Moreno ganó, pero perdió el disfraz.
Juanma Moreno se quedó a
solo 2 escaños de la mayoría absoluta y Andalucía vuelve a quedar en manos de
Vox. Después de años vendiéndose como “moderado”, el PP necesitará otra vez a
la extrema derecha para seguir gobernando. Y eso ocurre pese al deterioro
brutal de la sanidad pública, las listas de espera, las denuncias de
privatización y los escándalos que rodean al PP andaluz. Nada de eso le pasó
factura real: incluso sumaron 150.000 votos más que en 2022.
La gran sacudida llegó
por otro lado. Adelante Andalucía pasó de 2 a 8 diputados y superó los 401.000
votos movilizando abstención, juventud y hartazgo social. El PSOE volvió a
hundirse. La izquierda clásica pidió voto útil y mucha gente decidió buscar
otra cosa. Mientras tanto, Vox gana un diputado más y vuelve a tener la llave
del gobierno andaluz. El “milagro moderado” del PP siempre acaba exactamente en
el mismo sitio: pactando con la ultraderecha para conservar el poder.
(Spanish Revolution)

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