domingo, 9 de agosto de 2020

La “huida” del rey emérito, Juan Carlos I, un autoexiliado de lujo.

El rey emérito, Juan Carlos I, otro Borbón que “huye” de España.

El anterior jefe del Estado, el rey emérito Juan Carlos I, comunicó al actual jefe del Estado, su hijo el rey Felipe VI, su “meditada decisión” de trasladarse a vivir fuera de España ante la “repercusión pública” de “ciertos acontecimientos pasados” de su vida privada. La decisión, según informaba el pasado lunes la Casa Real, se produjo tras las investigaciones judiciales abiertas en Suiza y en España a Juan Carlos I por su patrimonio oculto. El rey emérito Juan Carlos I, cercado por la Justicia, anunció que se marcharía de España. “Es una decisión que tomo con profundo sentimiento, pero con gran serenidad”, explicaba en un comunicado. Juan Carlos Iº parecía, según revelaba El Mundo, estar dispuesto a aceptar una suerte de exilio. Dentro de Zarzuela, hubo voces como la de Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno, que recomendaban que Juan Carlos I continuase en España. El emérito aseguró “no huir”, pero todo indicaba lo contrario. No olvidemos que se había negado a renunciar al título de rey emérito y que continuaba siendo capitán general, en la reserva, de los tres ejércitos. Juan Carlos Iº justificaba su decisión en “contribuir a facilitar el ejercicio” de las funciones de su hijo como Jefe de Estado “ante la repercusión pública que está generando ciertos acontecimientos pasados” de su vida privada. Zarzuela informó también de que Felipe VIº había acogido esta noticia con “sentido respeto y agradecimiento”. El anuncio llegaba después de que, durante las últimas semanas, se hubiesen conocido numerosos detalles de los negocios opacos del emérito durante su reinado. En concreto, Juan Carlos Iº habría metido en España miles de euros en billetes por avión y hasta tenía una máquina de contar dinero en la Zarzuela. Igualmente, había aparecido en la prensa el nombre de su examiga Corinna Larsen, “a la que Juan Carlos Iº reclamaba los 65 millones de euros después de abdicar y que fuera citada a declarar por el juez del Caso Villarejo”. Larsen habría dicho sobre el emérito que este “se muere por el dinero”, según confesó en 2016 al comisario jubilado José Manuel Villarejo. Sin embargo, Juan Carlos Iº había rechazado renunciar a su título de rey emérito como pretendía Zarzuela. Se especuló que el emérito abandonaría La Zarzuela, pero no España. Y que Felipe VIº intentó quitar a su padre el título que todavía hoy disfruta. Ni una cosa ni otra. Y mientras el Gobierno guarda silencio sobre si revoca o no ese tratamiento con un decreto, el rey emérito desaparece de la Moncloa y de su reino, “huyendo” y “corriendo”, con la intención de ubicarse en una república de otro continente.

La presión judicial y política abocó al rey emérito a irse de España para tratar de salvar la monarquía.  

Algunos periódicos españoles apuntaron que Juan Carlos I había tomado la decisión de trasladarse fuera de España por los “acontecimientos pasados de mi vida privada”. Y las redes sociales fueron el medio elegido por la mayoría de los políticos para transmitir sus primeras reacciones. El PSOE manifestó su “absoluto respeto a la decisión tomada por el rey emérito”. “Nuestro partido –añadieron fuentes del partido–, apoya el trabajo y compromiso del rey Felipe VI”. El portavoz de UP en el Congreso, Pablo Echenique, sugirió que se impidiese su salida del país hasta que concluyera la investigación de su caso. “Teniendo causas pendientes en España y tanto dinero para viajar y protegerse, la justicia ¿va a permitir que se marche? –afirmaba en su cuenta de Twitter el diputado morado–. ¿No podría eso dificultar las pesquisas? Esperamos que no sea precisamente ese el motivo de la decisión y, si es así, se le impida huir”, afirmó en su cuenta de Twitter el diputado morado. El portavoz del partido afeó que, con la decisión del monarca emérito, no se solucionase “nada” y apuntó que “la gente no estaba pidiendo que Juan Carlos de Borbón se marchase de España”. “La gente pide que se conozca la verdad sobre sus actividades presuntamente corruptas, que pague por los delitos que haya cometido y que devuelva los impuestos evadidos”, aseguró Echenique, refiriéndose a las actividades del Rey como “negocios turbios”. Por el contrario, desde el PP se alabó el “papel determinante y decisivo” durante su reinado en la llegada de la democracia al país. La formación que lidera Pablo Casado, según Europa Press, transmitió su “más absoluto respeto” al movimiento de Juan Carlos Iº y consideró que éste demostraba “su lealtad a España, a la Monarquía parlamentaria y al rey Felipe VIº. E Isabel Díaz Ayuso fue una de las primeras en salir a defender la figura de Juan Carlos I: “Quiero subrayar el trabajo histórico de Juan Carlos I por España, a quien debemos los mejores años de nuestra Democracia. Y la más firme confianza en la Monarquía Parlamentaria encarnada por Felipe VI” fue el mensaje dejado en Twitter, poco después de conocer el comunicado de la Casa del Rey. 

