sábado, 16 de marzo de 2024

La osa lechuguina, víctima de las manzanas.

“La lechuguina es una hembra de oso pardo que necesita tu ayuda”. Leo Colomer inició en change@e.change.org esta petición sobre la osa lechuguina, víctima de las manzanas. “No es admisible que cuatro osos en peligro de extinción, una osa y sus tres oseznos, sean condenados a cadena perpetua por alimentarse de los frutos disponibles en su hábitat natural”.

Por suerte, en la actualidad, disponemos de una extensa regulación que “protege” a las especies en peligro de extinción. El problema es que no se aplica. Contamos con una regulación a nivel europeo, a nivel estatal y, en España, incluso con legislación de carácter autonómico. Sin embargo, sobran los ejemplos de la falta de respeto a la ley en materia de protección animal y la lechuguina, en definitiva, no deja de ser uno de ellos.

En efecto, la decisión de capturar y confinarla en un cercado es un claro ejemplo de incumplimiento e ignorancia de la ley e incompetencia política, una sinrazón que evidencia la falta de respeto a la naturaleza y las especies en peligro de extinción de nuestros mandatarios políticos.

¿Son suficientes o insuficientes las medidas que se están adoptando en orden a su salvaguarda y protección cual especie protegida en peligro de extinción? ¿Existe un problema real? ¿Su captura y cautiverio es la única solución? ¿Existen intereses ocultos o contrapuestos?

Con una edad aproximada de 9 años, la lechuguina es respetada, valorada y conocida de sobra por las autoridades y por la población local. Ella fue la primera osa que, capturada y equipada con un emisor GPS en el año 2021, fue monitorizada y radiomarcada, en el marco del Plan de captura de la Junta de Castilla y León. Pero la realidad es que, con tres oseznos que alimentar, y según parece, de nuevo en estado de preñez, nunca ha causado daño a nadie. Nunca ha sido protagonista de ningún suceso ni comportamiento agresivo. Sólo ocurre que... ¡le encantan las lechugas y las manzanas...! Su pasión por tales frutas y hortalizas, al no existir árboles frutales en sus montes, es la causa de sus continuas incursiones en los huertos locales, conducta que le podría salir demasiado cara, teniedo en cuenta que los técnicos de la Junta de Castilla y León, en comunión con los del Ministerio para la Transición Ecológica, ya han dado el visto bueno a su captura.

Pero nada de prever un programa de alimentación suplementaria, que garantice la disponibilidad de recursos tróficos en situaciones límite, como establecen los objetivos del Decreto 108/1990 (*), de 21 de junio, por el que se establece un Estatuto de protección del oso pardo y se aprueba su Plan de Recuperación... Mejor la atrapamos y la encerramos ... Esa parece ser, según fuentes de prensa, la “inteligente” y arcaica decisión adoptada por los técnicos del Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, según parece, a propuesta de un iluminado concejal del municipio de Palacios del Sil, a la postre, aficionado a la caza mayor.


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