Así se fabrica un monstruo.
Javier F. Ferrero expone en Spanish Revolution cómo se fabrica un monstruo, “una figura grotesca que no
cae del cielo, sino de un sistema que convierte la ignorancia en poder”.
Explica que “siempre será un misterio solo para quien quiera seguir
engañándose. Porque Donald Trump no irrumpió como un accidente, ni como una
anomalía histórica, ni como un error puntual de la democracia estadounidense.
Trump es el resultado previsible de décadas de degradación política, mediática
y económica”.
“Se ha repetido hasta
resultar cansinos que es un outsider. Una mentira conveniente. Tan outsider
como Abascal o Alvise en España. Trump es hijo directo del capitalismo más
agresivo, de la impunidad empresarial y del espectáculo convertido en
ideología. Un empresario que construyó su imagen sobre la mentira y la
explotación acaba gobernando un país que ha normalizado ambas cosas.
“Durante años, las
grandes cadenas y las plataformas digitales lo convirtieron en un producto
rentable. Cada declaración delirante genera audiencia, cada insulto aumenta el
tráfico y cada provocación alimentaba una maquinaria que no distingue entre
información y entretenimiento. La política dejó de ser un espacio de
responsabilidad para convertirse en un circo donde gana quien grita más alto. Y
Trump grita más que nadie.
“No es casualidad, sino
diseño. Un sistema mediático que vive de la atención no puede sobrevivir sin
conflicto permanente. Trump entendió eso mejor que nadie. No tenía que ser
coherente, ni honesto, ni tampoco creíble. Solo tenía que ser omnipresente
(Ayuso es la alumna aventajada). Y lo consiguió porque había una estructura
dispuesta a amplificarlo mientras fuera rentable.
“A esto se suma la
complicidad de las élites económicas. Mientras Trump agitaba el odio y la
división, avanzaban reformas fiscales favorables a las grandes fortunas, se
debilitaban regulaciones y se reforzaba un modelo extractivo. El ruido servía
como cortina de humo para una redistribución de riqueza hacia arriba que
llevaba décadas consolidándose.
“Hablar de ‘error democrático’ es una forma de ocultar responsabilidades. Aquí no falló la democracia en abstracto sino quienes la vaciaron de contenido hasta convertirla en un decorado. Trump no colonizó el sistema, se sentó en un trono que llevaba años preparándose para alguien como él”.
“Cuando en el futuro se
analice este periodo, lo incomprensible no será Trump. Será el contexto social
que lo hizo posible. Un momento histórico en el que la ignorancia dejó de ser
un problema para convertirse en una identidad política defendida con orgullo.
“No se trata solo de
desinformación, sino de un rechazo activo al conocimiento, la ciencia, el
periodismo y la educación. Todo aquello que cuestiona el relato simple fue
señalado como enemigo. La verdad dejó de ser un valor compartido y pasó a ser
una opción ideológica.
“Porque, en un entorno
saturado de estímulos, la simplificación brutal tiene ventaja. Pensar requiere
tiempo, esfuerzo y contradicción. El discurso trumpista elimina todo eso. Es
inmediato, emocional y violento. No busca convencer, busca activar impulsos
básicos. ¿Quieres un enemigo? Trump te lo busca.
“Lo más inquietante no es
la existencia de un líder así. La historia está llena de ellos. Lo inquietante
es que hoy disponen de herramientas mucho más potentes. Redes sociales que
premian la polarización, algoritmos que amplifican el conflicto y un ecosistema
informativo fragmentado donde la mentira circula con más rapidez que cualquier
rectificación.
“Por eso, centrar el
problema en Trump es insuficiente. Incluso ingenuo, diría. Porque, aunque
desaparezca, las condiciones que lo hicieron posible siguen intactas. La
desigualdad estructural, la precarización, la mercantilización de la política y
la destrucción del espacio público continúan operando sin freno.
