viernes, 17 de noviembre de 2017

La consigna del Gobierno de ir a por todas.

El líder del PP catalán, Xavier García Albiol, con Mariano Rajoy en la presentación de la candidatura popular al 21D.

En Eldiario.es, Ruth Toledano escribía el pasado domingo el artículo: “¡A por ellos!, la consigna del Gobierno para ir a por todas”. Activista en defensa de los derechos animales, Toledano sostiene que Catalunya fue la gran ocasión para que el Gobierno del PP comenzara con su gran ofensiva contra la ya renqueante salud democrática en el Estado español. “El PP convirtió la cuestión catalana en una bandeja en la que ir sirviendo su ¡a por ellos! no solo al independentismo sino a todo lo que se moviera a lo largo y ancho de esta piel de toro que quieren seguir maltratando hasta la muerte… Porque el ¡a por ellos! del PP, que se veía venir con su Ley Mordaza y su persecución de titiriteros, tuiteros, humoristas o periodistas, se ha ido materializando estas últimas semanas, sin el más mínimo rubor, en un a por todo lo que no sean su propios intereses. Cuentan para el saqueo democrático con la imprescindible colaboración de sus cómplices, aunque podría decirse que las motivaciones del PP son algo menos espurias que las del PSOE, su principal secuaz. Al menos el PP tiene una ideología clara: franquismo sociológico (que se manifiesta en autoritarismo y represión) y espíritu oligárquico (cuya herramienta política es la rapiña de la corrupción). El PSOE solo tiene la triste motivación de dinamitar a Podemos y a las confluencias del cambio para tratar de escalar, con uñas despellejadas y dientes mellados, los escaños perdidos a causa de su vaciedad ideológica. Que los 'comuns' de Ada Colau hayan decidido romper su pacto en Barcelona con el PSC es una muestra de coherencia y dignidad políticas que, si bien hoy dificultará la gobernabilidad de la alcaldesa, podrá comportar beneficios futuros, toda vez que entendamos que la coherencia y la dignidad políticas han de ser beneficiosas por definición…

“Por otra parte, la intervención de Montoro de las cuentas del Ayuntamiento madrileño es el ¡a por Manuela Carmena y los rojos de Ahora Madrid! El PP no puede soportar que la alcaldesa y su equipo hayan saneado las arcas municipales, dejadas en estado de extremaunción por los alcaldes populares José María Álvarez del Manzano, Alberto Ruiz Gallardón y Ana Botella, y que la gestión económica actual haya reducido la deuda y logrado el superávit. Mucho menos soporta el PP la auditoría que Carmena ha impulsado sobre las cuentas que ellos dejaron, y que lo haya hecho a pesar de que la mayoría de los documentos fueron descaradamente destruidos por Botella (contenedores con papeles, carpetas y archivadores en la calle Montalbán, a la vista de todas) antes de tener que abandonar el palacio de Cibeles, una destrucción de idéntica naturaleza al borrado de los discos duros de la contabilidad de Génova. Tampoco soporta el PP que Carmena haya denunciado a la ex alcaldesa por la venta de pisos sociales a fondos buitres. Ni mucho menos que, encima, el gobierno de Ahora Madrid haya aumentado como nunca antes la inversión social en el municipio. La ultraderecha ultraliberal no puede soportar que semejantes fondos acaben cubriendo las necesidades de los pobres en lugar de llenando sus bolsillos.

“Así que lo de Catalunya solo era la traca inicial de una ofensiva general del PP en cuya consigna, ¡a por ellos!, está una parte importante de la ciudadanía y una parte esencial de la democracia. Ellos van a por todas”.

jueves, 16 de noviembre de 2017

El hilo.



Bajo el título “El hilo”, Jesús Gómez Gutiérrez, fundador de La Insignia, diario digital independiente, laico y sin ánimo de lucro, que se publica en español y portugués, escribió en LQSomos este artículo en el que nos recuerda lo ocurrido el pasado 27 de octubre en el Parlamento catalán. “El Parlamento catalán –resume– del que se han ausentado los diputados monárquicos, vota a favor de iniciar el proceso constituyente de la Republica Catalana. El Senado del Reino ha tomado la decisión de anular la autonomía y, a última hora de la tarde, mientras la Plaça Sant Jaume es una fiesta, el Consejo de Ministros de Felipe VI pone en marcha el artículo 155 de su Constitución. Por primera vez desde 1939, se hace política. Un movimiento popular ha puesto fin –al menos, temporalmente– al teatro de señoritos fabricados por los medios y al juego de conflictos falsos para ocultar los conflictos reales. Pero hay ocultación: poco después de que la muy antidemocrática Cámara Alta reafirmara su fe franquista, tiró su supuesto patriotismo por la borda y aprobó otra agresión contra la soberanía popular y la justicia social, el CETA. Todo momento es útil cuando se trata de llenarse los bolsillos.

