miércoles, 26 de mayo de 2010

Fallos técnicos impiden el juicio contra “Sangre y Honor”.

Miembros del grupo neonazi “Blood & Honour”, ocultos con cascos de moto o gorras, llegaron ayer a la Audiencia para ser juzgados. Hoy, solventados los impedimentos, vuelven para ser juzgados.
El jefe, Roberto Luengo, y 18 integrantes del grupo neonazi “Blood & Honour”(Sangre y Honor), no se sentaron ayer en el banquillo de la Audiencia Provincial de Madrid por no haber en la sala un reproductor de cintas en las que estaban grabadas las principales pruebas de los imputados por orden del juez instructor. Con 33 años y una carga neonazi a sus espaldas, Roberto Luengo, empleado de una empresa de seguridad, había sido acusado de ser el fundador y principal dirigente de Blood & Honour, una grupo asentado en las provincias de Madrid, Zaragoza, Sevilla, Burgos y Jaén cuyo objetivo último era, según un informe de la Guardia Civil, incitar “a la discriminación y al odio hacia distintos grupos por razón de su ideología, por motivos racistas y antisemitas”. La fiscalía pide entre dos y cinco años de prisión para los integrantes de la banda por asociación y tenencia ilícitas de armas.

El 22 de diciembre de 1999, Luengo fundaba, junto a Francisco José López, el grupo en Getafe (Madrid). Conocido como “el pequeño ‘führer’ de Getafe”, durante cinco años, fue el presidente de la asociación, hasta que, en 2004, desapareció de la directiva del mismo. La Guardia Civil asegura en su informe que, pese a ello, “en la práctica, sigue desempeñando el papel de auténtico líder”. En su informe, pone, como ejemplo, lo sucedido en un concierto de rock racista organizado en Salamanca del Jarama por su grupo en febrero de 2005 para recaudar fondos. La Benemérita asegura que Luengo controlaba la presunta venta de armas prohibidas a otros skinheads así como toda la parafernalia xenófoba, y, con las ganancias obtenidas, financiaba las actividades de su grupo. Él decidía quién podía pasar a ser miembro de pleno derecho del grupo, tras tres años de militancia y daba “instrucciones, órdenes y directrices” a todos los integrantes de la banda, que luego debían informarle del resultado de las misiones que les encargaba.

La sección española Blood & Honour realizó actos conmemorativos, coincidiendo con fechas relevantes del nacional-socialismo, como el nacimiento de Adolf Hitler o el fallecimiento de su lugarteniente, Rudolf Hess. Suelen ser conciertos a los que acuden centenares de seguidores de este grupo radical. El 12 de febrero se celebró el quinto aniversario de la fundación, por lo que anunciaron el concierto en su página web. Los grupos que tocaron en el concierto fueron contratados directamente por Roberto Luengo. Entre ellos estaba el inglés Secction 88. Luengo contactó con ellos en un viaje que realizó a Londres el 29 de enero para asistir a un concierto conmemorativo del 72º aniversario del nombramiento de Hitler como canciller (30 de enero de 1933). En esa reunión también contactó con el grupo alemán Faustrecht. El tercer grupo de música fue Estandarte 88, formado por miembros de “Sangre y Honor”. Éste es un habitual de los conciertos de la sección española, según fuentes judiciales.

Hoy, a las diez de la mañana, si nada más falla, la vista oral tiene prevista su continuidad y está previsto que se alargue hasta el 10 de junio. El tribunal de la Sección Tercera ha denegado al “Movimiento contra la Intolerancia”, representante de la acusación popular, que muestre, como pruebas de incitación al odio, diversos CD de conciertos de música y de reuniones de este grupo. Su presidente, Esteban Ibarra, que ha reconocido estar amenazado de muerte por denunciar a los grupos neonazis, ha manifestado que esperaba que este juicio sea “un mensaje inequívoco” de que el nazismo en España “no tiene ningún futuro”.