“La captura de los sistemas electorales...”
Es la nueva modalidad de
intervención de Estados Unidos e Israel en estos países. El milagro es capturar
los sistemas electorales y poner narcos, mafiosos y afines a los intereses del
Sionismo internacional.
Pasó en Argentina, en
Chile, en Bolivia, en Perú, en Ecuador,
en Colombia. Pero finjamos que vivimos en una democracia.
Estados Unidos ya no
necesita hacer lo que hizo en los tiempos en los que facilitó, organizó y
ejecutó GOLPES DE ESTADO DE LA MANO DEL EJÉRCITO. A sangre y fuego. Incluso
asesinando presidentes como Salvador Allende, salvajemente asesinado por su
propio ejército. NO...HOY PREFIEREN HACER GUERRAS HÍBRIDAS (uso de todas las
formas de guerra) Y capturar el sistema electoral es una de esas formas de
lucha.
No... hoy son más
efectivos y sutiles: capturan las instituciones electorales y los procesos
electorales. Compran a sus directores, los someten, los comprometen. Y
controlan los softwares que realizan el conteo. Israel a través del MOSSAD y el
apoyo de la CIA hacen el resto. Corrompen todo el proceso poniendo enormes
cantidades de dinero para comprar votos y autoridades, para pagar enjambres
mediáticos y digitales.
Convierten la elección en
un teatro de operaciones. Una forma de guerra casi imperceptible. Si no se le
opone un modelo de defensa híbrido pertinente...ellos ganan. Y en Colombia, el
gobierno Petro no lo hizo, no lo entiende.
Y todo lo cubren con el
enjambre de medios de comunicación repitiendo narrativas sobre la democracia,
la transparencia del sistema y la necesidad de aceptar borregamente los
resultados sobre los cuales ya nadie puede hacer nada.
Y entonces, se despliega
un modelo de intervención. Una tecnología social prediseñada por el imperio y
sus agencias. Literalmente gobiernan desde las embajadas americana e israelí.
Esta es la agenda: Militarización del territorio, entrega de recursos
naturales, disminución del estado y derrumbe de derechos sociales y humanos.
Todo para que corporaciones judío- americanas maximicen sus lucros y
eficiencia. Ultra capitalismo. Y guerra. Siempre guerra.
Es la nueva geopolítica.
Esa que Trump anunció como Nueva Doctrina Monroe, desglosada en el PLAN ESCUDO
DEL SUR.
No nos dirán que la
soberaniacional dejó de existir. Nos dirán... nunca han sido más felices. Tal
como lo están haciendo hoy con Venezuela. Mantienen un régimen de pacotilla,
pero saquean la riqueza y la administran desde la metrópoli.
Es el nuevo mapa de
Estados Unidos y de sus intereses. Y con De la Espriella... entramos de lleno
en él. Desde el 7 de agosto seremos estado vasallo… con todas sus consecuencias.
Pero de ellas no se podrá
hablar. Porque toda denuncia será castigada como terrorismo. Lo que veremos
será un show permanente. Tendremos los medios de comunicación celebrando cada
decreto del nuevo testaferro del imperio trumpetero. Celebrarán la eficiencia,
la eficacia y los resultados inmediatos. Todo será fiesta.
Para ellos
autoproclamados "gente de bien". Para la ciudadanía del común, sea
rural o urbana... más horas de trabajo, menos salarios, menos educación, menos
salud... menos derechos. Todo por el "bien de la patria". Todo el
sacrificio será para que la economía según sus intereses les pueda mejorar.
Todo para que en un futuro distante los muy ricos, más los lavadores, nos den
su gracia regalando algún beneficio.
Dirán que estoy
exagerando. Para nada. Solo miren a Argentina. Miren a Chile. Miren a Bolivia y
a Ecuador.
Todo eso depende de la
permanencia de Trump en la presidencia de Estados Unidos. Si él es derrotado...
se les cae el esquema en toda América Latina. De la Espriella tendrá de agosto
a noviembre 2026 para ejecutar el modelo Trump. Si este en noviembre pierde las
elecciones.... todo puede cambiar en el primer semestre de 2027. Incluso los
gobiernos ultraderechistas que están montando en estas tierras ".
@edilbertosastre
