domingo, 25 de septiembre de 2011

Impuesto sobre el Patrimonio y equinoccio del otoño.


En la última sesión del Congreso, antes de mañana se disuelva, se aprobó el Impuesto de Patrimonio. “Hoy no es un día cualquiera”, advirtió Bono, precisando que, a partir de ahora, unos se dedicarán “a conseguir renovar su acta”, otros “se despedirán para siempre” y otros dirán “hasta luego”. El presidente del Congreso pidió perdón por sus faltas. –“Gracias por soportar las cosas de Bono –dijo, presumiendo una vez más de cristiano–. Con placa o sin ella de la santa (Madre Maravillas), mis relaciones son y serán maravillosas con el Partido Socialista”. Y recordar la sentencia bíblica de “los últimos serán los primeros”, en un momento en que las encuestas siguen sin dar a su partido como primero. A menos de dos meses de las elecciones, los parlamentarios despidieron el Congreso con el debate del Impuesto de Patrimonio contra el que ninguna formación quiso enfrentarse abiertamente. La abstención de 166 diputados de la derecha (PP, PNV, CiU y Mixto) permitió que el tema siguiera adelante con 176 votos a favor (PSOE, BNG, ERC, IU e ICV), y dos en contra, por reconocido error. Todos los grupos parlamentarios, salvo el PSOE, lanzaron duras críticas contra dicho impuesto, pero ninguno quiso asumir el coste político de oponerse al llamado “impuesto de los ricos”. Los conservadores lo juzgaron “anacrónico” y “electoralista”. El PP lamentó que “cerremos esta Legislatura con un decreto que resucita un impuesto que el Gobierno retiró al entender que era ineficaz, ineficiente e injusto porque recaía sobre las clases medias. Esos argumentos siguen siendo válidos. Es momento de olvidarse de guiños electoralistas baratos –recordó Cristóbal Montoro, responsable de Economía del PP– para proponer un diagnóstico realista y unas reformas que conduzcan a la solución definitiva de la crisis”.






Llamazares, en la última sesión del Congreso, reprochó a Elena Salgado, vicepresidenta económica del Gobierno, el impacto de su política fiscal en una salida social a la crisis.




Los socialistas lo aceptaron como exigencia para demostrar su izquierdismo de cara a las elecciones. Pero Gaspar Llamazares, de IU, reprochó a Elena Salgado, vicepresidenta económica del Gobierno, el impacto de su política fiscal en una salida social a la crisis. Y Joan Ridao, portavoz de ERC, mostró al PSOE su “intento desesperado, tardío y mal planteado de repintar de rojo su maltrecha fachada progresista”. E invocó el mal menor como razón de fondo para aceptar una reforma que, “sin ser totalmente improductiva, es netamente insuficiente, de escasa eficacia recaudatoria y un parche electoralista, falsamente ideológico, disfrazado de impuesto para los más ricos”. ¿Para qué es? –preguntó Rosa Díez, diputada de UPyD– ¿Para utilizar el BOE en campaña electoral? ¿Para que nos distraigamos? La gente merece un respeto. Y Rubalcaba, candidato socialista, utilizó la reforma contra el PP, a quien “no le gusta que los que más tienen paguen más, pero que sabe que a los españoles sí les parece justo y por eso se ha abstenido”.




El Consejo de Ministros aprobaba el viernes, 16, un decreto ley por el que se recuperaba, de forma temporal, el Impuesto sobre el Patrimonio, dos años después de dejarlo sin efecto. Elena Salgado explicó las líneas maestras de la medida, que afectaba especialmente a los contribuyentes con un patrimonio (inmuebles, acciones, depósitos bancarios, joyas u otros objetos suntuarios...) por encima de los 700.000 euros. Era el mínimo exento, casi siete veces superior al que existía hasta el año 2008 (108.000 euros). Además, en el caso de vivienda habitual, estaban exentos los pisos hasta un valor de 300.000 euros, el doble del límite que se aplicaba hasta ahora. El Gobierno anunció que la recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio sólo iba a gravar a las grandes fortunas y, por tanto, “ya no afecta a las clases medias” (que es el argumento que se manejó en su día para explicar la eliminación en la práctica de este tributo). El impuesto, sólo temporal, para los años 2011 y 2012, con los nuevos límites, afectaría a 160.000 personas. Para la vicepresidenta, la mayor parte de la recaudación de este tributo se venía concentrando en los patrimonios de mayor tamaño y subrayó que sólo se restablece para las fortunas más elevadas y para que la contribución a la reducción del déficit público sea más “solidaria y equitativa”.




