viernes, 17 de enero de 2020

Un cura saca los colores a la Conferencia Episcopal por su oposición a Sánchez.


 Ricardo Blázquez, presidente de la Conferencia Episcopal. 

El cura Javier Baeza.

Tanto el presidente de la Conferencia Episcopal y cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, como su vicepresidente, Antonio Cañizares, animan a los españoles a que “oren por España”. Tanto el uno, como el otro, quisieron “alertar” del posible gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos. El primero asegura la “inquietud” que la iglesia está teniendo con el gobierno de coalición. Sugiere que asusta la posible disminución de ayudas a su sector y de algunas variaciones en los ámbitos educativos, como con la asignatura de religión, que cambiaría a ser una clase voluntaria. Por su parte, el vicepresidente episcopal aseguraba en una carta, que es necesario “orar mucho” debido a lo que se nos viene, en política, en nuestro país.

El cardenal Ricardo Blázquez pide estar “muy alerta” para que se mantenga la clase de religión y los conciertos a los colegios. “Ciertamente, por la situación actual, a mí me produce mucha perplejidad y un horizonte muy incierto. “Pido al Señor -dice- que acierte en la formación del Gobierno y después en la gobernación diaria del Gobierno ya constituido, pero tengo inquietud. Pediría que el espíritu de la Transición, que es de diálogo, de confianza recíproca, de reconciliación, no se olvide, porque si no, es muy difícil poder convivir. Espero que no se formen bloques de una parte y de otra, no reproduzcamos nuestra historia en capítulos penosos”.

Por su parte, el arzobispo de Valencia ha enviado una carta a todos los católicos, que lleva por título ‘En esta hora crucial para España, ¡orad por España!’, en la que les invita a que “en todas las iglesias se eleven oraciones especiales por España, que en todas las Misas y en los conventos de vida contemplativa se ore por España. La situación urge y apremia. Nos encontramos en España con una situación crítica, de verdadera emergencia de cara a su futuro. Muchísimo va a depender de lo que suceda estos días. Lo que digo no es ni retórica ni dramatismo estéril. Es así y no hay que darle vuelta: hora crucial y de emergencia”.

Frente a la Conferencia episcopal contra el Gobierno del PSOE, sobresale la opinión de un cura crítico con la decisión de posicionarse contra el mandato de Sánchez. Se trata de Javier Baeza, cura de Entrevías, en el distrito de Puente de Vallecas, en Madrid, quien ha señalado su preocupación con temas más importantes que un Gobierno que dé estabilidad como el de Pedro Sánchez. En un tuit, Baeza ha ‘criticado’ que los obispos españoles se pronunciaran de forma negativa por un Gobierno progresista.  “Yo sí que rezaré, dice el cura, para que se acaben los desahucios, para que no haya devoluciones en caliente, para que todos podamos acceder a una educación pública de calidad, para que se acabe la privatización médica, para que los refugiados sean acogidos, para que el odio no habite los corazones… ¡¡¡Claro que rezo!!!”

Baeza razona a través de un mensaje de Twitter la falta de tacto de la Conferencia Episcopal al tomar actitudes políticas contra uno o varios partidos, en lugar de defender los derechos de las personas.

jueves, 16 de enero de 2020

El Gobierno francés se rinde y retira la edad de jubilación a los 64 años.


El Gobierno francés retira 'provisionalmente' la medida más polémica de su reforma de pensiones

La CGT ha asegurado que ese gesto del Gobierno no es suficiente y ha vuelto a pedir la retirada total de la reformas.

El Gobierno francés suavizaba le pasado sábado su proyecto de reforma de las pensiones, al retirar la edad de referencia de la jubilación a los 64 años, el punto que le exigían los sindicatos más dialogantes para entablar negociaciones. El primer ministro, Édouard Philippe, asegura que sindicatos y patronal deberán ponerse de acuerdo para encontrar una fórmula de financiación del nuevo sistema de jubilación, sin bajar las pensiones ni incrementar las cotizaciones patronales. Deberán hacerlo en una conferencia de financiación que se reunirá a finales de mes y que debe acabar antes de finales de abril, para que sus conclusiones puedan ser integradas en el trámite final de la aprobación parlamentaria de la nueva ley. Philippe aseguró que, en caso de no lograr un acuerdo, “el Gobierno afrontará sus responsabilidades”. El primer ministro indicó que será necesario situar una edad de referencia de jubilación, aunque dejó que sean las negociaciones sociales las que la fijen. También indicó que deben quedar abiertas las negociaciones sobre otros puntos de la reforma, como la peligrosidad de ciertos oficios, el empleo de los seniors y la gestión del final de carrera de los funcionarios. El gesto del Gobierno coincidió con la quinta jornada de manifestaciones convocadas en todo el país contra la reforma de las pensiones y recibido de forma desigual por los sindicatos.

Edouard Philippe ha remitido una carta a los sindicatos en la que les informa de la retirada de la edad fija de jubilación a los 64 años, una medida que estaba incluida en el proyecto de reforma de las pensiones que ha provocado una huelga general indefinida que cumple ya 38 días. “Para demostrar mi confianza en los interlocutores sociales y no prejuzgar el resultado de su trabajo con respecto a las medidas que se tomarán para lograr el equilibrio en 2027, estoy dispuesto a retirar del proyecto de ley la medida a corto plazo que yo había propuesto, que consistía en converger gradualmente desde 2022 a una edad de equilibrio de 64 años en 2027”, explica el primer ministro. Tanto el sindicato reformista CFDT como UNAS, sindicatos moderados, lo consideró un paso positivo y se comprometieron a abrir negociaciones lo antes posible. La más radical CGT, por su parte, aseguró que ese gesto del Gobierno no es suficiente y volvió a pedir la retirada total de la reforma.