Joan Baldoví y Gabriel Rufián registran una solicitud para que se abra una comisión de investigación sobre Juan Carlos I

Su reacción contrastaba con la de Íñigo Errejón. Para el diputado de Más Madrid, “el rey emérito huye de España sin rendir cuentas para prestar el mejor servicio a los españoles. Es escandaloso. Al menos, que devuelva el dinero, que buena falta le hace a nuestro país”. El diputado de Compromís y compañero de coalición de Errejón, Joan Baldoví, se refirió a la salida de Juan Carlos I: “¿También se lo ha comunicado a la Fiscalía del Supremo? ¿Todos los investigados pueden abandonar España o sólo los eméritos?”, se preguntaba.  En ese mismo sentido era la reacción de ERC. Para Carolina Telechea, la portavoz adjunta de los republicanos en el Congreso de los Diputados, Juan Carlos I huye de la justicia española “por corrupto” en lugar de quedarse “a dar la cara con dignidad” y a responder ante los tribunales de las presuntas irregularidades por las que se le investiga. “El mejor servicio que podrías hacer a los españoles es no huir de la justicia y dar la cara con dignidad”. La secretaria general de su partido, Marta Rovira, también 'huyó' de España, como Carles Puigdemont, algo que para ERC era distinto: “Qué diferente es el que se exilia por defender la democracia del que huye por corrupto”. El líder de los republicanos en el Congreso, Gabriel Rufián, ha ironizó con que se hable de que el emérito “abandona” España en lugar de decir que “huye” del país. 

Torra pide la abdicación del rey Felipe VI y abronca al Gobierno por haber “facilitado” la “fuga” de Juan Carlos.

El portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal, califica de “inadmisible” que miembros del Gobierno de Unidas Podemos como Pablo Iglesias e Irene Montero “aprovechen” la situación del rey emérito Juan Carlos para “tratar de confundir” las acciones de una persona concreta con las de la institución monárquica. El president de la Generalitat, Quim Torra, opta por criticar al Gobierno, a Juan Carlos I y a Felipe VI y anuncia haber pedido al presidente del Parlament, Roger Torrent, celebrar un pleno extraordinario para censurar al rey emérito y al actual monarca, del que pidió su abdicación tras su “huida tolerada. Y exige al Gobierno que dé explicaciones por haber “permitido, facilitado y aplaudido la huida de una persona llena de privilegios e investigado por un caso inmenso de corrupción”. Para Torra, la marcha de Juan Carlos I “avergüenza a cualquier demócrata, y pone en duda el compromiso del Gobierno y de Felipe VI en la lucha contra la corrupción y el rendimiento de cuentas”. Por ello, asegura que el régimen borbónico está en quiebra: “Pido a Felipe VI que no alargue más la agonía borbónica y abdique”. Por otra parte, el Bloque Nacionalista Galego demanda que se juzgue “con todas las consecuencias penales y políticas toda la corrupción de la Casa Real y a los Borbones” después de que el rey emérito anunciase el pasado lunes que abandonaba el país. 

Esteban (PNV) afirma que el rey emérito debe “responder de sus actos” pese a que se vaya “a la francesa”. 

Aitor Esteban, portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, afirma el martes que el rey emérito, Juan Carlos I, debe “responder de sus actos” durante el tiempo que ha sido rey y después de dejar de serlo, pese a que ahora se vaya “a la francesa”. Además, lamenta “la poca claridad con la que se está enfrentando esta situación en el Estado español”. El histórico dirigente del PNV considera que “Felipe VI debería retirar el título de rey emérito a su padre y lograr que entre en el silencio más absoluto” a raíz de las investigaciones sobre su supuesto enriquecimiento ilícito. “Siguiendo con la tradición familiar, Juan Carlos de Borbón abandonó el país, pretendiendo hacer 'Borbón y cuenta nueva”, sostiene irónicamente la formación. IU reclamó “que la Justicia actuase con diligencia y que el Tribunal Supremo estudiase pronto y a fondo” la querella presentada por la coalición, junto al PCE y el Foro de Abogados y Abogadas de Izquierda, en la que pidieron reactivar la causa contra la examante del rey emérito en la Audiencia Nacional.

Iñaki Anasagasti: “Tenemos un poder judicial monárquico y de derechas que no va a hacer nada contra Juan Carlos I”.