“Si el sistema no cambia, tras éste, vendrá otro Trump. Y después otro. Porque él no es una excepción, es la norma. Y no representa a un individuo, sino a una sociedad que decidió dejar de tomarse en serio a sí misma”.
Donald Trump durante la cena anual de recaudación de fondos del Comité Nacional Republicano del Congreso en Washington.
Desde Washington, Antònia
Crespí Ferrer muestra en “Público” la delirante estrategia de Trump en Irán,
minando su credibilidad incluso entre quienes le auparon a la Casa Blanca. “El
presidente paga un precio muy alto por otra tregua que ya peligra en las
primeras horas. Voces del entorno de MAGA se suman a la petición de los
demócratas de aplicar la enmienda 25, que permite destituir al presidente de
EEUU. Washington paga un precio muy alto por un tembloroso alto el fuego con
Irán que, en sus primeras horas de vida, ya peligra. El drástico giro del
presidente, después de amenazar con crímenes de guerra, provoca una brecha en la credibilidad de
Estados Unidos como actor internacional. Y erosiona el valor de la palabra de
Trump. Si antes, Irán tenía pocas razones para creerlo como interlocutor —bombardeó
el país dos veces en medio de las negociaciones—, ahora también tiene menos
motivos para creerle. Trump amenazó con destruir por completo la ‘civilización’
persa. La advertencia, la más grave proferida hasta la fecha por el presidente
estadounidense, suponía un callejón sin salida ante un Irán no dispuesto a
claudicar. Hasta que, a última hora, Pakistán le lanzó un salvavidas con una
propuesta de alto el fuego que Trump aceptó”. Por primera vez, en la lista de
críticos contra el presidente aparecieron nombres no comunes. “Déjenme ser
claro: no apoyo la destrucción de una 'civilización entera'. Eso no es quiénes
somos, y no es coherente con los principios que durante mucho tiempo han guiado
a Estados Unidos”, escribió el congresista tejano republicano Nathaniel Moran. Personalidades
que han sido muy leales al presidente, como la excongresista Marjorie Taylor
Greene o el expresentador de la Fox Tucker Carlson. fueron más allá de la
simple discrepancia. A pesar de que ambas figuras hace tiempo que ya han
protagonizado choques con Trump, las últimas críticas suponen un cisma real.
Greene llegó a secundar la petición de los demócratas de aplicar contra el magnate
la enmienda 25, la cual permite retirar del poder a un presidente por su
incapacidad de cumplir sus funciones. Por su parte, Carlson llegó a insinuar
que Trump podría ser el anticristo a raíz de sus declaraciones de destruir una
civilización entera. Calificó la amenaza del presidente a la infraestructura
civil de Irán como “un crimen de guerra, un crimen moral” y dijo que conduciría
a “sufrimiento y muerte masiva”. Y la
lista de reproches podría continuar aún. El toque de atención de Carlson fue el
mayor visto hasta la fecha contra Trump dentro del mundo conservador, pero no
el único. El podcaster Alex Jones, una
de las principales referencias del conspiracionismo dentro del trumpismo,
también se rebeló ante las palabras del magnate. “Trump suena como un
supervillano de Marvel. Esto no es lo que votamos”, escribió. “Ahora, con la
reculada, el peso de la amenaza de cometer crímenes de guerra no desaparece. En
contra de lo que pudiera esperar, diezma aún más su credibilidad por ambas
partes. No es que Estados Unidos deje de ser una potencia garante del orden
internacional, sino que ha pasado a ser vista globalmente como un agente del
caos. Este legado, el de Washington como un actor poco confiable, será algo que
probablemente sobreviva a Trump”.
