domingo, 24 de septiembre de 2017

Barcelona: un otoño primaveral, días antes del 1-O y tras el intento del PP de romper las urnas catalanas.


“Prohibición de actos y reuniones políticas, entrada en imprentas y medios de comunicación, secuestro de revistas y prohibición de campañas publicitarias”… Parece mayo de 2011, pero es Cataluña, en septiembre de 2017. El miércoles pasado se detuvieron altos cargos de la Generalitat yla Benemérita irrumpió en varias consellerías. Se realizaron más de 40 registros, se detuvo a 14 personas, altos cargos todos, y se requisó material –millones de papeletas– preparado para la celebración de la consulta. Entre los arrestados, un alto cargo de la Generalitat, el número dos de Junqueras.  El Govern se declaró insurrecto a la ley española, y se proclamó obediente de la legalidad catalana. Unas leyes –la del Referéndum y la de Transitoriedad Jurídica– que fueron aprobadas en el Parlament hace unos días por la mayoría independentista, llevando al límite lo que marcaba el reglamento interno del Parlament. Cataluña estaba al borde del precipicio, con las cuentas de la Generalitat intervenidas por el Estado, la mayoría de los miembros de la Mesa del Parlament y numerosos cargos públicos con querellas, el Parlament cerrado a cal y canto, leyes y más leyes anuladas por el Tribunal Constitucional… “Un Parlament –escribe Sato Díaz en Cuartopoder– que sería el legislativo de una nueva República Catalana, pero cuyas sesiones han quedado suspendidas hasta después del 1-O por voluntad independentista. Choque de legalidades, y los tribunales ya han hecho apercibimientos a más de 700 alcaldes, a la Mesa del Parlament, al Govern… Unas mil personas en total. El Constitucional declara ilegal la Sindicatura Electoral encargada de velar por el buen desarrollo del referéndum. En cada acto, los independentistas se burlan de esto. Marta Madrenas, alcaldesa de Girona, en la Plaza de la Independencia de esta ciudad, empezaba el acto del PDeCat en el que participaba Carles Puigdemont, saludando a los asistentes: ‘Queridos ilegales’. Legalidad contra legitimidad. De eso presumen hoy también en Cataluña. Frente a la Constitución que se consagra en favor de la sagrada unidad de España, la legitimidad de un pueblo que quiere ejercer su derecho a la autodeterminación a través de las urnas. En torno a un 80% de los catalanes apuestan por esto. Cada vez más gente, según las encuestas, quiere votar el 1-O, quizás por la independencia, quizás por el ‘no’, quizás por defender el derecho a decidir, quizás, únicamente, para censurar al PP”… Tres de cada cuatro catalanes rechazan ‘la represión del Estado’. Y, al asumir Interior el control de los Mossos y la seguridad en Catalunya, el conseller, Joaquim Forn, aseguraba ayer que los Mossos d'Esquadra han expresado, a través del mayor Josep Lluis Trapero, “la voluntad del Cuerpo de no aceptar la coordinación del representante del Estado español” con el resto de fuerzas de seguridad en Cataluña, con vistas a impedir el 1-O. 


El sábado, 16 de septiembre,  miles de personas salieron a la calle de Bilbao para reclamar el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán; el domingo, centenares coparon la calle Zurita de Madrid sin poder entrar en el acto que tuvo lugar en el Teatro del Barrio, organizado por ‘Madrileños por el derecho a decidir’. Joan Tardà dijo en la puerta del Teatro: “Me siento más madrileño que nunca”. Y apeló a la fraternidad republicana entre pueblos. El mismo sábado, en Sitges, la Policía Municipal identificó a los organizadores de un debate entre representantes de varios partidos de izquierdas soberanistas –no sólo independentistas– catalanes. El domingo hicieron lo propio en Sant Joan Despí, ambos municipios, en la provincia de Barcelona. En el acto celebrado en Blanes, Gerona, el exdiputado y miembro del Secretariado de la CUP, Quim Arrufat, se dejó influenciar por Lluis Llach y lanzó un mensaje a las izquierdas del Estado, agradeciendo previamente el apoyo recibido por Anticapitalistas y Podem Catalunya, entre otras organizaciones de izquierdas. E invitó a los movimientos sociales a “imprimir papeletas y carteles por todo el Estado y volver loca a la Guardia Civil”. Arrufat habló de romper el Régimen del 78, como en el 15-M. En un acto de ERC, en Castelldefels, el conseller de Salut de la Generalitat, Toni Comín, advirtió que el 1-O es también “un favor para la España abierta y progresista que necesita un proceso constituyente”. Y apeló a la casta: “¡Saca tus sucias manos, casta española, de mis instituciones!”.  Por su parte, el coportavoz en el Congreso de ERC, Gabriel Rufián, se mostró duro con la izquierda española. “La fraternidad no es decirle a un pueblo que espere a que tú ganes, es dejarle ganar para que ganemos todos”, dijo, asegurando que el 1-O es “la única amenaza al régimen del 78” y  “la única moción de censura victoriosa contra Rajoy”. “Franco no murió en noviembre de 1975 en la cama –prosiguió su discurso–, Franco murió el 1-O en una urna en Cataluña”… “Frente a eso –termina Sato Díaz–, los registros en imprentas, los apercibimientos a medios de comunicación, las incautaciones de carteles, fregonas y cubos… Las plazas, de Cataluña, a pesar de los policías municipales, celebran actos políticos. Los apoyos se expanden por el resto del Estado. Una propuesta, la de Unidos Podemos, deslegitima al muro del PP y C’s para el diálogo. Y el ‘nuevo’ PSOE que tiene que elegir, el ‘no es no’ a Rajoy era la consigna hace unos meses de Sánchez. De momento, se mantiene junto al PP y C’s, parece que ha elegido muro. En el 15-M también se coreaba: ‘PSOE, PP, la misma mierda es’. Un otoño primaveral, a pesar de la lluvia sobre el acto de ayer de Puigdemont, tiene lugar en las calles y plazas de Cataluña. Hay opciones de que se convierta en invierno”.

