sábado, 28 de enero de 2017

“Majestad, está to pagao”.


Corina y el rey Juan Carlos
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“Publicar noticias sobre el ex rey de España –dice David Torres en Público bajo el título “Majestad, está to pagao”–, es como intentar hacer ranas con la lápida de un cementerio. Nos pasó en Público, en abril de 2013, con la acojonante revelación de que Juan Carlos de Borbón actuaba como confidente de Kissinger en sus tiempos de principito. ¿El futuro rey de España revelando secretos de estado a un mandatario extranjero? El notición se fue derecho al fondo. Ni siquiera nos cerraron el periódico, no fuese a enterarse alguien. De igual modo, podemos medir la exclusiva que dimos el miércoles sobre el chantaje de la brigada política de Fernández Díaz al CNI y a la Casa Real en términos análogos a los de esos maremotos en medio del Pacífico que se salen de la escala, parece que van a arrasar Japón y luego, como mucho, tiran abajo un castillo de arena en la playa. A las nueve prácticamente ni una sola radio se había hecho eco del escándalo, a media mañana no nos había repicado casi ningún diario digital, al mediodía ni siquiera habían dado la noticia en los telediarios. Por la tarde, en la redacción, corrían felicitaciones y se descorchaban botellas de champán: ya podíamos estar seguros de que teníamos un bombazo informativo increíble, tan increíble que aún no se lo creía nadie. Después, tras la resaca, alguien pensó que tal vez nos habíamos precipitado en nuestra ansia periodística. Sí, tal vez teníamos que haber esperado un poco para que los lectores pudieran digerir el bocata, digamos, unos veinte años. Después de todo, Corinna Sayn-Wittgenstein, la amiga entrañable del monarca, todavía no disfruta del tirón mediático de Bárbara Rey. Y además es nieta de un filósofo. De lo que no se puede hablar, se debe callar.

“Cortázar –continúa David Torres– escribió una vez sobre un concierto donde el estruendo de los aplausos era tan enorme que empezaba a parecerse al silencio. Aquí ocurre exactamente al revés: el silencio resulta tan unánime que te deja sordo. Al fin y al cabo no se trata de una noticia con veinte años de retraso, como la del rey con la futura domadora de elefantes, una exclusiva que había permanecido dos décadas en la sección de ultracongelados y que en su día ya había dado otro periódico. Por eso no es sencillo explicar los resortes ocultos de este silencio sobre un chantaje policíaco a la Casa Real sabiendo que implica elementos tan jugosos como las cuentas secretas de Corinna en Suiza y en Turquía, la larga sombra del ministro del Monólogo Interior Fernández Díaz, el ínclito y ubérrimo pequeño Nicolás o el no menos ínclito y ubérrimo comisario Villarejo. Probablemente haya una razón más pedestre para que la ciudadanía española, desde hace muchos años, haya decidido mirar para otro lado en todo este feo asunto de pagarle al Campechano sus rolletes extramatrimoniales con dinero de los fondos reservados. Somos esa clase de país donde mejor pasar por sordo que pasar por tonto. No me hagan mucho caso, pero me da a mí que todo este vertedero va a dar mucho juego en el Sálvame De Luxe”.

viernes, 27 de enero de 2017

Con acceso a los códigos nucleares, Trump se ha convertido en una pesadilla.


El día después de que Trump se convirtiera en presidente, líderes de la extrema derecha de toda Europa se reunieron en una remota ciudad de Alemania para hablar sobre cómo garantizar que la marca de las políticas de Trump recorra el continente. De esta forma, la extrema derecha se ve fuerte y amenaza con que el ejemplo de Trump se propague por doquier.  Marine Le Pen, candidata racista a presidenta de Francia y amiga de Putin, se dirigió a esta cumbre del odio para hablar del lanzamiento de una extrema derecha unificada por toda Europa, con la vista puesta en las elecciones de Francia, Italia, Alemania, los Países Bajos y más. La web Avaaz toma medidas de proporciones épicas para poder detenerlos. Y recuerda los objetivos conseguidos hasta el momento. “Hemos cambiado las reglas del juego en el terreno del cambio climático, hemos librado a Internet de múltiples amenazas, derrotado a gigantes corporativos como Monsanto, protegido enormes áreas de nuestros mares y selvas. Pero ahora nos enfrentamos a un viejo enemigo de la humanidad, quizá el más antiguo. Haz que este sea el día en contribuyas a construir el movimiento que puede derrotar al odio. La historia se perfila gracias a las decisiones de la gente común… Asumamos el reto de nuestra era”.

Dick Cheney, el ex vicepresidente de EEUU, explicó claramente la situación en una entrevista en 2008: “Al presidente de EEUU le sigue en todo momento, 24 horas al día, un asesor militar que lleva un maletín que contiene los códigos nucleares que utilizaría, y estaría autorizado a utilizar, en caso de un ataque nuclear contra EEUU. Podría lanzar, sin consultar a nadie, un ataque devastador como el mundo jamás ha presenciado. Para ello, no tiene que llamar al Congreso ni hablar con los tribunales”. Los poderes del presidente van más allá de lo descrito por Cheney. EEUU no tiene un compromiso con la doctrina de “no disparar primero” en relación con las armas nucleares. Por lo tanto, Trump podría ordenar un ataque nuclear contra un adversario, aunque EEUU no hubiera sido atacado. Una encuesta mostró que el 22% de los partidarios de Trump pensaba que podría iniciar una guerra nuclear.