El anuncio de Philippe puede hacer mella entre votantes conservadores, que valoran a Macron y a Philippe como un dúo de reformistas impasibles ante la presión de la calle. Desde la oposición, la ultraderechista Marine Le Pen ha denunciado en declaraciones a BFMTV que es una “manipulación” del Gobierno. “Ya dije que esta edad fija de jubilación estaba presente solo para ser retirada. Es una vieja y deshonesta técnica de negociación (…) para poder aprobar todo el resto” de la reforma, ha explicado Le Pen.

miércoles, 15 de enero de 2020

Con la ley en la mano se podría ilegalizar a Vox.



“¿Cumple Vox los valores constitucionales? —se pregunta Santiago Aparicio en Diario16-Mediterráneo— No. Un partido que niega el valor constitucional de la democratización del aparato del Estado, mediante la utilización de las autonomías, como Abascal afirma constantemente, de forma vehemente y pública en el debate, no cumple con la defensa de ese valor. A esto añádanle la negación de las existencias de nacionalidades, algo que hacen PP y Ciudadanos por cierto, tal y como se refleja en la Constitución para tener un primer incumplimiento del respeto a los valores constitucionales. En Vox quieren un Estado mínimo y policíaco para garantizar el dominio de los poderosos y el suyo propio (porque se ven en la cúspide del aparato estatal), lo cual conculca uno de los grandes valores que los constituyentes fijaron en la Constitución de 1978: el Estado de las autonomías como fórmula de democratización de la toma de decisiones y de la gestión pública. Esto no lo quiere Vox, como no quiere que existan pensiones públicas, las cuales también están insertas en texto constitucional. Dos a cero contra Vox.

“Sin embargo, el texto de la ley, como amablemente nos recuerda el popular Serrano, incluye unas indicaciones clarísimas sobre algunas actuaciones de los partidos que serían suficientes para iniciar el procedimiento judicial de ilegalización. Veamos el texto: ‘El objetivo es garantizar el funcionamiento del sistema democrático y las libertades esenciales de los ciudadanos, impidiendo que un partido político pueda, de forma reiterada y grave, atentar contra ese régimen democrático de libertad, justificar el racismo y la xenofobia, o apoyar políticamente la violencia y las actividades de bandas terroristas’. Vuelvan a leer el texto y piensen si Vox se ha mostrado xenófobo contra los menores no acompañados, contra personas árabes o contra el mundo LGTBi a los que quieren internar para tratarles de ‘su enfermedad’. ¿En qué momento el partido de Iván Espinosa de los Monteros y Abascal han defendido la pluralidad de las expresiones individuales? En ninguno. Es más, las combaten mediante el uso de la violencia verbal e institucional de forma reiterada y grave, como indica la ley. En su búsqueda de enemigos internos para lograr que su mensaje cale entre las masas se han dedicado a criminalizar a menores sin familia, a gays y a extranjeros de religión diferente a la cristiana (esto es importante porque incluye un doble mecanismo de exclusión).

“Isabel Díaz Ayuso, al ver el error cometido, ha querido justificarse y casi ha sido peor. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha afirmado que apoyaron la moción para no dejar solos a los voxistas. Casi peor que haberse mostrado fascista, porque entre sus votantes se habrían alegrado, pero claro, el problema es que abrir la espita de la ilegalizaciones por atentar contra la democracia, un concepto disputado por derecha e izquierda en su concepción y potencia, lo que significa es caminar hacia un régimen autoritario. Desde este punto de vista podrían ser ilegalizados tanto PP como Ciudadanos, o el PSOE y Podemos, dependiendo de quién estuviese al frente del Gobierno central. Lo más gracioso es que Vox les ha dejado tirados en otra proposición de ley para blindar los privilegios de clase que pretendían los hijos e hijas del capital. Son tan ineptos que hacen el juego a Vox y luego ser ríe de ellas y ellos.

“Abandonemos la disputa de la democracia, para volver a señalar que Vox es un partido racista, xenófobo y que atenta contra las libertades de la ciudadanía, como afirma el texto legal, pues ataca al colectivo LGTBi, al colectivo de las mujeres (especialmente las mujeres maltratadas) y esperemos cuáles son los siguientes. No es que sean iliberales y populistas como dicen muchos ‘analistas mórbidos’ sino que son fascistas del siglo XXI. Pero, hasta los demócratas impecables de la bohemia burguesa postmoderna (para que quepan todos) se sienten angustiados ante esas expresiones homófobas, xenófobas, machistas y racistas de los chupacirios del Yunque y les da por pedir que acabe ese ultraje continuado. Sencillo. Aplicando la ley porque Vox, en los términos que nos ha enseñado el popular Serrano (no es una invención del rojerío), atenta contra la democracia. Y existen ejemplos suficientes y públicos para que la Fiscalía ejerza su función. ¿Se atreverán los jueces? Ningún padre tiene el valor de condenar a su hijo”.