Nueve registros, efectuados por la Guardia Civil el pasado miércoles, en Cataluña, y 14 personas, detenidas en varias sedes de la Generalitat.

El pasado miércoles la Guardia Civil detuvo a catorce personas, entre ellas al secretario general de Economía y número dos de Junqueras, Josep Maria Jové, y llevó a cabo nueve registros en el dispositivo organizado para recopilar pruebas e indicios con el fin de impedir la celebración del referéndum. Diez de los detenidos eran altos cargos de la Generalitat. Todo se produjo un día después de que el Instituto Armado interviniese en Terrassa (Barcelona) más de 45.000 sobres con las notificaciones a los miembros de las mesas electorales del referéndum del 1 de octubre. Decenas de personas se concentraron frente a la Conselleria de Economia. Al grito de “independencia”, los manifestantes mostraron carteles en los que leía: “Votemos para ser libres”. Oriol Junqueras alertó en Twitter de que el Estado está “atacando” las instituciones de Catalunya y a los ciudadanos, y aseguró que no iban a permitir que sucediese. El conseller de Presidencia y portavoz del Govern, Jordi Turull,  afirmó en otro tuit que el compromiso del Govern con el referéndum se mantenía y pidió “mucha calma y serenidad ante este estado policial y asedio”. Carles Puigdemont convocó a sus consellers a una reunión de urgencia para reaccionar ante las actuaciones de la Guardia Civil, mientras que los partidos independentistas suspendían los actos que tenían previstos. Jordi Évole resume en Twitter: “Si alguien piensa que así se solucionará el tema, es que o conoce muy poco Cataluña o es que no quiere solucionarlo”. 

      Manuela Carmena y Ada Colau en “El Intermedio”. 

El martes, la alcaldesa de Madrid era invitada junto a su homóloga de Barcelona a 'El Intermedio', el espacio dirigido por El Gran Wyoming en La Sexta.  La primera edil de la capital sorprendió por su claridad a la hora de cuestionar el referéndum catalán. Manuela Carmena opinó que “el 1 de octubre será una catástrofe porque es un cúmulo de equivocaciones” ya que el referéndum no era legal ni constitucional, al estar suspendido por el Tribunal Constitucional. Consideró que un gobierno que se enfrenta a esta situación con una estructura tan solo de represión “es un fracaso, es romper puentes y relaciones. Y será un partido que acabe 0-0 con mucho dolor para todos, cuando lo que hay que hacer es construir y  no romper lazos”. Dijo que las distintas actuaciones de Gobierno central y catalán, eran de un comportamiento propio “de niños” y que el proceso era “un chiste”. “La democracia es escuchar, respetar al diferente, no encasillarse en simplemente lo que es eslogan”. En todo caso, Carmena recordó que “la Constitución era una norma que hemos establecido todos y que podemos cambiar”, pero respetando las normas del juego democrático. Defendió, además, que su postura era compatible al haber permitido un acto en Madrid a favor del derecho a decidir, que fue prohibido por un juez. La alcaldesa de la capital consideró que “fue una gran sorpresa” y que “esa decisión ha sido errónea. Ése es el mal camino, cuando vemos una persona que piensa diferente hay que escucharla porque estamos en una democracia”. Carmena compartió plató con la alcaldesa de Barcelona quien considera que el 1 de octubre “va a pasar algo. Entre el referéndum y la nada, seguro que va a haber una grandísima movilización”. Ambas dejaron claro que pueden entenderse, pese a algunas diferencias de criterio: “Me ha parecido que era muy bonito que las dos alcaldesas de las dos ciudades más importantes a nivel nacional, Madrid y Barcelona, viniéramos juntas a demostrar que, aunque en algunas cosas estemos de acuerdo y en otras no, podemos dialogar”, destacó Carmena. Por su parte, Colau continuó en su postura ambigua de permitir votar pero, al mismo tiempo, cuestionar la consulta: “Si se puede votar, creo que no va a salir un resultado que se pueda considerar vinculante” Además, recordó que ella era “crítica con el referéndum unilateral de Cataluña: La independencia te la tienen que reconocer. Si no, te la proclamas tú contigo mismo y luego, ¿qué pasa?”. Colau fue muy crítica con las actuaciones de la Guardia Civil y con la Fiscalía. Consideró que este nivel de “represión” por parte del Gobierno del PP incitaba a la movilización. Que este tipo de actuaciones son “malas para la democracia y para toda España”. Y, en su opinión “no va a producirse el referéndum que Cataluña necesita y, si se puede votar, creo que no va a salir un resultado que se pueda considerar vinculante”.