En una entrevista publicada en Eldiario.es por el periodista donostiarra Iñigo Aduriz, Anasagasti confiesa que las investigaciones abiertas contra Juan Carlos I han acabado por darle la razón. “El mayor daño que nadie le ha podido hacer a Juan Carlos, a parte de sus no cualidades personales, han sido todos estos cortesanos que le han protegido. Ha sido terrible, porque no han permitido que la democracia funcione, con la gran contradicción de que se les llena la boca diciendo que esto es una monarquía parlamentaria pero que aquí, el Parlamento no puede actuar en su contra, luego ¿qué monarquía parlamentaria es esta?”. “Indudablemente –concluye Anasagasti– esa imagen impoluta de la monarquía está muy tocada. La prueba está en que el CIS no quiere hacer preguntas que puedan dar pábulo a ese debate. Pero la democracia es un régimen de opinión pública, y la opinión pública actual no tiene nada que ver con la de hace diez años, cuando estábamos todos narcotizados. Entonces era la institución más valorada. Ahora ya no lo es. Creo que, si se plantea la pregunta sobre cuál es la institución menos valorada, sería la monarquía. Se lo han ganado a pulso. Felipe VI, que actuó con semejante celeridad con el tema catalán, con esto está dejando pudrir el tema esperando cómo se van sucediendo los tempos”. El dirigente del PNV opina que, para cambiar una monarquía tiene que ser por la revolución o por alguna cosa exterior muy fuerte. De momento, el PSOE va a actuar en las claves del PP y Ciudadanos en este tema y eso blinda al actual monarca. Iñigo Aduriz le pregunta si hay algo que pueda hacer Felipe VIº para limpiar la institución. Anasagasti contesta: “En primer lugar, debería quitarle el título de rey emérito, porque si se lo puede dar, se lo puede quitar y no pasa nada. En segundo lugar, tiene que lograr que su padre entre en el silencio más absoluto, que no aparezcan fotos de él en cacerías ni en francachelas, porque la opinión pública no se lo toleraría. El Tribunal de Cuentas no puede inferir para nada en la Casa Real, y eso que recibe dinero público. Hay Presupuestos Generales del Estado en los que se aprueban partidas de más de ocho millones de euros, pero no se tiene ninguna información. En Inglaterra, se sabe lo que gasta la reina Isabel en sombreros y en peluquería, pero aquí no se sabe nada. Todo es opaco. Felipe tendría que dar un paso de gigante, situando a la Casa Real como lo más transparente, dando a conocer todos los gastos. Todos esos regalos, esos debates sobre si le habían regalado un Ferrari, son un escándalo impropio de un país serio, democrático y con valores. Además, el actual rey debe tener una conducta ajustada a derecho”.

 Iglesias ve 'indigna' la 'huida' de Juan Carlos Iº y dice que el Gobierno no puede mirar hacia otro lado'.

La salida de España del rey Juan Carlos fue una maniobra opaca de la que el Gobierno se niega a dar detalles. Sánchez arguye la “confidencialidad” de sus conversaciones con Felipe VI para evitar explicar por qué no informó a los ministros de Unidas Podemos. Pablo Iglesias continúa afirmando que “por respeto a la ciudadanía y a la democracia española, Juan Carlos I debería responder por sus actos en España y ante su pueblo. La España del siglo XXI ya no tolera la corrupción ni el privilegio. Cualquier ciudadano que cometa delitos debe dar la cara ante la Justicia. La pretensión de impunidad por presuntos delitos graves por parte nada menos que de un ex Jefe del Estado produce un enorme daño a la democracia. Es un deber para quienes ocupamos cargos de gobierno velar por la ejemplaridad y la limpieza de las instituciones. Un gobierno democrático no puede mirar hacia otro lado ni mucho menos justificar o saludar comportamientos que socavan la dignidad de una institución clave como es la Jefatura del Estado y que son un fraude a la Justicia”. Iglesias admite discrepancias con Sánchez sobre la monarquía y promete resolverlas con él. El líder de la formación morada señala que es “normal democráticamente” que PSOE y Unidas Podemos tengan una visión diferente sobre la corona. Iglesias muestra su “respeto” por la defensa del jefe del Ejecutivo de la monarquía parlamentaria y recuerda que, cuando se genera una “situación molesta” en el marco del Gobierno de coalición, las diferencias se resuelven entre los dos líderes políticos.

El diario “ABC” desvela que el rey emérito voló a la Republica Dominicana.

