jueves, 27 de mayo de 2010

Dos opiniones (divergentes) sobre Bardem.


El pasado domingo, en Cannes, Javier Bardem quiso dedicar el premio ganado al equipo de la película “Biutiful”, a su madre, Pilar –presente en la sala–, y a sus hermanos Carlos y Mónica. Pero, especialmente, a Penélope Cruz, su pareja, que se sentaba junto a él en la platea del teatro, dedicándole estas palabras que provocaron las lágrimas de la actriz, emocionada: “A mi amiga, mi compañera, mi amor. Penélope: te debo muchas cosas y te quiero mucho”. Y aprovechó el galardón a la mejor interpretación, que compartió ex aequo (en pie de igualdad) con otro de los favoritos del certamen, Elio Germano, para poner la nota romántica a la velada, con esta declaración de amor en toda regla a la actriz y compañera, a quien por primera vez mencionaba en público. Declaración perseguida desde hace meses por las revistas del corazón que hubieran querido reservarse la exclusiva, con sus fotografías, en primera página, pagando para ello lo que fuera necesario.

Pero Bardem lo hizo como y cuando quiso. Y aprovechó el momento en que ganaba con esta película uno de los pocos premios de prestigio que le faltaban, el de mejor actor en el Festival de Cannes, demostrando así que el amor verdadero ni se compra ni se vende y sorprendiéndonos con su declaración. La verdad es que nadie se la esperaba, ya que la pareja había llevado muy en privado su relación, aunque ya se dejaron ver juntos en la gala de los “Goya” y de los “Oscar”. Con ella demostraba la independencia de sus sentimientos frente a la moda de los mercaderes de sentimientos-mercancías. Con 41 años y tras el triunfo en Cannes, a Bardem sólo le falta ganar la Berlinale, con la ceremonia de entrega de sus “Osos”. Pero, tranquilos, que todo llegará.

No obstante, no faltan los que critican la salida del actor, y quienes sostienen que no hay mucha seguridad en los sentimientos, cuando uno necesita exteriorizarlos. De ahí el recelo ante la expansión de Javier Bardem en Cannes. Así interpreta Matías Vallés el amor confeso del actor en la declaración que hiciera a Penélope en Cannes: “El actor sigue la estela de Zapatero en el Parlamento y, en lugar de aprovechar su premio para rendir homenaje a Garzón, se hace el harakiri en público con una sonrojante declaración a Penélope Cruz. Rodeado de franceses, para rematar su mal gusto… El actor –concluye Matías en la página de su blog ‘Al Azar’ que titula: “Bardem, como Zapatero”– es un falso duro, a falta de decidir si su traición es más grave como varón o como español. La intimidad tiene su propia higiene y, al violarla, autoriza un análisis público. Es posible que el novio de Penélope Cruz haya procedido a su character assassination para liberarse de la insistencia de su novia sobre sus sentimientos. Craso error, porque su proclamación universal no saciará la ansiedad de la destinataria. Siempre creemos que no nos aman lo suficiente, porque somos conscientes de la insuficiencia de nuestro amor”.

Dos modos de ver e interpretar la estrella de este autor, que, para bien o para mal, no deja de brillar en el firmamento de celuloide.

Javier Bardem: ’Te quiero mucho, Penélope’