 Carles Puigdemont, presidente de la Generalidad de Cataluña, bajo la lluvia, en un  acto celebrado el pasado lunes en Girona, a favor del ‘sí’ en el referéndum del 1-O.

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont compareció el pasado miércoles ante los periodistas, después de una reunión extraordinaria del Govern, en la que respondió a la ofensiva contra el referéndum por la detención por parte de la Guardia Civil de 14 altos cargos de la Generalitat, tras irrumpir en diversas sedes gubernamentales. “El Govern –declaró– ha sido víctima de una agresión coordinada para evitar que el pueblo de Catalunya se pueda manifestar con libertad el 1 de octubre. En estas horas, el Estado español ha suspendido de facto el autogobierno de Catalunya y ha decretado un Estado de excepción”. En su comparecencia, el Govern se mostró firme en su voluntad de proteger el voto de los catalanes el día 1 de octubre. “Estamos convocados a defender la democracia”, asegura Puigdemont. “El día 1 de octubre saldremos de casa, llevaremos una papeleta y la usaremos. Esta acción debe responder democráticamente a los que sólo hablan con el lenguaje del autoritarismo”. Puigdemont enumeró las actuaciones políticas, judiciales y policiales que se han llevado en las últimas horas contra la Generalitat. Entre las destacadas: la imputación de alcaldes, las irrupciones policiales en sedes de la Generalitat, las detenciones de altos cargos, los registros “incluso en casas particulares”, la actuación de la Fiscalía, a la que describió como “al margen de la autoridad judicial”, el bloqueo de las cuentas o la violación del secreto. “Es impropio de una democracia –sentenció– y propio de un Gobierno que ha cruzado la línea roja que separa los Estados totalitarios”. Reafirmando la legitimidad, surgida de las urnas, añadió: “Esta acción está fuera de todo amparo legal, vulnerando los derechos constitucionales”. Aseguró que, ante esto, estudiarían “las respuestas conjuntas” convocando a los agentes económicos, sociales y cívicos del país. “Lo que está viviendo Catalunya no lo vive ningún estado de la UE”, aseguró Puigdemont. “Condenamos y rechazamos la actitud totalitaria del Estado español y de un Gobierno que ha mostrado su cara más intolerante”. Y aseguró que el Govern “ratifica el compromiso de que defenderá siempre los valores democráticos”.

La protesta del miércoles, en su momento más álgido.

Tras unas horas iniciales de enorme tensión, la concentración frente a la Conselleria de Economía fue evolucionado hacia un ambiente de fiesta patronal con proclamas políticas y esteladas, como protesta ante la actuación judicial y policial y contra el gobierno español. Los bares aledaños hicieron su agosto. Se instalaron altavoces, además de un escenario con música y actuaciones en directo mientras que los agentes de la Guardia Civil que entraron en la Consellería de Economía tuvieron que seguir la verbena desde el interior de la Consellería de Economía, donde quedaron atrapados tras entrar a primera hora de la mañana. Allí habían ido a efectuar registros y a detener a varios altos funcionarios de la Generalitat. Los pitos y abucheos ensordecían el cruce entre Gran Via y Rambla Cataluña cada vez que alguno de ellos asomaba la cabeza. ´Angel Villarino, periodista de El Confidencial, así lo relata: “A las ocho, concierto. A las diez, cacerolada. A las doce, todos a casa, a coger fuerzas para otra jornada de protestas. La Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y Òmnium Cultural optaron por mantener el pulso callejero en convocatorias sucesivas en lugar de acampar y aplicar el ‘modelo maidan’, el del 15-M. En palabras de uno de los voluntarios, la idea era que ‘cada jornada fuera una diada de aquí al 1-O, pero durmiendo en casa’. Tras unas horas iniciales de enorme tensión y cada vez más afluencia, la concentración fue evolucionando hacia un ambiente de fiesta patronal con proclamas políticas y esteladas. Con un sentimiento predominante: la indignación ante la actuación judicial y policial y contra el gobierno español (…). La idea de mantener a la Guardia Civil encerrada en el edificio divirtió a los manifestantes durante todo el día. Hubo varios intentos de sacarlos, pero solo los Mossos d'Esquadra estaban capacitados para ello. Hicieron amagos y negociaron con ‘las entidades’ hasta encontrar una solución pacífica. Decenas de furgones se apelotonaron en una de las calles aledañas. Hubo tímidos intentos de abrirse paso hasta la puerta principal, pero les frenó un muro humano. Pasadas las once de la noche, cuando el ambiente empezaba a decaer, los presidentes de Omnium y la ANC, Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, se subieron a un coche patrulla con un altavoz y pidieron que la gente se marchase a sus casas para volver al día siguiente a mediodía, esta vez frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Sobre dos de la mañana quedaban pocos cientos de personas, además de los vendedores de cerveza pakistaníes. Entonces los Mossos decidieron que había llegado hora de despejar la plaza. Con casco y uniforme de antidisturbios, cargaron sin demasiado ímpetu un par de veces contra el centenar de personas largo que quedaba. Avanzaron pacientemente, metro a metro, hasta disolver del todo a los pocos jóvenes que seguían cantando sobre las tres de la mañana. Lentamente, la manifestación fue menguando la presencia de concentrados hasta terminar en unos 20 sobre las 6 de la mañana. Finalmente, los Mossos d'Esquadra lograban crear un pasillo de seguridad para que la última quincena de guardias que quedaba en la sede de Economia, donde llevaban desde las ocho de la mañana, pudieran abandonarla”. 


