viernes, 14 de mayo de 2010

Berzosa, el rector "rojo".



La UCM (Universidad Complutense de Madrid), en donde la batalla política y de protestas antifranquistas se puso, hace unas semanas, al rojo vivo, Carlos Berzosa, catedrático de Economía Aplicada y Rector de la misma, estuvo en el punto de mira de Esperanza Aguirre, dispuesta a disparar sus cañones. El continuo enfrentamiento con el gobierno de Esperanza Aguirre, así como la participación de Berzosa en el acto de apoyo al juez, Baltasar Garzón, último episodio de rebeldía registrado, ha marcado aún más las diferencias entre ambos. La presidenta de la Comunidad de Madrid se mostró, a mediados de mes, “escandalizada” por que el acto a favor del magistrado en la Facultad de Medicina, dado que una Universidad pública, “pagada con fondos de los contribuyentes madrileños, no puede servir para coaccionar y amenazar a jueces del Supremo”. Aguirre aprovechó para tildar a Berzosa de “mal gestor que no destina el dinero que recibe a mantener los colegios mayores”. “Un rector rojo –añadió– que defiende a Garzón y que no entrega las cuentas a tiempo para su oportuna fiscalización”. Y, en un pleno de la Asamblea de Madrid, calificó el acto de apoyo al juez Garzón de “aquelarre de carcamales resentidos”.

Por otra parte, el sindicato reaccionario Manos Limpias, el mismo que impulsó la querella contra Garzón, denunció a Berzosa de prevaricación y malversación de caudales públicos por haber cedido un espacio universitario a UGT y CCOO para la celebración del acto a favor del juez. Y el PP anunció que le denunciaría ante la Agencia de Protección de Datos por los correos que envió al personal de la Universidad para defenderse de las acusaciones sobre el uso económico de la promoción de viviendas para profesores. El propio Rector de la UCM ve estas críticas como la reacción de la derecha antes su rectorado de izquierdas y asegura que “no voy a permitir que me calumnien y que digan mentiras contra mí”. Lo cierto es que Berzosa se ha manifestado en más de una ocasión en contra de la política “privatizadora” de Aguirre, ha entregado la medalla de la Complutense a Hugo Chávez y forma parte de movimientos altermundistas como ATTAC.

Elegido rector en junio de 2003 y reelegido en 2007, Berzosa fue zarandeado el pasado mes de marzo, cuando un grupo de estudiantes de los colegios mayores, opuestos a que pasasen a ser mixtos, le insultó durante una protesta, reaccionando éste con rapidez y contundencia contra los insultos, abucheos y zarandeos sufridos. Y Aguirre no dudó en criticarle por “no ocuparse de que se realizaran las mínimas tareas de mantenimiento de los edificios”.

Los rectores de los seis centros (Complutense, Autónoma, Politécnica, Carlos II, Rey Juan Carlos y Alcalá) esperan desde hace meses que el Gobierno regional reconozca su deuda con ellos. Las universidades reclaman más de 251 millones de euros entre deudas en personal y gasto corriente e inversiones atrasadas. En el pasado febrero, la Comunidad se comprometió a elaborar un calendario de pagos, pero aún no ha dado fechas ni se ha pronunciado sobre cuánto los va a abonar. En un acto conjunto celebrado el pasado lunes con Esperanza Aguirre, Berzosa se reunía con la presidenta por primera vez tras críticas mutuas. El encuentro programado sirvió para limar asperezas. Aguirre pidió a los rectores que se apretasen de nuevo el cinturón. Berzosa, tras la firma del convenio, aseguró que no es “rencoroso” y que da “por resuelta” su polémica con la presidenta. “Me ha dicho que no estaba de acuerdo con el acto, pero yo tampoco lo estoy con muchos actos que ella organiza y punto”. El rector admite que las palabras de la presidenta muestran “un espíritu y un talante importante” y espera que los problemas “se hayan resuelto ya”.