viernes, 3 de abril de 2009

La sonrisa de los grandes y los golpes de la Poli.


Al final, todo son sonrisas en el G-20

Sonrisas tras la cumbre de los países del G-20, entre los cuales se encuentra España, que “consolida su posición –según Zapatero– en la gobernanza de la economía mundial”. Entre muestras de satisfacción, los grandes prometen en Londres aportar una inyección económica de algo más de un billón de dólares para combatir la recesión en el mundo y crear un nuevo orden. “Hemos aprendido del pasado –sentencia Barack Obama–. Vamos a proteger a los que no tiene una voz en el grupo de los 20, a apoyar a la ONU y al Banco mundial para evitar catástrofes humanitarias. No se trata de caridad, sino de crecimiento mundial”. Asegura que “vinimos a escuchar, a aprender, pero también a liderar y el documento final y las acciones que van a adoptarse reflejan nuestras prioridades”. Al mismo tiempo, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico da a conocer una nueva lista negra de países fiscales. En la lista “gris oscura” se encuentran 32 Estados que se han comprometido a suscribir acuerdos sobre el intercambio de información financiera. En la misma, se incluye Andorra, Gibraltar, Países Bajos, Liechtenstein, Barbados, Liberia, Bahamas, Bahrein, Belize, Bermudas, Islas Cayman y Panamá. Por último, en la “gris clara” se situarían Austria, Bélgica, Brunei, Chile, Guatemala, Luxemburgo, Singapur y Suiza.

Pero también hay palos por parte de la Policía que controla la cumbre. Y brota de nuevo sangre, lágrimas y hasta una muerte provocada entre disturbios. Bandas de música, gente disfrazada y muñecos vestidos de banqueros toman las calles. Pancartas y eslóganes coreados: “Castigo a los saqueadores”, “Abolición del dinero”, “Muerte a los banqueros”, “RIP Canary Wharf 1990-2009” (área del sudeste de Londres donde se encuentran algunos bancos británicos), “Capitalismo, condenado”, “Los consumidores dan asco”… Las protestas se centran frente a las Casa del Parlamento (centro de la ciudad) y en el recinto ferial Excel, sede de la cumbre. Pero las más ruidosas son las de la “city”, donde hay momento de tensión y forcejeos de la Policía, que durante varias horas cerca a los manifestantes. Un grupo de activistas irrumpe en el edificio del Royal Bank of Scotlan y rompe algunos cristales. El resultado de los enfrentamientos, un centenar de detenidos en el centro financiero de Londres.

Las marchas comienzan el miércoles de forma pacífica hasta que la Policía decide bloquearlas delante de la sede del banco de Inglaterra en Bank, para que no se unan con la manifestación contra la guerra que tiene lugar en Bishop’s. Tras tres horas cercados, el ambiente comienza a calentarse y algunos asaltan el Royal Bank of Scotland, símbolo de la crisis creditiva en el Reino Unido. El aire festivo de gente disfrazada que canta y baila se convierte, por obra y gracia de los agentes que aplican sus “tácticas de contención” y cercan a miles de manifestantes, en este espectáculo dantesco durante varias horas. La muerte de un hombre a las puertas del Banco de Inglaterra es la nota más negativa. Murió tras caer al suelo durante las manifestaciones de protesta en la “City”.


Manifestante vestido de conejo protesta ante la Policía y frente a una sucursal del Banco de Inglaterra.


Una joven enarbola una flor amarilla contra la cumbre económica del G-20.


Empieza el desconcierto.

La Policía no reparte flores ni mensajes de paz sino hostias como panes.

Un muñeco de un banquero colgado en el semáforo arde y se consume durante la protesta.

La Policía cumple órdenes sin contemplaciones: nadie puede acercarse al Banco de Inglaterra.

jueves, 2 de abril de 2009

Muere Raúl Alfonsín, el padre de la democracia argentina.