El crucero Rhapsody y el Moby, en Barcelona. Ambos cambiaron los turistas por antidisturbios. 


Por su parte, los estibadores del Puerto de Barcelona no abastecieron de servicios a ninguno de los cruceros en los que el Gobierno central decidió alojar los agentes antidisturbios de la Policía Nacional, enviados por el Ministerio del Interior a Cataluña. Las embarcaciones atracaron y los estibadores decidieron “no proveer de servicios al barco opresor del Estado”. El concejal del ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Coronas, respaldó la decisión de los estibadores. El Ministerio del Interior había fletado tres cruceros para alojar a los antidisturbios trasladados a Cataluña. Dos de las embarcaciones fondean en Barcelona y la tercera en Tarragona. Había en esos momentos unos 1.200 miembros de la Policía Nacional desplazados a los que se sumaban otros 1.000 agentes de la Guardia Civil. Según AUGC, 500 agentes habían llegado ya a la capital catalana. Y los primeros días tuvieron dificultades para alojarse. El resto de los efectivos se alojarían en esas embarcaciones. Se previó trasladar una cuarta embarcación a Palamós (Girona) en función de las necesidades de alojamiento. En total, eran más de 4.000 los agentes que llegarían a Cataluña. Debido a la dificultad de alojarlos a todos en un tiempo récord, dormirían en camarotes y utilizarían los comedores y las zonas comunes de estas tres embarcaciones como cualquier turista. El primero en atracar fue el crucero Rhapsody, de la naviera italiana GNV y con capacidad para 2.448 pasajeros. Llegó el miércoles al puerto de Barcelona. El segundo llegó a Tarragona a mediodía. Era el crucero Azzurra, de la misma naviera y capaz de albergar a 2.180 personas. El italiano Moby Dada, llevaba pintada en uno de sus lados una cara gigante de Piolin y el Pato Lucas. Los agentes pernoctarían y comerían en los tres buques pero los verdaderamente afortunados serían los del Moby. Según su web, el ferry contaba con un solarium, tele por satélite y un parque infantil con colchonetas hinchables y piscina de bolas. Todo un lujo para unos antidisturbios, cansados de recibir todo el día insultos y gritos de los catalanes, aunque dispuestos a dar caña a fondo, si fuera preciso. 

David Fernández, periodista y político catalán frente a la sede de la CUP, ante unos antidisturbios.

Una docena de furgones antidisturbios se desplegaron al mediodía del miércoles frente a la sede de la CUP, en Barcelona, donde se concentraron centenares de personas en protesta por la presencia policial. Agentes de paisano de la Policía Nacional acudieron el mediodía para intervenir material de propaganda en dos vehículos situados a la puerta de la sede de la entidad, en una operación que movilizó a los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana. La formación anticapitalista aseguró que los agentes de la Policía Nacional pretendían entrar también en la sede de la CUP, pero que carecían de orden judicial para hacerlo, por lo que no se les permitió la entrada. La presencia de la Policía Nacional provocó que centenares de personas se concentraran a las puertas del local, situado en la calle Casp, permaneciendo durante varias horas, entre gritos de protesta y de apoyo al referéndum. Un equipo de la CUP, formado por miembros de colectivos de defensa de los derechos humanos, representantes políticos y juristas de la formación, pidió a las autoridades policiales explicaciones sobre el “asedio”. El diputado de la CUP, Benet Salellas, explicó a los congregados que el equipo legal se dirigió al juzgado de guardia “para intentar algún tipo de presión política” ante la situación de “excepcionalidad democrática”. Y emplazó a los presentes a seguir defendiendo la sede de la CUP ante el “intento de asalto antidemocrático del Cuerpo Nacional de Policía” y a “mantener la calma”, porque “buscan provocarnos y convertir esto en una situación de violencia”. Hacia las 20 horas,  una docena de furgones antidisturbios de la Policía Nacional se retiró sin haber practicado ninguna intervención, entre abucheos y golpes de los concentrados. A las 20 horas, 50 minutos, Núria Gibert, portavoz del Secretariat Nacional de la CUP, dio por desconvocada la concentración ante la sede, tras la marcha de la Policía Nacional, después de 7 horas de un frustrado intento. “Hemos ganado la batalla”, anunció al millar de personas congregada, a las que advirtió que “no vale bajar la guardia”, y les llamó a estar movilizados hasta el 1 de octubre, al quedar aún muchas batallas por ganar.

