lunes, 4 de febrero de 2008

4 de febrero. Las contradicciones de nuestro cine.

José Carbacho, en la noche de los Goya

El cine español parece estar cada vez más de capa caída y no parece salvarlo ni José Carbacho con su parodia de anoche de pegarse un tiro tras la Gala Goya. 2007 ha sido uno de los peores años en cifras, tanto por el número de sus espectadores que están dispuestos a pasar por taquilla –de 19 millones bajaron a 12’5– como por el de películas nuevas y ayuda presupuestaria para hacerlas. Y, sin embargo, el ciudadano español, a juzgar por la venta de DVD, por el número de descargas a Internet, por las piraterías y por las proyecciones en las cadenas de televisión, ha visto más cine que nunca. Y en USA, algunos actores como Javier Bardem ha sido nominados para el próximo Óscar como el mejor actor secundario y Alberto Iglesias como autor del mejor musical original. Aunque la aportación del cine español a estos premios haya sido, una vez más, nula.

Las subvenciones estatales brillaron por su modestia y la industria española del séptimo arte fue más que dudosa en el mercado internacional. Los incentivos no satisficieron a nadie. Sólo un 13,3 por ciento de los españoles que acudieron a una sala de cine optaron por ver una cinta española. El paro y abandono de profesionales de este arte sigue siendo imparables. No obstante, películas como “El orfanato”, con unos 25 millones de euros recaudados y casi cuatro millones y medio de espectadores, fue la más vista del año y la segunda en la historia del cine español.

Ángeles González-Sinde, presidenta de la Academia de Cine español, cree que este año hay películas interesantes, aunque de bajo presupuesto y poca distribución, como “Bajo las estrellas”, “La torre de Suso”, “La soledad”, o “El orfanato”, con no pocas nominaciones. Aunque la mejor película y director seleccionada en los Goya no fue ninguna de esas, sino “La soledad”, de Jaime Rosales. González-Sinde considera que lo que está en crisis es el sistema de producción o financiación. “Se hacen más cortometrajes y películas noveles que nunca y las escuelas de cine están llenas. Eso demuestra el gran interés que despierta el cine en este país. No es un síntoma de crisis, sino de vitalidad. Lo sorprendente es que la gente critique las subvenciones, sobre todo, teniendo en cuenta que cualquier industria, incluida la del automóvil, recibe muchísimo más y no sólo contamina, sino que mata”.

La XXII edición de Galas Goya, presentada anoche por José Corbacho, quien se cambió de vestuario una media docena de veces, eligió entre un total de 34 películas españolas. Pude observar la ceremonia a través de la televisión, como Pedro Almodovar o José Luis Garci, a los que el mismo presentador, desplazado hasta sus domicilios, invitó personalmente a llevarlos y ellos declinaron una vez más la oferta. Me llamó la atención la intervención de Alberto Sanjuán, premio mejor actor en “Bajo las estrellas”, quien abogó por la “disolución de esa cosa que es la Conferencia Episcopal”. Y me sorprendieron las palabras entrecortadas de Alfredo Landa, un actor versátil y ducho en la materia, cuya carrera fue mucho más extensa que las españoladas de la dictadura, despidiéndose con un “adiós hasta siempre”.

Más allá de esta gala, los guionistas españoles, soliviantados por lo que ocurre con el cine norteamericano y su huelga, siguen inquietos y hartos de sus condiciones laborales, tanto en televisión como en cine. “Creo –comenta González-Sinde– que la misma reivindicación de los guionistas americanos podrían hacerla los españoles, ya que no cobramos por un montón de derechos que la ley dejó fuera y resultan optativos para los productores. Sin embargo, es difícil que aquí se dé esta situación, porque no tenemos un sindicato, sino una asociación. Hay, no obstante, mucho descontento. La gente se está movilizando y tomando conciencia”.

domingo, 3 de febrero de 2008

3 de febrero. Naturalezas al desnudo.

El camino de hojas caídas. Alejarse del mundanal ruido mientras pisamos el camino de hojas caídas y nos perdemos en el bosque, rebosante de colores y sonidos salvajes, es un placer no al alcance de cualquiera. José Carlos Jiménez Rodríguez, cámara en ristre, así nos lo anuncia, siguiendo los pasos de la caminante solitaria. (www.ultimafoto.es/fotos/main.php)


Código de barras. Entre las sombras alargadas de los troncos de los árboles y una luz que se despide, José Carlos Rodríguez capta ese “código de barras”.


