jueves, 22 de mayo de 2008

22 de mayo (y II) Cuando la inmigración clandestina es delito.

Berlusconi se sale con la suya.


Victoria Mohacsi levanta la voz de alarma.

Berlusconi, como Hitler o Mussolini, también persigue a los gitanos. Roberto Maroni, su ministro del interior, quiere convertir la inmigración clandestina en delito dirigido a criminalizar al emigrante, y anuncia que el paquete de seguridad entrará en vigor antes de julio. Gracias al mismo, se podrá expulsar inmediatamente a los gitanos tras su juicio y condena, “como pasa en Alemania o en Francia”. Andrea Ronchi, uno de los ministros de Políticas Comunitarias de la postfascista Alianza Nacional, apoya con entusiasmo esta nueva norma. A Ronchi no le preocupan las declaraciones del ministro español de Trabajo, Celestino Corbacho, y de la titular de Igualdad, Bibiana Aído porque su Gobierno, asegura, "no criminaliza ni discrimina a nadie". Y recomienda al presidente español que controle a sus ministros. “Si la ministra Aído –se defiende– tilda de loco a Berlusconi, lo está haciendo con todos los italianos que le votaron”.

Pero el autor de este “paquete de seguridad”, un decreto ley que convertirá la inmigración clandestina en delito, penado entre seis meses y cuatro años de cárcel, no es otro que el penalista Niccolò Ghedini. El abogado del propio Berlusconi, diputado y multimillonario, trata de suavizar la ley con sus palabras: ”Conozco hace muchos años a Berlusconi y su modo de ser y sé que nunca hará una ley contraria al principio de humanidad y de acogida... No es que queramos criminalizar al extranjero. Pero hay que entender que algunos delitos los cometen en un 80 por ciento los extranjeros”.

Mientras tanto, desde Estrasburgo, frente a una Europa que regresa a las políticas de odio de hace 67 años, el Parlamento Europeo muestra su preocupación por la situación de la comunidad gitana. En efecto, de ser aprobada esta ley italiana en el Parlamento europeo, se correrá el riesgo de asistir en pocos años a la expulsión de ocho millones de personas. Una verdadera limpieza racial que, apoyada por los partidos ultraderechistas, perseguirá a los gitanos en contra de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. De esta manera la ultraderecha tendrá de nuevo la sartén por el mango y estará dispuesta regresar al pasado.

Ante este panorama, Viktoria Mohacsi, la eurodiputada húngara adscrita al Grupo Liberal, levanta la voz de alarma. Según ella, la Policía entra en los campamentos y hace controles indiscriminados por la noche. Saca por la fuerza a los gitanos de las chabolas. Los arremete y los lleva detenidos durante 48 horas. Durante la custodia, los maltrata y luego los suelta. ”En un país democrático –insiste Mohacsi–, la seguridad no se consigue así. Si hay sospechas de que, en algún campamento, hay un delincuente, se le investiga, se le detiene, se le acusa y es llevado a juicio. Pero esto no está sucediendo. La campaña xenófoba, lanzada por la coalición de Berlusconi, quien prometió que echaría a los gitanos del país, está alentando a que se persiga no sólo a los sospechosos sino a toda la comunidad. Y eso es inaceptable”. Mohacsi describe a Italia como uno de "los peores países de la UE" en cuanto a las condiciones de los gitanos.

¿Tomará la Unidad Europea las medidas oportunas o seguirá con la política de no intervención, la misma que mantuvo el Vaticano con respecto al nazismo?

3 comentarios:

Antonio Tello dijo...

Me temo, querido Santiago, que la UE sigue la política del avestruz en esta y otras muchas cosas. Es la radical hipocresía de la «democracia de mercado». Mientras con pasmosa frialdad los poderosos han decidido recoger beneficios, el hambre se extiende como una plaga por el planeta y provoca que los trabajadores y los pobres en general empiecen a ser perseguidos o a matarse entre ellos

Anónimo dijo...

En este país se hace lo mismo que en Italia, aunque los discursos disimulan las acciones represoras del gobierno y la administración pregonando solidaridad, y politicas de gestión e integradoras. Es fascismo reciclado, y se ampara en el pretexto de mantener el estado del bienestar. Estamos rodeados de "lobbys" y grupos de presión por todas partes. Han decidido que sobra población y las catastrofes y las guerras se proponen como las mas eficaces medidas correctoras de las economias. Regresar al pasado para poder seguir en el control los mismos de siempre.
chiflos.

Anónimo dijo...

Antonio, estoy de acuerdo contigo en que la UE sigue la política del avestruz y en ella no somos más que un país con un gobierno de centro-izquierdas, vecino de la Francia de Sarkozy y de la Italia de Berlusconi, que practica la "democracia de mercado.
De acuerdo, igualmente con Chiflos, en que en este país se hace lo mismo que en Italia, aunque los discursos disimulan las acciones represoras del Gobierno y de la Administración, pregonando solidaridad y políticas de gestión e integradoras. Pero mientras podamos criticar claramente lo que pensamos y denunciarlo, hay que aprovecharse y hacerlo sin tapujos. Es lo menos que podemos hacer.