Protestas contra el  Tribunal Superior de Justicia.

Unas 60 tiendas de campaña y varios manifestantes con alfombras y sacos de dormir decidieron quedarse toda la noche del jueves en el Arc de Triomf, frente a la Ciudad de la Justicia. La organización facilitó comida y bebida a los concentrados. Ocho de los catorce detenidos fueron puestos en libertad con cargos entre el miércoles y el jueves. Otros seis, entre ellos, el núcleo duro del vicepresident Junqueras para organizar el 1-O, el secretario general de Vicepresidencia, Josep Maria Jové, y el secretario de Hacienda, Lluís Salvadó,  pasaron dos noches detenidos en la comandancia de la Guardia Civil y pasaron el viernes a disposición del juez de instrucción 13, Juan Antono Ramírez Suñer quien les dejó en libertad con cargos. Los concentrados gritaron “libertad detenidos”, “Fuera la Justicia española”, y cantaron “Els Segadors”. José María Jové conocía el jueves en un cuartel de la Guardia Civil de Barcelona, que el Tribunal Constitucional  le impondría multas diarias de 12.000 euros por no obedecer la suspensión del 1-O. Los multados son, además de Jové, los siete miembros (cinco titulares y dos suplentes) de la Sindicatura Electoral, el equivalente de la Generalitat a la Junta Electoral Central para el 1-O, también con 12.000 euros, así como los quince miembros de las sindicaturas territoriales y la responsable de procesos electorales de la Generalitat, Montserrat Vidal Roca, en su caso con 6.000 euros diarios. La finalidad de dichas multas no es la de sancionar –el Constitucional no es un tribunal penal– sino la de obligar al cumplimento de las resoluciones del TC y se impondrán con periodicidad diaria hasta que los multados “justifiquen ante el TC que han revocado las resoluciones adoptadas”. La Fiscalía presentó posteriormente una denuncia ante la Audiencia Nacional “por un presunto delito de sedición por los hechos acontecidos los días 20 y 21 de septiembre en Cataluña”. Se refiere a los altercados que se produjeron durante las protestas contra las actuaciones policiales en las que fueron detenidos 14 cargos de la Generalitat. En estas concentraciones, dice, se trató de “impedir por la fuerza la actuación de las autoridades y sus agentes en el ejercicio de sus funciones en defensa del ordenamiento constitucional”. Además, la Fiscalía señala a las organizaciones independentistas ANC y Òmnium Cultural, que podrían haber “inducido, sostenido o dirigido estas actuaciones”.

La prensa internacional habla sobre Cataluña 

Los diarios de todo el mundo analizan lo ocurrido en Cataluña y la escalada de tensión peligrosa entre Gobierno central y catalán. Estos son los principales titulares y enfoques. “The Guardian” (Reino Unido) habla de la crisis española: “Rajoy dice a los líderes catalanes que cesen la desobediencia y radicalismo” y  explica que “miles de personas tomaron las calles de Barcelona para protestar contra las medidas de Madrid para paralizar el referendum de independencia”. El diario británico menciona las críticas de políticos catalanes como Ada Colau o Carles Puigdemont sobre que han sido medidas autoritarias y antidemocráticas. La “BBC”, del Reino Unido, en su versión web, comenta como titular: “El presidente español llama a parar la escalada de tensión”. Explica que, hasta ahora, la crisis por el proceso secesionista estaba siendo “pacífico”, pero que ahora las actuaciones policiales han soliviantado a los catalanes. “Le Monde” (Francia) es el único periódico de todo el mundo que abría su edición digital delpasado jueves con la noticia de las protestas en las calles de Barcelona. Afirma en su titular: “Entre Madrid y Barcelona, la situación se tensa bruscamente por el referéndum”. Y explica que, “debido a la multiplicación de las medidas de Madrid para impedir la votación, miles de manifestantes tomaron las calles de Cataluña”. “Le Figaro” (Francia) afirma: “Tras la ofensiva de Madrid, los separatistas se manifiestan”. Para exponer lo que está sucediendo a sus lectores, cuenta cómo tras meses de choques retóricos y judiciales, el choque institucional entre las autoridades españolas y las independentistas se ha materializado de manera espectacular”. El tema llega a la prensa norteamericana. El prestigioso “New York Times” (EEUU) titula su información: “Ante la cercanía del referendum, la tensión se dispara en España”. Y ofrece una visión neutral, recogiendo los pareceres de los bandos. De Rajoy dice que ha pedido frenar la tensión a los responsables del procés, pero que “los separatistas han descrito sus métodos como produndamente antidemocráticos”. “'Washington Post”, mezcla el asunto catalán con las reivindicaciones históricas como las de los kurdos: “Los movimientos independentistas de Cataluña y el Kurdistán iraquí alcanzan un punto de no retorno”, dice en su titular. Tanto mezcla ambos asuntos que afronta la información de manera conjunta: “El lunes, el gobierno regional del Kurdistán iraquí planificó seguir adelante con un referéndum de independencia. Seis meses después, el gobierno regional de Cataluña intenta mantener su votación secesionista en España”. The Economist', la revista británica, carga contra las “medidas inconstitucionales” de Puigdemont para lograr la independencia y contra la incapacidad de Rajoy de poner una oferta real sobre la mesa. “Financial Times” (Reino Unido), el diario económico más prestigioso del mundo, recoge la noticia y la enfoca como un asunto económico y financiero, titulando: “Madrid ofrece como cebo dinero para acabar con el separatismo”. Y argumenta que se ha expuesto una amplia reforma para negociar si se cancela el referéndum ilegal.