“Lamentablemente, la izquierda política española está lejos de entender el proceso. Es izquierda de la restauración borbónica, y nunca ha hecho nada ni ha querido hacer nada que ponga en peligro la monarquía. Para sus miembros más derechistas, el Reino es el único marco defendible. Para los más avanzados, es un mal menor en espera de un bien mayor que llegará uno de estos siglos mientras ellos mantengan las esencias discursivas entre las vacaciones de verano, las vacaciones de Navidad y las de Semana Santa. Pablo Iglesias, líder de Podemos, ataca la decisión del Parlamento catalán con el argumento de que abrir grietas en el Régimen ‘favorece la estrategia del PP’, en una clara invitación a cruzarse de brazos y dejarse explotar. Alberto Garzón, coordinador de IU, corre a mostrarse a favor de una República Federal tras varias semanas de declaraciones ultra centralistas que, además de ofender a cualquier comunista digno, no incluían la palabra República por ninguna parte. Todo habría sido distinto si, en lugar de ser leales a las instituciones del Reino, lo hubieran sido al pueblo al que se deben y hubieran trabajado política y culturalmente por la solución: esa República que Garzón menciona in extremis, obligado por los acontecimientos. Pero no creen en ella… todavía.

“El camino que empieza hoy no se ha trazado con los trajes y las billeteras de tres burgueses catalanes, como dicen los amigos del 78 y un puñado de ciegos. Se ha abierto por la inteligencia, el valor y la capacidad organizativa de miles de personas, muchas de las cuales dieron sus primeros pasos con el 15-M, aquel movimiento que retomó la experiencia de los insumisos y la lucha contra la represión y se encontró con los verdaderos principios de la lucha social: apoyo mutuo, desobediencia civil, etc. Son ellos, y no el nacionalismo en sentido abstracto, los que han creado y mantenido un proceso que también daña al más peligroso de los nacionalismos peninsulares. Son ellos, y no los actores de la política, los que pagan siempre con ese ‘martirio’ del que se burlaba el director del diario.es. Son ellos, y no el viejo cuento de las naciones, los que han rescatado el viento de abril. Por primera vez desde 1939, asoma el hilo de nuestra historia real. Agarradlo, y no lo soltéis esta vez”.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

“Quedem per comer”.

Una comida catalano-madrileña sienta en una mesa por el 'dialógo' a Carmena, Serrat, El Gran Wyoming...

Mientras los políticos catalanes y no catalanes siguen enfrentándose y discutiendo en un diálogo de sordos, buscando a los culpables del desaguisado, Manuela Carmena, Manuel Serrat o el Gran Wyoming fueron algunos de los comensales de una comida catalano-madrileña celebrada ayer. Otros personajes que se apuntaron a esta mesa por el “diálogo” fueron Marta Higueras, Cristina Almeida, Juan Barranco, Pepa Bueno, Javier Sardá, Iñaki Gabilondo, Mercedes Milá, Rosana Torres, Unai Sordo, Cándido Méndez. Todos ellos se hermanaron por el IV Centenario de la Plaza Mayor y formaron un escenario de “concordia y diálogo en torno a una mesa” Las gastronomías catalana y madrileña, bajo el lema “Quedamos a dinar. Quedem per comer”.

La Asociación de Amigos del IV Centenario de la Plaza Mayor, la de Hosteleros de la Plaza Mayor y Madrid de los Austrias y el Gremi de Restauració de Barcelona se unieron así ante los fogones para maridar en un menú las especialidades de ambas comunidades. El escenario fue  la terraza de Casa María, uno de los restaurantes que circundan esta plaza que, como señalan los organizadores de este acontecimiento culinario,  fue “un escenario del poder, de la cultura urbana y de las luchas por la libertad que ayer se convirtió en escenario de concordia y diálogo en torno a una mesa”.

Entre los presentes mencionados y otros comensales, que superó las sesenta personas. Los asistentes compartieron una sopa de cocido y una escalibada de primero; un empedrado de garbanzos de Madrid con mongetes amb botifarra de segundo y, de postre, leche merengada y crema catalana. Si los políticos catalanes y madrileños del poder hubieran mantenido el ejemplo de este acontecimiento, siguiendo los pasos de los que intervinieron en “Quedem per comer” otro gallo hubiera cantado entonces.