El Impuesto de Patrimonio estaba ya de vuelta. “No es el que yo quiero”, aclara Rubalcaba. El candidato insiste en que su programa incluirá un nuevo gravamen para las grandes fortunas, que tape las deficiencias de un tributo que, con el tiempo “se ha degradado”, ya que los ricos han utilizado “subterfugios fiscales” para esquivarlo. El exvicepresidente presenta los detalles de un impuesto que pondrá en marcha, si gana el 20-N, una vez llegado a la Moncloa. Pese a las taras del actual Patrimonio, defiende su rescate, porque “no afecta a las clases medias y porque, en 2012, ya estarán disponibles los más de mil millones de euros de ingresos”. Puede parecer poco, pero recuerda que Esperanza Aguirre se ha enzarzado con los profesores en Madrid para ahorrarse 80 millones. “Es bastante dinero y da para muchas cosas”. Dice que podría servir para fomentar el empleo juvenil, una de sus prioridades. Sostiene que el Ejecutivo no actúa por electoralismo y que está bien que sea “transitorio”, por dos años, justo el tiempo necesario para implantar su nuevo tributo. Y reta a Rajoy a que diga si suprimirá o no el Patrimonio. El líder de la derecha sigue sin pronunciarse al respecto.




Una vez restituido el Impuesto sobre el Patrimonio, Alfredo Pérez Rubalcaba se sirve de él para dar credibilidad a su mensaje: los ricos pagarán más. Pero, el candidato socialista siente que algo falla. El gravamen recuperado tiene “agujeros” y le hace falta un rediseño completo. Además, los más acaudalados gozan aún del instrumento de las Sicav, las sociedades de capital variable, para colocar sus fortunas sin tener que retribuir mucho al fisco. Y el aspirante del PSOE a la Moncloa, bosqueja, en una entrevista en Onda Cero, otra de las líneas maestras de su programa fiscal: “No descarto en absoluto darles un segundo apretón a las Sicav. Estudiar una fórmula para apretarles un poquitito más. Es verdad, hay patrimonios muy importantes que deben hacer un esfuerzo”. Rubalcaba habla de un “segundo apretón” porque el Ejecutivo de Zapatero ya retocó, en 2010, el régimen fiscal de las Sicav y obligó a que, cuando los socios de una de estas sociedades acuerdan una reducción de capital social, la puerta de atrás que utilizan los ricos para no pagar al fisco tributan como los rendimientos del capital, al 19% o al 21%. Pero, en 2010, no se tocó la tributación del 1% de las Sicav. La izquierda minoritaria exigió con insistencia que ese porcentaje se subiera, pero el Gobierno siempre se negó con la excusa de que, “si no se hace de forma concertada con la UE, los ricos huirán a otro país”.




Los dos españoles más ricos: el empresario Amancio y el banquero Botín.




Nada más anunciarse el nuevo impuesto, Emilio Botín, presidente del Banco de Santander, aseguró que le parecía “muy mal” que el Gobierno implantase de nuevo el impuesto sobre el Patrimonio. “Lo he dicho una vez, y lo repito. Me parece que está muy mal que se vuelva a poner”, enfatizó Botín. Él y el empresario dueño de Inditex, Amancio Prada, se librarán de abonar este dinero, al igual que otros pudientes, puesto que no se modifica la regulación tributaria de las Sicav, sociedades que integran las verdaderas grandes fortunas españolas. Ellos son dos de las grandes fortunas de España e incluso están dentro de la lista Forbes de los más ricos del mundo. Y, sin embargo, podrían quedar exentos de pagar el impuesto sobre Patrimonio para ricos que aprobó el Congreso. Además de las familias empresariales, las fundaciones de los multimillonarios y las personas jurídicas tampoco tributan con este gravamen. El dueño del imperio Zara, ha desmantelado sus principales Sicav, Keblar y Alazan (sociedades de inversión para pagar el mínimo de impuestos), para meter el dinero en una sociedad patrimonial, Pontegadea Inmobiliaria. Gracias a este trasvase de inversiones, Ortega eludirá o reducirá significativamente la cuantía que tendría que pagar del Impuesto de Patrimonio por los inmuebles y terrenos que tiene valorados en más de 1.200 millones de euros.