Rajoy y Albiol, preparando sus planes en contra de la independencia.

Íñigo Sáenz de Ugarte  escribe en Zona Crítica de Eldiairo.es: “El Gobierno decide sentarse sobre las bayonetas en Cataluña”. Un artículo que habla de las detenciones de responsables políticos de la Generalitat por la organización del referéndum. “Ello nos obliga a recordar una frase muy conocida, además de otra opinión que escuchamos ayer a la alcaldesa de Madrid. ‘Con las bayonetas, todo es posible. Menos sentarse encima’, es la frase que se adjudica a Talleyrand. Por bayonetas, también podemos entender, en este caso, la Guardia Civil.  En un programa de televisión, Manuela Carmena vino a decir algo también relevante, obviamente adaptado a la situación actual: ‘Pensar que eliminando papeletas se puede cambiar una situación social no es serio. El Derecho penal no cambia ideas’.  Los jueces cómplices de los planes políticos del Gobierno y los guardias civiles no cambian ideas. Los problemas políticos profundos, producto de errores contumaces que se remontan a años, no encuentran solución a través simplemente de liberar las nada pequeñas capacidades represivas de un Estado moderno. El Gobierno estaba obligado a responder al desafío independentista y hacer todo lo posible para que no se celebre este referéndum, una consulta unilateral diseñada para que salga el sí. La incautación de papeletas y urnas era una medida obligada. De hecho, las imágenes de guardias civiles plantados durante horas ante imprentas sin obtener resultados comienzan a rozar el ridículo”.

Mossos d'esquadra escoltan a los vehículos de la Guardia Civil.

“La detención de políticos embarcados en tareas políticas –resume Saenz de Ugarte – por contrarias que sean a las decisiones del Gobierno y el Tribunal Constitucional, es una línea roja que no se suele cruzar en democracia por razones obvias. No vale el argumento de que sólo se hace cuando se vulneran leyes. También las dictaduras tienen leyes. No vale enarbolar la hipérbole de que lo contrario sería la ley de la selva. El Estado tiene múltiples instrumentos coercitivos para imponer sus normas. Crear mártires es una alternativa estúpida, sobre todo, si te importa el día después. Que algo sea legal –y eso siempre admite múltiples interpretaciones diferentes– no significa que sea inteligente. Ideas extremistas como la suspensión de la autonomía catalana o la detención preventiva de cargos políticos antes de que se celebre el referéndum– ponen en peligro la legitimidad del Estado en Cataluña y terminarán por convertir en irreversible la separación de Cataluña. A menos que la única alternativa que nos presenten Rajoy y Rivera sea ampliar las cárceles en esa comunidad autónoma para ir llenándolas de políticos”. Por otra parte, el Estado sigue enviando más números de Policía y de la Guardia Civil para desarticular el operativo del referéndum y detener a sus responsables, y no se acaba de fiar de los Mossos d'esquadra.  


Enriq Sopena escribe en ElPlural.com el artículo “Concurso de torpes, con el Barça actuando de muleta independentista”, en el que dice: “Asistimos a una lamentable situación en Cataluña, donde se han mezclado varios ingredientes nefastos: la sordera del Gobierno de Mariano Rajoy Brey; la terca ceguera de los independentistas y el silencio interesado del PDeCAT (antigua Convergència, siempre de la mano de Jordi Pujol y sus principales investigados por asuntos de dinero y corrupción). A estos ingredientes añadimos la puesta en escena de un Fiscal General del Estado (reprobado en el Congreso) que, en el ardor de su gestión, se extralimita, ordenando la citación de más de 700 alcaldes, con un gesto que supone poner el carro delante de los bueyes cuando no había delito. Lo señalaba Baltasar Garzón en la Cadena Ser. Así, estamos ante una tormenta perfecta. Porque en vez de buscar sin descanso algún acuerdo, los de Rajoy Brey se parapetaron tras los jueces a modo de solución de todos los males. No valoraron que, una vez iniciada, la vía judicial no se detiene. Y ésta no es buena consejera en asuntos de la política, que exige diálogo y mucha cintura, sin excluir posturas firmes. A partir de ahí, una catástrofe detrás de otra: el equipo económico del Govern en el calabozo; la Guardia Civil registrando dependencias oficiales y viéndose recluida por manifestantes o rescatada por unos apáticos Mossos, situados entre la espada y la pared; los de la CUP, ocupando las calles; Carles Puigdemont, sacando pecho de hojalata; Rajoy Brey, clamando en el desierto; Pablo Iglesias, encantado de hablar de presos políticos; el Congreso, disminuido. El Barça, que nos avergüenza a muchos barcelonistas porque desde hace mucho se convirtió en muleta del independentismo. En el puerto de Barcelona, tres hermosos barcos anclados para alojar a las fuerzas de seguridad. Y los ciudadanos, estupefactos. No es de extrañar que algunos vuelvan los ojos hacia Pedro Sánchez para ver si el socialismo es capaz de terciar en tan peliaguda situación, pendiente todavía de empeorar. Ningún show televisivo podrá igualar nunca un concurso de torpes de tal calibre”. 

