jueves, 25 de febrero de 2010

Gafes y desatinos de la CIA.



Un vídeo grabado hace nueve años y conocido hace sólo unos días, demuestra cómo una misión de la CIA y de las Fuerzas Armadas Peruanas, derribó un hidroavión, con una familia de misioneros estadounidenses dentro, tras haberlos confundido con narcotraficantes. Lo penoso del asunto es el hecho de que la CIA continúe con su política de disparar primero y preguntar después, sobre todo cuando en el vídeo se puede apreciar al piloto del hidroavión pedir ayuda y decir: “Me están matando, me están matando”. Para más inri, uno de los miembros de la CÍA añade: “Creo que estamos cometiendo un error”. A lo que otro añade: “Estoy de acuerdo”.

En enero de 2010, el FBI publicaba una imagen envejecida digitalmente del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden. El diario “El Mundo” reveló que, para crear dicha imagen, desde Google Images, se había tomado la fotografía de Gaspar Llamazares, coordinador de IU hasta el 2008. La fotografía correspondía a la campaña de Izquierda Unida para las elecciones generales de 2004. Llamazares protestó inmediatamente, afirmando que “los derechos y las libertades no pueden pisotearse con el argumento de la seguridad”. Para Cayo Lara, coordinador general de IU, este “no es un asunto menor” y aseguró que la coalición que lidera “no parará” hasta que la imagen de Gaspar Llamazares sea restituida de forma plena.

Willy Meyer envió una carta a Margaret Ashton, la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, preguntándole por las medidas que adoptará ante este “gravísimo ejemplo de utilización de la imagen de un ciudadano europeo que supone todo un atentado a su dignidad y a sus derechos y libertades fundamentales”. Llamazares, quien, ante un “quebranto” de la imagen propia de esa magnitud, no dio la callada por respuesta, viéndose asociado a un terrorista, declaró que, si en un plazo de 15 días, no se restituía su imagen de diputado y se depuraban responsabilidades, presentaría una demanda en los tribunales.

Hasta el momento, lo único que ha recibido Llamazares es “una disculpa con la boca pequeña”. Pero, las nuevas explicaciones de funcionarios de la Embajada de EEUU en España en las que manifestaban que el uso indebido de su imagen correspondía a un “error humano” de un “artista forense” del FBI sin intenciones políticas, no le convencieron del todo. Llamazares las encontró “muy limitadas y sucintas” por lo que pidió una entrevista con el embajador con la intención de recabar la versión oficial sobre el resultado de la investigación interna “profunda y seria” de los hechos. Un representante de la Sección Consular Legal de la Embajada y un agregado del FBI se reunieron con él, por espacio de menos de media hora, para abordar el asunto y pedirle disculpas. Llamazares completó sus peticiones a la Embajada pidiendo la garantía de que la foto robot errónea se había eliminado de todos los archivos de los servicios de seguridad de EEUU, y la reclamación de “explicaciones públicas suficientes al más alto nivel” sobre este “grave error”. Quiere, además, que todo ello sea publicitado “con los mismos e importantes medios de publicidad” empleados para el fotomontaje, a fin de “despejar cualquier duda o vinculación con cualquier tipo de asunto vinculado al terrorismo”.

Llamazares se pregunta si la Policía Federal estadounidense no tendrá en sus ficheros las fotografías de otros izquierdistas americanos y europeos. Sospecha de que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) no utilizó por casualidad su imagen para actualizar el retrato robot de Bin Laden. Y opina que esta acción es fruto del “prejuicio” o, incluso, del “sectarismo ideológico”. Razón por la cual reclama una investigación “a fondo” y la depuración de responsabilidades. Pero, el representante de la Embajada señaló verbalmente a Llamazares que la supuesta investigación que se lleva a cabo sobre esta cuestión tiene un carácter interno, por lo que no era de esperar que ni el propio interesado ni el Gobierno español, que también la reclama desde un principio, puedan tener acceso a su contenido. Tras reunir las bases documentales, en breve, Llamazares tomará una decisión definitiva.