Otros comentarios, imágenes, fotos y fotomontajes:
Juan Carlos I en la plaza de toros de La Maestranza de Sevilla, el domingo pasado.David Torres nos lo recordaba el pasado martes: “Juan Carlos se tiró en plancha en la Maestranza de Sevilla y el ruedo entero le hizo la ola. Para planchazo gordo, el que se llevaron sus detractores —los felipistas y los republicanos, los zarzueleros y los otros— al comprobar que el juancarlismo sigue marchando a tope y tiene cuerda para rato. El emJuan Carlos I en la plaza de toros de La Maestranza de Sevilla, el domingo pasado.érito regresó como los viejos roqueros o los borbones que nunca mueren, cojeando un poco, pero sin perder comba, flanqueado por su hija Elena y sus nietos favoritos, Froilán y Victoria Federica, sin que le importaran una mierda las críticas de unos y de otros. Volvió derecho hacia la plaza de toros, a disfrutar de una buena corrida, y dónde iba a volver si no: a los toros, a una final de fútbol, a una regata o a una cacería de patos, que para algo es borbón y emérito, coño. No iba a inaugurar una exposición de pintura o una biblioteca... Pocas estampas —remata Torres— habrá más genuinamente españolas que esa foto del emérito sentado en una banqueta y rodeado por una docena de toreros. A su lado, la infanta. Elena daba la única nota femenina entre tanta montera, tanto tronío y tanta testosterona”.
“La imagen desprende el mismo tufo a caspa que esos retratos de reyes, príncipes y reinas donde Goya pintaba a los borbones como si le debieran dinero. De hecho, parece una foto al óleo sacada por Goya y la prueba definitiva está en el lienzo de Carlos III que se ve al fondo, obra de Joaquín Inza, que fue contemporáneo suyo y quizá de todos nosotros. Dos siglos de retraso tiene la foto, las luces brillan todas en los trajes y el mundo por montera. Morante bordó la faena de capote, Juan Carlos la de muleta y el estoque hasta la bola. Viva España”.
Seis días más tarde,
el
rey emérito, Juan Carlos I, recibe en la Asamblea Nacional francesa el Premio
Especial del Jurado del Libro Político por sus memorias, 'Reconciliación', en
un acto en el que reivindica su reinado en España y declara por todo lo alto: “Ahora,
cuando miro hacia atrás, el presente no me abruma, aunque a veces puede
entristecerme. Soy consciente de que nadie es profeta en su tierra y que
siempre habrá juicios divergentes, sobre todo. Pero siempre he tenido claro que
la democracia, el respeto de los derechos humanos y el progreso de la sociedad
española eran los objetivos por los que quería obrar”. Don Juan Carlos está
acompañado de sus hijas, su nieto Froilán y varios amigos, y recibe el galardón
de manos de la presidenta del Jurado del Libro Político, la historiadora
Annette Wieviorka, especialista en la Segunda Guerra Mundial, en un evento
anual que organiza desde hace tres décadas una asociación dedicada a animar el
debate público entre la ciudadanía y las principales instituciones. El monarca
explica en francés con dificultades que el título de su autobiografía, “Reconciliación”,
no fue al “azar” sino que se trata de la palabra “que mejor resume el principal
logro” de su vida pública. Juan Carlos I reconoce haber cometido “errores”
durante sus cuatro décadas de reinado. Aunque reivindica sus “logros”, asegurando
que, al observar hoy a España “desde la lejanía”, es “consciente” de que “nadie
es profeta en su tierra y que siempre habrá juicios divergentes sobre todo... Todo
lo que se ha escrito sobre mí le falta el relato en primera persona”, afirma el
emérito tras reivindicar la decisión de escribir su libro, especialmente porque
está sometido a un intenso “escrutinio” público. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, aseguró
el mismo sábado que “lo que tiene que hacer” el rey emérito es “pedir disculpas
y rendir cuentas por todo lo que ha hecho en España”.
Lo mismo te amenaza con destruir una civilización que se come dos semanas de "negociaciones" más asimilando las imposiciones de #Irán. Trump se ha enrocado en una guerra absurda para complacer a #Netanyahu (que a ver que tarda en joder el proceso) y no sabe cómo salir de ella. Por el camino, no os creáis, ha conseguido beneficios para su entorno con las respuestas que esperaba de la bolsa a sus gilipolleces. Que está colgao pero para sacar beneficios le da todavía. Los tontacos son los que le sostienen. (Skakeo FanZine).