Manuel Monge escribe en Público, bajo el título “El clandestino”: “Quiero hablar de El Clandestino que salió de Madrid un 2 de agosto de 2020 y que, cuando escribo esta crónica de urgencia, 72 horas después, continúa desaparecido. Unos lo sitúan en el Caribe y otros en el entorno de Lisboa. ¡Y nadie sabe nada!... El martes, a primera hora, se conocía la noticia de que el rey emérito, Juan Carlos I de Borbón, se había ya exiliado, pero no en otra monarquía, sino en una república, la República Dominicana. Lo revela el monárquico diario 'ABC', de fuentes propias… El anterior monarca ha cruzado el Atlántico y se ha ido al Caribe. Aunque sus abogados prometieron seguir a disposición de la Justicia, sobre todo de la Fiscalía, que tiene abiertas diligencias sobre el rey emérito y sus negocios, difícilmente se imagina un regreso sencillo a España desde el otro lado del mundo”. Según 'ABC', don Juan Carlos de Borbón había viajado antes, durante el fin de semana, a la localidad gallega de Sanxenxo, en Pontevedra. Desde allí, donde siempre ha practicado la vela, una de sus grandes aficiones recreativas, se desplazó a Oporto, Portugal. En el país vecino, tomó un avión, pero no para regresar a la España monárquica, sino para viajar al aeropuerto de Santo Domingo de República Dominicana. “Lo más probable es que el Rey padre haya aceptado alguna de las muchas invitaciones que ha recibido por parte de sus amigos, conocedores del amargo momento que está viviendo, como consecuencia de las acusaciones realizadas por su ex amiga, Corinna Larsen. Y entre todos sus amigos, destaca Pepe Fanjul, que reside en Miami y es propietario del complejo hotelero Casa de Campo”, explica este periódico. Y, ante cualquier duda que pudiera surgir tras la noticia, sí que existe un tratado de extradición entre España y República Dominicana, desde 1984. En todo caso, nadie habla de que sea una residencia definitiva para Juan Carlos de Borbón, quien podría más adelante elegir otro lugar para vivir.

La radio francesa desmonta a Juan Carlos I: “Está humillando a los españoles”.

Lluís Bou escribía el pasado martes, en ElNacional.Cat: “La emisora pública francesa France Inter ha desmontado al rey Juan Carlos I en un duro reportaje, que no ha dudado ‘en titular “Rey y ladrón de gallinas’. El ex-rey de España ha huido de la justicia de su país hacia un (todavía) desconocido destino, cuando ya han pasado dos días desde que se fue. Qué humillación para 47 millones de españoles”, ha añadido la emisora, apenas dando crédito. “El rey emérito de España Juan Carlos se ha marchado de España. El que reinó durante casi 40 años en la cuarta economía de la Unión Europea, hasta el 2014, puso pies en polvorosa el domingo dejando una simple carta a su rey e hijo, Felipe VI. Ni una carta a su pueblo, ni a la justicia de su país. Nada de eso, una carta a su señor e hijo, el único al que de forma visible rinde cuentas. ¡Feudalismo puro y duro a mediados del siglo XXI!”. La radio recuerda que, a diferencia de los griegos y de los italianos, los españoles nunca han podido escoger entre monarquía y república, y que fue una restauración decidida por el dictador Francisco Franco. “Les puso sobre hechos consumados: la democracia, pero bajo la forma de una monarquía constitucional. Circulen, no hay nada más que ver. Y encima, el Rey de España tiene mucho más poder que los otros monarcas europeos. Es, por ejemplo, el jefe del Ejército”, añade. El reportaje se muestra estupefacto por las negociaciones entre el Gobierno del PSOE y Podemos y la Casa Real, y que no se haya retirado el título de rey a Juan Carlos. “Al exiliarse, después de semanas de negociaciones entre el poder elegido y la Casa Real, Juan Carlos ha conseguido mantener el título de rey: hasta siendo un exiliado fiscal y un fugitivo, se le tendrá que llamar Su Majestad. Qué humillación para los españoles, cuando lo que ha hecho podría ser calificado de alta traición”, manifiesta. France Inter recuerda la tradición de exiliarse de los reyes borbones. “Para los españoles esta historia se ha repetido hasta la caricatura. En dos siglos, los Borbones de España han perdido cuatro veces la corona, entre ellos el padre de Juan Carlos, don Juan, y su abuelo Alfonso XIII, acusado de alta traición por el Congreso”, recuerda.


