viernes, 28 de diciembre de 2007

28 de diciembre. Las mentirijillas de hoy

¡Inocente, inocente!...

Los periódicos, coincidiendo con la jornada de los Santos Inocentes, cuentan hoy sus mentirijillas, como si fuese el único día del año en que excepcionalmente, lo hicieran. Todos ellos se aferran a esta idea, colando noticias falsas como verdaderas. Y, parte de sus lectores no se dan cuenta del truco hasta que son felicitados por su inocencia.

Para la tradición popular, este es un día de locos, de bromas y actos disparatados. Los medios de comunicación se suman a ésta, engañando al lector desprevenido con el contenido de algunas noticias. En otros países existe un día parecido con estas características. En Francia es conocido como “poisson d’avril”; en Inglaterra, “April's Fool’s Day” o Día de Mentira; en Alemania, “1 April” y en Polonia, “Prima Aprilis”.

En España, pasar una noticia falsa como si fuera verdadera sin levantar la menor sospecha, es una pícara costumbre de un día como hoy. Los periódicos pueden publicar, por ejemplo, que Antonio Asensio, Jesús Polanco, Gila, Paco Rabal y Fernando Fernán Gómez, ases del negocio de la prensa, del humor y de la interpretación, siguen ganando batallas cada uno por su lado, sin que ninguno de ellos se haya ido de este mundo; que Camilo José Cela, el más importante y pacifista literato de habla hispana –“Entre lo mejor que tenemos, sostiene Aznar, con una absurda repetición de superlativos, Camilo es probablemente, lo mejor”– acaba de ganar un premio feminista; que “Gescartera”, la sociedad que más confianza ha obtenido de la Iglesia y del Estado, ha conseguido el de la honradez profesional; que Felipe González ha reconocido sus errores del pasado; que los obispos españoles han pedido humildemente perdón por ciertas decisiones tomadas; que Jordi Pujol ha dejado que cada emigrante llegado a Cataluña escoja la lengua que quiera o que todos los presidentes y ex presidentes siguen cursos de inglés, francés y algunos incluso de castellano, perfeccionándose en pronunciación y corrección…

A veces la situación de cualquier día del año puede sonar a inocentada. “Porque no me negarán ustedes –dice Fernando Jáuregui en su artículo “Inocentes de cualquier día” aparecido ayer en “Diario Crítico”– que esta legislatura que ahora concluye no ha sido pródiga en situaciones en las que miembros del gobierno, de la oposición o satélites de ambos no podrían haberse situado frente a la ciudadanía en múltiples ocasiones para gritarnos, con sonrisa burlona: “inocente, inocente”. Ha habido manifestaciones convocadas sin motivo, disputas sobre las cosas más nimias, decretazos y decretitos favoreciendo a los amigos, alcaldadas de todo tipo, pactos en la sombra ‘contra natura’, siempre en medio del silencio de esta ciudadanía que no parece decidida a alzar la voz, pero a la que las encuestas muestran crecientemente desencantada”.

Prepárese el lector de diarios, porque cualquier noticia puede hoy aparecer sin el menor rubor. Y –¿quién sabe? – a lo mejor hasta cuela. ¿Qué Georges W. Bush se convierte en el baluarte de la paz en un mundo sin guerras ni conflictos armados? ¿Que Slobodan Milosevic reconoce al Tribunal de la Haya y abraza una ONG pacífica, tras confesar todos sus crímenes?. ¿Que los obispos y la Iglesia prometen no volver a confiar en “Gescartera” ni en sociedades que prometen el paraíso en esta tierra?… Vivimos un cuento de hadas donde todo es posible. ¿Para qué seguir y, sobre todo, qué más da que esto sea falso o verdadero si mañana, tras despertar de nuestro sueño, todo seguirá igual que ayer?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece apreciar una cierta conversión en las actitudes que se manifiestan los últimos 28-D, y es que la inocentada ha pasado de ser eso,una simple broma intrascendente o frivola, mediante un juego o mentirijilla, en los ambitos domestico, escolar, o laboral para proponerse más bien como la expresión de un deseo, de referente utopico, o de ficción posible con tintes editorializadores, por parte de los grandes grupos de la información. Mediante la difusión mediática de un bulo con la licencia que otorga expresamente la fecha, se puede lanzar una información que -posible o no- desde luego que posiciona claramente a quien la propone por encontrarse en su ideario. Para esto ya nos bastaba con las lágrimas de San Lorenzo.
chiflos.

Antonio Tello dijo...

El grado de estupidez y mediocridad que prevalece en esta sociedad posmoderna ha consagrado la mentira como arma de destrucción masiva de la conciencia civil. De aquí esa especie de estado de inocencia permanente de los ciudadanos. Una inocencia que se torna trágica cuando los verdaderos inocentes son víctimas de la cultura de la violencia o de las percepciones abominables de algunos obispos.
(Entre paréntesis, feliz año nuevo Santiago)

Anónimo dijo...

Gracias por acordarte de mí en este blog y por desearme un agradable año nuevo. Presagio lo mismo para tí y para tu blog, "Cuaderno de A. T.", que no dejo de leer periódicamente.

Santiago Miró

Anónimo dijo...

Gracias por acordarte de mí y animarme con sus comentarios que, por otra parte, sigo en tu blog