De momento, los verdaderos “grandes ricos” pueden estar tranquilos. El vicepresidente de CEOE y máximo responsable de la patronal madrileña CEIM, Arturo Fernández, critica que este tributo afecte principalmente a la clase media. “Si ser rico –subraya– es, después del ahorro de toda la vida, tener 700.000 euros en un patrimonio, yo creo que a las clases medias españolas las vamos a dejar peor de lo que están”. En declaraciones a Punto Radio, Fernández apunta que “los ricos, ricos, ricos, indudablemente no tienen 700.000 euros. Tienen muchísimo más en Sicav (Sociedades de Inversión de Capital Variable) y en otras inversiones. Esos van a seguir pagando los impuestos que pagaban. No digo que no vayan a pagar pero aquí a lo que se grava es a la clase media que consume”.




Otros se preguntan qué son los mil millones de euros a recaudar por el nuevo impuesto sobre el Patrimonio comparados con los 6.000 millones con que el Estado sufraga anualmente desde hace más de 30 años –con el dinero de todos, creyentes o ateos, ricos y pobres– a la Iglesia católica. Es lo que nos cuesta a todos los españoles la financiación de la Iglesia católica. Treintidós años después de la firma del acuerdo y pese a la no confesionalidad del Estado español, los españoles seguimos pagando a esta Iglesia. ¿No es suficientemente grave la crisis económica como para que Rubalcaba proponga a Zapatero la eliminación de este gasto? Si el estado español dejara de financiar a la iglesia católica podríamos jubilarnos a los 60 años, y no a los 65 ó a los 67 como han pactado Gobierno y los Sindicatos al servicio del orden social (Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores). Según las cifras aportadas por el diario La República, el Estado deriva 300 euros de cada español para dárselos a la Iglesia católica, independientemente de la religión que cada ciudadano tenga. La separación de Estado e Iglesia es un mito que se impone desde las normas jurídicas pero que dista mucho de ser aplicado en la realidad de cada día. La cifra presunta y estimada que el Estado (central, autonómico y local) ha cedido, directamente, a la iglesia católica, en 2010, puede haber superado los 10.000 millones de euros, cifra que a lo largo de 2011 se puede ver incrementada. 249.456.822 de euros pertenecen a la asignación tributaria directa del IRPF (2009) y unos 90 millones por la vía de “fines sociales”. En una época, como la que atravesamos, de profunda crisis social y económica la Iglesia católica española va a seguir recibiendo “religiosa y puntualmente” del Estado, central y periférico, su financiación sin ningún tipo de recorte.




Ignacio Escolar hace, en su blog, seis preguntas sobre los impuestos:

1. Si el PP considera que el impuesto de Patrimonio es injusto porque “castiga al que ahorra”, como critica ahora Mariano Rajoy, ¿por qué mantuvo ese impuesto en vigor durante los ocho años que estuvo José María Aznar en La Moncloa?

2. Si el PSOE cree ahora –con razón– que “es justo que la gente que tiene seis o siete millones de euros de patrimonio pague más para ayudar a los que no tienen”, ¿por qué lo eliminó, en lugar de reformarlo?, ¿por qué no lo ha recuperado antes?, ¿por qué no recurrió a esos ingresos en 2010, en vez de, por ejemplo, congelar las pensiones?

3. ¿Por qué el coordinador de Economía del PP, Cristobal Montoro, criticó en 2009 al PSOE por suprimir “un impuesto que gravaba efectivamente a los ricos”, y ahora está en contra de su vuelta “porque perjudica a la clase media”?

4. ¿Dónde estaba Alfredo Pérez Rubalcaba cuando otros ministros socialistas, como José Blanco, planteaban ya hace dos años que había que subir los impuestos a los más ricos para afrontar la crisis? ¿Por qué no dijo nada entonces?

5. La presión fiscal en España está nueve puntos por debajo de la media de la UE. Si subir los impuestos genera paro, como asegura el PP, ¿por qué España es, al mismo tiempo, plusmarquista europeo de paro y de impuestos bajos?