José Antonio Illanes publica en Facebook la siguiente carta:
“Una berlina barroca tirada por ocho corceles negros abandona a buen paso el Palacio Real. Los caballos lucen penachos negros que bailan al trote impuesto por cocheros vestidos con libreas encarnadas de paño fino, pelucas empolvadas y recogidas en trenza, zapatitos de charol y calzas blancas. Una caravana de cortesanos donde abundan las cortesanas, mayormente rubias, sigue en silencio a la berlina real. Una nube de moscas molestas como revolucionarios acosa a la comitiva. Hace calor. Un rey de España se marcha al exilio, otro rey, otra vez, y nadie sabe a dónde. Lo hace por el bien de España y de su hijo, también rey. Se lo dice en una carta: ‘Guiado por el convencimiento de prestar el mejor servicio a los españoles, a sus instituciones y a ti como rey’. En España, cuando los reyes se exilian, siempre es mirando por el pueblo chusco, nunca por ellos. ‘Yo no quiero resistir. Si el bien de España exige que me vaya, lo haré sin vacilaciones’, dijo su abuelo antes de exiliarse en aquella carta escrita por el conde de Romanones, si bien Valle-Inclán aseguró que lo echaban ‘no por rey, sino por ladrón’. (…) Ya hay una legión de tertulianos, heraldos reales y mercaderes de noticias –me niego ya a llamarlos periodistas–, maquillando esta última tragedia de la España cañí en los platós y en la ‘prensa’ del IBEX: ‘Se ha hecho el harakiri por España y por su hijo’, cantan lagrimeando emocionados, como tonadilleras con bata de cola, peineta de carey y abanico rojigualda. Qué gran hombre. Cuánto le deben esta buena tierra de pan llevar y estos vasallos lenguaraces y descamisados, ingratos rufianes postulantes de repúblicas y guillotinas. El monarca que se marcha al exilio ha escrito una carta a su hijo, cuyo reinado ha manchado para siempre ya, pero no a los españoles por quienes tanto se ha sacrificado. ¿No merecemos los vasallos una explicación, una despedida, unas palabras de disculpa? ¿Siquiera un leve adiós desde la ventanilla de caoba de la berlina real? ¿Nosotros, que con nuestro sudor hemos pagado durante décadas sus pelucas, sus comilonas, sus cacerías y sus putas de lujo? ¿Ni siquiera un breve sermoncillo como aquellos de Navidad? ¿Ni una esquelita, aunque sea en papel de estraza? Yo tenía 13 años cuando proclamaron rey al monarca que se marcha al exilio. Yo era un niño y él, entonces, un rey joven y fuerte. Hoy es solo un viejo rico, decrépito y solitario al que su propio hijo ha echado de palacio por ladrón. Solo me inspira tristeza y le agradezco las lecciones aprendidas: que no cambiaría mi destino por el suyo y que, en España, las repúblicas las traen los reyes y no los revolucionarios”.


David Torres escribe en Público “El rey y las ovejas”, en el que nos recuerda que nadie puede negar que uno de los grandes aciertos del juancarlismo es su servicio de prensa, habilidad que más bien es un privilegio, consistente en tener a la prensa a su servicio. “El penúltimo favor que acaban de hacerle es vender su escandalosa fuga al extranjero como otro servicio hecho al pueblo español, uno más en una larga lista de presuntos sacrificios patrióticos que incluyen el adulterio en serie, las comisiones millonarias, el desfalco a Hacienda y el blanqueo de capitales. La reacción de la prensa cortesana ha sido muy parecida a la de aquel médico que se estaba follando a una oveja y cuando su esposa, junto a unos detectives, lo sorprende en la cama de un hotel revolcándose con la oveja, exclama: ‘No, cariño, no es lo que te piensas. Es una paciente mía que se cree que es una oveja’. Sí, lo más grande del periodismo juancarlista es que se cree a pies juntillas sus propios editoriales (…) Con todo, el servicio de prensa está haciendo otro descomunal esfuerzo de genuflexión y limpiabotismo, intentando vender a un prófugo de la justicia, blindado constitucionalmente hasta las trancas, como un pobre hombre indefenso perseguido por una turba de desagradecidos. Gracias a una ingente labor de desinformación mantenida a lo largo de decenios, la opinión pública española es capaz no sólo de compadecerse de un vividor a todo trapo sino de ver un gran monarca en don Juan Carlos de igual modo que don Quijote transformaba en gigantes los molinos de viento. Antes, la moda consistía en decir que uno no era monárquico, sino juancarlista, ya que habíamos tenido la inmensa suerte de que un superhéroe viniera a aterrizar al final de una histórica dinastía de tarados, ineptos, holgazanes, traidores, ladrones y sátiros. Ahora, a la vista de la liebre levantada por la fiscalía suiza –un lepórido del tamaño y porte de un elefante blanco– los juancarlistas se han vuelto monárquicos de toda la vida… La Casa Real parece una de esas lámparas insectívoras donde, de vez en cuando, un mosquito se achicharra vivo. Ayer chisporroteó un elefante, algo normal en un país que todavía cree que Corinna Larsen es una oveja”.

El Rey Juan Carlos califica de “paréntesis” su salida de España.