Primavera Sound. 

Las detenciones efectuadas en Cataluña por la Guardia Civil en el curso de una operación judicial contra el referéndum del 1-O han provocado reacciones a lo largo y ancho de toda la opinión pública catalana. Ha habido un comunicado del Barça en contra del operativo y un comunicado del Primavera Sound, colocándose del lado de “todas las instituciones, entidades y personas que durante estas últimas horas están sufriendo esta agresión a sus derechos civiles más fundamentales”. Y, aunque lo cierto es que los grupos catalanes son, en general, bastante cautos a la hora de hablar de independencia, referéndum y similares conceptos, The New Raemon, dio su apoyo a las CUP hace unas cuantas elecciones. Pero, en general, poco se sabe de lo que piensan acerca del conflicto Sidonie, Dorian y demás indies de Barcelona e inmediaciones. 

La periodista Karmele Marchante.

Y más de una docena de famosos nacidos o que viven en Catalunya ya han mostrado en Zeleb.es (6 de septiembre) su apoyo o rechazo por el supuesto referéndum. Por ejemplo, Jorge Javier Vázquez, hijo de un murciano y de una manchega, es uno de los rostros populares que no ha tenido miedo a decir que se siente español, si bien también ha reconocido estar a favor de que se organice una consulta. Como ha dicho en más de una entrevista, el presentador de Sálvame no tendría miedo a una posible independencia de Cataluña si eso mejorara la calidad de vida de la gente, aunque aspira a que todo ese proceso se realice “sin engaños”. La mediática colaboradora de programas del corazón, Karmele Marchante, también está a favor de la independencia. Y defiende su postura de forma militante, participando en las campañas de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), donde explica en un vídeo: “Somos la comunidad que más dinero ingresa pero que menos dinero revierte, ni para educación, ni para sanidad ni para las pensiones ni para nada”. Isabel Coixet, directora de cine, es partidaria de un estado federal: “Queremos una España federal en el marco de una Europa federal y socialmente justa”, ha afirmado. De hecho, en un artículo publicado en el diario El País, la realizadora escribía: “Somos catalanes a los que la independencia y todo lo que supone nos da una pereza inmensa”. En ese mismo artículo, hay una frase reveladora: “La idea de España no nos fascina, pero no nos repugna”. En 2013, el cantante Dyango declaró públicamente que era independentista y a ello le dio un toque biológico, genético: “Lo llevo en la sangre, no se puede evitar”. Y fue uno de los artistas que participaron en el Concert per la Llibertat, presencia sobre la que matizó que si iba era porque tenía el sueño de que un día Cataluña fuera un país independiente. “Sería una nación maravillosa, pequeña, con esfuerzo e ilusión”, comentó en un programa de televisión.

Pep Guardiola no oculta sus tendencias independentistas.

Otros “catalanes” que, igualmente, se pronunciaron a favor o en contra: el laureado jugador de baloncesto Pau Gasol ya ha explicado que él se siente español y catalán, con el matiz de que “no lo uno delante de lo otro”. Así, sin haber explicado si votaría a favor o en contra de la independencia de Cataluña, no ha ocultado que, bajo su punto de vista, los catalanes tienen derecho a votar su futuro; opinión que también comparte su hermano Marc y que ambos defendieron en una comida en la Cámara de Comercio de Barcelona. El actor Juanjo Puigcorbé cree firmemente que la solución a los problemas de Cataluña pasa por la independencia. Así lo explicó en una extensa entrevista a la revista Jot Down. Residente en Madrid durante muchos años, acudió como número dos en la lista de ERC a la alcaldía de Barcelona y no ha dudado en comentar que tendrá problemas para reincorporarse a su trabajo como intérprete por su estrecha vinculación política con el independentismo. La presentadora Mercedes Milá es de las que no dudan ni en esta cuestión. Preguntada en el programa “Hable con ellas”, explicó que ella diría “no” a la independencia de Cataluña. El tenor José Carreras considera que si bien antes la separación de España se veía “como una utopía”, ahora el ser una nación independiente está “bastante cerca”. El exfutbolista y actual entrenador del Manchester City, Pep Guardiola, hace tiempo que no oculta sus tendencias independentistas. De hecho se puso ante las cámaras para decir que Cataluña no era España. Y llegó a entrevistarse con Artur Mas, cerrando la lista unitaria de este con ERC y arengando a las masas frecuentemente, pidiendo la “libertad” de Cataluña. Javier Sardá, quien fuera presentador de Crónicas Marcianas, sin ser radical en su postura afín a la unión más que a la secesión, sí se ha mostrado partidario del NO a la independencia y, sobre todo, contrario al procés del modo en que lo ha planteado el Govern. No es un talibán españolista pero estaría más cercano a los postulados federalistas del PSC. Albert Boadella, dramaturgo catalán, es uno de los grandes bastiones del antiindependentismo catalanista. Y, si bien de joven estuvo cerca de posiciones de izquierda antifranquista catalana, siempre ha peleado contra “el poder”, ya sea de extrema derecha, izquierda o independentista. En los últimos años, se ha caracterizado es por su lucha contra la deriva independentista, por lo que se ha puesto del lado de Ciudadanos y de su defensa de la unidad de España. 

