martes, 20 de septiembre de 2011

Educación pública, educación privada.


Protestas por los recortes sociales en Madrid.


Esperanza Aguirre en la cabina de un convoy del metro que inauguró en Leganés en octubre de 2010.



Imagen de una de las papeleras nuevas instaladas en Madrid. (JORGE PARÍS)



Protestas contra los recortes sociales en educación se iniciaron en Madrid y en diez autonomías. La batalla enfrenta a los profesores con los Gobiernos de sus respectivas comunidades autónomas y se mantendrán durante toda esta semana. La primera de ellas, en domingo, con el lema: “Banqueros y políticos: sacad vuestras manos de los servicios públicos”, fue un anticipo de las jornadas de huelga en secundaria. Las manifestaciones cuentan con el apoyo de los sindicatos representativos de la enseñanza (ANPE, CSIF y FETE-UGT). La mayoría son contra los recortes de interinos de los gobiernos regionales en Institutos de educación secundaria.

Tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid las autoridades se han mostrado urañas con la educación pública mientras han dado muestras de despilfarro en otros tramos de sus presupuestos generales, como en Sanidad, en donde no se ha dudado en instalar las nuevas papeleras, similares a las antiguas. En la operación, se incorporó un cenicero para colillas, una inscripción en braille para ciegos y, en algunos cubos, bolsas biodegradables para cacas de los perros. Pero, en realidad, son muy parecidas a las anteriores. Ello supone un nuevo contrato con un gasto de 72millones de euros. El acuerdo contempla la instalación de 63.504 recipientes (antes había 53.795) en dos fases. Cada una de ellas sale por 1.133,78 euros. En este precio, se incluye el mantenimiento y la conservación de los recipientes durante los diez años.

Muchos vecinos de la capital creen que ese gasto es “excesivo”. Para la oposición socialista, se trata de “uno de los contratos más escandalosos que se han firmado en los últimos años, un verdadero despilfarro”. Y el propio Gallardón reconoce que “es muchísimo dinero”, aunque matiza que “muchas veces los ciudadanos no conocemos lo que cuestan los servicios que tenemos”. Dirigida por Ana Botella, la mujer de José María Aznar, ex presidente del Gobierno, el área de Medio Ambiente alegó que no había más remedio que firmar el nuevo contrato “porque había que atender la demanda de más papeleras en los nuevos desarrollos”. Lo que no explicó fue la razón por la que se cambiaron todas las papeleras, incluso las que estaban en buenas condiciones. Alegó, eso sí, que los vándalos tienen especial fijación con las papeleras. Y que, en teoría, las nuevas son “inteligentes y polivalentes”.

Igualmente, la publicidad se come las cuentas del Gobierno de Esperanza Aguirre. La Comunidad ha destinado, desde que empezó la crisis, 620 millones del presupuesto a promociones. Y este año gastará 111 millones, cinco veces más que Cataluña. Las áreas más beneficiadas por esta inversión son las que dirige el vicepresidente regional, Ignacio González. Y si bien es cierto que el Ejecutivo autónomo, desde hace cuatro años, viene reduciendo esta partida en un 41%, aún así, supera los presupuestos totales de ciudades como Ávila o Segovia y de municipios de la región como Pazuelo, Parla o Coslada.

En cambio, los recortes en Educación Pública se han reducido drásticamente, sin paliativos de ninguna clase, y se extienden como la pólvora. “España –dice Esperanza Aguirre– está en un momento delicadísimo. Tanto que hay que replantearse la gratuidad de algunos servicios públicos… Y, si la educación es obligatoria y gratuita en una fase, a lo mejor no tiene que serlo en todas las demás”.


Paco Andrés, docente, hace, ante estos hechos, las siguientes preguntas: “¿Qué prefieres: cambiar TODAS las papeleras de la ciudad de Madrid (coste: 76 millones de €) o hacer que 3.300 profesionales sigan trabajando en la educación y no vayan al paro (coste: 80 millones de €)? ¿Ver por todas partes en carteles que somos “la suma de todos” y que el metro de Madrid vuela (coste en 2011: 111 millones de €) o mantener una red de educación pública que pueda dar a TODOS la oportunidad de prepararse y llegar hasta donde quieran (coste: 80 millones de €)? ¿Destinar dinero público a los que más lo necesitan o a los que más tienen (desgravación fiscal para las familias que llevan a sus hijos a colegios PRIVADOS (coste: 65-90 millones de €)? ¿De verdad crees que quitan recursos a la escuela pública para ahorrar dinero? ¿Aún piensas que la crisis es la causa de los recortes en la escuela pública? Si así fuese, ¿te has preguntado por qué no recortan también de la privada? No te dejes engañar, en Madrid están intentando acabar con la Educación Pública para todos e imponer la Educación Privada para unos pocos”.