En La Vanguardia del miércoles, Mariángel Alcázar advierte del nuevo destino provisional del rey emérito. Comenta que abandonó el domingo la Zarzuela, tras escribirle la carta a su hijo y pasar la noche en la localidad pontevedresa de Sanxenxo, lugar frecuentado durante los últimos años por la amistad que le une a Pedro Campos. Recuerda que el lunes por la mañana viajó en coche hasta Oporto y, desde allí, voló rumbo a la República Dominicana. En su trayecto mandó llamadas telefónicas o mensajes de texto como este: “No estoy de vacaciones, ni abandono España. Esto es un paréntesis”. Algunos conocían de antemano las intenciones del rey Juan Carlos de pasar una temporada junto los Fanjul, en sus posesiones de Casa de Campo (La Romana). “De hecho, allí estuvo el pasado mes de febrero hasta que la primera semana de marzo, ya con la crisis de la pandemia llamando a la puerta, regresó a la Zarzuela, prometiendo volver en cuanto le fuera posible.”…. El reportaje de La Vanguardia prosigue: “De la misma manera que el anterior rey entendió que debía abdicar para dar paso a una monarquía renovada, en esta ocasión no tuvo más remedio que aceptar que debía abandonar la Zarzuela, aunque en un principio se resistió a salir de España. Su peor pesadilla siempre fue el exilio y quizá eso explica que, de un modo u otro, buscara la manera de tener un fondo monetario para, llegado el caso, sobrevivir económicamente. El miedo de los primeros años de reinado a verse expulsado del país se fue apaciguando, pero nunca desapareció, ni tampoco las aportaciones, no siempre transparentes, a esa especie de plan de pensiones. En estos últimos días, las conversaciones entre padre e hijo, Juan Carlos y Felipe, se zanjaban con un acuerdo que, al día siguiente, el rey Juan Carlos olvidaba. La investigación de la Fiscalía del Tribunal Supremo y la responsabilidad del rey Juan Carlos de estar a disposición de esa instancia judicial fue, curiosamente, el argumento dado por el rey Juan Carlos para permanecer en España y, una vez despejadas las incógnitas, para decidir si se iba de España un rato o para siempre. Pero la presión sobre la Zarzuela aumentó y ni la presunción de inocencia fue capaz de contener la avalancha que amenazaba con romper el dique y arrasar con todo. Juan Carlos aceptó por fin salir de España, pero solo una temporada, como ha hecho unas cuantas veces desde su abdicación. No calculó el impacto de su gesto y la interpretación falaz de que su salida era sinónimo de exilio, de huida o de rendición”… 

¿Don Juan Carlos, en la República Dominicana?

La pactada, obligada o voluntaria decisión del rey Juan Carlos, o una mezcla de las tres posibilidades, de irse un tiempo de España generó un nuevo interrogante: ¿adónde? Las opciones más claras son las que coinciden con la existencia de un entorno de lealtad y discreción que solo pueden ofrecerle amigos de probada solvencia, económica y emocional, con Cunha Espiritu Santo o con los Fanjul o los Brito. En Portugal o en la República Dominicana, donde su gran amigo, Pepe Fanjul, el magnate del azúcar, le habría ofrecido apoyo. Gina Tosas escribe en La Vangardia.com del pasado miércoles: “En estas casi tres mil hectáreas de lujo propiedad de los Fanjul, una conocida familia cubana afincada en Miami, que hizo fortuna gracias a las plantaciones de azúcar, se encuentra el que será por unas semanas el nuevo hogar del que fue jefe del Estado de España durante cuarenta años. No es la primera vez que Juan Carlos Iº se aloja en casa de los Fanjul. Con Pepe Fanjul (1944), el segundo de los cuatro hermanos, y su mujer Emilia, mantiene una amistad de hace décadas, pero no fue hasta su abdicación, en junio de 2014, que empezó a frecuentar más asiduamente la isla caribeña, un escenario ideal para su retiro, lejos del escrutinio público. La hermana de la abuela de los empresarios del azúcar era Edelmira Sampedro, una cubana que se casó con el Príncipe Alfonso, hijo mayor de Alfonso XIII, abuelo de Don Juan Carlos. En las grandiosas villas de Casa de Campo se han hospedado personalidades de las altas esferas. Los expresidentes estadounidenses Bush padre e hijo o el matrimonio Clinton han pasado algunas vacaciones en el recinto, que alberga campos de golf, mansiones frente al mar, playas o una docena de piscinas, entre otros servicios”.

      Don Juan Carlos, con dos de los hermanos Fanjul.