Francisco Marhuenda.

El cantautor, Lluís Llach, siempre en la órbita del independentismo catalán, se ha significado en los últimos años con la causa secesionista. Fue el primer cantante no operístico que actuó en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, donde presentó su disco Somniem. Tal ha sido su identificación, que afirmó que si no salía la independencia, se iba a Senegal, lo que causó un fuerte revuelo mediático. Al final, se quedó con un escaño en el Parlament. En una entrevista al dominical del diario El País, la actriz Nuria Espert dijo que “en Cataluña era difícil no ser separatista” si bien ella cree que la independencia traería “mucho dolor y mucha gente que se querrá marchar”. Por ello se preguntaba qué ocurriría “si todos vieran la realidad que se tendría con los enormes problemas que tendría (Cataluña)”. Otro actor que mostró su apoyo a la causa independista de Catalunya es Sergi López quien apoya a la CUP, con la que ya estuvo en las elecciones al Parlamento de Cataluña celebradas el 25 de noviembre de 2012. De hecho, en 2010 ya dijo en una entrevista a La Opinión de Coruña que él no era nacionalista sino “bastante independentista”. Francisco Marhuenda, mediático director del periódico La Razón, habitual de tertulias multiformato en todo tipo de canales y emisoras, es un acérrimo defensor de la unidad de España. De hecho, ha llegado a decir que quienes apoyaron en su momento la consulta soberanista del 9 de noviembre de 2014 eran “una colección de frikis”. El periodista y profesor universitario, cercano a las ideas del Partido Popular y amigo personal de Rajoy, ya advirtió que el que más miedo le daba era Oriol Junqueras por sus ambiciones únicamente independentistas (no políticas ni económicas) y que no era como Mas, que “en su casa, habla español y luego le toca sobreactuar”. Por el contrario, el actor Santi Millán está rotundamente a favor de un referéndum en Cataluña, lo tiene claro y así nos lo explicó en una de nuestras magníficas Disyuntivas. Sin embargo, sobre su posición a favor o en contra de la independencia resulta más difusa. 

Entre las fotomontajes de esta semana, “El partido fundado por franquistas que hicieron una guerra por la paz está deteniendo políticos por la democracia”. 


 Otras: Se filtra el plan del Gobierno de cara al l-0.



 Llegan los refuerzos.

El descacharrante ‘casting’ para la película del proceso soberanista.


Ilusión, traiciones, tensión, risas, lágrimas, detenciones… Lo cierto es que el proceso soberanista catalán daría para un peliculón. Incluso para una trilogía. El tuitero @Kuestmaster ha pensado exactamente eso y le ha puesto hasta título: 'The Process'. Pero hay más. Ni corto ni perezoso, Kuest se ha lanzado a seleccionar el casting perfecto. 

Todos ellos se enfrentan al imperio de la ley. Capitaneados por Mel Gibson como Mariano Rajoy y Kathy Bates como Soraya Saéz de Santamaría.


          También está Jason Statham como Raül Romeva. Se encargará de las escenas de acción.




He echado cuentas y, si Cataluña se independiza, le corresponde la custodia de dos miembros de la Familia Real” (Tremendig Topic.)




El humor de esta semana: Peridis, Forges, El Roto, Miki y Duarte, J. R. Mora, Manel F. Pat, Sciammarella, Harca, Alipori,  Faro, La boca del Logo…


















 Menudo ojo derecho (J. R. Mora le ha cambiado el parche) tiene Padilla para las banderas




 El Gobierno no se aclara.
 Legalidad, si, pero....y la politica
 Y mientras tanto, se nos olvida.





Pep Roig, desde Mallorca: La fuerza de la política o la política de la fuerza, Dos capítulos, A la rutina, Atado y bien atado, Resurrección en gris, urnas de destruccióm masiva.… 


 Tres siglos median entre 1714 (decreto de Nueva Planta) y el 1-0 de 2017.





Los vídeos de esta semana. LATE MOTIV - Monólogo de Andreu Buenafuente. "Esto no tiene ninguna gracia" | #LateMotiv273 Puigdemont: "El Estado español ha suspendido de facto el autogobierno de Cataluña" Concentración en la Conselleria de Economía en Barcelona Enfrentamientos entre Mossos y manifestantes en Barcelona Rufián a Rajoy: "Saque sus sucias manos de Cataluña" JULIO ANGUITA sobre el conflicto catalán, sin pelos en la lengua.Simplemente brutal! Entrevista con Manuela Carmena y Ada Colau (El Intermedio - La Sexta, 19/09/17) QUILAPAYÚN (feat. MARIA DEL MAR BONET) - Què volen aquesta gent (Picap, 2003) @ Palau de la Música