Sangrienta protesta. Activistas del movimiento Anima Naturis, se desnudan delante de la Catedral de Barcelona. De esta forma protestan por la utilización de pieles en la confección de prendas de abrigo.


Desnudos, en pie, en la ciudad, pero tan lejos aún de la naturaleza.


La bolsa. (C'est quand la mer se retire que l'on voit ceux qui se baignent nus). Es al retirarse el mar cuando se ven a quienes se bañan desnudos. (Warren Buffet) http://www.littergalerie.org/.


Los saldos. (Je voudrais travailler dans un magasin de revé où l'on ne vendrait que des choses imaginaires). Quisiera trabajar en un almacén de sueño dónde no se venderían más que cosas imaginarias. (Pedro Dac) http://www.littergalerie.org/.





El humor negro de Pep Roig nos recuerda ese día de elecciones que se cerca. (Peproig.blogspot.com)

viernes, 1 de febrero de 2008

1 de febrero. Cuando los obispos abren la boca...

Rafael Palmero, obispo de Orihuela-Alicante

Rafael Palmero, el obispo de la diócesis de Orihuela-Alicante, asegura, en una entrevista al diario “Levante”, que, en estos tiempos, “perdemos con facilidad la paciencia” al hablar de los malos tratos, mientras que “en otras épocas, quizá ha habido mayor paciencia, tolerancia y espíritu de sacrificio” para afrontar los “problemillas” de la vida en pareja. El prelado asegura que la homosexualidad es, según “la biología”, una “enfermedad” y justifica las manifestaciones de la Iglesia contra el Gobierno. Asegura que la Iglesia no está en contra del Gobierno del PSOE sino que actúa así por el momento que nos ha tocado vivir.

Dichas declaraciones han provocado un comunicado del área de asuntos religiosos de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, que recuerda que “la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad del Registro de Enfermedades en 1993. La FELGRB no entiende que la Iglesia insista en un discurso que es falso desde hace 15 años”. Juan José Broch, coordinador del área de asuntos religiosos de esta entidad, concluye que “no se puede vivir negando los dones de Dios, entre ellas, la sexualidad en sus múltiples manifestaciones”.

No es la primera opinión episcopal extemporánea en boca de un miembro de la Iglesia Católica española. Recuerdo la del obispo de Tenerife, quien el pasado 24 de diciembre aseguraba que ”algunos niños van provocando”. Bernardo Álvarez atacaba la homosexualidad, comparándola con la pederastia y argumentaba que “hay menores que desean y provocan los abusos sexuales”. Monseñor tardó 28 días en rectificar sus palabras. “No he pretendido justificar en ningún caso el abuso de menores –declaraba este prelado–, que es siempre absolutamente reprobable. Ese es moralmente un pecado gravísimo y, jurídicamente, un delito. De ninguna manera he comparado ni he querido comparar la homosexualidad con el abuso de menores”. Rafael Palmero, obispo Orihuela, se queda con la versión de su compañero, según la cual “le habían interpretado mal”. Tras el comunicado del FELGTB, no me extrañaría que añadiera que a él también le interpretan mal.

La Conferencia Episcopal en su conjunto acaba de ofrecer una serie de “consideraciones que estimulan el ejercicio responsable del voto” en las próxima elecciones. Los obispos entienden que los católicos "pueden apoyar partidos diferentes y militar en ellos". Aunque, inmediatamente, matizan: "No todos los programas son igualmente compatibles con la fe y las exigencias de la vida cristiana". Piden a sus fieles no votar a Zapatero porque el PSOE negocia con los terroristas, mientras que otros gobiernos, para la Iglesia, sólo dialogaban con ETA. Y señalan que “es preciso afrontar (...) el peligro de opciones políticas y legislativas que contradicen valores fundamentales y principios antropológicos y éticos arraigados en la naturaleza del ser humano, en particular con respecto a la ‘defensa de la vida humana’ en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, y a la ‘promoción de la familia fundada en el matrimonio’, evitando introducir en el ordenamiento público otras formas de unión que contribuirían a desestabilizarla, oscureciendo su carácter peculiar y su insustituible función social”. En otras palabras, que los católicos depositen el voto en el PP y no en el PSOE o en IU. La de matizaciones e interpretaciones que ofrecen las opiniones de los obispos, siempre con su Verdad por delante, fuera de la cual todo es error y mentira...