viernes, 7 de diciembre de 2007

7 de diciembre. Destacar, sea como sea

Donde el dinero corre a espuertas

Las islas Canarias y las Baleares, son las comunidades autónomas española con mayor índice de mujeres solteras que deciden tener un hijo. ¿Algo que ver con la independencia de los isleños? El hecho noticiable ha sido desvelado por el Instituto de la Mujer: El 46,6 por ciento de los niños nacidos en Canarias y el 34,9 por ciento en Baleares son de madres no casadas, lo que no significa necesariamente que se trate de familias monoparentales, matizan los autores de la estadística. Se incluyen no sólo las que apuestan por la maternidad en soledad, sino también las que viven en pareja, sin haber optado por alguna de las opciones para oficializar su relación. Le siguen Catalunya (29,8 por ciento) y Madrid (27,4 por ciento).

Pero sigo preguntándome: ¿por qué el matriomonio oficial tiene tan poco predicamento en estas islas? A finales de los años setenta el porcentaje de madres solteras en España era de apenas un 2 por ciento. Las estadísticas que maneja el Instituto de la Mujer revelan la evolución sufrida en los últimos 30 años. Hoy, la media nacional está en el 26,6 por ciento. En el polo opuesto de Baleares y Canarias, se encuentran las comunidad de Extremadura (19,3 por ciento) y Navarra (19,6 por ciento), al igual que Aragón (20 por ciento) y La Rioja (20,7 por ciento). Conclusión clara: las solteras prefieren las islas para parir.

Otro dato, que nada tiene que ver con el anterior, pero que llama igualmente la atención: Las Baleares se encuentran en la primera posición de toda España en cuanto a recogida de residuos urbanos, con un total de 616 kilogramos de media recogidos por persona y año, según se desprende de la encuesta de Reciclado y Tratamiento de Residuos, publicada por el Instituto Nacional de Estadística. Curiosamente, la segunda posición la ocupa también el archipiélago de Canarias, con 586 'kilos' por persona. La media nacional se sitúa en 484 kilogramos de residuos por persona al año. En cuanto a la recogida selectiva de papel y cartón, también el archipiélago balear registra el valor más alto, con una media de 55,2 kilos. al año por persona.

Más curioso todavía: Mallorca sigue siendo el paraíso de récords y contabiliza la clasificación de distinciones: Recaudación fiscal más elevada de España, más número de vehículos y teléfonos, más bancos y, lógicamente, más dinero por habitante, más turistas, aunque sean sin dinero, más chalés y terrenos vendidos, más biquinis y carne bronceada al sol que más calienta, más devotos y mujeres encapuchadas en la Semana Santa, más escándalos financieros y políticos... En las Baleares los gastos en juegos de azar crecen sin parar –es una de las comunidades autónomas que más gasta en ellos–, y más porcentaje de incultos. Se gasta nueve veces más en bingos que en libros. Cuando vivía allí, un 3,7 por ciento de los isleños eran analfabetos, ocupando el octavo lugar a nivel nacional. Un 58 por ciento de la población mayor de 15 años no poseía título de graduado escolar. Hoy sigue siendo una de las comunidades con menos población con estudios superiores. Una población cargada de escritores pero carente de lectores. Y Palma es una de las capitales con más número de periódicos por habitante y con más periodistas por kilómetro cuadrado. Los artículos de consumo son los más elevados de Europa. Y Baleares es una de las provincias que más gasta en quinielas y una de las primeras en incautaciones de heroína. La pura locura.

Algunos se enorgullecen recordando constantememente estos récords, y se complacen en la manera de prevalecer sobre los demás. Lo importante, dicen, es destacar como sea. Pero ¿qué diablos tendrá que ver la gimnasia con la magnesia? Nada, por supuesto. Pero son datos que publica la prensa y que, sea para bien, sea para mal, no dejan de ofrecer como signo de distinción. Parece que, para muchos, más importante que existir es sobresalir y distinguirse sobre los demás. De lo contrario, uno o algo ni existe.