La personalidad de Trump no tranquiliza. Tal y como indicaba la carta abierta de los oficiales en la que se dice que “es fácil de provocar y ataca con rapidez”. En un enfrentamiento, su instinto le impulsa a intensificar la situación, no a buscar un compromiso. Tampoco el general Michael Flynn, el hombre que Trump nombró para dirigir el Consejo de Seguridad Nacional, tiene fama de ser un líder sosegado. Los correos electrónicos filtrados de Colin Powell, ex secretario de Estado del presidente George W. Bush,  sugieren que el general fue destituido como jefe de la Agencia de Inteligencia de la Defensa en 2014 porque era “agresivo con el personal, no escuchaba a los demás, trabajaba en contra de las políticas”. Powell calificó al general Flynn como “un loco de derechas”.

Mientras tanto, casi trescientos millones de europeos podrían estar muy pronto gobernados por partidos que rechazan a los refugiados, que sospechan de los musulmanes, menosprecian a las mujeres y engañan a los trabajadores con falsas promesas de mayor bienestar. Para rematar la debacle numérica, si a los 500 millones se restan en 2017 los 65 millones de británicos víctimas del Brexit, prácticamente tres cuartas partes de la Unión Europea podría estar muy pronto bajo el yugo de la extrema derecha. El periodista y escritor Manuel Florentín señala en su “Guía de la Europa negra” las causas de un ascenso similar de la extrema derecha a principios de los años 90 del pasado siglo: la crisis de valores y la inseguridad generada en los países del este de Europa tras el hundimiento de la Unión Soviética; la inmigración masiva de trabajadores a finales de los años 80; el miedo a la pérdida de soberanía nacional que conllevaba una creciente unidad europea; y la incapacidad de los partidos tradicionales para aportar fórmulas nuevas a un mundo cambiante y tenso.

jueves, 26 de enero de 2017

César Strawberry: "El enaltecimiento del franquismo te pone en el callejero"



El cantante de Def con Dos, César Strawberry, ironiza sobre las consecuencias que tiene el enaltecimiento sin tapujos de la dictadura franquista, frente a la condena por humillación a las víctimas del terrorismo que deriva de unos comentarios en Twitter. “El enaltecimiento del franquismo ahora te pone en el callejero”, dice Strawberry en su cuenta de microblogging para comentar la noticia de que el dueño del bar Casa Pepe en Almuradiel (Ciudad Real) será honrado en su pueblo con una calle –obviando la ley de Memoria Histórica– gracias a los votos del PP y a la abstención de Ciudadanos. Casa Pepe, un local dedicado a la exaltación de la dictadura, estuvo regentado hasta su muerte por Juan Navarro Muñoz. Un vecino de la localidad conocido por sus exabruptos machistas y fascistas que ahora tiene su propia placa en el municipio. Contrasta así con la condena a 1 año de prisión por enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas que ha sido impuesta a Strawberry en relación a una serie de comentarios sobre Ortega Lara y al funcionario de prisiones secuestrado por ETA José Antonio Ortega Lara, así como a los GRAPO que realizó en Twitter y que ha reabierto el debate sobre los límites de la libertad de expresión.

“La  condena de un año de cárcel a César Strawberry por  seis tuits –escribe Ignacio Escolar en Escolar.met– aleja el sistema penal español de Holanda, Suecia o Reino Unido, y lo acerca a Turquía, Ucrania o Marruecos. Nos hace peores. Nos degrada como país. En la mayoría de los países democráticos, ni el mal gusto ni los excesos en la libertad de expresión se castigan con el Código Penal. No es que las injurias, las calumnias o los discursos de odio salgan gratis. Si tu libertad de expresión pisotea a la de otros y el ofendido te demanda, en la mayoría de los países democráticos te puedes enfrentar a una multa o a una indemnización, pero no a una pena de prisión. Hay que irse a Turquía, a Rusia o a Ucrania para encontrar otras sentencias como las que acaba de firmar el Tribunal Supremo español”.

Varios tuits, lanzados hace más de tres años en Twitter por César Strawberry, le han salido muy caros. Y es que, no sólo ha sido condenado a pena de prisión, sino que ahora la censura le persigue allá donde vaya.  Así lo prueba es su intervención en el programa Late Motiv, en el que Andreu Buenafuente intentó entrevistarle “Me parece preocupante que este neocosevadurismo se esté imponiendo en instituciones clave de la democracia y cosas como el humor zafio o de pandereta sean criminalizadas...” No había terminado de pronunciar esta frase cuando una bocina le interrumpió, para sorpresa de todos y del propio entrevistado. Tal como le explicó Buenafuente, la palabra pandereta incluía el término ETA y estaba prohibida. El resto de la entrevista estuvo repleta de bocinazos que censuraron su entrevista en palabras como  Grapo, Tribunal Supremo, Carrero Blanco, Twitter o subida de la luz. Es más, ni siquiera pudo hablar de La La Land, por si soltaba algún spoiler. Así lo resumía la sección Zeleb de Público: “Sin duda, una forma divertida y simpática de afrontar un problema que tiene mayor dimensión de lo que mucha gente pueda pensar. Y es que, si, por un tuit, te cae un año de cárcel, ¿cuánto no te puede caer por un mensaje de más de 140 caracteres en Facebook? Al tiempo”

LATE MOTIV - César Strawberry y Andreu Buenafuente. Viva la libertad de expresión | #LateMotiv177 Late Motiv