6. Si bajar los impuestos a los empresarios sirve para crear empleo, como también promete (o “ambiciona”) el PP, ¿cómo es posible que haya casi cinco millones de parados, a pesar de las sucesivas desgravaciones y maniobras fiscales que han permitido a las empresas españolas pagar de media sólo un 9,9% de sus beneficios en el impuesto de Sociedades del año 2010?




El equinoccio de otoño llegó el viernes, con sus ocres y dorados.

Pero olvidemos por unos momentos los impuestos y contemplemos el otoño que acaba de nacer. Anochece antes, va haciendo menos calor y entramos de lleno en una rutina teñida de melancolía. Los días tienen una duración igual a las noches. Caen las hojas de los árboles caducos y alfombran las calles. El verde de la naturaleza se torna amarillento y comienza el equinoccio del otoño. Se inició el viernes pasado, con los dos polos de la Tierra a igual distancia del Sol. Desde esta estación, la temperatura comienza a ser un poco fría.




Septiembre, con su atardecer otoñal, lánguido y melancólico.




En la escuela, nos enseñaron que el sol siempre amanece por el este y se acuesta por el oeste. Sin embargo, esto solo ocurre con exactitud dos veces al año, durante los equinoccios de primavera y otoño. Hay quien, para ver el “camino” del Sol durante los equinoccios, clava un palo recto en tierra y va marcando en el suelo el extremo de la sombra cada 15 minutos. Y, al unir estos puntos obtiene una línea recta perfecta que marca la dirección este-oeste. A partir de ahora, el Sol saldrá y se pondrá cada vez más hacia el sur, por lo que, al hacer un recorrido más corto, disminuirán las horas de luz hasta que llegue el solsticio de invierno (22 de diciembre), el día más corto del año. Entonces, el “camino” del Sol volverá a ascender en latitud, aumentando las horas de luz cada vez más rápidamente, hasta que vuelva a situarse la vertical sobre el ecuador el 20 de marzo, durante el equinoccio que da paso a la primavera. En este punto, el Sol empezará a salir y se ocultará más hacia el noreste, por lo que su recorrido será más largo y habrá más horas de luz, hasta que, en solsticio de verano, el 20 de junio nos deje el día más largo. En el hemisferio sur ocurre lo contrario. En el Cantábrico, las oscilaciones entre bajamar y pleamar alcanzan los cinco metros, pero, en el Mediterráneo, son de pocos centímetros al tratarse de un mar pequeño en comparación con el Atlántico.




Volvemos a la realidad, vista con los ojos del humor. Peridis, nos vuelve a situar en el momento político con dos trazos. Le siguen, El Perich, El Roto y otros.








Manel Fotdevila perfila el Control informativo, La frase, Dónde recortar y Lo Público y lo concertado.







Territorio Vergara nos enseña a utilizar la regla de tres de don Docente Encerado, profesor de servicios mínimos, El Faisán se desinfla, la Konkla, De mal en peor y La Odisea.








Y Pep Roig, desde Mallorca, descubre El peligro del saber, El control de la verdad, El optimismo va por clases, Rubalcaba y los árbitros culpables y La verdad por montera.








Pagarán Patrominio sus señorías?






Tocar el órgano con los pies, al mismo tiempo que con los dedos de las manos no es nada nuevo. Los grandes organistas de las grandes catedrales lo hacen a menudo. Lo que no es tan frecuente es que lo haga una pareja de chicas, bailando sobre él.






El candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno pidió que se le tratara de 'señor' en una rueda de prensa, cuando un periodista comenzó a elaborar una pregunta: “Hola, buenos días, se está hablando mucho estos días del caso Faisán; Rubalcaba. Me gustaría preguntarte...”. Rubalcaba le interrumpió con un áspero “Señor Rubalcaba”. En Twitter no han esperado para hacer eco del tema y el 'Señor Rubalcaba' llegó enseguida al Top 5 de los Trending Tepic.

Quién te vió… y quién te ve…

Los políticos se las ingenian para aparecer en la foto sin los defectos en que aparecen en la realidad. Para ello acuden al Photoshop. Esto es lo que hizo Rajoy con su foto de perfil en su web recién estrenada. El patinazo del líder del PP ha sido que la foto original también había sido publicada antes en la Red. Alguien la encontró y comparó ambas. Todo sirve para presentar a los candidatos a la presidencia menos la naturalidad y la espontaneidad.