De ascendencia española, los cuatro hermanos Fanjul – Alfonso (Alfy), Pepe, Alexander y Andrés– abandonaron Cuba cuando Fidel Castro llegó al poder en 1959. Los hijos prometieron al patriarca, Alfonso Fanjul, reconstruir el imperio que había levantado la familia durante más de un siglo y medio y que la Revolución les había expropiado. Cumplieron su promesa adquiriendo plantaciones en el centro de Florida y en República Dominicana, donde han ampliado su negocio al sector inmobiliario y turístico, convirtiéndose en una de las grandes fortunas de Estados Unidos, país donde la industria del azúcar está protegida. Y donde los hermanos gozan de una gran influencia con presidentes y congresistas porque son grandes contribuidores tanto de las campañas demócratas como de las republicanas. De este modo, todos los flancos están cubiertos. Pero el manto de poder deslumbrante, aunque discreto, del clan Fanjul esconde algunas sombras. The New York Times recordaba, en 2003, que las cerca de 73.000 hectáreas de cosecha que tienen en el sur de Florida envían agua contaminada a la reserva pantanosa de los Everglades, una de las zonas más salvajes de Estados Unidos. Y que su negocio fue catapultado por el embargo del azúcar cubano. Precisamente, con la isla que les vio nacer guardan una relación ambivalente. Si bien en los inicios, Alfy fue uno de los líderes del movimiento anticastrista, recientemente ha visto la posibilidad de expandir allí su imperio. En una de las escasas entrevistas que el magnate ha concedido a la prensa, mostraba su interés por hacer negocios con los cubanos. “Si hay alguna manera de que la bandera familiar pueda llevarse de nuevo a Cuba, entonces soy feliz de hacerlo”, apuntó Fanjul en declaraciones recogidas por The Washington Post, en febrero de 2014. P. Barrientos escribe en Vanitatis: “Pepe Fanjul (el gran amigo del Rey emérito) es una de las voces más reconocidas en Miami por su apoyo al exilio cubano y contrario a cualquier acercamiento al régimen castrista, mientras su hermano mayor, Alfredo, fue partidario de reanudar las relaciones diplomáticas con el Gobierno de la isla. Hace cinco años, los Fanjul organizaron unas jornadas festivas para agasajar al amigo Rey en las que participaron Blaine (cuñada de Donald Trump), el magnate Dixon Boardman, Lord Charles Spencer-Churchill y Lady Sarah y el vizconde William Astor. Todos ellos viajaron hasta la República Dominicana para acudir a la cena homenaje al hoy monarca jubilado. Esta familia puede ofrecer el mejor refugio emocional para el retiro de don Juan Carlos, cuyo padre, abuelo y bisabuelo también vivieron, por diferentes causas, sus propios exilios”.

El entorno del rey Juan Carlos asegura que los audios de Corinna 'son pataletas de mujer despechada.

Alfonso Pinilla, profesor titular de Historia Contemporánea en la Universidad de Extremadura, advierte en “Reproches para después de un exilio” publicado en Vozpópuli, que los sistemas políticos caen, sobre todo, como consecuencia de sus propios errores y de sus contradicciones internas. Recuerda que Juan Carlos I ya es un rey “desterrado”. “Su inapropiada conducta en asuntos personales y financieros, aireada ahora en los medios de comunicación, lo han llevado al exilio. No hay condena judicial aún, pero sí mediática y social, lo cual es suficiente en los tiempos que corren. Sin pudor, el gobierno ha presionado para consumar la expulsión, allanando así el camino para el advenimiento de una futura república plurinacional (Iglesias dixit). La hipocresía inunda las páginas de la prensa patria. Allá donde antes había silencio y complacencia, ahora hay bullicio y látigo inmisericorde contra el Borbón. Quienes ayer miraban hacia otro lado ante los ‘negocios’ del monarca, ahora se lanzan en tropel sobre sus despojos. Poner freno a aquellos excesos del monarca hubiera supuesto iniciar la regeneración, en serio, de una democracia maltrecha cuyas vías de agua aún no se percibían, gracias a la prosperidad que caracterizó buena parte del reinado de don Juan Carlos. Aceptar tales desajustes resulta compatible con asumir que estos últimos cuarenta años han sido los de mayor y mejor desarrollo político, económico y social de nuestra Historia”. Una de las muchas contradicciones de la izquierda, según Pinilla, estriba en criticar que la monarquía es una institución impropia del siglo XXI, a la vez que impulsa y cobija la decimonónica fiebre nacionalista, inspiradora de esa república plurinacional por la que apuesta Iglesias. “Todo ello, contando con la necesaria colaboración de un Gobierno, apoyado en nacionalistas y populistas, que ha jugado con el destierro del monarca como moneda de cambio para la aprobación de unos presupuestos que son su salvoconducto de continuidad…La irresponsable conducta del monarca en sus asuntos personales, esa preocupante sensación de impunidad que lo rodeó durante tantos años y la falta de valentía en unos actores políticos que deberían haber puesto coto al desafuero, anteponiendo los principios democráticos a cualquier otro cálculo cortoplacista para mantenerse en el poder, han dado munición a todas las fuerzas rupturistas que ahora cargan contra la monarquía parlamentaria, la clave de bóveda de nuestra actual democracia”. 