En la noche del pasado martes moría en su casa de Buenos Aires, rodeado de su familia y correligionarios políticos, Raúl Alfonsín, a los 82 años, víctima de una neumonía agravada por un cáncer pulmonar que lo aquejaba desde el 2007. Tras conocer la noticia, la presidenta argentina, Cristina Fernández, visiblemente afectada en Londres, donde asiste a la cumbre del G-20, ordenó que se decretaran tres días de duelo nacional. “Su figura –dijo– está indisolublemente vinculada a la recuperación democrática de Argentina, luego de la dictadura más trágica que tuvimos”. El decreto del duelo, firmado por el vicepresidente, Julio Cobos, ordena que se icen a media asta las banderas en los edificios públicos y que los restos de Alfonsín sean velados a partir del miércoles en el Parlamento argentino, con todos los honores. Su cuerpo será inhumado hoy en el Monumento a los Caídos por la Revolución de 1890, en el Cementerio de la Recoleta.

Alfonsín fue el primer presidente democrático después de siete años de dictadura militar (1976-1983). “Alfonsín nos ha dejado un legado –dijo Cobos– el respeto por la democracia, los derechos y los valores morales”. El peronista Eduardo Duhalde, presidente provisional entre el 2002 y el 2003, se mostró “conmovido” por la muerte de Alfonsín, de quien recordó el “servicio que le hizo a la patria en su peor momento, en el 2001, cuando convenció a los suyos de ayudar a salir del trance y que el país se recuperara”. El ex gobernante, Fernando de la Rúa (1999-2001), integrante como Alfonsín de la Unión Cívica Radical (UCR), segunda fuerza parlamentaria del país, dijo “sentir la pérdida de quien dio ejemplo de lucha y compromiso con el país”. Para el también ex mandatario Carlos Ménem, que le sucedió en el poder, en 1989, éste fue un “verdadero amigo, más que adversario político”. Elisa Carrió, líder de la opositora Coalición Cívica, consideró que el ex mandatario marcó una bisagra histórica y “tenía ética y el sentido épico, heroico de la política”.

Alfonsín fue una figura central de la política argentina durante las últimas décadas. Impulsó el juicio a los jefes militares de la dictadura militar, que fueron condenados en 1985, y luego, beneficiados por los indultos dictados por el ex presidente, Carlos Menem. En los albores de la democracia, según Jesús Rodríguez, ex Diputado Nacional y Ministro de Economía de su Gobierno, tuvo el coraje necesario para desairar la historia de impunidad de América Latina y sentar en el banquillo de los acusados de los tribunales democráticos a los auto-erigidos “señores de la muerte” en la noche autoritaria. Y tuvo la sensatez de terminar con el conflicto limítrofe que casi terminó en guerra por la sinrazón de las dictaduras gobernantes de Chile y Argentina.

A finales de 1975, participó en la fundación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), defendió a presuntos guerrilleros izquierdistas detenidos por el régimen y firmó, junto a otros activistas de derechos humanos, varias denuncias sobre desaparición de personas. Fue uno de los pocos dirigentes argentinos que no se adhirió a la ocupación militar de las Malvinas el 2 de abril de 1982. Durante la dictadura militar, viajó a Europa y Estados Unidos en busca de adhesiones al restablecimiento de la democracia. Era un excelente orador y es autor de los libros “La cuestión argentina”, “El radicalismo” y “Ahora mi respuesta”.




El escolta de Castro. Capítulo VII. El tribunal que juzga a Juan R. Sánchez, reduce la pena solicitada de ocho años a dos de privación de libertad. Es el momento en que se separa definitivamente de Fidel.


miércoles, 1 de abril de 2009

Pregunte lo que quiera que yo contestaré lo que me dé la gana.


