jueves, 22 de febrero de 2018

Luis Ríu Riu, acusado de corrupción en Miami.

El dueño de RIU acusado de corrupción en Miami 'Yo no he hecho nada'.


Luis Riu Güell, el consejero delegado y propietario de RIU Hotels & Resorts, cadena hotelera española, fue detenido hace unos días en Miami, acusado de corrupción, según informó el diario Nuevo Herald. La fiscal explicó en una comparecencia pública que el director de Construcción de la ciudad de Miami Beach, Mariano Fernández, “recibió vacaciones de lujo en hoteles y tratamiento VIP por agilizar las obras y permisos del hotel RIU Plaza en South Beach, aun cuando no había recibido los permisos o pasado las inspecciones estructurales”, por lo que no cumplió con su deber de “poner el bienestar de la comunidad por encima de cualquier otro interés”. Fernández se entregó a las autoridades tras ser descubierto y se enfrenta a un cargo de compensación ilegal y a otro de asociación delictiva. Junto a él, la fiscalía acusa al propietario de Riu y al vicepresidente regional de la empresa, Alejandro Sánchez Arco, así como a la filial de la cadena hotelera en Florida. Sospecha que Fernández ayudó a la empresa hotelera a cambio de tener habitaciones gratis y grandes descuentos en los hoteles de México y República Dominicana.

Fuentes de la cadena hotelera destacaron que “sus ejecutivos –Luis Ríu y su vicepresidente regional, Alejandro Sánchez del Arco– son “absolutamente inocentes de los cargos que se les imputan” y que confían en que “el sistema judicial de EEUU concluirá que sus acusaciones son totalmente infundadas”. El empresario, propietario de la cadena con más de 100 hoteles en 19 países, llegó a Miami, en un vuelo desde España, a un tribunal del condado de Miami-Dade, donde lo esposaron y lo procesaron. El Nuevo Herald señaló que probablemente no pasaría mucho tiempo detenido porque se le permitiría pagar una fianza de 20.000 dólares y viajar a su residencia en Mallorca (España) y a otros lugares del mundo. Y, efectivamente, tras pagar su fianza, se decretó su puesta en libertad.

Los cargos que pesan sobre él están relacionados con la remodelación del hotel Riu Plaza, cuyo proceso de remodelación se extendió, desde 2013 hasta junio de 2016, y que el departamento de Construcción de Miami tenía que autorizar e inspeccionar. Y, la semana pasada, Luis Ríu pasó del anonimato más absoluto a copar todas las portadas de los periódicos. Pero el empresario dio la cara y se defendió de las acusaciones que penden sobre él, convencido de que el proceso se “resolverá pronto”. En declaraciones a EL MUNDO / El Día de Baleares, reconoció errores en su gestión de la reforma del RIU Plaza Miami Beach que desencadenó toda esta situación, pero negó haber incurrido en ningún delito. “No todo lo hacemos perfecto –alegó–, pero lo que sí le puedo decir es que no he hecho nada impropio y que ninguna de nuestras gestiones en el proyecto del RIU Plaza Miami Beach constituye un delito”.

Riu reconoce que este proceso tendrá un efecto injusto “sobre la imagen de la compañía, aunque confía en que “pese más el trabajo bien hecho durante más de 60 años que este proceso en el que ahora nos encontramos”. Mantiene que no obtuvo ningún trato de favor por parte de las autoridades y recuerda que “el hotel estuvo cerrado durante varios meses a la espera de pasar todas las inspecciones y revisiones prescritas hasta el más mínimo detalle. Nada más obtener las licencias, el ex responsable de construcciones de Miami, Mariano Fernández (también acusado en la causa) empezó a solicitar descuentos y estancias gratis en hoteles de la cadena, pero Luis Ríu sostiene que “nunca hubo ninguna petición del señor Fernández a cambio de nada”. Y asegura que “acabamos de anunciar un plan de inversión de 2.500 millones de euros para los próximos cinco años en la compra de hoteles y terrenos, construcciones y renovaciones. Nuestros planes siguen intactos y tenemos la certeza de que continuaremos trabajando, creciendo y creando empleo en todos nuestros destinos”.