Juan Carlos Iº, tras aterrizar en el aeropuerto de Abu Dabi.

Nius, el nuevo medio digital impulsado por Mediaset, que arrancaba en septiembre del año pasado, publicaba ayer, el sábado, esta fotografía e información del rey emérito a su llegada a Abu Dabi. “Ni Portugal ni República Dominicana. El primer destino del rey emérito tras su salida de España ha sido Emiratos Árabes. Así lo ha podido confirmar NIUS, que ha tenido acceso en exclusiva a una imagen de Juan Carlos I descendiendo del avión en un aeropuerto de Abu Dabi. El rey llegó a la capital de Emiratos el pasado lunes, momento en el que se tomó la instantánea que acompaña esta noticia. En Abu Dabi arranca pues el exilio voluntario acordado entre Juan Carlos I y su hijo Felipe VI”.

 ¿Dónde está el rey?


Fotomontajes, imágenes y fotos sorprendentes:

El rey de España se exilia. Da igual en qué siglo leas esto..

Una diputada alemana pide una orden de detención contra Juan Carlos I.

La diputada en el Bundestag, Zaklin Nastic (Die Linke), ha pedido que la Justicia española actúe con imparcialidad y emita una orden europea de detención y entrega contra el rey Juan Carlos I. “Ahora veremos si la Justicia española es democrática y políticamente imparcial. Esperamos una euroorden de detención contra el antiguo Rey. A fin de cuentas, también emitieron una contra Carles Puigdemont por un referéndum, cuando era el presidente electo”, ha indicado. 

Tremending Topic. 'A ver, si tu cara sale en las monedas, lo normal es que pienses que son tuyas'.


 'Los españoles han echado al último Borbón, no por rey, sinó por ladrón''. Lo decía el escritor  Ramón M. del Valle-Inclán el 1931 en referencia a Alfons XIII.  La vieja hjistoira se repite.

 Carlos Herrera un lameculos al servicio del Rey.

Campechano a la fuga.


Es el verano más raro de nuestras vidas. Y tiene cosas que jamás creíste que verías


 El rey y su fortuna se van. La monarquía y la corrupción se quedan. Por Raul Salazar.





“No volverá a pasar”'. (Estropajo)

Restitución del Museo Sadirakis.




Monarquía corrupta.

 No me abandones por tus vacaciones.

 El faro Prídrangaviti posa a casi 50 metros sobre el océano en una de las islas Westman de Islandia. Es supuestamente el faro más aislado del mundo.

Entró como un  elefante en una cacharrería. 

Cae la tarde en Medinaceli, por Miquel Tugores.

El humor en la prensa de esta semana: Peridis, Enrique, Eneko, J. R. Mora, Manel F.  Vergara, Ferrán, Pat, Malagón, Javirroyo…












 La Guardia Real. 
 El dilema.


 Gobierno de concentración.
 Impecable hoja de servicios.


El PP se pide el gobierno por vigesimoquinta vez
Todo es un insulto para la defensa a ultranza


Salida real.

Pep Roig, desde Mallorca: Tomando el covid, Plan, Quejas argumentadas, Tradicionando, A las bravas, Localógica…







Los vídeos de esta semana:

Sigue siendo una incógnita dónde se encuentra el rey emérito tras anunciar que se marchaba de España. Varios medios apuntan a que podría haber viajado a República Dominicana, pero no hay ninguna confirmación oficial.
La vinculación del REY emérito JUAN CARLOS I con REPÚBLICA DOMINICANA | RTVE

Don Juan Carlos abandona España, ¿es LEGAL que se haya MARCHADO? | RTVE

“Yo, Juan Carlos I, Rey de España”, documental que el Gobierno del PP de Mariano Rajoy vetó su emisión, en octubre del 2016, e impidió que pudiera verse en España, fue  emitido por TV1 el pasado jueves. Este documental fue grabado entre los años 2014 y 2015, está dirigido por el cineasta hispano-francés Miguel Courtois y guionizado por él mismo junto a la biógrafa del Rey emérito, Laurence Debray.

Investigan si el REY JUAN CARLOS ocultó DINERO en SUIZA | RTVE Noticias

Baiao de Ana. Bonet de San Pedro.

Abraçando Jacare Trumpet |Trumpet Choro
Choro Abraçando Jacaré. Composed by Pixinguinha. Música y Trompeta | David Pastor