neoliberales por
el imperio romano, olvidando que los romanos no sabían nada del petróleo ni del
saludo nazi ni de derechos humanos”.

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