Luis Ríu se muestra convencido de que, tenga el desenlace que tenga en el proceso,  no habrá ningún tipo de represalia en Estados Unidos sea cual sea el desenlace del proceso. Y confía en que no suponga ningún quebranto económico, aunque reconoce que “la situación no es fácil”. No obstante, se muestra “tranquilo” porque opina que “se resolverá pronto”. Sobre las críticas políticas que han surgido en Baleares por el posible daño causado a la imagen internacional de las islas, el ejecutivo reconoce que le “entristece que utilicen este asunto, que no tiene fundamento, para atacar al sector y para intentar poner en entredicho el buen hacer de los hoteleros”.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Hasta los mismísimos…



“No tengo nada contra Marta Sánchez ni contra su idea de ponerle letra al himno de España. Tampoco tengo nada a favor, la verdad, porque me parece algo tan cursi y relamido que echa para atrás. Pero, bueno, es mi opinión; Marta Sánchez es una artista y con su arte puede hacer lo que le plazca. Lo que sinceramente no podía imaginar es el nivel de ridículo sin paliativos al que se han abocado algunos políticos proponiendo que esa letra se convierta en oficial, que se cante ya en la próxima final de la Copa del Rey de fútbol o que incluso el presidente del Gobierno haya proclamado que, donde se habla de amor, de Dios, de rayos de sol, de rojo, de amarillo y de corazón, entre otras cosas, dice Rajoy que esa letra representa a una inmensa mayoría de españoles. Yo, sinceramente, siento vergüenza ajena leyendo ese tuit, o el de Albert Rivera glosando la valentía de Marta Sánchez, como si esto fuera un acto heroico”. Con estas palabras salía el lunes el periodista, Carles Francino, a opinar en “La Ventana” sobre lo que algunos opinan de la opinión de Marta Sánchez. “Es muy penoso –decía el locutor– todo, mucho, de verdad; y solo el vendaval patriotero que se ha levantado como respuesta al independentismo catalán explica esta falta de pudor. Lo malo es que algunos podemos criticarlo, podemos hacer bromas, pero hay gente que se lo toma en serio, muy en serio. Y además el trasfondo es peligroso: sí, porque ahora ya estamos enfangados en discutir sobre la lengua, en utilizar la lengua como arma arrojadiza. Nos faltan dos telediarios para que alguien diga que si ya tenemos el castellano, para qué carajo nos marean con otros idiomas; estamos a un punto así de que esa corriente de pensamiento salga de las catacumbas. Y esta, créanme, sería la penúltima estación antes del desastre total”. Y Francino remataba: “Lamento repetirme, ya sé que me lo han escuchado en otras ocasiones, pero estoy de banderas -del color que sean- y de patrias -y ahora de himnos- hasta los mismísimos”….

Por otra parte, en los EEUU, otra cantante, Stacy Ann Ferguson, de 42 años, hacía una versión muy cuestionada de su país, con ocasión del partido de las estrellas de la NBA, el All Stars. La que se diera a la fama como Fergie, vocalista de The Black Eyed Peas, era duramente criticada por la versión del himno que, para sus compatriotas, era casi una cuestión de Estado. Fue tan extraña su forma de cantar el himno que algunos jugadores de baloncesto allí presentes tuvieron que controlar su risa para no romper a carcajadas. A algunos les gustó, pero la mayoría de comentaristas de televisión se sintieron muy extrañados, al ver cómo Fergie quería dar su toque sexy y sensual a este cántico, y comenzaron los comentarios sobre su vestido, la altura de su falda y si era conveniente o no que diera esta versión del himno con esos aires. Fergie ya ha reaccionado y ha dicho pasar de la mayoría de las críticas. En todo caso, ha dado a entender que admite que no es la mejor versión posible para este momento tan patriótico: “Soy una persona que toma riesgos artísticamente, pero, claramente, con esta versión no conseguí el tono que pretendía. Quiero a este país y, sinceramente, intenté hacerlo lo mejor posible”.

