El Senado, por fin, desafía a Trump y abre una grieta en la guerra contra Irán.
Por primera vez tras ocho
intentos, republicanos y demócratas han unido votos para frenar nuevos ataques
contra Irán. Y eso no pasa porque sí. Hay miedo a otra guerra eterna. Miedo al
petróleo disparado. Miedo al desgaste. Incluso dentro del Partido Republicano.
La pregunta ya no es solo
qué hará Trump. La pregunta es cuánto más puede aguantar un sistema que
convierte las guerras en espectáculo mientras la gente paga la gasolina, la
inflación y los cadáveres.
(Spanish Revolution)

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