María Antigua Jiménez escribe en su web: “Definir como aberrante lo de EEUU e Israel es quedarse cortos... Hoy Trump, la escoria criminal aspirante a Nobel de la Paz, comete crímenes de guerra y amenaza con hacer desaparecer a una civilización milenaria por no dejarse robar, como viene haciendo con todos los países que se le antojan. Para mayor vergüenza de los europeos que se arrodillan a lamerle la suela del zapato. El cambio del orden mundial se precipita, afortunadamente, pero los zampapalomitas y los sionistas van a intentar generar un gran destrozo antes de su caída final que pagaremos los demás. Traducido: nos empujan a una guerra nuclear. Y ¿qué va a hacer Europa ante esto? La gente decente no podemos subyugarnos ni caminar nunca más con los asesinos del mundo.
Trump dinamita Maga.Está pasando algo muy serio dentro del trumpismo. Y no es una pelea más: es una fractura que puede cambiarlo todo. Donald Trump ha llegado a amenazar con la destrucción de “toda una civilización” en su escalada contra Irán. Una frase que ha provocado una reacción inédita: figuras clave del propio movimiento MAGA como Tucker Carlson, Megyn Kelly, Candace Owens o Alex Jones han estallado contra él. Le llaman “lunático genocida”. Piden incluso activar la Enmienda 25 para apartarlo del poder. Y denuncian algo que hasta ahora evitaban: que Trump está dispuesto a cruzar cualquier línea, incluso la de la guerra total. Pero la respuesta de Trump ha sido brutal. Insultos, desprecio y ruptura total con quienes hasta ayer eran sus aliados mediáticos. Los llama “estúpidos”, “perdedores” y “chiflados”. Lo que está en juego no es solo una guerra interna. Es la evidencia de que el trumpismo ha dejado de ser un proyecto político coherente para convertirse en una maquinaria de poder sin límites, donde incluso sus propias bases empiezan a ver el peligro. (Spanish Revolution).
Este personaje representa, una a una, todas las cosas que aborrezco en la vida. En un futuro no muy lejano todos y cada uno de sus seguidores se avergonzarán de haber alimentado a este monstruo, si es que antes no han sido devorados por él (Javier Fresser)
¿Y si te dijeran que la
guerra no es un error… sino el plan? ¿Y si la paz no interesa porque rompe el
negocio del poder? Más de 250 personas asesinadas en un solo día. Bombardeos
sobre población civil en Líbano justo cuando se anunciaba un alto el fuego.
Gaza sigue siendo un infierno: civiles, sanitarios y periodistas asesinados por
contar la verdad.Esto
no es caos. Es estrategia. Una maquinaria que necesita la guerra para
sostenerse. Mientras tanto, el mundo mira, emite comunicados… y no hace nada.
(Spanish Revolution).
El humor en la prensa de esta semana: El Roto, Peridis, Eneko, Manel F., Vergara, Álvaro, Milki y Duarte, Ermengol, Padylla, Martin, Superantipatic, Troglodyte, Ricardo, Asier y Javier...
Los vídeos de esta
semana:
A Trump ya no le creeni los suyos. Puedes ver ...
GUERRA ORIENTE MEDIO |
Muchas DUDAS sobre si EE.UU. e IRÁN llegarán siquiera a HABLAR en ISLAMABAD
VILLARROYA: "Irán
tiene todas las cartas y está imponiendo sus condiciones a Trump para
negociar"
¿Quién ha ganado la
guerra de Irán? El callejón sin salida de EEUU e Israel.
Netanyahu vuelve a poner
a prueba alto el fuego y ordena atacar la Franja de Gaza • FRANCE 24
Los MAGA se hartan de
Trump: lo ven fuera de control y quieren incapacitarlo - laSexta Noticias
































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