martes, 13 de diciembre de 2011

Del Bosque y Florentino, dos puntos de vistas diferentes.


Vicente del Bosque.

Florentino saluda a Del Bosque en un acto de la Constitución (Efe) el 4 de diciembre del año pasado, en las Cortes, casi cinco meses después de ganar el Mundial.


Alexis consigue el gol del empate en el Bernabéu; Xavi, el 1-1 y Sesc el 1-3.



La cantidad de coches de lujo y de escoltas de todo tipo que se encontraban en la calle Padre Damián hacía presentir el domingo pasado lo que se cocía en el Bernabéu. El palco estaba hasta los topes y los forofos aguardaban con entusiasmo el momento del encuentro. La llegada de los jugadores de ambos equipos había paralizado una ancha calle durante más de una hora. Luego, llegaron famosos, políticos y deportistas de cualquier signo, clase y deporte, y rellenaron el palco, dispuestos a celebrar el triunfo esperado desde hacía cuatro años. A José María Aznar, un forofo del Real Madrid recibido como si el poder fuera suyo, le gritaron: “Sácanos de ésta, Aznar”. Javier Solana, socialista y antiguo Secretario General de la OTAN, estaba junto Beatriz Corredor, la ex ministra de la vivienda. Sandro Rosell y Florentino Pérez, así como el resto de directivos de uno y otro equipo, habían firmado la pipa de la paz en la comida del Ritz y aguardaban el choque de los suyos con expectación. Una cadena de televisión nos enseñó a Florentino, no lejos de Vicente del Bosque. Este acudía al palco tras su negativa de recibir la medalla de oro de la entidad madrileña. Seleccionador del Madrid durante 36 años, Del Bosque fue aclamado a su llegada y se sentó junto a Toni Grande, sin mediar palabra con Florentino. Entre los trescientos moradores del palco no hubo ocasión para el encuentro entre ambos y mucho menos para pactar la paz definitiva, aunque ambos defendían al Real Madrid.


Nada más dar comienzo el partido, a los 23 segundos, Benzema marca el primer gol, el más rápido de la historia. El Bernabéu enloqueció de alegría. Pero, muy pronto, el equipo de Guardiola, conseguía el empate, y, desde entonces, el partido fue azulgrana. Con un comienzo de caballo, el equipo del Madrid, con todo el empuje de una afición selectiva y entusiasta, fue frenando su ímpetu hasta convertirse en una especie de asno testarudo que se conformó con su inicial y casual gol y terminó perdiendo 3 a 1 a causa según Mouriño, “el puto jefe”, de las circunstancias. Pero no es del partido que quería hablar hoy, sino del fallido encuentro de Florentino con Del Bosque.

El ex entrenador del Real Madrid mantiene su pulso contra Florentino desde que tuviera que abandonar el cargo por la puerta de atrás, en junio del 2003, pese a haber ganado la Liga. Mal asesorado por Valdano, Florentino prefirió apostar por un técnico más joven como Carlos Queiroz y desde entonces comenzó su maldición deportiva del Real Madrid mientras que Del Bosque, crecía en la Selección española hasta ganar El Mundial. Casi cinco meses después, Florentino, sin reconocer su error, saluda a Del Bosque en las Cortes y, meses después, deja caer la posibilidad de que su club le concediera la insignia de oro y diamantes “por sus méritos deportivos y su trayectoria como madridista”, tanto de jugador como de entrenador. Pero Del Bosque todavía recuerda cuando, siete años antes, con poco más de 50 años, Florentino Pérez le hizo sentirse acabado para la carrera de entrenador. Y no desea ser condecorado por quien le ha perseguido deportivamente para conseguir olvidar su metedura de pata.

Toni Grande, su persona de confianza, asegura que el acto en el que el Real Madrid quiere entregar la insignia de oro y brillantes del club al entrenador salmantino, junto al tenor Plácido Domingo y el tenista Rafa Nadal, era un acto “frío” y “tardío”. “Creo que el homenaje debía ser a Vicente solo y que quizás es un poco tardío –manifiesta Grande–Lo más lógico sería darlo a una única persona y a la vista de todo el madridismo, porque todos los que hemos estado en esa casa estamos muy agradecidos al público que ha marcado nuestra vida. Verdaderamente el club son ellos y no las personas. Los socios y simpatizantes son los que deben vivir ese homenaje”.


Y mientras Del Bosque recibe, desde la conquista de la Copa del Mundo, todo tipo de premios y distinciones –entre ellos, el doctorado Honoris Causa y el título de Marques del Bosque, concedido por la Casa Real, además de haber sido homenajeado en 185 ocasiones–, Florentino Pérez sigue aspirando a que el Real Madrid consiga algún título de los grandes y que gane al Barcelona de Guardiola, pese a todos los pronósticos e infortunios. Personalmente, creo que, aunque Florentino intentara reconciliarse, a su manera, con Del Bosque, reconociendo públicamente sus méritos para la medalla de oro, al Míster no se le olvida la patada del negociante que sólo aspira a títulos deportivos y a hacerse grande con el Madrid. Y, tal vez no encuentra el momento idóneo para entregarle la medalla, sabiendo de antemano que Del Bosque nunca acudirá a dicha entrega. Entre uno y el otro hay dos puntos de vistas muy diferentes del fútbol y de la vida, aunque ambos sean del Real Madrid.

1 comentario:

Miguel Baquero dijo...

Creo sinceramente que Del Bosque está metiendo la gamba. En cualquier otro, eso sería calificado de soberbia, pero como está implicado el Real Madrid parece que vale todo. El Real Madrid no es Florentino, eso debería sabero Del Bosque, pero en fin, ya he dicho que hay dos varas de medir