Mariano Rajoy es un zorro viejo que ha sabido modernizarse y ponerse al día como nadie. Un adversario sagaz, lejano y cercano a la vez. Un rival poseído por los intereses del diablo de la política. Nos lo demostró la noche del lunes pasado, en el programa televisivo “Tengo una pregunta para usted” que supo elegir oportunamente –la primera vez que intevino fue el 25 de abril del 2007–. Dejó que las críticas le resbalaran cuando no intervino inmediatamente después de Zapatero, sino cuando realmente le ha interesado, después de las elecciones en Galicia y el País Vasco y antes de las elecciones europeas.

Sus respuestas a las posibles preguntas de cien españolitos de a pie fueron minuciosamente preparadas durante el fin de semana anterior. Se colocó estratégicamente frente a los 70 interlocutores que tuvieron la oportunidad de planteárselas, interesándose especialmente por sus cuestiones. Supo acercarse a sus entrevistadores e interesarse por sus cuestiones. Intentó camelarlos con sus comentarios, todos ellos parecidos. ¿Almería? Qué gran provincia. ¿Baeza? Excelente lugar. ¿Canarias? Unas islas maravillosas… Presumió de conocer al dedillo los pueblos de quienes le interrogaron y agradeció las preguntas que le hicieron, halagándoles: “Magnífica pregunta la que me hace”, “Una cuestión importante”… Sin duda sabía cómo hacerse con ellos. Incluso con un inmigrante ilegal, un camerunés sin papeles y con cuatro hijos que, en cuatro años, nunca había trabajado legalmente en España. “No se rinda”, le dijo Rajoy. “Siga buscando trabajo. No puede arrojar la toalla. La situación va a mejorar en el futuro”…

Cualquiera que insistiera e indagara un poco más, se daba cuenta de que, en el fondo, era el mismo Rajoy de siempre. Calificó de “error” el accidente del Yak y las humillaciones con que Trillo castigó a los familiares de los muertos. Pero se negó a “inhabilitarlo por los siglos de los siglos”. Y se atrevió a recomendar a Alberto Canales Rodríguez, un conductor de camiones de Santander que le preguntó cómo debía pagar una hipoteca cada mes y sacar a su familia con un sueldo de 850 euros, que aguantara y luchara para salir adelante “porque las cosas van a mejorar, siempre hemos salido adelante y ahora tengo la profunda convicción de que vamos a hacerlo”. Aunque se olvidó de contestarle lo que él haría si tuviera ese sueldo. Ni le recordó la cuantía de sus sueldos de parlamentario y jefe de la oposición, que nada tenía que ver con el de Canales.

Tampoco le dijo a José Miguel García, el horticultor de un invernadero de Almería, lo que haría, de ser presidente, para evitar que los agricultores reciban 40 pesetas por un kilo de tomates que luego el consumidor vende a 500. Eso sí, le recomendó que fundara una cooperativa para tener más fuerza en el futuro, lo que tampoco convenció al agricultor andaluz quien concluyó: “Y mientras tanto, nos morimos de hambre.

Finalmente, confesó él no habla inglés porque “la práctica totalidad de la gente de mi generación no lo habla”. Pero reconoció que es mejor hablarlo, aunque se excusó con que ni González ni Aznar, “que fueron buenos presidentes”, lo hablaban. Resumiendo, que cada cual le preguntó lo que quiso y él respondió lo que le dio la gana. De ahí que muchos quedaran defraudados mientras que él salía tan contento. Su intervención en el programa televisivo de la primera cadena logró 3,7 puntos menos que la realizada por Zapatero hace apenas dos meses. Además, empeora su propia marca en 8,1 puntos.



----------------------------------------------------------------------------------
La escolta de Castro. Capítulo VI. Miembro del círculo íntimo de Fidel Castro, el teniente coronel Juan R. Sánchez rompe con Fidel por una serie de anormalidades que observa en altas esferas. “Fidel se ha pasado toda la vida criticando la sociedad de consumo y el capitalismo –explica hoy – este ex militar cubano cuando él mismo vive inmerso en una sociedad de consumo y en un capitalismo, con un nivel de vida superior a la de cualquier presidente de América Latina”.