Orbán cae tras 16 años.
Se puede derrotar a la
extrema derecha. Pero no sin pagar un precio enorme.
Hungría acaba de hacer
historia. Viktor Orbán, uno de los grandes referentes del autoritarismo
europeo, pierde el poder tras 16 años gobernando con mayoría absoluta y
desmontando las instituciones desde dentro.
La oposición, liderada
por Péter Magyar, logra 138 escaños, superando los 133 necesarios para
controlar dos tercios del Parlamento. Una cifra clave, porque Orbán utilizó esa
misma mayoría para imponer 15 reformas constitucionales, controlar la justicia,
los medios y crear una red de poder económico a su medida.
La participación ha sido
masiva: 77,8%, la más alta en décadas. Cuando la democracia está en juego, la
gente responde.
Pero ojo: Orbán se va, su
sistema no. Deja tribunales, fiscalía y medios controlados. Lo que se vota se
puede cambiar, lo que se construye durante años, no tan fácil.
(Spanish Revolution)

No hay comentarios:
Publicar un comentario