En cambio, Marta Sánchez está convencida de que ella, apoyada por los políticos de derecha, ha acertado.  E insiste sobre la idea de que la inspiración le llegó  como española que tuvo nostalgia de tierra. Y la cantó en el Teatro de la Zarzuela para conmemorar sus 30 años de carrera musical. “No me hace más feliz la felicitación de Rajoy o la de Rivera –dijo al periodista, Carlos Alsina–, me hacen ilusión todas las felicitaciones porque provienen de los españoles”. Además, declaró estar más que feliz por la repercusión y sueña con que algún día sea oficial para la Marcha Real que representa a todos los españoles porque “si mi letra acaba siendo la letra del himno, puedo irme a la tumba tranquila”. Musicalmente, explica, “fue un flash que tuve un día y ha sido el himno porque es una música que nunca la habían hecho en balada, sino que era más una marcha con un ritmo incómodo y duro, nada melódico”. Por esto Marta no entiende el revuelo originado. Y dice estar “totalmente abrumada e incrédula con todo lo que se ha liado. No doy crédito”.

martes, 20 de febrero de 2018

“Me abochorna que España siga siendo Torrente”.


Después de haber estado un tiempo alejado de los medios por una hernia inguinal, Santiago Segura, actor, director, guionista y productor, fue el pasado domingo al programa de Risto Mejide, El Chester, de la Cuatro. Y como no podía ser de otra forma, el cineasta habló de su personaje más famoso: Torrente. “Cuando hice la película –dijo Segura– fue para retratar la España cañí y retrógada, la que al mismo tiempo me hacía gracia y me daba vergüenza ajena”. El programa emitió un pequeño fragmento de vídeo. Tras verlo, Segura explicó que “hace gracia por lo gañán que es el tipo”, y reconoció que, al ver a su personaje, “sientes que has visto a alguien así. Un taxista, tu cuñado, un vecino, tú mismo en algunas cosas... tenemos pensamientos que a nosotros mismos nos avergüenzan…. La verdad es que antes me parecía muy gracioso, porque pensaba que era una cosa extinta, y de repente miro para atrás y digo: no, es que está muy vigente. España sigue siendo Torrente, y eso me abochorna”.

El actor y director opinó similar sobre el fumar: “Entiendo que mi padre fume, porque en el cine los tíos duros fumaban. Pero es que ahora en la cajetilla pone 'Fumar mata', entonces si tienes 15 años y fumas, perdóname, eres gilipollas. Es el momento de que ciertas cosas cambien de verdad”. Risto quiso darle la vuelta, y decirle que igualmente a él alguien de 20 años podría echarle la culpa por ver sus películas, pero el entrevistado no aceptó esa responsabilidad: “Yo no soy profesor ni pedagogo, soy cineasta y sólo quería entretenerte. Cuando me dieron el Goya a director novel dije: 'Niños, cuando crezcáis no seáis Torrente'. La gente se reía, pero yo lo decía totalmente en serio. Que es una puta película”…

Explicó que a él le sorprendía esa actitud, y recordó que su personaje es “como Homer Simpson, para reírse. Pero ¿tú quieres que se case con tu hija? No. ¿O quieres que Homer Simpson sea tu vecino? Es un peligro con patas, pero es divertido”. Santiago Segura insistió en que “mucha gente me ha dado el coñazo muchos años con que era una apología de todo lo que estaba criticando, dejando, claro, que la crítica es una cosa y la apología otra. Pero, al final dices: yo no quiero enseñarte, ni educarte. Yo no soy un educador. Tú vas a ver la película, y luego que te lo explique tu puta madre, con perdón”… Segura reconoció que llegó a no comprarse un descapotable por el qué dirían sobre él, y achacó esta visión a su preocupación por la destrucción de la clase media durante la crisis: “No soporto que haya gente a mi alrededor pasándolo mal. No soporto que haya un camarero que me esté sirviendo y el hombre no llegue a fin de mes”.